SUBE

Boletazos: la suba en el AMBA será del 251 por ciento y Posadas se queda con precio de mitad de tabla

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Con el inminente boletazo en Buenos Aires, el ránking de ciudades con el transporte público más caro, se actualizará. En Buenos Aires, el precio del boleto pasará de 76,92 pesos a 270, con una suba de 251,01%. En el caso de tener la SUBE, el boleto costará 430, con un incremento del 459,02 por ciento. La quita de subsidios también se sentirá en el tren. se unifican las tarifas y todas pasarán a valer lo mismo y el tramo más cercano costará 130 pesos. 

En el caso del colectivo, las tarifas comenzarán a regir desde el 1 de febrero y, para los trenes, la Secretaría de Transporte comunicará oportunamente “el cronograma para su entrada en vigencia”.

En el Amba, la primera sección (0 a 3 kilómetros) del colectivo pasará de $ 76,92 a $ 270; la segunda (3 a 6 kilómetros) de $ 85,69 a $ 300,78; la tercera (6 a 12 kilómetros) de $ 92,29 a $ 323,95; la cuarta (12 a 27 kilómetros) de $ 98,90 a $ 347,15; y la quinta (más de 27 kilómetros) de $ 105,46 a $ 370,18.

La intención del Gobierno nacional es que los aumentos sean por encima de la inflación para reducir la proporción de subsidios del Estado, y que lo que paguen los usuarios cubra un mayor porcentaje del costo real del boleto.

“Empezamos un proceso de trabajo muy fuerte en cabeza del Ministerio de Infraestructura en cambiar la lógica de subsidios”, indicó el vocero presidencial Manuel Adorni en su habitual conferencia de prensa matutina en la Casa Rosada, en la que reiteró que consideraba que “subsidiar la oferta es sumamente injusto”.

Al respecto, el portavoz señaló que “buena parte del interior paga tarifas más acordes con la realidad, incluso recibiendo subsidios”.

Sin embargo, por el efecto inflación y la actualización paritaria, el costo real del pasaje pasaría de $800 a $1.500 desde marzo según los cálculos del sector.

Así, el boleto en AMBA se ubicará entre los más caros de la Argentina, en un ránking que está liderado por Pergamino, con 500 pesos. En segundo lugar aparece Bahía Blanca con 345 y Junín con 300. Garupá y Candelaria comparten el puesto 13, con 267 pesos, mientras que Posadas se ubica en mitad de tabla con 250 pesos y Oberá está por encima, con 260 pesos.

Sin embargo, el sistema de transporte integrado en la capital misionera tiene beneficios adicionales. Los sistemas de pago implementados por Servicios Urbanos (SUBE Misiones y APP de Pago con QR) habilitan las gratuidades definidas por los gobiernos Provincial y Municipales – tales como estudiantes de todos los niveles, pacientes oncológicos, veteranos de Malvinas, personas con discapacidad y acompañantes, mayores de 70 años (en Posadas) y adultos mayores (en Garupá y Oberá), entre otros. 

En la mayoría de las provincias que cuentan con S.U.B.E. Nacional, existe la preocupación por la falta de beneficios y el mal funcionamiento de un sistema casi obsoleto. Todo esto en un contexto donde es habitual el manejo de incumplimientos de Nación, que nunca pagó los compromisos asumidos desde el mes de septiembre del 2023 y que demuestran el desinterés por el servicio de transporte en las provincias. 

Además, tanto la SUBE Misionero como la APP de pago con QR, permiten que los usuarios realicen el trasbordo de servicios en las terminales de integración, sin necesidad de pagar un nuevo boleto, independientemente de su origen o destino, a diferencia del SUBE  Nacional que no permite los boletos integrados. Esto quiere decir que pagando un solo boleto se hacen las interconexiones necesarias para llegar a destino.

La diferencia entre la SUBE misionera y la nacional es sustancial. En Apóstoles, la ciudad cuenta con el sistema nacional, pero hay un solo colectivo de Río Uruguay que hace un recorrido a la mañana y otro a la tarde y con uno de los boletos urbanos más caros del país: 430 (con SUBE) y 450 (sin SUBE).

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No se consiguen las Sube en Rosario

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Pese a la inminente entrada en vigencia del sistema nacional, hay dificultades para conseguir el plástico en Rosario. Desde el municipio garantizan la entrega a precio promocional a quienes están en condiciones de acceder al boleto social. En tanto que el resto de los pasajeros deberán seguir usando la Movi (tarjeta rosarina, solución local, como la tarjeta SUBE Misionero en Posadas) o pueden comprar la Sube online y pagar el envío.

La llegada de la Sube a Rosario es inminente. Desde el lunes el sistema nacional comenzó a funcionar en simultáneo con el de Movi para el pago del boleto de colectivos. Pero en 120 días se convertirá en la única alternativa para cancelar los pasajes y todos deberán comprar el plástico azul. Como era de esperarse, este cambio generó un aumento exponencial en la demanda de tarjetas Sube que los actuales puntos de venta que tiene el sistema en Rosario no llegan a cubrir y hay dificultades para conseguir el plástico. Situación que se viene alertando en diferentes contextos y por diferentes medios, ya que la dificultad radica en la fabricación de CHIPS. La SUBE “es una tarjeta que tiene componentes electrónicos que están faltando, y [desde la sociedad del Estado encargada del servicio] se informó hace un tiempo que por una cuestión de faltante mundial de chips, su proveedor renunció a seguir entregando”. Así lo reconoció Marcelo Torres, subsecretario de Proyectos Estratégicos y Desarrollo Tecnológico del Ministerio de Transporte de la Nación, durante una entrevista con FM Urbana Play en marzo del año pasado.

Ante esto el municipio de Rosario pidió tranquilidad a los usuarios y remarcó que quienes tienen la Movi todavía la pueden seguir usando hasta que Nación destrabe la entrega de más tarjetas.Por el momento, la prioridad para recibir el nuevo plástico la tienen las personas que estén en condiciones de acceder al beneficio de la tarifa social que representa un descuento del 55% en el valor del boleto.  En Misiones los beneficios ofrecidos por el SUBE Misionero son mayores, ya que otorga la GRATUIDAD en los boletos para personas con capacidades disminuidas, estudiantes, veteranos de guerra de Malvinas, adultos mayores, entre otros.

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Subsidios al transporte público de pasajeros: Misiones tiene el menor incremento de fondos del país

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Los datos brindados por el Ministerio de Transporte de la Nación, que corresponden al  período enero-septiembre 2022, muestran que Misiones sigue siendo la gran perdedora  en el reparto de esos recursos, exhibiendo el menor incremento entre las jurisdicciones  del país, destaca un informe elaborado por la consultora Politikon en base a registros  del Ministerio de Transporte de la Nación.  

Distribución de subsidios al transporte en las provincias, enero a  septiembre 2022 

La brecha en la distribución de subsidios al transporte público de pasajeros se amplió  en favor del AMBA, consolidando así las asimetrías existentes. 

Entre enero y septiembre de 2022, considerando solamente el Fondo Compensador y las Compensaciones tarifarias, el total distribuido a las provincias y  AMBA alcanza los $129.931,6 millones. De ese total, el 78,1% fue al AMBA (por $101.495,2 millones) y exhibió un incremento en su nivel de participación respecto a igual  período del 2021 (cuando fue del 75,0%). El salto de la participación porcentual es altamente significativo ya que agrava la situación de desproporcionalidad que reclaman las provincias. 

Éstas, en su conjunto, captaron $28.436,4 millones y pasaron de participar del 25% en el período enero-septiembre 2021 al 21,9% en igual período del  2022. 

Entre las provincias, la que registró la mayor recepción de recursos por este concepto  fue Santa Fe que, con un total de $3.987,8 millones concentra el 3,1% de los subsidios  distribuidos en todas las jurisdicciones del país. 

Córdoba, Mendoza y Tucumán se ubican luego, siempre medidas en volumen de pesos captados, todas por encima de los dos mil quinientos millones de pesos. En términos de  participación concentran el 2,8%, 2,5% y 2,1% del total nacional, respectivamente.

Otras cinco provincias recibieron subsidios por encima de los mil millones de pesos:  Salta, Buenos Aires, Jujuy, San Juan y Misiones, con niveles de participación de entre  el 1,0% y el 1,7% del reparto global. 

Por su parte, siete provincias totalizaron subsidios entre los $500 y $990 millones: Entre  Ríos, Chaco, Corrientes, Santiago del Estero, Chubut, San Luis y Neuquén con grados  de participación de entre el 0,4% y 0,8%. 

Finalmente, otras cinco provincias captaron  fondos inferiores a los $ 500 millones: Catamarca, Río Negro, Formosa, La Rioja y La  Pampa, que concentran entre el 0,1% y 0,3% del total. 

Adentrándonos en la región del NEA, Misiones concentra el mayor monto de subsidios captado pero su participación continua en descenso: entre  enero y septiembre de 2021 Misiones concentró el 47,1% de los fondos que llegaron al  NEA; pero en igual período del 2022, cayó al 38,7% del total regional. Esto se explica por  la muy leve variación que tuvo la provincia: apenas 25,3% interanual nominal, siendo  la provincia de la región y de país con la expansión más leve y con una situación  muy distinta a Chaco (crecieron 109,1%), Formosa (83,9%) y Corrientes (48,6%)

En relación con la inflación del período, los fondos a Misiones estuvieron 57,7 puntos  porcentuales por debajo del alza de precios, pero en el Chaco se situaron 26,1 p.p por  encima. 

El posicionamiento misionero es el más bajo del NEA y del Norte Grande, pero también del país: su resultado fue solo mejor que el de Córdoba, provincia que sufrió un  descenso nominal del 1,9%.  

Observando la evolución de los subsidios captados por Misiones en el período, enero  se inició con una merma del 17% interanual pero repuntó de manera muy importante entre febrero y mayo (con una suba promedio mensual del 88%); sin embargo, en junio  volvió a experimentar una baja (-20%) y si bien volvió a crecer entre julio y septiembre,  lo hizo a un ritmo muy menor (promedio del 13,9% mensual, siempre en términos nominales).  Cabe señalar, en primer lugar, que los fines de este informe no se consideraron todos  los ítems mencionados por el Ministerio de Transporte en relación con los montos distribuidos a las jurisdicciones subnacionales por el concepto de subsidios al transporte  público de pasajeros, sino que se consideraron solos que referidos a compensaciones (Fondo de Compensación al transporte público de pasajeros automotor urbano  del interior del país para las provincias y Compensaciones tarifarias por oferta y  demanda para CABA y AMBA). Por ende, quedaron excluidos del análisis los recursos  vinculados al uso de la Tarjeta SUBE (un ítem que Misiones no recibe) y al precio  diferencial del gasoil (que se da solo para el AMBA).

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La oferta de Misiones es más conveniente al bolsillo que la de Nación

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Por Alejandro Pegoraro, director de Consultora Politikon Chaco, exclusivo para Economis. La estructura y dinámica del federalismo argentino en términos económicos se caracteriza, principalmente, en la cesión de recursos por parte de las provincias hacia el Estado nacional, para luego captarlos por otras vías. En paralelo, el Estado federal recauda otro tanto, que distribuye principalmente por vías discrecionales. Esto genera necesariamente una alta dependencia nacional en las provincias, que, limitadas en su posibilidad de generar recursos propios que vayan directamente a sus cajas, deben recurrir al pedido de favores. De allí, se generan relaciones todavía más dependientes, pero también se organizan los favoritismos. 

Esto trae además otra dinámica: la enorme mayoría de programas que están orientados a aliviar en mayor o menor medida el bolsillo de los argentinos, surgen del Estado nacional, con aplicación que no siempre es eficiente ni verdaderamente federal. Esto se da por dos razones: la concentración de los recursos para llevarlo adelante; y la imposibilidad de las provincias de aplicar programas propios. Muchas veces, esa imposibilidad no es tal, sino que se trata de una conducta casi institucionalizada de algunas provincias de pedir todo directamente a la Nación, aun cuando no haya respuestas concretas. 

En este sentido, Misiones rompe con el esquema tradicional. Si bien es cierto que el grueso de sus recursos son de origen nacional (principalmente, por la coparticipación, aún en un contexto donde es fuertemente perjudicada), la gestión provincial profundizó un proceso de recaudación propia que le permita tener mucho más autonomía en la toma de decisiones de prioridades presupuestarias y, con ello, impulsa programas propios que aun siendo en algún punto similares a los que propone el Estado nacional, se tornan mucho más beneficiosos que ellos. 

Específicamente en los que están vinculados al alivio de costos para los consumidores, hay dos casos donde los programas propios de Misiones le sacan varios cuerpos de ventaja a los ofrecidos por el Estado nacional. Uno de ellos tiene que ver con un tema que se habló mucho durante la semana, respecto a la tarjeta SUBE nacional y la SUBE Misionero

En la gran mayoría de los distritos subnacionales argentinas, la tarjeta SUBE nacional está en plena vigencia y ello le permite prestar ciertos servicios que tienen asegurado financiamiento nacional. La sola implementación de este mecanismo genera que, por ejemplo, los jubilados que hagan uso de esta tengan un 55% de descuento en la tarifa, sin que eso le redunde en costo alguno para los distritos, porque reciben en contrapartida una compensación (denominada Atributo Social) por parte del Estado nacional que financia ese descuento otorgado. Lo mismo se aplica para el resto de los descuentos que apliquen por el uso de ese sistema. 

Entonces, el esquema (simplificado) para una provincia con la SUBE nacional adherida, es la siguiente: se fija el valor pleno de la tarifa, sobre ella se aplican subsidios de orden nacional (a través del Fondo Compensador) y otros provistos por la provincia (que son en general, considerablemente menores en volumen). De allí, surge la tarifa final que paga el usuario. El resto de los descuentos que existan (salvo regímenes especiales provinciales como los estudiantiles, para docentes u otros) están financiados por el Estado nacional a través de ese mecanismo compensatorio (el Atributo Social). 

En Misiones, al no regir el sistema nacional, es la provincia la que financia todos los beneficios dados en el uso del transporte público. Pero lejos de “igualar” la oferta nacional de 55% de descuento a jubilaciones, para quedarnos en el mismo ejemplo, la provincia brinda boleto gratuito, que es financiado de pleno con aportes provinciales y municipales. 

Es decir, el anterior esquema detallado para el caso de las provincias con SUBE nacional, cambia para Misiones: recibe recursos del Fondo Compensador, pero el resto de las compensaciones es financiado localmente. De este modo, tal como se informó en esta semana, cerca del 53% de los pasajeros viaja gratis en Misiones, a partir de esquemas de financiamientos de orden nacional, provincial y municipal en algunos casos. 

Misiones, de este modo, presta un servicio relacionado al transporte público de pasajeros mucho más abarcativo, inclusivo y eficiente que el programa llevado a cabo por el Estado nacional, sosteniendo además una fuerte sinergia con el sector privado.

El otro caso de análisis tiene que ver con los programas de fomento al consumo, específicamente el Ahora misionero respecto al Ahora 12 nacional. Ambos nacieron en diferentes momentos -el misionero antes- pero bajo una misma premisa: ofrecer alternativas al consumidor para acceder con mayores beneficios a determinados bienes y servicios. 

El punto en común está en el financiamiento del interés, pero se diferencian en el hecho de que Misiones ofrece hasta 12 cuotas sin interés, mientras que el Ahora 12 nacional financia parte de la tasa para que se alivie a los consumidores. 

Pero Misiones fue un paso más allá al ofrecer, además, reintegros, que pueden ser del 15% o 20% en comercios locales. 

Si bien Ahora 12 ofrece una amplia gama de bienes y servicios, el programa misionero tiene especificaciones determinadas que lo vuelven muy conveniente. Incluso, no se reduce al consumo masivo, sino que apuesta a servicios fundamentales como el Gas o al pago de tributos como el patentamiento. Otro punto clave de diferenciación es que si bien el Ahora 12 opera con todas las entidades bancarias, en Ahora Misiones está algo más reducido, pero hay dos factores fundamentales: por un lado, la participación de bancos como Macro y Nación que, al ser agentes financieros de los estados provincial y nacional, tienen una cartera de usuarios muy significativa; y por otro lado, y más importante aún, es la participación de los bancos en su aporte al costo de reintegro. 

En este programa, son cuatro los actores que juegan en conjunto: Nación, que brinda un acompañamiento financiero; Provincia, que sostiene el programa; Bancos que participan también en aportes; y Comercios, que hacen lo propio. Este trabajo conjunto es inédito en el país, y redunda naturalmente en un beneficio al consumidor local.

Dado entonces su amplia variedad de acceso a bienes y servicios, y a beneficios importantes respecto a cuotas sin interés y reintegros, el Ahora Misiones se transformó en un pilar central del consumo misionero, destacado desde el gobierno provincial como una herramienta de fuerte crecimiento en el último tiempo, que generó ventas por ya casi mil millones de pesos. En la comparativa, el Ahora 12 solo resulta más conveniente en aquellos bienes durables de alta cotización dada la posibilidad de extender plazos (por ejemplo, el Ahora 30 lanzado hace poco), pero en ningún caso es financieramente más conveniente que lo que ofrece Ahora Misiones.

Volviendo al inicio, decíamos que Misiones rompe el esquema general de las dinámicas de aplicación de programas en las provincias, justamente por tener un fuerte protagonismo en el diseño y aplicación de esos programas. No hay ninguna provincia en el país que tenga en vigencia un programa similar al Ahora Misiones, y solo algunas imitaron iniciativas algo similares para aspectos muy puntuales. 

Esto es también producto de una fuerte inversión provincial en el sostenimiento y ampliación de oferta destinada al ciudadano que permite ampliar su capacidad de compra y el cuidado de sus recursos. Misiones tiene la particularidad de tener una Canasta Básica con valores relativamente mayores en comparación con otras provincias del norte, pero las iniciativas como las antes mencionada alivianan las presiones en el bolsillo de usuario/consumidor para poder acceder justamente a mayor cantidad de bienes y servicios. 

La responsabilidad fiscal también se aplica aquí. Mientras que hay provincias que son eternas ahorradoras, sin satisfacer demandas sociales y fervientes demandadoras de recursos nacionales, Misiones fortaleció su base recaudatoria para prestar servicios mucho más eficientes y útiles. Recaudar para mejorar. Recaudar para universalizar servicios y consumo. Recaudar para crecer.

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Presupuesto Nacional: el SUBE Nacional para el Interior -Derrumbando Mitos-

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El total de subsidios distribuidos por la Nación a las diferentes jurisdicciones en el período enero a julio 2022 fue de $86.766.958.495 millones, esto SIN CONSIDERAR LOS FONDOS INHERENTES AL
SUBE
ni a las provincias de Santa Cruz y Tierra del Fuego, lo que implica un 27% más en relación al
mismo período del año 2021.
Ahora bien, considerando la variación interanual de esta distribución, la Provincia de Misiones fue quien más afectada se vio pues percibió $200 millones menos respecto al 2021, es decir sufrió una reducción del 26,64% en los fondos que le fueren asignados de un período al otro. Esto, en un contexto de elevada inflación, representa una pérdida aún mayor en valores reales.

Contemplando los Fondos Compensatorios inherentes al SUBE, el total de subsidios para el mismo período se eleva a $90.376 millones, siendo el AMBA la única jurisdicción que figura como beneficiaria de este concepto.

En lo que respecta a la participación de cada jurisdicción en la distribución de subsidios del período 2022, el AMBA percibe más de tres cuartas partes del total, en tanto que Misiones representa el 0,64%.

Ahora, si bien para el mismo período considerado del 2021, la participación no varía notablemente, manteniendo el AMBA más del 75% del total de subsidios, Misiones participaba en ese entonces con el 1,10% del total. Esto denota nuevamente la menor asignación, tanto relativa como absoluta, de subsidios que la provincia tuvo en el 2022.

En este sentido, comparando el incremento de subsidios a nivel nacional con la disminución de fondos asignados a la Provincia, la brecha es de más del 53%, evidenciando la desproporcionalidad en la distribución de subsidios.

Conclusiones

La perversa distribución de fondos nacionales al interior para el transporte público evidencia la
mentira absoluta que promueven determinados medios locales de comunicación.
La Provincia de Misiones, con esfuerzo propio, atenúa los impactos financieros de las asimetrías engañosas provenientes del Gobierno Central, apoyadas por aquellos medios.

Las compensaciones por el Sistema Único de Boleto Electrónico Nacional prometidas no figuran en ningún informe económico porque se adeudan permanentemente. Lo que sí se paga son los boletos abonados por los usuarios a las 48 horas. Así, el SUBE se torna en herramienta para el manejo discrecional dañino a las empresas, cuyo efecto del mal servicio se ve reflejado en la cantidad de días de paro que tienen las distintas jurisdicciones por falta de fondos.

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