En el marco del Día Internacional del Yaguareté, que se conmemora este 29 de noviembre, WWF y Fundación Vida Silvestre presentan “Conectando Puntos: el impacto socioeconómico de los hábitats del yaguareté en Latinoamérica”,un informe que cuantifica la importancia de los hábitats de este emblemático felino y destaca su relevancia como bastiones de ecosistemas cruciales, generadores de servicios ambientales esenciales. De acuerdo con los resultados, los servicios ecosistémicos generados en 15 Paisajes Prioritarios para el Yaguareté* alcanzan un valor estimado de entre 1.5 y 4 billones de USD al año, superando hasta seis veces la actividad económica de la región. Según el estudio, la selva de Misiones, al tener la mayor población de yaguaretés salvajes -al menos 100 de los 250 que se estima hay en la Argentina-, tiene un valor ecosistémico aproximado de entre 21,8 y 57 mil millones de dólares.
El reporte señala que estas áreas estratégicas, seleccionadas por su importancia ecológica para la especie y su capacidad para sostener poblaciones saludables de yaguaretés y otros servicios ambientales vitales, abarcan 244.3 millones de hectáreas en 14 países, albergan a 62 millones de personas y generan anualmente $708.3 mil millones de USD en actividad económica (comercio, transporte, banca y educación). Mientras que, por hectárea, estos paisajes aportan entre $15,800 y $22,200 USD anuales en servicios ecosistémicos de aprovisionamiento, regulación y culturales, como la provisión de alimentos y recursos naturales, el suministro de agua limpia y la estabilidad climática.
“El yaguareté es mucho más que un símbolo cultural; representa un recurso estratégico para la estabilidad ambiental y económica de la región. Proteger sus hábitats significa también resguardar una fuente de riqueza natural que impulsa el desarrollo sostenible en América Latina”, señaló Roberto Troya, director regional para América Latina y el Caribe de WWF.
Para María José Villanueva, coordinadora de conservación de Latinoamérica y el Caribe y Líder de la Iniciativa Yaguareté de WWF, “este informe es un llamado a la acción para gobiernos, instituciones financieras, empresas y sociedad civil. Invertir en la conservación de los hábitats del yaguareté no solo es una responsabilidad ambiental, sino también una estrategia económica de alto valor. La importancia de estos ecosistemas debe ser reconocida y protegida con el compromiso de todos los sectores”.
“El yaguareté, presente Argentina en la selva misionera, el Gran Chaco, las Yungas y recientemente reintroducido en los Esteros del Iberá, en Corrientes es un símbolo de nuestra biodiversidad y un indicador clave de la salud de nuestros ecosistemas. En Misiones, los esfuerzos de conservación dieron resultados, con un aumento en la población de este majestuoso felino, pero aún queda mucho por hacer. Proteger al yaguareté significa garantizar la integridad de los ecosistemas que sostienen la vida, no solo para la fauna, sino también para las personas que dependemos de los servicios ecosistémicos que nos brinda. Este Día del yaguareté es una oportunidad para reforzar nuestro compromiso con su conservación y con un futuro en armonía con la naturaleza”, expresó Manuel Jaramillo, director general de Fundación Vida Silvestre Argentina. Agregó “Con menos de 250 individuos en Argentina, su supervivencia depende de nuestra acción urgente. Es esencial fortalecer las medidas de conservación, no solo para proteger al felino más grande de América, sino para preservar la biodiversidad asociada en los ecosistemas que habita, garantizando así un presente y futuro sustentable“.
La metodología utilizada en el reporte se basa en datos de estudios de valoración económica y coberturas de suelo disponibles en la región; además incluye estudios de caso en 5 paisajes —Selva Maya (México), Cuenca del bajo Pastaza (Ecuador), Suroeste de la Amazonía (Bolivia), Pantanal (Paraguay) y Misiones-Alto Paraná (Argentina)—que ofrecen una visión de las percepciones locales, que podrían guiar esfuerzos de conservación en contextos particulares.
El felino más grande del continente enfrenta serias amenazas debido a la pérdida histórica del 50% de su hábitat, la cacería en represalia y los cambios ambientales, entre otros. Actualmente, se estima que existen alrededor de 173,000 yaguaretés en 18 países de América Latina. Es por lo anterior, que este Día Internacional del Yaguareté, WWF y Fundación Vida Silvestre Argentina destacan la necesidad urgente de aumentar el apoyo financiero para la conservación de sus hábitats, convoca a todos los sectores a reconocer el valor de proteger los 15 Paisajes Prioritarios del Yaguareté y a reforzar las políticas de conservación que aseguren un futuro más sostenible para todos, donde la biodiversidad y los recursos naturales puedan seguir sustentando la vida y la economía en América Latina.
Tras el trágico suceso ocurrido en el kilómetro 1627 de la Ruta Nacional 12, cerca de Puerto Iguazú, en el que una cachorra de yaguareté (Panthera Onca) fue atropellada, la Policía de Misiones ha dado un importante paso en la investigación.
Recientemente, se ha judicializado la declaración de un testigo con identidad reservada, quien ha proporcionado información clave para la causa, que se enmarca dentro de las infracciones a la Ley 22.421 (Conservación de la Fauna) y la Ley 14.346 (Maltrato Animal).
En este momento, los agentes del Cibercrimen y los investigadores de la Unidad Regional V de Puerto Iguazú están trabajando para localizar el vehículo implicado en el atropellamiento. Cabe destacar, que ya se cuenta con las características del mismo, lo que facilitará su identificación.
Además, los operativos provinciales llevados a cabo por las fuerzas de seguridad continúan activos en todos los corredores viales y localidades cercanas. Se recuerda a la población que puede contribuir con información relevante para la investigación a través de la línea gratuita 911.
EL GOBIERNO DE MISIONES REFUERZA LAS ACCIONES LEGALES Y OFRECE RECOMPENSA PARA DAR CON EL RESPONSABLE DEL HECHO
En el marco de este acontecimiento, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, firmó un decreto que establece una recompensa de $2.000.000 para quienes aporten información precisa que permita identificar al responsable del atropellamiento. Esta medida busca incentivar la colaboración ciudadana en el proceso de investigación.
Esto se complementa con el Decreto N° 2098/2024, firmado días atrás, que ordena la adopción de medidas legales tras el atropellamiento del yaguareté (Panthera onca) ocurrido el pasado 2 de octubre. Esta especie, declarada Monumento Natural Provincial mediante la Ley XVI-N° 22, es fundamental para la biodiversidad de la región, lo que refuerza la urgencia de su protección.
El decreto instruye al Fiscal de Estado a iniciar las acciones legales necesarias para identificar al responsable del atropellamiento, permitiendo a la Provincia constituirse como querellante en los casos que comprometan la conservación de esta especie. Las medidas contempladas incluyen:
Investigaciones sobre caza, daño o muerte no natural del yaguareté, incluyendo atropellamientos.
Control de la tenencia de ejemplares cautivos sin la debida autorización.
Sanciones a quienes comercialicen ejemplares vivos o productos derivados del yaguareté (garras, cueros, cráneos, entre otros).
Tanto el Ministerio de Ecología y Recursos Naturales Renovables como la Fiscalía de Estado ya trabajan en la implementación de las acciones necesarias.
Los Esteros del Iberá vuelven a traer buenas noticias ambientales. Por primera vez nació una camada de tres cachorros de yaguareté en Iberá, donde la especie fue reintroducida por la fundación Rewilding.
Esta especie de gran felino normalmente da a luz a uno o dos cachorros, raramente tres y excepcionalmente cuatro.
Estos nuevos pequeños son la tercera camada de una yaguareté emblemática para el proyecto de reintroducción y de su padre, un individuo liberado recientemente.
La fundación abrió un concurso para ponerle nombres a los cachorros.
La presencia de este yaguareté comenzó a conocerse a partir de la identificación de huellas confirmadas para la especie en cercanías de la Reserva Natural Formosa en marzo de 2022. A partir de este registro se inició un trabajo de monitoreo participativo basado en registros por parte de vecinos, productores, policías, docentes, guardaparques nacionales e investigadores y con cámaras trampa, que poco a poco fue dando importantes resultados. Durante los últimos años, se han relevado diferentes indicios de su presencia: algunas personas han tenido la oportunidad de verlo y se han obtenido fotos y videos que permitieron corroborar que se trata de un macho adulto.
Este ejemplar genera grandes esperanzas para la especie y remarca lo valioso de involucrar a las personas que comparten el territorio con los grandes felinos. Además, refuerza la importancia de trabajar de manera interinstitucional y en distintas jurisdicciones para el monitoreo y la conservación de estos ejemplares y otros de su especie.
La votación para elegir un nombre que identifique a este increíble ejemplar será acompañada con actividades de educación ambiental y sensibilización en las escuelas rurales de la zona y localidades del interior de las provincia de Formosa y Chaco, aledañas a la Reserva Natural Formosa. A través de esta propuesta se espera continuar incrementando el interés por la protección de los yaguaretés, especie declarada Monumento Natural, así como también continuar propiciando un vínculo entre la comunidad y el área protegida, promoviendo su conservación.
La votación estará abierta hasta el 31 de mayo y el resultado se dará a conocer el 5 de junio en el marco del Día Mundial del Ambiente.
Los participantes deben ingresar en el siguiente link y podrán elegir entre las siguientes opciones: elegir entre las siguientes opciones de nombres:
Tañhi wük (dueño del monte en idioma wichi) Hayaj (yaguareté en idioma wichi) Gualamba (gentilicio para identificar a quienes viven en la región chaqueña)
Esta actividad es parte de un trabajo conjunto de monitoreo y conservación, que vienen realizando la Administración de Parques Nacionales, el Proyecto Yaguareté (CeIBA-CONICET), el Ministerio de la Producción y Ambiente de la provincia de Formosa y la Subsecretaría de la Ambiente de la provincia de Chaco, apoyados por la Fundación Vida Silvestre Argentina. Esta iniciativa interinstitucional forma parte de un esfuerzo coordinado para lograr conservar al yaguareté en la región Chaqueña.
El 10 de abril se registraron huellas de un Yaguareté sobre el corredor biológico de Urugua-Í-Foerster, en las afueras de la ciudad de Andresito, donde hay cuatro reservas naturales que buscan preservar la fauna de la selva verde.
El hallazgo fue de Fiorella Valverde Morales, coordinadora de terreno de la Reserva Koa, quien de inmediato informó a Juan Manuel Vazquez, fundador de Koa, para dar aviso a las autoridades y expertos para garantizar de que efectivamente estaban en presencia de un yaguareté. “Nosotros en la selva y más en ese lugar vemos a diario huellas de puma, ocelote, Margay, hay muchos felinos. Lo que siempre digo a mis voluntarios y a la gente que trabaja conmigo es que el día que vean una huella de yaguareté sin saber cómo es la huella la van a identificar, porque es muy pesada. Y fue así”, señaló Vazquez.
“Este es un hallazgo importante ya que los datos indican que hace cinco años no se contemplaban huellas de este animal en la zona. Además marcó dos puntos importantes, el primero y principal es que norte de Misiones tiene el núcleo poblacional de Yaguareté más grande de la Argentina, con 93 individuos, y está en la península de Andresito”.
“Segundo, que apareció dentro del corredor biológico, que mide ocho kilómetros, el cual conecta un parque con el otro. Se formó con ese fin, que es proteger el paso de la fauna de un parque a otro y nuestra problemática es el exceso de velocidad dentro de esa área protegida que son sesenta kilómetros por hora”, detalló Juan Manuel.
El Parque Provincial Urugua-Í y el Foerster conservan el mayor remanente de Mata Atlántica que queda en el mundo. Es una región con la mayor biodiversidad de la Argentina.
Reserva Koa, se fundó a mediados del 2023, con el objetivo de conservar la selva misionera, y lo último que queda de la Mata Atlántica en el mundo. Ubicados muy al norte de la provincia de Misiones, en la localidad de Andresito, entre el Parque Nacional Iguazú, tanto del lado de Brasil como de Argentina.
“Uno de los nortes del proyecto es lograr para finales del 2024 generar una red de emprendedores de naturaleza, que apunta a generar un turismo sustentable. Desde Koa, queremos pulir las herramientas que tenga cada persona que viva en la comunidad para darle su valor agregado y que ellos puedan vivir de esto. Nosotros como mediadores podemos captar posibles turistas y ofrecerles el servicio que tenga la comunidad”, explicó.
“Alrededor de la reserva hay mucha gente nativa, que vivieron toda su vida allí, por lo tanto el crecimiento propio del lugar lo tienen ellos. La cultura culinaria, el conocimiento de plantas, el caminar por la selva, los animales. Más allá de que nosotros tengamos otro tipo de herramientas, ellos tienen esa vivencia del lugar, por lo que queremos conseguir herramientas mediante capacitaciones que va a generar Koa para que puedan ser futuros prestadores de servicio por su cuenta”, señaló el fundador de la reserva.
La noticia de la aparición de rastros de yaguareté en la zona, para el equipo de Koa, fue una herramienta fundamental, porque generó un impacto positivo, los ciudadanos empezaron a interiorizarse con la causa lo cual resulta beneficioso para poder generar capacitaciones en cuanto a la conservación. “Vemos la importancia y el poder de tener un Yaguareté merodeando la zona. Para nosotros eso es el diamante en bruto, la gente que rodea las inmediaciones quizás todavía no está tan familiarizada con este animal, le tienen un respeto y una cierta distancia”.
“Con este suceso lo que queremos es hacer entender a la gente que el yaguareté es un animal muy valioso, no hay que matarlo. El hecho de que esté dando vueltas por la reserva nos da un plus de publicidad para poder generar ese turismo sustentable que estamos proyectando, ya que en el predio es muy fácil avistar fauna. Si nosotros captamos turistas, queremos que tenga no solo la posibilidad de ir a conocer la reserva, sino que logre ese compartir con la gente de la región, de chacra, que vive ahí. Estamos tratando de armar esa red ya que los primeros pasos con la comunidad fueron muy positivos”, explicó.
Juan Manuel, compartió su alegría de llegar a la comunidad mucho más rápido de lo que esperaban, pero que eso es algo que se deberá sostener en el tiempo. Hoy la reserva Koa cuenta con un equipo de tres personas, que trabajan arduamente por un bien que beneficia a todos.
Fiorella es la coordinadora de terreno, es quien se encarga de coordinar los proyectos en la zona, de los voluntariados en el terreno y todo lo que falte en la reserva. Mimi Keppler es la coordinadora de comunidades, se encarga de estar a diario con las comunidades nativas, de conseguir capacitaciones, conseguir nuevos o futuros prestadores de servicios. Juan Manuel Vazquez es el fundador, se encarga del financiamiento, de generar publicidad, buscar difusión de lo que es la reserva y lo que buscan con ella, para conseguir fondos o lograr una alianza estratégica para sustentar a la reserva en el tiempo.
“Tenemos un montón de personas detrás de esto: familiares, amigos, voluntarios que están dando su aporte gratuitamente para empujar y crear una reserva. Tengo experiencia trabajando y participando dentro de las organizaciones, una de las que me formó y me llevó por este camino es Rewilding Argentina, hoy estoy volcando dentro de este proyecto mucho de lo que yo aprendí con ellos. Me he cruzado con gente que me ha marcado un norte. Vi uno de los proyectos más prestigiosos que tiene la Argentina en cuanto a conservación y yo estoy tratando de copiar ciertas cosas, porque considero que son personas que rompieron una estructura”, contó.
“La reserva quiere apuntar a eso y a hacer conservación en base a las comunidades. Tener a la comunidad de aliada. Ellos son la reserva. Ellos son los que nos van a dar para que nosotros estemos ahí ayudándolos y empujando para que el corredor biológico puje para adelante, genere turismo y ellos se vean beneficiados”, argumentó Vazquez.
Si bien la reserva es financiada por su fundador, este necesita generar fondos e ingresos, porque así como tiene un equipo que lo respalda también le exige. “Quizás una de las maneras para buscar o recaudar fondos es crear una ONG o una sociedad sin fines de lucro, simplemente para recopilar, recaptar fondos y poder invertirlos dentro de Koa”.
Así también el equipo trabaja en el proyecto de generar un turismo lo antes posible, en este caso para lo que es la visita y avistaje de aves, ya que se considera un lugar con la mayor cantidad de aves del país y se estima alrededor de unas 540 especies de pájaros diferentes. “Hay un nicho muy particular que va a buscar sólo pájaros y nosotros queremos apuntar a eso”.
Conjuntamente, dijo que “toda la información que nosotros publicamos, como la huella de Yaguareté, las serpientes, todo el conocimiento que nosotros sabemos va a ser totalmente gratuito. Nosotros no vamos a cobrar nada por la información. De hecho nos queremos divulgar, enseñar, y que la gente aprenda, ese es un punto clave”.
La propuesta de turismo, es el método vivac, que se trata de abrir la carpa en medio de la selva y sumergirse a contemplar, los sonidos, la tranquilidad, la noche, los animales, cómo crujen las hojas, cómo se mueven con el viento. Es vivir la naturaleza en estado pleno, sin intervención.
“Es venir y dormir en la selva, no se puede prender fuego, ni cocinar. Para comer y demás cosas, vamos a tener la red de emprendedores por naturaleza, personas locales que nos van a cocinar sus platos típicos. Vamos a tener un mapa que nos ayude a llegar hasta la casa. Es potenciar las habilidades de la comunidad, un grupo de gente local que brinden cada uno una experiencia”, explicó.
Con gran emoción Juan Manuel expresó que, “es increíble la repercusión que tuvo el hallazgo de las huellas de Yaguareté, el de estar pujando para salir a flote, y de repente con esto tuvimos el apoyo de muchos”.
Así como la reserva tiene un objetivo global, y de interés general, también hay un objetivo personal por el cual Juan Manuel invirtió en el proyecto de Koa. “Tengo sobrinos, ellos están en Buenos Aires, hasta que sean adultos y puedan elegir qué hacer. Siento la necesidad de resguardar desde mi lado un pedacito de selva para que ellos en un futuro, tengan la posibilidad de aprender o entender qué tan importante es mantener la selva en pie”.
Vazquez nació y se crió en Puerto Esperanza, al finalizar sus estudios secundarios, gracias al apoyo y esfuerzo de sus padres tuvo la oportunidad de mudarse a Buenos Aires a estudiar Diseño Gráfico, ámbito en el que se desempeñó hasta los 25 años.
“Nunca me gustó la ciudad pero reconozco que fue necesaria para mí formación y por sobre todo para conocer cosas totalmente ajenas y diferentes a lo que estaba acostumbrado, lo cual me hizo valorar más las cosas que antes no. Fue necesario, “salir y conocer otros horizontes”, sostuvo.
Fue así que se presentó la oportunidad de realizar su primer viaje a Costa Rica donde realizó los primeros voluntariados dentro de la conservación. “Comencé a aprender de grandes personas, apasionadas por este tema y termine de entender que no tenía que ir muy lejos de casa para ver todo ese mundo, en Misiones tenemos mucha selva”.
“Lo que no sabía en ese momento era cómo comenzar, yo quería involucrarme y por sobre todo aprender más, necesitaba dar el primer paso. Intenté conectar el diseño y la conservación armando algunos carteles sobre la fauna local que irían colocados sobre el acceso a Cataratas en conjunto con un colegio de la zona pero no prosperó”, dijo.
Sin desmotivarse continuó en la búsqueda y logró hacer su primer voluntariado en los Esteros del Iberá dentro de la fundación Rewilding Argentina, eso le abrió por completo el panorama y le dió las herramientas necesarias para poder encaminar un proyecto de reserva natural.
“El tiempo y mis ganas por seguir moviéndome, me acercaron a Misiones y logré conectar nuevamente con mi tierra natal y volcar en ella todo el conocimiento adquirido a lo largo del tiempo, hoy reserva Koa me representa. Me gustaría agradecer a Pablo Guerra Aldazabal y Marianela Masat, ellos son dos de mis grandes mentores. Hoy estoy apostado y con seguridad gracias a lo aprendido a su lado”.