Precios: Nación culpa a la sobreproducción, pero faltarán 250 millones de kilos de yerba respecto de 2024
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El Gobierno nacional volvió a instalar la sobreproducción como explicación para la crisis de precios que atraviesa la cadena yerbatera. Esta vez fue el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, quien incluyó a la yerba mate entre las economías regionales en las que un exceso de oferta puede generar problemas de precios.
La afirmación aparece, sin embargo, en un momento particular del mercado yerbatero: la producción no está creciendo, sino retrocediendo. Para este año se espera una cosecha cercana a los 750 millones de kilos de hoja verde, alrededor de 250 millones de kilos menos que en 2024, cuando la actividad alcanzó un récord cercano a los 1.000 millones.
Es decir, si se confirma esa proyección, la cosecha quedaría aproximadamente 25% por debajo del volumen de 2024. Aun así, el precio pagado al productor continúa en niveles deprimidos y muy por debajo de los costos calculados para sostener la actividad.
Iraeta planteó el escenario al referirse de manera general a las dificultades que atraviesan distintas economías regionales y al peso que pueden tener tanto las condiciones internacionales como los desequilibrios entre oferta y demanda.
“Y hay regiones que por ahí están complicadas, están en problemas, pero muchas cosas también tienen que ver con el sector externo, con los valores. Si yo te hablo, qué sé yo, te hablo de la vitivinicultura, el hecho de que esté disminuyendo el consumo mundial de vino, no sé por qué, pero está ocurriendo. Eso también te va generando disrupciones dentro del negocio”, sostuvo el funcionario, quien fue invitado a la cena aniversario de Coninagro, entidad que tiene a la yerba y el vino entre los sectores en rojo de su semáforo mensual.
"…mundo toma menos vino…y el problema de la Yerba Mate es la superproducción…" 👇 Sergio Iraeta Secretario de Agricultura de la Nación. (Ayer en CONINAGRO que cumplia 70 años) https://t.co/1Ic2pULo1m
— Gerardo Strejevich (@Strejevich) September 24, 2026
Fue inmediatamente después cuando utilizó a la yerba mate como ejemplo: “Por ahí tenés sobreproducción de determinado producto, no sé, te hablo de yerba, por ejemplo, y tenés una complicación con el precio”.
La definición vuelve sobre uno de los argumentos que Nación viene utilizando para explicar el derrumbe del valor de la materia prima después de la desregulación del sector. El problema es que la tesis de una sobreoferta persistente empieza a chocar con la evolución de los volúmenes.
Menos yerba, pero precios que no reaccionan
En 2024 la cosecha había alcanzado niveles récord, en torno a los 1.000 millones de kilos de hoja verde. Durante 2025, el ingreso de materia prima a secaderos bajó a 889,3 millones de kilos, una contracción cercana al 10%. Para 2026, la estimación de una cosecha de aproximadamente 750 millones profundizaría todavía más esa corrección.
La secuencia resulta significativa: de confirmarse la proyección para este año, en apenas dos campañas desaparecerían alrededor de 250 millones de kilos de oferta respecto del máximo de 2024.
Sin embargo, esa reducción todavía no se traduce en una recuperación proporcional del precio de la hoja verde.
Ahí aparece el principal contraste con la explicación de la sobreproducción. Si el problema del precio estuviera explicado fundamentalmente por un exceso coyuntural de materia prima, una reducción de semejante magnitud en la cosecha debería, en condiciones normales y manteniendo constantes las demás variables, aliviar progresivamente la presión sobre las cotizaciones.
Eso no está ocurriendo con la misma intensidad en las chacras.
Los valores relevados durante 2026 mostraron fuertes diferencias según zonas, compradores y modalidades de comercialización, pero buena parte de los productores continuó vendiendo por debajo de los costos técnicos estimados para la actividad. Estudios realizados sobre la estructura de costos ubicaron el costo de producción en niveles considerablemente superiores a buena parte de los precios efectivamente pagados por la industria.
La discusión, por lo tanto, ya no pasa solamente por cuánto se produce. También involucra cómo funciona el mercado después de la eliminación del precio de referencia obligatorio del INYM, cuál es el poder de negociación de los miles de productores frente a la demanda industrial y cuánto de la baja de la materia prima se trasladó hacia el resto de la cadena.
La apuesta del Gobierno: “ordenar las variables”
Iraeta reconoció que resolver los problemas de las economías regionales no resulta sencillo y sostuvo que la política oficial apunta a reducir el impacto de esas distorsiones sobre los productores.
“La idea de los funcionarios y el Gobierno es tratar de ordenar las variables para que esas cuestiones incidan lo menos posible en los productores, digamos, que todo sea, que todo sea para bien, pero no, no es tan fácil”, afirmó.
En el caso de la yerba mate, esa discusión tiene una particularidad adicional. Desde la desregulación iniciada con el DNU 70/2023, el Instituto Nacional de la Yerba Mate perdió la facultad de establecer precios obligatorios para la hoja verde y la yerba canchada, mientras que posteriormente se eliminaron otras herramientas de regulación vinculadas a la oferta.
El argumento nacional fue que el mercado debía ordenar precios y producción. Casi tres años después, el volumen de cosecha efectivamente comenzó a ajustarse. Primero cayó desde el récord de 2024 a 889 millones de kilos en 2025 y ahora apunta hacia una campaña del orden de los 750 millones. Lo que todavía no se recompuso en la misma proporción es el precio que recibe el productor.
Ese es el dato que vuelve más compleja la explicación de Iraeta: mientras Nación sigue hablando de sobreproducción, la yerba disponible se reduce, pero el precio de la hoja verde continúa deprimido.
La discusión que queda abierta es entonces más profunda que la cantidad de kilos cosechados. Si con 250 millones de kilos menos que en 2024 el productor continúa sin recuperar capacidad de negociación y rentabilidad, la crisis yerbatera difícilmente pueda explicarse únicamente por un problema de exceso de oferta.

Cuando el mediocre llega al poder pasan estás cosas. Lamentable destrrucción de una economía regional como la yerba mate.
Para colmo no se vislumbra una lucecitas de esperanza en el horizonte