Maña: un sueño a fuego lento abre sus puertas en Posadas
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Mucho antes de pensar dónde pondría la parrilla, Matías Husulak ya había elegido la casa. Era chico, vivía en el barrio y aquella esquina de ladrillos a la vista le despertaba una idea que todavía recuerda: “Me encanta esa casa, la quiero para mí”. Años después, un cartel de alquiler le dio la oportunidad. Levantó el teléfono sin tener del todo resuelto qué haría adentro. Ahora, en esa casona de Pedro Méndez y Líbano, está por abrir Maña, un nuevo espacio gastronómico de Posadas donde los fuegos y la cocina a la vista serán protagonistas.
La inauguración está prevista entre el 8 y el 10 de octubre. Mientras llega la fecha, el equipo prueba productos y ajusta los últimos detalles de una carta que combinará sándwiches, platitos y preparaciones a la parrilla. Husulak prefiere reservar parte de la propuesta para la apertura. Pero tiene claro cómo quiere recibir a quienes crucen la puerta: con los cocineros trabajando frente al público y una barra que permita comer, conversar y seguir la elaboración de cada plato.
El nombre explica bastante de lo que ocurrirá allí. Maña es su manera de cocinar, de resolver, de encontrar una vuelta propia sobre una base conocida.
“Me cuesta seguir recetas, entonces lo hago muy a mi estilo, con mi maña”, cuenta. Habrá clásicos, aunque pasados por su interpretación. El ingenio aparece como una herramienta cotidiana: darse maña para cocinar, para asar y, también, para llevar adelante un proyecto que soñó durante más de diez años.


En su familia, la precisión tiene otra representante. Su madre es pastelera y repostera, rigurosa con las recetas y los procedimientos. Matías describe su cocina desde un lugar distinto. Siempre le gustó cocinar, pero fue al encontrarse con la parrilla cuando reconoció el camino que quería seguir. Los fuegos se convirtieron en una pasión y en un desafío: buscar otra preparación, probar una combinación, trabajar las carnes y cuidar el producto.
Esa búsqueda toma forma en un local pequeño, con algunas mesas y una gran barra. La escala responde al tipo de encuentro que imagina. Quien se siente allí podrá ver el proceso, preguntar y compartir una charla mientras se prepara la comida. La cocina quedará integrada a lo que sucede en el salón.
Para Husulak, abrir Maña significa darle un lugar concreto a una vocación que llevaba años esperando. También supone volver a emprender en un contexto exigente. Es copropietario de una carnicería que comenzó a funcionar durante la pandemia, de modo que conoce la incertidumbre de poner en marcha un negocio cuando las condiciones acompañan poco.
“Yo creo que la época de crisis es una época para reinventarse”, sostiene. Su apuesta consiste en construir una clientela a partir del producto y la atención: personas que puedan ir todos los fines de semana o elegir el lugar para darse un gusto una vez al mes. Sabe que habrá errores y ajustes. Por ahora, concentra el trabajo en que la propuesta encuentre razones para volver.
La tranquilidad con la que habla del proyecto convive con los nervios de la apertura. No la atribuye tanto a la experiencia como a la seguridad de estar haciendo lo que le gusta. Cocinar a la parrilla, tratar las carnes, valorarlas. Después de tantos años de imaginar un restaurante propio, cada decisión tiene algo de ese sueño que empieza a volverse cotidiano.
La casa también ocupa un lugar en la historia. Según relata, tiene más de cien años y allí funcionó una vidriería. Husulak quiso conservar la fachada de ladrillos a la vista y el carácter de sus ambientes, con techos altos y la frescura propia de aquellas construcciones. Las intervenciones interiores buscaron adaptar el espacio al uso gastronómico y preservar lo que lo había cautivado desde chico.
“Hay que mantenerla, hay que cuidarla y hay que revalorizarla”, dice sobre la casona. La frase ayuda a entender la elección: Maña nace de una idea de cocina, pero también del vínculo de un emprendedor con una esquina de su barrio.
El local funcionará en Líbano 2814, esquina Pedro Méndez. La fecha definitiva de inauguración se anunciará en las redes sociales Más Fuego Menos Humo. Adentro, Matías termina de preparar el comienzo de una historia que lleva más de una década cocinándose.

