Impuestos regresivos: los salarios bajos pagan proporcionalmente más en la Argentina
El Estado se queda con casi la mitad del salario: la carga tributaria en Argentina alcanza hasta el 50 % del ingreso, sin distinción por nivel salarial
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
Un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) reveló que la carga tributaria total, que incluye impuestos directos e indirectos, oscila entre el 47,3 % y el 49,9 % del salario de trabajadores formales, sin importar el nivel de ingreso. La presión fiscal implica que un asalariado promedio trabaja entre 173 y 182 días al año solo para cumplir con sus obligaciones tributarias.
El estudio del IARAF estimó la carga tributaria sobre cuatro perfiles salariales, con ingresos brutos mensuales que van desde $1.500.000 hasta $7.100.000. El análisis abarcó tanto tributos directos (como el Impuesto a las Ganancias y aportes personales) como impuestos indirectos (IVA, combustibles, tasas municipales, etc.) que impactan sobre el consumo.
El resultado fue concluyente: todos los perfiles salariales destinan prácticamente la mitad de su ingreso total al pago de impuestos. A pesar de que el salario más alto multiplica por 4,6 al más bajo, la carga tributaria integral muestra una variación mínima entre los extremos.
Día de independencia tributaria: hasta cuándo se trabaja solo para el fisco
Para graficar el peso de los impuestos, el informe transformó los porcentajes en días del año. El resultado: los argentinos deben trabajar entre 173 y 182 días anuales solo para cumplir con el Estado, lo que equivale a un “día de independencia tributaria” entre el 22 de junio y el 1° de julio.
Este cálculo revela la dimensión del esfuerzo impositivo sobre el ingreso formal, que muchas veces no se percibe en el análisis mensual. En la práctica, casi medio año de trabajo queda destinado a financiar los tres niveles del Estado.
Un sistema regresivo: la carga proporcional es mayor en los ingresos más bajos
Uno de los hallazgos más relevantes del informe es la regresividad del sistema tributario argentino. Según IARAF, los trabajadores de ingresos bajos soportan una carga proporcionalmente mayor que quienes tienen mayores salarios.
Por ejemplo:
- El caso 2 y el caso 3, con ingresos 118 % y 219 % más altos que el caso 1, respectivamente, pagan entre 1,5 y 2 puntos porcentuales menos de impuestos.
- El caso 4, con ingresos un 360 % mayores al caso 1, paga solo 0,6 puntos porcentuales más.
La regresividad se explica por dos factores clave:
- Aportes personales: el trabajador con menor ingreso aporta un 13,7 % del total, mientras que el de mayor ingreso solo un 6,3 %.
- Impuestos al consumo: como el IVA y otros tributos indirectos, afectan proporcionalmente más a los salarios bajos, ya que consumen una mayor parte de su ingreso disponible.
Aunque el informe es de alcance nacional, la presión fiscal se siente con fuerza en provincias como Misiones, donde los ingresos promedio son sensiblemente inferiores al área metropolitana y los impuestos indirectos pesan más sobre el consumo cotidiano. Esto tiene un efecto directo sobre el comercio, la informalidad y la competitividad de sectores productivos claves como el turismo, la forestoindustria y la economía del conocimiento.
La investigación del IARAF vuelve a poner en evidencia una estructura tributaria desbalanceada, ineficiente y regresiva, que no solo desalienta el empleo formal, sino que castiga en mayor medida a quienes menos ganan.
Una reforma impositiva integral, que avance hacia un esquema más progresivo, con mayor simplificación y reducción de impuestos distorsivos, se presenta como una necesidad impostergable para promover el crecimiento económico y aliviar la carga sobre trabajadores y empresas.
