Los ciclos del ajuste

El manotazo al Fondo Federal Solidario puso en alerta a los intendentes y gobernadores de todo el país. Como pocas veces antes, provocó la unidad de los 76 intendentes misioneros que estamparon su firma en un duro documento de reclamo al Gobierno de Mauricio Macri por la eliminación compulsiva de los recursos sojeros. El “mazazo”, como definió el gobernador Hugo Passalacqua, modificó también el escenario político, que hasta ahora tenía a la gobernabilidad como elemento pacificador.
Intendentes y gobernadores, perciben que el ajuste permanente termina afectando la gobernabilidad local. El problema no es de la Nación, si no que estalla en la comarca transformado la urgencia individual en un problema colectivo. Un municipio que deba paralizar una obra que financiaba con los recursos de la soja, tendrá automáticamente un puñado de desocupados y una cadena económica cortada desde el eslabón más débil.
Esa urgencia obliga a “apelar a la creatividad con políticas activas para hacer frente al tsunami que estamos viviendo”, como sintetizó Passalacqua la presentación del Ahora Patentes, la última versión del Ahora Misiones, el programa diseñado para sostener el consumo y la actividad. Ese programa y algunas otras medidas tomadas por el Gobierno provincial, más la decidida intervención del Estado en la economía, permiten que Misiones todavía sostenga algunos indicadores positivos, mientras que los de la Nación se derrumban con una caída de la actividad que llegó a 6,7 por ciento en relación a julio de 2017. Semejante descalabro no se veía desde la crisis de la burbuja inmobiliaria de Estados Unidos en 2009.
El documento de San Ignacio, firmado por los intendentes llegó a destino. El ministro del Interior, Rogelio Frigerio, lo recibió casi al instante, ya que llegó a Posadas apenas después de culminada la cumbre en la ciudad de las antiguas Misiones Jesuíticas. El enviado de Macri mantuvo una reunión con el Gobernador, el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán y algunos de los principales dirigentes de Cambiemos -el radicalismo estuvo ausente- para comenzar a delinear el Presupuesto nacional. Passalacqua le ratificó la postura de Misiones de acompañar la sanción del Presupuesto, como herramienta de gestión fundamental, pero al mismo tiempo, que no se puede cargar con el peso de más recortes, mientras que la Provincia es una de las más ordenadas en sus finanzas.
“Siempre lo hemos apoyado y lo seguiremos haciendo, inclusive el año que viene; después el Gobierno tendrá que rendirle cuenta a la gente sobre cómo aplica esa herramienta que le dimos. Lo que no podemos es negarle, como pido que no nos nieguen, herramientas para poder gobernar; después la gente juzgará si el trayecto, el rumbo tomado con ese presupuesto es bueno o malo, dio o no resultado, pero eso es posterior. Esto es anterior y desde la oposición nosotros vamos a tener ese acto de coherencia política”, dijo Passalacqua. Lo que no quita que los diputados tengan vía libre para discutir punto por punto el Presupuesto de Macri para evitar males mayores a Misiones y conseguir lo que se pueda conseguir.
Esa coherencia ¿se replicará en la Legislatura?
En paralelo, queda claro que la gobernabilidad dada no significa justificar el rumbo. El ajuste, los recortes y sus consecuencias, corren por cuenta de quien los ejecuta. 
Según trascendió, Frigerio prometió que no habrá mayores recortes y que los recursos comprometidos, llegarán a destino. Pero esa promesa no pudo ser sostenida por el equipo económico nacional ante los ministros provinciales en el primer escarceo por el Presupuesto. Los funcionarios de Macri insistieron en que el ajuste debe llegar a los cien mil millones de pesos y los ministros provinciales, en que el recorte es responsabilidad política de la Nación.
Quedaron descartadas varias de las demandas del Gobierno nacional en las semanas previas, como la eliminación del Fondo Nacional de Incentivo Docente y el Fondo Nacional de Viviendas. También se descartó que las provincias cedan 5% de la coparticipación de IVA que reciben del Estado para financiar la Anses y perder Aportes del Tesoro Nacional (ATN), que según admitieron en el Ejecutivo tienen un acumulado de unos 40 mil millones de pesos que no fueron repartidos por la Rosada en el último cuarto de siglo. Lo que quedó claro es que las provincias no quieren soportar ni justificar más recortes.
El ajuste va más allá del Fondo de la Soja o la quita de reintegros a las exportaciones de las economías regionales que eran prioritarias en los spots de campaña. El ajuste irreversible es mucho más complejo aunque no sea tan visible. Es la falta de recursos para la vacuna de la meningitis, es la falta de presupuesto para la educación universitaria, que excede del salario de los docentes. Ese ajuste tiene consecuencias que después, en el tiempo, reconfiguran contextos socioeconómicos y modifican vidas. En una década, se hablará de provincias “atrasadas” en programas de televisión porteños que hoy se muestran consternados con los cuadernos de la corrupción.
El Gobierno apostó a que las denuncias contra Cristina Fernández sirvan para eclipsar el mal momento económico. Los cálculos de los PBIes robados justifican las flaquezas actuales en ingeniosas lecturas hechas por el ministro de Economía, Nicolás Dujovne y hasta por el propio Macri. Sin embargo, las encuestas marcan que las escandalosas denuncias de corrupción no logran cambiar el malhumor social por los problemas de bolsillo. En cualquier instancia, si Cristina sufre en su capital político, Macri no logra capitalizar ese descontento. Por el contrario, la política comienza a andar por el peligroso camino del descreimiento. No está mal querer flan. No en el ahora. Siempre. Es una signo de movilidad social ascendente. Lo que está mal es que el flan sea para unos pocos. 
No debe sorprender. El ajuste va por etapas y busca justificarse. El diputado nacional Luis Pastori, contador de profesión, argumentó que el refuerzo de los 11 años de la vacuna contra la meningitis “a esta altura no tiene ningún sentido, ningún valor, ningún efecto, de modo que no se justifica seguir manteniéndolo”. Los pediatras misioneros no coinciden. La falta de vacuna supondrá que los chicos de 11 años, aunque no contraigan la enfermedad, podrán contagiarla. Las consecuencias son la muerte o daños neurológicos irreversibles.
La también radical Anita Minder, primera generación de universitarios en su familia, negó los recortes presupuestarios y aseguró que todo se resume en un problema de negociación salarial. “La universidad no está en riesgo y no se ha recortado el presupuesto”, aseguró a la hora de argumentar su voto en contra de la solidaridad legislativa ante las tres semanas de paro docente. “No podemos hablar de la privatización de la universidad ni que se pararon obras”, insistió.
Ahora se puso de moda poner la lupa sobre “el costo de la política”. Se enumeran hasta el escándalo los gastos de legislaturas, diputados y senadores. Nada nuevo. Durante el breve paso de la Alianza por la Casa Rosada, también se discutía cuanto se le pagaba a un diputado, mientras que se hacía malabares para cumplir con las, oh casualidad, exigencias de un Fondo Monetario Internacional, por entonces perverso y exigente cobrador. No como el de ahora.
El diputado de Cambiemos, José Rocholl, justificó el ajuste nacional y las promesas incumplidas porque “permanentemente se fueron moviendo las variables”. El legislador reclamó que Misiones imite el recorte de empleados estatales porque “hay una superpoblación, hay demasiados funcionarios en cada ente de la administración provincial”.
Estas voces, sin embargo, no son las únicas en Cambiemos. Cada vez hay más descontentos, sobre todo en el radicalismo, que no creen en las promesas de los históricos, que son los que están consolidados en algún cargo dentro del Gobierno. Pastori apeló a echar la culpa en quienes cuestionan las políticas oficiales: “No vayas a comprar todo lo que aparece en los medios, especialmente en los medios de Misiones que sabés, todos, absolutamente todos, están comprados. Todos nos tiran mierda, todos los días”, le contestó a un veterano militante que le pedía explicaciones por el ajuste en la salud.
La política no es buena o mala en sí misma. Depende de la orientación. De qué priorice, del rumbo que marque. En estos días, que empieza el debate del presupuesto provincial, podrá apreciarse cuál es el destino de los recursos que prioriza el Estado misionero. La Educación se mantiene al tope de las prioridades, con más de 20 mil millones de pesos, seguida por la salud y el desarrollo social y el desarrollo económico. El vicegobernador Oscar Herrera Ahuad recorre la provincia de punta a punta para mantener actualizadas las necesidades de cada lugar donde sea necesaria una asistencia ante la crisis y la capacitación laboral es una de las principales demandas.
El Gobierno provincial no desdeña del rol del Estado en la economía. El Ahora Misiones y el Ahora Patente recién lanzado y los otros Ahora, vigentes y que vendrán, como el Ahora Góndola -en estudio para la comprar alimentos-, son herramientas que le sacan el jugo a los recursos para minimizar los daños. El Ahora Patentes, por ejemplo, busca mejorar la recaudación de los municipios y al mismo tiempo, poner al día a los contribuyentes. Hay casi 200 millones de pesos en mora en el pago de patentes, que son vitales para cubrir el vacío dejado por el Fondo de la Soja.

Juan Carlos Argüello212 Posts

Periodista, director de Economis

La guardia alta

Cartas marcadas

El robot de Pozo Azul

Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password