Media sanción para la rebaja del IVA: Herrera Ahuad puso a la mandioca misionera en la agenda del Congreso
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La mandioca misionera consiguió una media sanción que excede largamente una modificación tributaria. La Cámara de Diputados de la Nación aprobó por unanimidad, con 231 votos afirmativos, el proyecto impulsado por el diputado nacional por Misiones Oscar Herrera Ahuad, ahora integrante del bloque Argentina Federal, que propone reducir del 21% al 10,5% la alícuota del IVA sobre la fécula de mandioca y extender el tratamiento diferencial a otros derivados de la raíz. El proyecto deberá pasar ahora al Senado.
La votación convierte en media sanción una iniciativa que Herrera Ahuad llevó al Congreso con un doble argumento: corregir una asimetría tributaria que penaliza a una economía regional concentrada fundamentalmente en Misiones y, al mismo tiempo, abaratar insumos esenciales para la producción de alimentos libres de gluten.
Pero detrás de la discusión impositiva aparece una cuestión económica de mayor profundidad. La mandioca atraviesa un momento delicado como economía regional. Economis viene advirtiendo sobre el deterioro de las condiciones de competitividad de la cadena: el último Semáforo de Economías Regionales de Coninagro mantuvo a la actividad en rojo, con dificultades en el frente productivo y comercial y, particularmente, con una aceleración de las importaciones de productos vinculados a la mandioca, que crecieron 223% en los últimos doce meses.
En ese contexto, la reducción del IVA deja de ser solamente una discusión fiscal y pasa a convertirse en una herramienta para intentar devolver competitividad a la industria nacional frente a Brasil y Paraguay.
La dimensión misionera de la iniciativa es contundente. La provincia reúne alrededor de 10.000 productores de mandioca, mayoritariamente pequeños agricultores y unidades de agricultura familiar. Alrededor del 75% de la producción se destina al consumo en fresco, mientras que el resto alimenta una cadena industrial que transforma la raíz en fécula, harina, fariña y otros derivados.
Pero hay un dato todavía más significativo: Misiones concentra el 100% de las industrias productoras de fécula de mandioca de la Argentina.
Son 11 establecimientos industriales, entre ellos cuatro cooperativas y siete empresas familiares, que articulan una cadena en la que participan productores, cooperativas, industrias de molienda y procesamiento, transportistas y fabricantes de alimentos.
La producción anual industrial ronda las 18.000 toneladas, una escala relativamente pequeña dentro de la economía nacional. Precisamente por eso, Herrera Ahuad argumentó que la reducción de la alícuota tendría un impacto fiscal marginal para las cuentas nacionales, pero podría producir un efecto considerable sobre una cadena regional intensiva en pequeños productores y agregado de valor en origen.
La mandioca comparte así una característica con otras producciones emblemáticas de Misiones: tiene un peso reducido cuando se la observa desde las grandes variables macroeconómicas nacionales, pero una incidencia económica y social considerable en los territorios donde se produce.
Herrera Ahuad buscó, durante su intervención en el recinto, sacar la discusión del terreno exclusivamente productivo. “Lejos de pensar que esta es una ley pensada exclusivamente en una economía regional del NEA y de algunas provincias del NOA, nosotros venimos a proponer la igualdad de oportunidades”, sostuvo. Médico pediatra de profesión, recordó además las dificultades que existían años atrás para diagnosticar la celiaquía en el interior del país y planteó que la expansión del diagnóstico dejó al descubierto una desigualdad que también es económica: quienes necesitan alimentos sin TACC enfrentan precios considerablemente superiores. Como ejemplo, señaló que mientras un kilo de pan común cuesta entre $3.000 y $4.000, uno sin TACC puede ubicarse entre $19.000 y $32.000. Esa brecha, explicó, también termina condicionando el consumo: estimó que una persona con intolerancia al gluten consume alrededor de dos kilos de pan por mes, frente a los cerca de siete kilos de quien puede acceder al pan tradicional.
El diputado de Argentina Federal vinculó esa desigualdad con la matriz tributaria. Recordó que la harina de trigo recibió en 2006 el tratamiento diferencial del IVA por su carácter esencial en la alimentación, mientras los derivados de mandioca utilizados en buena parte de los alimentos libres de gluten quedaron alcanzados por la alícuota general. “Venimos a plantear esta posibilidad de que podamos tener una cuestión más justa en la matriz impositiva”, resumió. Herrera Ahuad remarcó que la modificación tendría, al mismo tiempo, un efecto directo sobre la economía regional: mencionó a más de 10.000 productores de mandioca del NEA, con especial peso en Misiones, y a las cooperativas e industrias dedicadas a elaborar harina y fécula. De ese modo, presentó la rebaja del IVA como una medida con dos caras complementarias: abaratar alimentos para quienes no pueden consumir gluten y agregar valor a una cadena productiva profundamente arraigada en Misiones.
El corazón del proyecto apunta sobre una distorsión concreta. Mientras la mandioca comercializada como hortaliza tributa una alícuota reducida del 10,5%, cuando esa misma raíz atraviesa un proceso industrial y se transforma en fécula, harina u otros derivados, la carga impositiva sube al 21%. Es decir, el sistema tributario termina gravando con mayor intensidad el agregado de valor.
La iniciativa encabezada por Herrera Ahuad busca invertir esa lógica y equiparar el tratamiento fiscal de la mandioca industrializada con el que ya tiene la harina de trigo desde la sanción de la Ley 26.151.
El crecimiento del 223% de las importaciones vinculadas con la mandioca durante los últimos doce meses expone el problema central: una industria localizada enteramente en Misiones debe competir con productos provenientes principalmente de economías vecinas que operan con otras escalas y estructuras de costos.
El texto que llegó al recinto, además, terminó siendo más amplio que la propuesta original.
La Comisión de Presupuesto y Hacienda unificó el proyecto encabezado por Herrera Ahuad con otra iniciativa presentada por Yamila Ruiz y legisladores misioneros. El dictamen no quedó limitado a la fécula identificada en la posición 1108.14.00 de la Nomenclatura Común del Mercosur, sino que incorporó también harina y fariña de mandioca, otros farináceos derivados de la raíz y productos alimenticios elaborados total o parcialmente con esos insumos.
Así, el beneficio puede alcanzar a panificados, galletitas, pastas, productos de pastelería, premezclas y otros alimentos. La modificación es relevante porque amplía el efecto desde la fábrica de fécula hasta los productos que llegan a la góndola.
Herrera Ahuad incorporó además una segunda dimensión al debate: la sanitaria. Durante la sesión comparó el precio de los alimentos tradicionales con aquellos destinados a personas que no pueden consumir gluten. Señaló que mientras un kilo de pan común se ubica entre 3.000 y 4.000 pesos, el kilo de pan sin TACC puede costar entre 19.000 y 32.000 pesos.
El argumento del legislador misionero es que existe una inequidad adicional: los productos elaborados con harina de trigo tienen una alícuota reducida, mientras que uno de los principales insumos utilizados para producir alimentos libres de gluten soporta una carga superior.
“Venimos a plantearle este desafío para que más de 10 millones de argentinos tengan igualdad de oportunidades”, planteó Herrera Ahuad durante el debate.
Yamila Ruiz acompañó el planteo al señalar que la fécula y los farináceos de mandioca deberían tributar, al igual que la harina de trigo, el 10,5%.
Para Misiones hay además una discusión de fondo que Economis viene siguiendo desde hace años: industrializar la ruralidad. La mandioca es probablemente uno de los ejemplos más claros de esa lógica.
La votación también adquiere una dimensión política. Herrera Ahuad llega a esta media sanción como diputado nacional por Misiones e integrante de Argentina Federal, el nuevo bloque conformado por legisladores de Misiones, Salta, San Luis y Formosa, que busca llevar al Congreso una agenda vinculada con las provincias, la infraestructura, la producción y las economías regionales. La mandioca aparece como un primer caso concreto de esa agenda.
