A través de un comunicado la Unión Cívica Radical Misiones plantó postura frente al proyecto de la legisladora tucumana de Juntos por el Cambio, Paula Omodeo que propone desregular el mercado yerbatero entre otras economías regionales.
El comunicado:
Los derechos conquistados por las luchas se defienden, no se entregan. El proyecto de ley de desregulación económica para el desarrollo productivo, que ha tomado estado parlamentario en el Congreso de la Nación, intenta modificar los incisos i) y r) del art. 4 de la ley 25.564, que creó el Instituto Nacional de la Yerba Mate ( INYM), institución que en los momentos más críticos ordenó y fijó un rumbo en la economía yerbatera.
Por eso queremos manifestar nuestro rechazo al Proyecto de Ley, ya que el sector productivo no fue consultado ni convocado a debatir a cómo mejorar los distintos eslavones de la cadena productiva. El Inym, después de 20 años tiene algunas cosas para mejorar y también para conquistar, como por ejemplo un Mercado Consignatario, pero sigue siendo una herramienta fundamental para la economía de nuestro producto madre.
La U.C.R. Misiones, a lo largo de su historia Cívica, nunca transigio en este tema, a tal punto que es un compromiso, que ha sido plasmado en la ley del Inym porque hace tiempo elegimos lo que queremos representar.
El senador nacional de Juntos por el Cambio (JxC) Luis Juez afirmó que “ningún argentino puede decir que la democracia le cambió la vida” y sostuvo que en los últimos 40 años se “cayó la clase media, una clase aspiracional que pretendía cosas para sus hijos”.
Juez, quien días pasados recibió la venia de la Corte Suprema para ingresar al Consejo de la Magistratura de la Nación en representación de la Cámara alta, hizo estas declaraciones esta sábado en el programa de Mirtha Legrand, por Canal 13.
Sus expresiones le valieron una severa réplica de otra invitada del ciclo, la periodista, analista y exlegisladora española Pilar Rahola.
“Vamos a cumplir el año que viene 40 años de democracia. Le puedo garantizar que ningún argentino puede decir que la democracia le cambió la vida. Se nos cayó la clase media, una clase aspiracional, que pretendía cosas para sus hijos y hoy no está pasando”, dijo Juez en la mesa.
Ante ello, lo interrumpió Rahola, quien le espetó: “Yo no puedo aceptar esa frase, perdóneme. La democracia siempre salva la vida, respecto a las dictaduras”.
El senador, exdiputado, exintendente de Córdoba y exfiscal, trató de morigerar sus expresiones y señaló: “No, estoy diciendo que, si comparamos el estándar de vida de 40 años atrás con el de ahora, sinceramente, con la mano en el corazón, si queremos hacer una profunda autocrítica…Si no vamos a hacer una autocrítica no vamos a arrancar nunca. Si creemos que está todo bien, bueno, olvidate”.
“Esto comenzó en 2015, con el armado de Cambiemos, con el acuerdo con la derecha”. Germán Ferber asegura que el éxodo que encabezó entre los jóvenes del radicalismo, obedece a una cuestión ideológica y de “hartazgo” ante el estancamiento del partido, sometido a ser furgón de cola dentro de la alianza con el PRO. “En Posadas nos fuimos entre 25 y 30. Pero en realidad, en toda la provincia somos más de 60 los que nos sumamos a la Renovación”, explica.
Con 28 años y un hijo en camino, Ferber protagonizó un ruidoso portazo en el radicalismo. Una segunda oleada del éxodo que encuentra sus raíces en 2003.
Ríe cuando se le menciona que el nuevo presidente de la UCR, Pablo Argañaraz, minimizó la diáspora y hasta atribuyó la fuga a motivaciones económicas. “Esto comenzó en 2015”, repite el ex presidente de la Juventud Radical. “¿Qué motivación económica? Yo tengo mi comercio y vivo de eso, no de la política”, agrega Nicolás Carosini, otro de los dirigentes que dejó el radicalismo. “La estructura nos alejó, no el sentimiento, porque en la Renovación nos dijeron que sigamos como somos”, coinciden.
¿Qué los motivó a dar el salto?
Germán Ferber: La verdad es que nos sentimos decepcionados de muchas decisiones que tomó el partido, además de un hartazgo por el estancamiento. Esto comenzó ya en 2015 con el armado de Cambiemos, en la cual la Juventud Radical no estaba muy de acuerdo con esas decisiones, lo demostraron en Gualeguaychú, cuando estaban afuera protestando por el acuerdo con la derecha. Y sinceramente eso no nos identificaba, tampoco los acuerdos provinciales que estaba haciendo el radicalismo. Después, por ser orgánicos, porque el militante radical es orgánico y a veces agacha la cabeza y sigue la idea, por más que no esté muchas veces de acuerdo, seguimos caminando. Nos hicimos cargo de jefaturas de campaña poniendo a personas con bajo nivel de conocimiento a competir en la ciudad de Posadas, cuando nosotros tenemos muchísimo protagonismo social. Sentíamos que no podíamos avanzar, que había una primera línea dirigencial del partido.
Vos hablaste de apellidos…
Ferber: Sí, el radicalismo siempre tuvo los mismos apellidos, por ahí la juventud radical no pudo progresar, siempre estancados en la segunda línea dirigencial y realmente vimos que en el partido no había una real vocación de poder. Nosotros nos sentíamos sin avance. Cuando se presentó la oportunidad, dimos como un salto de calidad para empezar a avanzar.
¿Se debatían estas cosas en el radicalismo?
Ferber: Nosotros en la Juventud Radical tratábamos siempre de formarnos con diferentes cosas, los viernes hacíamos reuniones con diferentes cosas. Por ejemplo, de salud, educación, economía. Con diferentes temáticas y de la ciudad también, para tratar de que la militancia tenga herramientas para salir a la calle y tener el conocimiento de cualquier cosa que le puedan llegar a preguntar.
Nicolás Carosini y Germán Ferber contaron detalles de su salida del radicalismo.
Mencionaste la palabra contención, ¿en estos debates no había contención del partido para ustedes los jóvenes?
Ferber: Había una línea dirigencial que por ahí nos contenía, pero no era suficiente porque quizás vimos que teníamos un potencial mucho más grande para el radicalismo, y no solo para estar en la militancia de abajo. Sino que queríamos demostrar un potencial más grande.
¿Y en la Renovación se puede encontrar eso, que hay más espacios para hacer cosas?
Ferber: Encontramos un espacio más plural, más amplio, donde se respetan las ideologías, nos dijeron que podemos trasladar nuestra metodología de trabajo, nuestras ideas y convicciones, realmente nos atendieron muy bien, todo el espacio nos sentimos muy a gusto dentro de la Renovación.
El nuevo presidente del radicalismo dijo que en realidad era un movimiento basado más en lo económico que en las convicciones. ¿Qué piensan?
Ferber: Es como te dije al comienzo, es como que estábamos muy atados a ciertas decisiones que no estábamos de acuerdo, como el Frente Cambiemos, o las últimas decisiones que tomó el partido, de acuerdos provinciales.
Carosini: En el tema decisiones, las decisiones siempre las tomaron los dirigentes de arriba y nunca nos bajaron a consultar a los que realmente los colocamos donde están sentados, porque sin militancia el partido es nada. Nosotros éramos la columna vertebral del radicalismo, pero no solo en Posadas, sino en todo Misiones. Y entonces, de ese lado no hubo una valorización para nosotros. Entonces las decisiones las tomaban los dirigentes de arriba, sin consultar. Yo creo que eso, en un partido tan amplio como el radicalismo no funciona, las decisiones no las pueden tomar dos personas. Como él hablaba de los apellidos, yo creo que las decisiones las tenemos que tomar entre todos, más nosotros que somos los que ponemos la cara, los que estamos en el barrio, los que ponemos las ideas, los proyectos. Porque muchas veces la gente no entiende eso, piensa que es el dirigente el que trae las ideas. Sin embargo, en la juventud radical se discutía. Yo ya pertenecía a la mesa del Comité Posadas, ya no como joven, ya estaba en el de mayores. Pero las decisiones no pasaban por nosotros, las ideas, los proyectos, sí. Después no llegábamos a un consenso, las decisiones eran entre los dirigentes de arriba. Entonces, como dijo Germán, en la Renovación vimos apertura y que nos dejan ser, podemos trabajar con las mismas convicciones, sin dejar de ser radicales, con la misma metodología, pero dentro del Frente Renovador.
Evidentemente no estaban de acuerdo con la alianza Cambiemos…
Ferber: No, pero tampoco con muchas cosas institucionales dentro del radicalismo, porque siempre aprendimos que el radicalismo respeta a las instituciones, pero últimamente institucionalmente, por ejemplo la Convención Nacional no funcionaba, siempre las decisiones nacionales de la Unión Cívica Radical, la toman dos o tres personas, que son los máximos referentes. Y se supone que el radicalismo es horizontal, es amplio y es un partido federal donde las decisiones las tienen que tomar entre todos, en este caso vía convencionales.
¿Qué opinan del concepto misionerismo, como encuadre nuevo, más allá de la Renovación, hay un concepto detrás de eso?
Ferber: Nos gustó mucho la idea del misionerismo, porque tiene una filosofía que piensa en los problemas de nuestra provincia, en los problemas que están pasando nuestros vecinos y no se involucra tanto en las grietas nacionales, como el Kirchnerismo, con Cambiemos y toda la política que pasa a nivel nacional.
Carosini: Estoy de acuerdo con él, pienso que a través del misionerismo estamos peleando que la coparticipación para Misiones sea un poquito más amplia y eso tiene que ver con los proyectos que hay para la provincia.
¿Y cuáles son sus objetivos, qué quieren hacer dentro de la Renovación, o qué quieren hacer ustedes?
Ferber: Trasladamos nuestra metodología de trabajo, para brindar nuestro granito de arena dentro de la Renovación. Estamos dispuestos a grandes desafíos, lo que se nos ponga por delante lo vamos a poner al hombro y a salir adelante. Por ahí nuestra idea se basa en algo más municipal, en tratar de resolver los problemas de los posadeños ya que tenemos un amplio trabajo territorial que tuvimos en el radicalismo, conocemos los barrios y tenemos referentes en distintas zonas de la ciudad.
Carosini: No solo barrios, sino tratar de llevar proyectos hacia la parte empresarial, hacia los comercios, yo soy segunda generación de comerciantes, o sea, sé que hay una burocracia en los trámites, sé que hay problemas también en el tema de los impuestos. Entonces, llevar ideas, no criticar sino aportar a ese sector, con ideas.
¿Cómo tomaron en la familia la decisión de abandonar el radicalismo?
Ferber: Tengo una parte de la familia en la Renovación, otra parte en el radicalismo, la verdad es que me desearon éxitos. Porque por ahí diferencian lo que es la política de la familia y la amistad.
Carosini: Lo mismo, por ahí fue un golpe duro a la familia porque también tengo familia radical, y otra parte de la familia que está no afiliada, pero son simpatizantes del Frente Renovador. Fue una noticia medio fuerte, cuando dimos el paso. Pero entendieron, que acá no es un problema económico como dijeron algunos dirigentes del radicalismo, porque yo tengo mi trabajo, no hay un tema económico detrás. Pero sí, no podíamos solucionar problemas desde ese lugar, no sé si por la incompetencia de los dirigentes, o no llegaban los proyectos nuestros a donde tenían que llegar. Dentro del Frente Renovador, sentimos apertura y ya tuvimos algunas soluciones que nosotros pedíamos. Avanzaremos en eso.
El Presidente del comité nacional de la UCR y gobernador de Jujuy, Gerardo Morales llegó este viernes a Posadas para dar inicio a una gira por la provincia. Dijo que quiere ser Presidente aunque reconoció que “más importante de quien sea el Presidente lo importante es tener un plan de Gobierno” y ante la consulta de como dejaría el Gobierno Alberto Fernández dijo que “tenemos que estar dispuestos a agarrar lo que sea”.
El principal dirigente nacional de la Unión Cívica Radical, arribó a horas de que los radicales misioneros, elijan las autoridades del órgano que discutirá las candidaturas para las elecciones del 2023. Morales recorrerá Misiones durante dos días, y tiene pautada actividades en Alem, Oberá, Montecarlo y Puerto Iguazú.
En Posadas, Morales brindó una conferencia de prensa y luego se reunió con empresarios locales. En el encuentro con los medios de comunicación misioneros repitió que quiere “ser el próximo Presidente de los argentinos” y aunque aclaró que por ahora no es tiempo de peleas por candidaturas, sino de generar un plan de Gobierno, algo que reconoció “no teníamos con Mauricio Macri”. Además reafirmó que el radicalismo “tiene musculo” y “no va a ser furgón de cola del Pro”.
En busca de la unidad en base a un plan de Gobierno
“La consigna básica es fortalecer el radicalismo en la unidad. Ya tenemos mucha musculatura, pero no pretendemos ser los dueños de Juntos por El Cambio. Queremos una relación simétrica y de respeto entre todas las fuerzas políticas”, aclaró el gobernante jujeño.
Al ser consultado sobre como es la relación con los otros espacios del frente, explicó que “se ven muchas peleas afuera, pero adentro estamos trabajando muy bien. A los radicales nos gusta mucho las internas y los del Pro se mimetizaron y están casi igual que nosotros”, expresó Morales. Al tiempo que reveló que, en los últimos días, “hablé con Patricia (Bullrich) y con Horacio (Rodríguez Larreta). Tenemos un buen diálogo”.
Aunque en todo momento intentó despegarse de las internas nacionales de Juntos por El Cambio, lanzó un mensaje claro “por nuestras peleas nos apartamos de la agenda de la gente”. Por ello remarcó que las diferentes fundaciones están trabajando para tener un plan de Gobierno que adelantó que “para marzo o abril vamos a tener nuestro plan”.
No obstante, reveló algunos ejes que confluyen en que “el desafío de la Argentina que viene, requiere liderazgo, capacidad de gestión y un plan de gobierno que el actual no lo tiene. Tampoco lo tuvimos nosotros cuando llegamos con Macri. Se pueden decir muchas cosas de Cristina (Kirchner) y Mauricio (Macri), pero ellos lideraron procesos”.
En el plano económico, opinó que “primero hay que resolver la macro. Luego hay que resolver la micro, junto con empresarios y las pymes, que representan el 60% de aparato productivo y el empleo que se genera en el país”.
Expresó que “los dueños de Pymes se levantan todos los días y en lugar de leer el diario, leen el boletín oficial para ver qué reglas te cambian. No queremos vivir en un país con tanta incertidumbre”, cuestionó. “Creas una nueva línea de producción y no podés importar insumos. No podemos tener tanta variedad de tipos de cambio. Eso demuestra la ausencia de un plan”, remarcó.
También apuntó contra el Banco Central, “que tiene que dejar de ser una dependencia del ministerio de Economía y ser independiente totalmente”. Y sumó que es “clave, tener equilibrio fiscal”.
Un proyecto productivista
Sobre la insistencia de Misiones por contar con una zona aduanera especial, Gerardo Morales aseguró que, en su provincia, “tenemos dos zonas francas y son el reconocimiento de que necesitas un régimen especial para exportar”. Afirmó que “si se necesitan dólares, hay que establecerlo en todo el país para los que exportan, para que ingresen más dólares”.
“Hay que ir no sólo a la macro sino también a la micro. Hay que tener un proyecto productivista”, subrayó el dirigente radical.
“Hay que hacer reformas en la legislación laboral y vamos a presentar un proyecto de ley para modificar multas”, adelantó. Y enseguida, ejemplificó: “Si hoy tenes un empleado que te cuesta 100 mil pesos y que trabajó un año con vos y lo despediste, le tenés que pagar un año. Y si te hace juicio, le tenés que pagar más de 2 millones de pesos por acumulación de multas”. Aseveró que “eso es una joda, porque una Pyme que tiene 4 o 5 empleados y sufre un juicio así, termina quebrando”.
También tuvo críticas para el manejo de los planes sociales: “Hay que terminar con la joda de los planes. De los delincuentes que le sacan plata a la gente”.
Entre las frases más destacadas y que forman parte del plan de gobierno que están elaborando desde su espacio, dijo que “hay que hacer cambios en el modelo educativo”.
“Educación para el trabajo. Los bachilleres comerciales o la Normal ya no alcanza. Hay que capacitarse en oficios, para el desafío científico y tecnológico que se viene”, señaló.
Aclaró que no está de acuerdo “con privatizar Aerolíneas Argentinas. Creo que hay que ser contundentes con las empresas públicas. Nuestra gestión la dejamos con un déficit de 1700 millones de dólares y ahora están en 5300 millones de dólares, Y en los últimos dos años y medio metieron 16 mil empleados nuevos a empresas que están quebradas. Hay que terminar con esa joda. Hay que hacer cirugía mayor”, reafirmó.
Con relación al reclamo de las provincias por la distribución de la coparticipación, Gerardo Morales dijo que la solución, “es que se cumpla la ley”. Explicó que “las provincias recibimos el 32% de la masa coparticipable y deberíamos recibir el 48,5%”. Estamos recibiendo menos de lo que corresponde”.
Según la mirada del gobernador jujeño, “dentro de la Argentina tenemos dos países, el gobierno nacional que está quebrado y provincias que casi todas están con superávit”.
Como miembro del bloque regional de gobernadores del Norte Grande, enfatizó que “hay que resolver los problemas estructurales que tenemos, pero no sólo por el Norte Grande, sino porque resuelve los problemas del país. Debemos frenar el proceso migratorio desde las provincias hacia Buenos Aires. Casi el 40% del ciudadano del interior se instala en el conurbano que no da más”.
Por último, insistió en que la UCR, “es el mejor socio que puede tener la coalición. Nosotros entre 2015 y 2019 nos comportamos como unos caballeros”. Reconociendo que quiere ser “el presidente de los argentinos en el marco de Juntos por El Cambio y todas sus fuerzas políticas”, remarcando que desde la UCR, no vamos a ser furgón de cola”.
Sobre la propuesta de Manes de ampliar el frente e incorporar nuevos espacios políticos, Morales dijo que es posible y recordó que antes de las elecciones pasadas sumaron al Peronismo Republicano de Pichetto, aunque aclaró que “deben coincidir en las ideas del plan de Gobierno para ser parte de una verdadera coalición”.
Al ser consultado por Economis sobre como considera que estará el país para el siguiente Gobierno, dijo que “tenemos que estar dispuestos a agarrar lo que sea”. Reconociendo que “no sabemos en que condiciones nos van a dejar el país, el nivel de emisión monetaria es altísimo y aún les queda un año de gestión”.
Casi a la misma hora que el radicalismo presentaba a sus nuevas autoridades, apadrinadas por el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, en el seno del partido se producía una crisis inesperada: un centenar de jóvenes decidía renunciar a la UCR. La foto es impactante: un centenar de militantes encabezados por Germán Ferber, presidente de la Juventud Radical, uno de los que hasta hace no demasiado tiempo estaba al lado del diputado Ariel Pianesi.
“Por este medio comunicamos a la ciudadanía en general que, con este equipo, tomamos la decisión de desvincularnos totalmente de la UCR, espacio político en el que militamos por tanto tiempo. Lo hacemos convencidos de que, más allá de la lucha cotidiana, se torna imprescindible dar soluciones a los problemas de la gente”, comienza el documento en el que anunciaron su salida.
“Nosotros rompimos, no nos doblamos, no renunciamos a nuestros principios“. Más que nunca tenemos como Norte la causa de los desposeídos. No vamos a cambiar nuestra metodología de trabajo. Pero tenemos bien claro que sumándonos al proyecto de la Renovación vamos a poder estar caminando junto al ciudadano, atendiendo sus necesidades y buscando las soluciones para los que más nos necesitan. En el ámbito de la Renovación nos encontramos con un clima de apertura. Pudimos percibir una real valorización de nuestra juventud y nuestras ideas, observamos que nos dan la posibilidad de ser protagonistas del cambio verdadero de una sociedad. Por nuestra vocación de militancia sin necesidad de ser portadores de apellidos”, concluye el documento publicado por Ferber, que todavía tiene en su foto de portada a él mismo junto a la boleta de Pianesi.
Ferber era presidente de la Juventud Radical y trabajaba junto a Pianesi. También fue candidato a diputado nacional por el radicalismo.
El éxodo masivo se dio a conocer al mismo tiempo en que en la sede de la UCR, se producía el recambio de autoridades y donde llamativamente, el discurso central fue del gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, aplaudido por los socios de la alianza Cambiemos.
La salida de la juventud representa un fuerte golpe para el partido centenario, que se suma a otra renuncia paradigmática, la de Luis Pastori, el hijo del veterano dirigente radical, uno de los más acérrimos defensores de la alianza con el PRO.
En las últimas horas fueron muchas las voces en el radicalismo que cuestionaron la nula defensa del neurocientífico Facundo Manes, quien se atrevió a hacer algunas críticas a Mauricio Macri y fue atacado por todos los socios de la alianza, incluso la UCR a la que está afiliado. Ese “nosotros rompimos, no nos doblamos“, de los jóvenes en su renuncia masiva, parece apuntar al papel del radicalismo dentro de la alianza.