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Bosques Nativos: el presupuesto nacional le asigna a Misiones solo 2,5% de lo que le corresponde

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Desde Fundación Vida Silvestre expresan preocupación por la falta de fondos para la protección de los bosques nativos de Argentina. Si bien nunca se alcanzó a dotar presupuestariamente lo que estipula la Ley de Bosques, el presupuesto 2025 presenta el porcentaje más bajo desde su implementación

Argentina cuenta con una herramienta fundamental para la protección de nuestros bosques: la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, sancionada en 2007 con el objetivo de planificar el uso de estos ecosistemas y lograr equilibrar producción y conservación de la naturaleza. Sin embargo, en todos estos años, su implementación ha sido parcial y nunca contó con el total del presupuesto que debería asignarse, tanto para el control, monitoreo y vigilancia, como para estimular el uso sustentable y la restauración.

El Proyecto de Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal del Año 2025 ha sido presentado por el Poder Ejecutivo para su tratamiento en el Congreso de la Nación. En el proyecto se asigna al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos un monto de $9.090.909.091 (nueve mil noventa millones novecientos nueve mil noventa y uno pesos) y al Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos un monto de $909.090.909 (novecientos nueve millones noventa mil novecientos nueve pesos). Sin embargo, el presupuesto estipulado corresponde apenas al 2,5% de lo que debiera destinarse para la protección de los bosques, si la ley se cumpliera correctamente. En otras palabras, en caso de que se apruebe este proyecto de ley, la provincia de Misiones recibirá apenas $290.909.091 en lugar de $11.285.255.859 para proteger sus bosques, según cálculos de Fundación Vida Silvestre Argentina, disponibles en su página web www.leydebosques.vidasilvestre.org.ar

En su artículo 31, la Ley de Bosques estipula que el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos estará integrado por las partidas presupuestarias que no podrán ser inferiores al 0,3% del presupuesto nacional. Ese 0,3% para 2025 debiera ser de 352.664.245.606 (trescientos cincuenta y dos mil seiscientos sesenta y cuatro millones doscientos cuarenta y cinco mil seiscientos seis pesos) una cifra que difiere bastante de los 9.090 millones de pesos estipulados en este proyecto. El Fondo también debería recibir el 2% del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración.

Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre afirmó: “Según el ordenamiento territorial de bosques nativos, Argentina cuenta con más de 53 millones de hectáreas de bosques en toda su extensión, que no pueden cuidarse con un presupuesto de 9.090 millones de pesos al año. En particular, Misiones cuenta con 1.612.558 hectáreas de bosques categorizados, lo que corresponde al 3% de los bosques nativos del país. En definitiva, estamos pensando que 180 pesos alcanzan para cuidar una hectárea de bosque de la provincia por un año, un aproximado de 15 pesos por mes por hectárea. Sin el adecuado estímulo financiero, las provincias se ven imposibilitadas de fortalecer su capacidad de fiscalización, control y vigilancia. Por otro lado, los propietarios de áreas con bosques nativos no reciben estímulos para desarrollar el uso sustentable o compensaciones por las áreas que deben destinarse exclusivamente a la conservación”.

Si bien al principio la Ley de Bosques fomentó una disminución progresiva en la tasa anual de deforestación en la Argentina -estabilizándose hasta el año 2019- en los últimos años volvió a incrementarse, Los bosques nativos de Argentina siguen perdiéndose en zonas donde está prohibida la deforestación, en las cuales se avanza con el cambio de uso del suelo para actividades agropecuarias, forestales, urbanísticas y viales. A su vez, las áreas deforestadas ilegalmente y las que se han quemado, no están siendo restauradas como indica la ley, y la ausencia de un registro nacional de infractores limita las posibilidades de articular esta información con otros elementos de la política pública, que permita facilitar la disuasión y la sanción de los responsables.

Los bosques nativos son proveedores de servicios ecosistémicos esenciales: contribuyen a la mitigación y adaptación al cambio climático, facilitan la regulación hídrica, son hábitat de miles de especies, dan sustento a la vida de las comunidades locales y contribuyen a la seguridad alimentaria y el desarrollo económico. Son proveedores de materias primas, alimentos, agua potable, medicinas y sirven como reguladores de eventos extremos como inundaciones, la erosión y la calidad del aire. Además, los bosques son hábitat de muchas especies y funcionan como “amortiguadores” de agentes patógenos -como virus y bacterias- que pueden afectar al ser humano. La pérdida de bosques ocasiona graves consecuencias sociales, ambientales y económicas, muchas veces, irreversibles, que atentan contra la salud y el bienestar de las personas y de muchas otras especies.

“Conservar y utilizar sustentablemente los bosques nativos argentinos, es una obligación legal y una oportunidad para el verdadero desarrollo económico y social de las diversas jurisdicciones del país y de las personas que en ellas habitan. Es necesario que exista la voluntad política apropiada para el cumplimiento de esta norma en todos los niveles, la capacidad profesional, técnica y logística para su implementación y monitoreo, y la asignación de los fondos y los recursos correspondientes que permitan lo anteriormente mencionado. Aún estamos a tiempo de transformar esta ley en un modelo de gestión y gobernanza que trascienda las fronteras nacionales” afirma Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina.

¿Cuáles son los principales problemas de implementación que enfrentó la ley desde su sanción?

La desfinanciación sistemática de la Ley: aunque desde la sanción de la ley las partidas presupuestarias en general han aumentado en valores absolutos, no ha habido un período donde el presupuesto asignado por el Congreso Nacional se correspondiera con lo que expresamente la norma establece. Desde 2014, la ley recibe menos del 10% de lo que corresponde. Los aumentos en valores absolutos no permiten aún una reducción significativa de la brecha entre lo que asigna y lo que la propia ley indica que debería asignarse año a año para la protección y manejo sustentable de nuestros bosques.
Dificultades en los procesos de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN): tanto en su elaboración como actualización, han sido y continúan siendo procesos lentos y con deficiencias que incluyen el incumplimiento de estándares determinados por la Ley, como, por ejemplo: fallas en la participación ciudadana requerida, retrasos de tiempos y falta de progresividad en la protección de los bosques.
Falta de definición de metas, indicadores y evaluación de impactos: la ley establece que se deben adoptar metas cuantitativas para la protección de bosques nativos y formas de medir su progreso y logro. Durante el 2022 el consejo Federal del Medio Ambiente (COFEMA), emitió una resolución por la cual cada jurisdicción debe desarrollar Planes Estratégicos Provinciales de Bosques Nativos y sus respectivos Planes Estratégicos Anuales actualizados para acceder a las asignaciones presupuestarias anuales. Estos planes han sido presentados, resta ahora analizar si cuentan con metas e indicadores que permitan evaluar su impacto a corto, mediano y largo plazo.
La deforestación ilegal persiste: a pesar de la implementación del Sistema de Alerta Temprana de Deforestación, es preocupante que alrededor del 76% de la deforestación ocurra en zonas prohibidas por la ley (amarillas, rojas y sin categoría). En Misiones, la deforestación ilegal, en zonas amarillas y rojas, representa el 34% de la deforestación de la provincia. Esto evidencia la falta de control y fiscalización en terreno, y las sanciones insuficientes por parte de las autoridades competentes que se reflejan en la ausencia de un registro nacional de infractores actualizado. Algunos sectores indican la necesidad de una prohibición total de la deforestación, lo cual sería de dudosa eficacia, ya que en los sectores donde la deforestación está prohibida hace más de 10 años sigue ocurriendo, sin mayores consecuencias para los responsables. No ha habido avances en la tipificación del delito penal ambiental que permita mayores sanciones a quienes deforestan, ni se ha avanzado significativamente en la restauración de las áreas deforestadas y quemadas, como determina a Ley.
Avances en la gestión y rendición de fondos: si bien la rendición de los fondos por parte de las Autoridades Locales de Aplicación es una cuestión que ha mejorado desde su creación y puesta en marcha, continúan habiendo demoras y problemas para una eficiente implementación y rendición de fondos.

¿Cuáles son los espacios de mejora en el marco de esta ley?

La correcta aplicación de la Ley de Bosques es el primer paso –y lo mínimo que deberíamos hacer- para proteger los bosques nativos. Pero también es importante ir más allá de la ley y asumir compromisos superadores que permitan conservar no sólo los bosques, sino también las culturas asociadas a ellos, la biodiversidad, y los servicios ambientales.

El refuerzo de las estructuras de control y fiscalización, el aumento en la capacitación y profesionalización de operarios forestales, agentes de conservación, técnicos de campo, responsables técnicos y funcionares públicos será central para avanzar en los desafíos que demanda la correcta implementación de la Ley.

La buena gobernanza, basada en el acceso a la información en tiempo y forma para los diversos grupos de interés permitirá la genuina participación en los procesos de revisión de las diferentes instancias de implementación de la Ley, desde la realización y audiencias públicas de Estudios de Impacto Ambiental a los procesos de revisión de los Ordenamientos Territoriales de los bosques nativos en las diversas Jurisdicciones.

“Con la intención de sistematizar información pública, a la cual Vida Silvestre accede en el marco de la Ley de acceso a la Información pública Ambiental, presentamos una actualización de nuestro sitio específico sobre la Ley de Bosques. Su objetivo es llamar la atención del público general, pero también de tomadores de decisión, legisladores, funcionarios y productores sobre los detalles de la ley y las oportunidades que genera para la conservación y desarrollo Sustentable de los Bosques Nativos de todos los argentinos. Desde Vida Silvestre trabajamos apoyando y monitoreando la Ley de Bosques Nativos desde su diseño, hasta su implementación, así como también evaluando su funcionamiento y propiciando propuestas de mejora. Mediante un exhaustivo análisis y recopilación de información, en la web se pueden encontrar las principales disposiciones de la Ley 26.331 y su situación actual, tanto a nivel nacional como provincial, con toda la información (perfil territorial de cada provincia, hectáreas deforestadas, especies en peligro, hectáreas bajo planes de manejo o conservación, el presupuesto correspondiente y el asignado y más). A través de esta herramienta buscamos graficar la información, poner a disposición los datos descargables y sus fuentes, y ser material de consulta y comparativo para diferentes actores clave y la presente actualización incluye la proyección de asignación de fondos para el año 2025, provincia por provincia” sostiene Jaramillo.

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Bosques Nativos: Milei asigna el menor presupuesto de la historia a su preservación

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Argentina cuenta con una herramienta fundamental para la protección de los bosques: la Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos, sancionada en 2007 con el objetivo de planificar el uso de estos ecosistemas y lograr equilibrar producción y conservación de la naturaleza. Sin embargo, en todos estos años, su implementación ha sido parcial y nunca contó con el total del presupuesto que debería asignarse, tanto para el control, monitoreo y vigilancia, como para estimular el uso sustentable y la restauración.   

El Proyecto de Ley de Presupuesto General de la Administración Nacional para el Ejercicio Fiscal del Año 2025 ha sido presentado por el Poder Ejecutivo para su tratamiento en el Congreso de la Nación. En él se asigna al Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos un monto de $9.090.909.091 (nueve mil noventa millones novecientos nueve mil noventa y uno pesos) y al Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos un monto de $909.090.909 (novecientos nueve millones noventa mil novecientos nueve pesos). Sin embargo, el presupuesto estipulado corresponde apenas al 2,5% de lo que debiera destinarse para la protección de los bosques, si la ley se cumpliera correctamente.  

En su artículo 31, la Ley de Bosques estipula que el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y la Conservación de los Bosques Nativos estará integrado por las partidas presupuestarias que no podrán ser inferiores al 0,3% del presupuesto nacional. Ese 0,3% para 2025 debiera ser de 352.664.245.606 (trescientos cincuenta y dos mil seiscientos sesenta y cuatro millones doscientos cuarenta y cinco mil seiscientos seis pesos) una cifra que difiere bastante de los 9.090 millones de pesos estipulados en este proyecto. El Fondo también debería recibir el 2% del total de las retenciones a las exportaciones de productos primarios y secundarios provenientes de la agricultura, ganadería y sector forestal, correspondientes al año anterior del ejercicio en consideración. 

Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre afirmó: “Según el ordenamiento territorial de bosques nativos, Argentina cuenta con más de 53 millones de hectáreas de bosques en toda su extensión, que no pueden cuidarse con un presupuesto de 9.090 millones de pesos al año. En definitiva, estamos pensando que 170 pesos alcanzan para cuidar una hectárea de bosque un año completo, un aproximado de 15 pesos por mes por hectárea. Lo que venimos pidiendo año tras año es que se cumpla la Ley de manera correcta. Sin el adecuado estímulo financiero, las provincias se ven imposibilitadas de fortalecer su capacidad de fiscalización, control y vigilancia. Por otro lado, los propietarios de áreas con bosques nativos no reciben estímulos para desarrollar el uso sustentable o compensaciones por las áreas que deben destinarse exclusivamente a la conservación”. 

Si bien al principio la Ley de Bosques fomentó una disminución progresiva en la tasa anual de deforestación en la Argentina -estabilizándose hasta el año 2019- en los últimos años volvió a incrementarse, en gran medida producto de la frecuencia e intensidad de los incendios forestales. Los bosques nativos de Argentina siguen perdiéndose en zonas donde está prohibida la deforestación, en las cuales se avanza con el cambio de uso del suelo para actividades agropecuarias, forestales, urbanísticas y viales. A su vez, las áreas deforestadas ilegalmente y las que se han quemado, no están siendo restauradas como indica la ley, y la ausencia de un registro nacional de infractores limita las posibilidades de articular esta información con otros elementos de la política pública, que permita facilitar la disuasión y la sanción de los responsables. 

Los bosques nativos son proveedores de servicios ecosistémicos esenciales: contribuyen a la mitigación y adaptación al cambio climático, facilitan la regulación hídrica, son hábitat de miles de especies, dan sustento a la vida de las comunidades locales y contribuyen a la seguridad alimentaria y el desarrollo económico. Son proveedores de materias primas, alimentos, agua potable, medicinas y sirven como reguladores de eventos extremos como inundaciones, la erosión y la calidad del aire. Además, los bosques son hábitat de muchas especies y funcionan como “amortiguadores” de agentes patógenos -como virus y bacterias- que pueden afectar al ser humano. La pérdida de bosques ocasiona graves consecuencias sociales, ambientales y económicas, muchas veces, irreversibles, que atentan contra la salud y el bienestar de las personas y de muchas otras especies. 

“Conservar y utilizar sustentablemente los bosques nativos argentinos, es una obligación legal y una oportunidad para el verdadero desarrollo económico y social de las diversas jurisdicciones del país y de las personas que en ellas habitan. Es necesario que exista la voluntad política apropiada para el cumplimiento de esta norma en todos los niveles, la capacidad profesional, técnica y logística para su implementación y monitoreo, y la asignación de los fondos y los recursos correspondientes que permitan lo anteriormente mencionado. Aún estamos a tiempo de transformar esta ley en un modelo de gestión y gobernanza que trascienda las fronteras nacionales” afirma Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina. 

¿Cuáles son los principales problemas de implementación que enfrentó la ley desde su sanción? 

La desfinanciación sistemática de la Ley: aunque desde la sanción de la ley las partidas presupuestarias en general han aumentado en valores absolutos, no ha habido un período donde el presupuesto asignado por el Congreso Nacional se correspondiera con lo que expresamente la norma establece. Desde 2014, la ley recibe menos del 10% de lo que corresponde. Los aumentos en valores absolutos no permiten aún una reducción significativa de la brecha entre lo que asigna y lo que la propia ley indica que debería asignarse año a año para la protección y manejo sustentable de nuestros bosques. 

Dificultades en los procesos de Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos (OTBN): tanto en su elaboración como actualización, han sido y continúan siendo procesos lentos y con deficiencias que incluyen el incumplimiento de estándares determinados por la Ley, como, por ejemplo: fallas en la participación ciudadana requerida, retrasos de tiempos y falta de progresividad en la protección de los bosques. 

Falta de definición de metas, indicadores y evaluación de impactos: la ley establece que se deben adoptar metas cuantitativas para la protección de bosques nativos y formas de medir su progreso y logro. Durante el 2022 el consejo Federal del Medio Ambiente (COFEMA), emitió una resolución por la cual cada jurisdicción debe desarrollar Planes Estratégicos Provinciales de Bosques Nativos y sus respectivos Planes Estratégicos Anuales actualizados para acceder a las asignaciones presupuestarias anuales. Estos planes han sido presentados, resta ahora analizar si cuentan con metas e indicadores que permitan evaluar su impacto a corto, mediano y largo plazo. 

La deforestación ilegal persiste: a pesar de la implementación del Sistema de Alerta Temprana de Deforestación, es preocupante que alrededor del 76% de la deforestación ocurra en zonas prohibidas por la ley (amarillas, rojas y sin categoría).  Esto evidencia la falta de control y fiscalización en terreno, y las sanciones insuficientes por parte de las autoridades competentes que se reflejan en la ausencia de un registro nacional de infractores actualizado. Algunos sectores indican la necesidad de una prohibición total de la deforestación, lo cual sería de dudosa eficacia, ya que en los sectores donde la deforestación está prohibida hace más de 10 años sigue ocurriendo, sin mayores consecuencias para los responsables.  No ha habido avances en la tipificación del delito penal ambiental que permita mayores sanciones a quienes deforestan, ni se ha avanzado significativamente en la restauración de las áreas deforestadas y quemadas, como determina a Ley. 

Avances en la gestión y rendición de fondos: si bien la rendición de los fondos por parte de las Autoridades Locales de Aplicación es una cuestión que ha mejorado desde su creación y puesta en marcha, continúan habiendo demoras y problemas para una eficiente implementación y rendición de fondos. 

 ¿Cuáles son los espacios de mejora en el marco de esta ley? 

La correcta aplicación de la Ley de Bosques es el primer paso –y lo mínimo que deberíamos hacer- para proteger los bosques nativos. Pero también es importante ir más allá de la ley y asumir compromisos superadores que permitan conservar no sólo los bosques, sino también las culturas asociadas a ellos, la biodiversidad, y los servicios ambientales.  

El refuerzo de las estructuras de control y fiscalización, el aumento en la capacitación y profesionalización de operarios forestales, agentes de conservación, técnicos de campo, responsables técnicos y funcionares públicos será central para avanzar en los desafíos que demanda la correcta implementación de la Ley. 

La buena gobernanza, basada en el acceso a la información en tiempo y forma para los diversos grupos de interés permitirá la genuina participación en los procesos de revisión de las diferentes instancias de implementación de la Ley, desde la realización y audiencias públicas de Estudios de Impacto Ambiental a los procesos de revisión de los Ordenamientos Territoriales de los bosques nativos en las diversas Jurisdicciones.  

Con la intención de sistematizar información pública, a la cual Vida Silvestre accede en el marco de la Ley de acceso a la Información pública Ambiental, presentamos una actualización de nuestro sitio específico sobre la Ley de bosques. Su objetivo es llamar la atención del público general, pero también de tomadores de decisión, legisladores, funcionarios y productores sobre los detalles de la ley y las oportunidades que genera para la conservación y desarrollo Sustentable de los Bosques Nativos de todos los argentinos. Desde Vida Silvestre trabajamos apoyando y monitoreando la Ley de Bosques Nativos desde su diseño, hasta su implementación, así como también evaluando su funcionamiento y propiciando propuestas de mejora. A través de un exhaustivo análisis y recopilación de información, en leydebosques.vidasilvestre.org.ar se pueden encontrar las principales disposiciones de la Ley 26.331 y su situación actual, tanto a nivel nacional como provincial, con toda la información (perfil territorial de cada provincia, hectáreas deforestadas, especies en peligro, hectáreas bajo planes de manejo o conservación, el presupuesto correspondiente y el asignado y más). La Web busca graficar la información, poner a disposición los datos descargables y sus fuentes, y ser material de consulta y comparativo para diferentes actores clave y la presente actualización incluye la proyección de asignación de fondos para el año 2025, provincia por provincia” sostiene Jaramillo. 

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La CAF otorga préstamo millonario para la conservación de la selva misionera

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El Decreto 753/2024 aprobó dos contratos fundamentales para la financiación y ejecución del “Programa de apoyo para la mejora de la gestión y de la preservación de la Selva Misionera”. En esencia, este programa tiene como objetivo proteger y mejorar la gestión de los bosques nativos y áreas naturales protegidas en la provincia de Misiones, una región de gran biodiversidad en Argentina.

El contrato se celebra con relación a un préstamo otorgado por la Corporación Andina de Fomento (CAF) a la Provincia de Misiones por un monto de u$s5 millones. El objetivo del préstamo es financiar un programa para mejorar la gestión y preservación de la Selva Misionera.

El Contrato de Garantía establece que la República Argentina (el Garante) proporcionará una garantía solidaria, incondicional e irrevocable a CAF. Esto significa que, si la Provincia de Misiones no cumple con sus obligaciones bajo el contrato de préstamo, la República Argentina se compromete a asumir esa responsabilidad en términos definidos en el contrato.

¿Cuál es la importancia de este decreto?

Este decreto es un ejemplo de cooperación entre diferentes niveles de gobierno y organismos internacionales para abordar un problema ambiental de gran relevancia. Al asegurar la financiación y la ejecución del programa, se busca:

  • Preservar la biodiversidad: la Selva Misionera es uno de los ecosistemas más ricos de Argentina, y su conservación es crucial para proteger numerosas especies de flora y fauna.
  • Promover el desarrollo sostenible: el turismo basado en la naturaleza puede generar ingresos para la región sin comprometer el medio ambiente.
  • Fortalecer la gestión ambiental: el programa busca mejorar las capacidades de las instituciones provinciales para gestionar los recursos naturales de manera sostenible.

¿Cuáles son los principales puntos del Decreto?

  • Financiamiento Internacional: la Corporación Andina de Fomento (CAF), una institución financiera de desarrollo, otorgará un préstamo al gobierno de la provincia de Misiones para financiar el programa de conservación.
  • Garantía Nacional: dado que se trata de un préstamo internacional, el Gobierno se compromete a garantizar el pago de la deuda en caso de que la provincia no pueda cumplir con sus obligaciones. Esta garantía busca asegurar que el préstamo sea otorgado y que el proyecto se lleve a cabo.
  • Contragarantía Provincial: la provincia de Misiones, a su vez, se compromete a pagar la deuda al gobierno nacional si este tuviera que hacerse cargo de ella. Esta medida adicional busca asegurar que la provincia sea responsable por el uso de los fondos y que el proyecto se ejecute de manera eficiente.
  • Mecanismo de Cobro: en caso de incumplimiento por parte de la provincia, el gobierno nacional podrá descontar el monto adeudado de los fondos que la provincia recibe del gobierno federal, a través de la coparticipación federal de impuestos.
  • Aprobación de los Contratos: El decreto aprueba los modelos de los contratos de garantía y contragarantía, que serán firmados por los representantes de los gobiernos nacional y provincial, así como por la CAF.
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Aves Argentinas plantará 90.000 árboles nativos en Misiones

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Aves Argentinas, organización miembro de BirdLife International, lanzó una ambiciosa campaña de restauración en Misiones con el apoyo de Trillion Trees. Esta iniciativa global tiene como objetivo proteger y restaurar bosques en todo el mundo para el beneficio de las personas, la naturaleza y el clima. La campaña es liderada por Birdlife International, Wildlife Conservation Society y World Wildlife Fund.

La meta de Aves Argentinas en el Bosque Atlántico argentino es la plantación de 90.000 árboles nativos hasta finales de 2025. En alianza con organizaciones públicas y privadas, se plantarán las principales especies características de la Selva misionera, como el Palo rosa, el Lapacho, el Yvyrá pytá o el Urunday, pero también aquellas aptas para iniciar procesos naturales de restauración. El 15 de agosto de 2024 se lanzó esta gran campaña en la Reserva Natural El Puente Verde, en Andresito.

El Bosque Atlántico es uno de los cinco lugares más biodiversos de todo el planeta: se extiende entre Argentina, Brasil y Paraguay. En nuestro país lo conocemos como Selva misionera. 

Esta región ha perdido más del 80% de su cobertura original y es uno de los 10 bosques más amenazados del mundo. 

La plantación será realizada en sitios estratégicos como Áreas Claves para la Biodiversidad (KBA), áreas naturales protegidas, áreas de amortiguamiento y corredores de conservación. En cada sector de plantación se realizarán tareas de limpieza y preparación del terreno, selección de las especies adecuadas, plantación y monitoreo de los árboles.

De esta forma, Aves Argentinas, como integrante de la Red Trinacional de Restauración del Bosque Atlántico, contribuye a las metas de restauración de 1,6 millones de hectáreas en el Bosque Atlántico del Alto Paraná, una Iniciativa Emblemática de Restauración Mundial (“World Restoration Flagship” en inglés) de la Década de la ONU para la Restauración de Ecosistemas.

“Con la campaña Trillion Trees queremos contribuir a la conservación de este ecosistema vital para el bienestar de las personas y el planeta” expresó Juan Pablo Cinto, responsable de la Restauración de Ambientes en Aves Argentinas.

La restauración del Bosque Atlántico en Argentina implica un gran desafío y es una oportunidad para mejorar la calidad de vida de las personas, contribuir a la mitigación de los efectos del cambio climático y permitir que la vida silvestre prospere. 

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Misiones quiere crecer en el selecto club del turismo de avistaje de aves y naturaleza

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El Ministerio de Turismo y Aves Argentinas acordaron trabajar en conjunto para promover acciones de preservación de aves y hábitats naturales en toda la provincia. Así, proyectan posicionar al destino en el mapa internacional de este segmento turístico, que es uno de los más caros.

A través de la firma de un convenio de cooperación entre Aves Argentinas/Asociación Ornitológica del Plata y el Ministerio de Turismo de Misiones, se busca darle impulso al ecoturismo y la conservación ambiental en la provincia.

El convenio permitirá a ambas partes colaborar en el desarrollo de proyectos que integren la protección ambiental con la oferta turística. Aves Argentinas, con su vasta experiencia y su destacado trabajo en la protección de aves y ambientes naturales, y la cartera turística, con su firme compromiso con el desarrollo turístico sustentable, unirán esfuerzos para potenciar a uno de los principales motores económicos de la provincia.

“Queremos fortalecer el segmento de turismo de naturaleza que tanto importa a la hora de elegir el destino. Es más, casi el 80% de los visitantes nos elige por eso, así que es muy importante que podamos sumar actividades y experiencias en lo que sería un turismo consciente”, expresó el ministro José María Arrúa, agregando que “buscamos que este tipo de propuestas que se concentra más en zonas como Iguazú, se pueda distribuir en los parques provinciales y otros destinos teniendo en cuenta el porcentaje de selva y biodiversidad que conserva la tierra colorada”.

Por su parte, el director ejecutivo de Aves Argentinas/Asociación Ornitológica del Plata, Hernán Casañas, remarcó que “Misiones cuenta con alrededor de 500 especies de aves, la mitad de todo lo que hay en el país, es la provincia más diversa que tenemos y la más diversa región de Sudamérica. Tiene especies en extinción y también exclusivas de acá, eso genera mucho interés en los observadores”.

 En este sentido, sostuvo que hay países que viven de este tipo de turismo y que en Argentina se está consolidando. “Por año, ingresan a nuestro país no menos de 50 mil extranjeros que vienen exclusivamente a hacer esta actividad y tienen a Misiones como uno de sus principales destinos. Por lo tanto, esta articulación que hoy celebramos es fundamental para avanzar y fortalecer el segmento. Lleva su tiempo, pero estamos en un buen camino”, manifestó.

Puente Verde, conexión salvaje

“Para nosotros es crucial. Somos una organización centenaria dedicada a la conservación de la naturaleza. Creemos que Misiones ha hecho las cosas muy bien en un contexto muy complejo. Tenemos uno de los bloques de selva más importantes de la región y eso nos genera una cantidad de responsabilidades porque tenemos que conservar, pero a la vez generar trabajo, producir, etcétera. Y en esa línea el turismo de naturaleza está creciendo a escala mundial como una de las grandes herramientas para lograr este objetivo”, explicó Casañas.

“Costa Rica, Nueva Zelanda, Estados Unidos tienen toda una cultura en relación a sus áreas protegidas que hace que ingresen muchísimos millones de dólares a esos lugares y se generen también otras fuentes de trabajo”, añadió.

Las áreas de colaboración contempladas en el convenio incluyen el desarrollo de iniciativas conjuntas que promuevan prácticas turísticas respetuosas con el medio ambiente, la promoción del ecoturismo a través de actividades técnicas y educativas, y el reconocimiento mutuo en todos los documentos y publicaciones generados.

Este acuerdo es testimonio del esfuerzo conjunto para proteger el patrimonio natural y cultural de la provincia y brindar experiencias únicas que celebren la riqueza natural de Misiones.

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