Foz desvía 5.000 camiones del centro urbano y obliga a usar la Perimetral Este para el comercio con Argentina
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La ciudad de Foz do Iguaçu dio un paso clave en la reorganización del tránsito de cargas internacionales. Tras un período de pruebas considerado exitoso, la aduana brasileña confirmó que desde el 22 de junio es obligatorio que los camiones de importación y exportación que cruzan por el puente internacional utilicen la nueva vía de circunvalación conocida como Perimetral Este.
La información fue publicada por el diario Tribuna Foz y difundida por la Receita Federal de Brasil, que destacó que durante la fase de pruebas un total de 4.855 camiones dejaron de circular por las principales avenidas urbanas de la ciudad fronteriza.
Del total, 1.257 unidades transportaban cargas de exportación y otras 3.598 realizaban operaciones de importación. Todos esos vehículos fueron derivados hacia la nueva infraestructura vial, evitando su paso por avenidas históricamente congestionadas como Cataratas y Paraná.
La medida impacta directamente en el comercio exterior que conecta a Puerto Iguazú con Brasil a través del Puente Internacional Tancredo Neves, uno de los corredores logísticos más importantes del Mercosur.
Menos tránsito pesado en la ciudad
Según los organismos brasileños que participaron de la prueba —entre ellos la Policía Rodoviaria Federal, Foztrans, el DNIT y la concesionaria EPR— no se registraron accidentes con los camiones que utilizaron la nueva traza durante el período de evaluación.
Los resultados llevaron a la Receita Federal a oficializar el cambio mediante una resolución que convierte a la Perimetral Este en la única ruta habilitada para el tránsito de camiones que transportan mercaderías de importación o exportación.
La disposición alcanza a operaciones logísticas con origen o destino en Argentina, Chile y otros países vinculados al corredor bioceánico que utiliza el paso fronterizo entre Foz do Iguaçu y Puerto Iguazú.
Un cambio con impacto regional
Las autoridades brasileñas sostienen que la decisión busca mejorar la eficiencia logística, reducir los problemas de tránsito urbano y aumentar la seguridad vial en una ciudad que recibe millones de turistas al año.
Para la Triple Frontera, el cambio también representa una mejora en la convivencia entre el tránsito turístico y el transporte de cargas, un reclamo histórico de residentes, comerciantes y operadores turísticos de la región.
La Receita Federal advirtió además que el incumplimiento de la ruta obligatoria será considerado una infracción aduanera. Las sanciones pueden incluir multas, la interrupción de la operación logística e incluso, en los casos más graves, el decomiso del vehículo.
La nueva regulación consolida así un esquema de circulación que busca separar definitivamente el flujo turístico del transporte internacional de cargas, uno de los principales desafíos de movilidad en la frontera entre Argentina y Brasil.
