Proponen bajar del 35% al 25% el palo en la yerba para mejorar calidad y precio
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El porcentaje de palo permitido en la yerba mate volvió al centro de la discusión sobre cómo enfrentar los desequilibrios del mercado. Una iniciativa presentada en la Legislatura misionera propone reducir del actual 35% al 25% el límite máximo autorizado en la yerba mate elaborada con palo.
El proyecto de comunicación fue presentado por el diputado provincial Martín Arjol y solicita al Poder Ejecutivo de Misiones que gestione ante las autoridades nacionales la modificación del Código Alimentario Argentino.
La propuesta tiene dos objetivos. Por un lado, aumentar la proporción relativa de hoja en el paquete y mejorar así la calidad del producto final. Por otro, utilizar esa modificación como una herramienta para incidir sobre la ecuación entre producción, demanda industrial y stocks.
Ese segundo punto aparece en un momento especialmente sensible para la cadena yerbatera, atravesada por la caída del precio que recibe el productor y por una discusión abierta acerca de las causas del desequilibrio.
En los fundamentos, Arjol sostiene que la yerba mate atraviesa ciclos de exceso y escasez y que, cuando la disponibilidad de hoja verde supera la capacidad de absorción del mercado interno, las exportaciones y los stocks, aumenta la presión bajista sobre el precio primario.
“La yerba mate no se comporta como un commodity. El sector atraviesa ciclos de exceso y escasez de oferta que terminan repercutiendo directamente sobre el pequeño productor”, señala el legislador.
Diez puntos menos de palo
La modificación propuesta es concreta: llevar del 35% al 25% el máximo de palo admitido en la yerba mate elaborada.
Los fundamentos del proyecto señalan que históricamente la participación del palo fue menor y que el porcentaje autorizado se incrementó en diferentes momentos frente a escenarios de escasez de materia prima.
El efecto sobre la composición del paquete sería directo: con un límite menor de palo, aumentaría proporcionalmente la participación de hoja en el producto elaborado.
La iniciativa plantea esa modificación como una alternativa a mecanismos de regulación directa sobre la producción. “Es una medida sencilla, razonable y menos traumática que otras alternativas intervencionistas. Podemos mejorar la calidad de nuestra infusión nacional y, al mismo tiempo, contribuir a equilibrar la oferta y la demanda de materia prima”, sostiene Arjol.
El proyecto incorpora además otro aspecto de la regulación: propone un tratamiento específico para las yerbas saborizadas y una tipificación diferenciada para las yerbas compuestas. El argumento es que estas últimas pueden contener hasta un 40% de otros vegetales y, por lo tanto, deberían diferenciarse con mayor claridad de la yerba mate tradicional.
El cambio depende de Nación
La modificación no puede resolverse exclusivamente desde Misiones. El porcentaje permitido forma parte de la normativa alimentaria nacional, por lo que el proyecto pide al Gobierno provincial que impulse la gestión ante los organismos nacionales competentes.
La iniciativa menciona como contexto el Decreto 538/2025, que modificó el sistema de actualización del Código Alimentario Argentino y disolvió la Comisión Nacional de Alimentos. Según los fundamentos, el nuevo esquema otorga un papel directo a organismos técnicos como la ANMAT, a través del Instituto Nacional de Alimentos, y al SENASA.
La propuesta, por lo tanto, no establece por sí misma el nuevo porcentaje. Busca que Misiones promueva ante Nación el cambio regulatorio.
Una discusión que ya estaba dentro de la cadena yerbatera
La reducción del palo no es una idea nueva. El planteo ya había surgido dentro del propio sector productivo.
Raúl Karabén, presidente del Consejo de Administración de la Cooperativa de Productores de Yerba Mate de Santo Pipó, elaboradora de Piporé, propuso públicamente en 2024 reducir del 35% al 25% el contenido máximo permitido.
También existe un antecedente legislativo. En 2025, el entonces diputado provincial Paulino Javier Mela presentó un proyecto de comunicación con el mismo objetivo y llevó el planteo al ámbito nacional. Más recientemente, productores autoconvocados incorporaron la reducción del porcentaje de palo entre los puntos de su petitorio, junto con el pedido de emergencia para la actividad yerbatera.
La discusión vuelve ahora en un escenario de fuerte deterioro del precio de la hoja verde. Y suma una variable diferente al debate tradicional entre regulación, liberación del mercado y límites a la producción: modificar la propia composición del producto que llega a las góndolas.
