“El paro es una puja de impotencias entre un Gobierno y un sindicalismo sumidos en fuertes procesos de descrédito”

 El gobierno enfrentó  un nuevo paro general de 24 horas. Es el tercer paro general desde que Mauricio Macri asumió la Presidencia, el 10 de diciembre de 2015. El primero se había producido el 6 de abril de 2017 por reclamos contra la política económica del Gobierno y el segundo el 18 de diciembre de 2017 ante la negativa a la sanción de la ley de reforma previsional. Este es el paro N° 43 que se produce desde el regreso de la democracia, en 1983.  

Mario Riorda, director de la maestría en Comunicación Política de la Universidad Austral, efectuó una serie de consideraciones sobre la medida que implementó la CGT contra el gobierno nacional:

  • “El paro es una puja de agendas. Es una puja de impotencias frente a un gobierno y a un sindicalismo sumidos ambos en fuertes procesos de descrédito. Y es también una puja de impotencias porque ambos actores tienen estrategias erráticas y poco efectivas”.
  • “El sindicalismo tiene enormes encrucijadas en su seno”. 
  • “La aceptación de su reclamo es muy alto. Es muy poca la población que no entiende ni comparte la justicia del reclamo porque también es muy poca la población que no admite que hay una crisis económica y que esta impacta fuertemente en el asalariado”.
  • “Sin embargo, hay serias dudas sobre su efectividad en la defensa de los reclamos salariales. Estas medidas de fuerza son ruidosas pero no siempre efectivas. A pesar de los reclamos, el poder adquisitivo decrece y los aumentos salariales pierden frente a la inflación y con la aceleración de la devaluación”.
  • “A eso se le suma un alto rechazo de sus formas en la mayoría de la población. Piquetes, cortes y movilizaciones no son acciones que sumen más adeptos, al contrario, recolectan más rechazo sociale. Y ni hablar de la bajísima credibilidad social de sus líderes. De todos, sin matices. De los conocidos y de los no tanto. Para colmo los líderes no tienen bajo control a todos los actores que se van sumando al reclamo cada vez más variopinto, incluyendo la coherencia de su discurso y la garantía de lo pacífico de sus actos”.
  • “Es obvio que la acción sindical colectiva produce un impacto político significativo, pero no se traduce en reacomodos o beneficios electorales”.
  • “Probablemente genere una tendencia a unificar procesos paritarios en torno a cifras más altas y homogéneas. Las palabras de Monseñor Lugones, presidente de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social (Cepas), fueron muy directas: ‘No puede ser que a algunos trabajadores se les dé un 25 % de aumento y a los docentes un 15% en tres cuotas'”.
  • “Por otro lado, el gobierno también se enfrenta a encrucijadas. Una, es hacer ver que el reconocimiento de las élites políticas, económicas o del multilateralismo internacional se traduzca en un reconocimiento nacional. Es, al mismo tiempo, una puja de agenda, donde la economía macro apuntalada desde el mundo, también sea valorada en la ciudadanía argentina”.
  • “El ministro del Interior dice que el paro ‘no tiene ningún sentido’, que ‘ni la gente sabe por qué están parando’. Aunque el gobierno está empecinado en mostrar que la regularidad le interese, este tipo de afirmaciones no achican la brecha de agendas. 52% cree probable perder su trabajo en el corto plazo según el Monitor del Clima Social del Centro de Estudios Metropolitanos en AMBA. Igualmente, “Trabajo” pasó a ser la principal preocupación entre los problemas del país en diferentes encuestas del norte del país en estas semanas. Con el mismo direccionamiento “Trabajo” fue la palabra dominante en la conversación digital en torno al gobierno del 17 de junio al 24 de junio, según Q Social Now. Más alta que “inflación” incluso. Más aún, las emociones “ira”, “aversión” y “miedo” sumaron el 70% de las menciones en redes. Mientras que las emociones de “confianza y alegría” el 30% restante en la misma semana y en relación al gobierno. Es curioso, casi el mismo porcentaje que rechaza el rumbo de la economía y sus efectos”.
  • “Esto explica la mala imagen del gobierno que le otorga poca credibilidad política y un abrumador descrédito económico”.
  • “Pero es curioso, el impacto político adverso del paro también electoralmente abroquela a su núcleo duro de votantes en torno a 30 puntos, menos que antes pero inconmovible a los movimientos económicos. En el frente, nadie puede adjudicarse la representación del descontento”.

 
Consideraciones económicas de Eduardo Luis Fracchia, director del Área de Economía del IAE Business School de la Universidad Austral:

  • “El paro nacional es una señal fuerte para el gobierno. Como dice María Eugenia Vidal, no va a transformar la realidad. Quedan dudas de si alguno de los 43 paros generales de la democracia fueron efectivos, si ayudaron a defender un salario digno y mejores condiciones para los trabajadores”.
  • “Como dice Triaca, el paro no soluciona los problemas. Estos problemas han comenzado de modo más notorio con la corrida. La suba del dólar y de la tasa de interés con la corrección fiscal que pide el Fondo nos llevarán a un escenario social más complicado. El año será cercano a cero en cuanto a crecimiento del PIB, con una inflación cercana a 30 como piso. A fin de 2018, seguro subirán la pobreza y el desempleo. Es momento de apoyar y de construir, no de bloquear”.
  • “Hasta ahora el contexto social ha ido a mejor: menor pobreza, menos desempleo y un crecimiento mediocre del PIB en 2017 y hasta abril de 2018, pero crecimiento al fin”.
  • “El gobierno no ha buscado atajos, buscó la difícil diagonal del gradualismo que se trabó el mes pasado y ahora, al acudir al Fondo, procura evitar correcciones severas del salario real como la de Videla Martinez de Hoz de abril del 76 y la de Duhalde Lavagna en 2002, que hicieron caer el consumo”.
  • “Hay sensibilidad social. Continúan los planes sociales, se aumentó con la reparación histórica a jubilados, obras públicas en zonas vulnerables, tarifa social, entre otros frentes. En 2004, los jubilados tenían el 4% del PBI y 10% del PIB con Macri, con bajos niveles de pobreza para la tercera edad en relación a la de los jóvenes”.
  • “Hay apertura a flexibilizar paritarias. El Estado está subiendo la pauta de las mismas. Frigerio habló recientemente de 25% para la negociación salarial empresarial. Hay escucha respecto a la emergencia alimentaria como propone la Pastoral Social”.
  • “Por otra parte, sería deseable una reforma laboral pro trabajadores y pro competitvidad que es posible y que actualice modalidades anacrónicas que vienen de los años 40. Esto podría ayudar a crear empleo en 2019 por encima de los 600.000 puestos de 2017, asumiendo que será un año de recuperación como todos los impares desde 2011”.
  • “Por pragmatismo electoral, al gobierno le conviene defender el salario real 2018 y 2019 aunque sacrifique mayor inflación. Coincido con Blejer en que la clave es la actividad y no tanto los precios. Las elecciones se ganan con actividad y empleo”.
  • “En definitiva, un paro ideológico que ojalá sirva para una defensa genuina del poder adquisitivo con paritarias equitativas ante la voracidad del capitalismo que describía Guido di Tella. Bienvenido el derecho a huelga que Gernigon sintetiza en el libro de la OIT, pero madurez ciudadana a la hora de  bloquear a un gobierno que con muchos errores le ha puesto el cuerpo a lo social”.

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