Fotos: Gentileza Marcos Carrizo
Tragedia en San Juan: murieron los siete ocupantes del helicóptero que viajaba a una capacitación sobre incendios forestales
El accidente aéreo ocurrió en una zona de difícil acceso del departamento Valle Fértil y dejó como saldo la muerte de siete personas, entre ellas cuatro máximos responsables del sistema de seguridad y emergencias de San Juan. El hecho enluta a uno de los equipos técnicos más importantes del país en materia de protección civil y manejo del fuego.
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La provincia de San Juan atraviesa una de las jornadas más dolorosas de su historia reciente tras confirmarse la muerte de los siete ocupantes del helicóptero que se precipitó en el departamento Valle Fértil mientras trasladaba a una delegación que participaría de una capacitación vinculada al Sistema Nacional de Manejo del Fuego. El accidente, considerado el más grave registrado en la aviación provincial, golpea especialmente a las estructuras encargadas de la prevención y respuesta ante emergencias, un aspecto que también resulta estratégico para provincias forestales como Misiones.
Entre las víctimas se encuentran el director de Protección Civil de San Juan, Carlos Heredia; el subjefe de la Policía provincial, Marcelo Videla; el jefe del Cuerpo de Bomberos, Rubén Castro; y el subjefe de esa fuerza, Jorge Carbajal. También fallecieron el piloto Matías Valenzuela y los brigadistas de la Agencia Federal de Emergencias (AFE), Andrés Bosch y Rodrigo Aimeta, quienes integraban la misión técnica.
La aeronave había sido contratada por una empresa privada para trasladar a la delegación hacia una jornada de capacitación sobre combate de incendios forestales, una actividad clave para fortalecer la capacidad de respuesta frente a eventos climáticos extremos que, año tras año, afectan distintas regiones del país. Durante el trayecto, el helicóptero perdió contacto mientras sobrevolaba una zona rural del departamento Valle Fértil, lo que dio inicio a un amplio operativo de búsqueda.
Las tareas de rescate movilizaron a efectivos de la Policía de San Juan, Gendarmería Nacional y equipos especializados que enfrentaron un escenario especialmente complejo. El lugar donde impactó la aeronave, en el paraje conocido como Campo Caballo Anca, al norte del Parque Provincial Ischigualasto, presenta una geografía extremadamente difícil, sin caminos de acceso y con grandes extensiones de terreno fiscal prácticamente despobladas. Buena parte del recorrido hasta el sitio del siniestro debió realizarse a pie, lo que demoró la llegada de los rescatistas y la confirmación oficial del desenlace.
La tragedia adquiere una dimensión institucional debido al perfil de las víctimas. Los cuatro funcionarios provinciales ocupaban posiciones estratégicas dentro del sistema de seguridad y emergencias de San Juan, con responsabilidades directas en la coordinación de operativos de protección civil, combate de incendios forestales y respuesta ante desastres naturales. La pérdida simultánea de estos cuadros técnicos representa un desafío para la continuidad de políticas públicas vinculadas a la gestión del riesgo.
El impacto trasciende las fronteras de San Juan. En provincias como Misiones, donde la prevención de incendios forestales constituye una prioridad permanente por la riqueza de su biodiversidad y la presencia de extensas áreas protegidas, la capacitación continua de brigadistas, bomberos y equipos de protección civil forma parte de una estrategia nacional que requiere coordinación entre jurisdicciones. La tragedia pone de relieve la importancia de fortalecer las condiciones de seguridad en los traslados y operaciones vinculadas a este tipo de entrenamientos.
Mientras se desarrollaban las tareas de búsqueda, las autoridades decidieron suspender las actividades previstas en el Parque Provincial Ischigualasto para facilitar el despliegue de los equipos de rescate. Desde la Secretaría de Estado de Seguridad y Orden Público de San Juan se mantuvo un estricto hermetismo hasta confirmar oficialmente el hallazgo de la aeronave y el fallecimiento de todos sus ocupantes.
Ahora comienza una nueva etapa centrada en la investigación técnica del accidente. Los peritos deberán determinar qué factores provocaron la caída del helicóptero en una de las zonas más inhóspitas del territorio sanjuanino. Entre las variables que habitualmente se analizan en este tipo de siniestros figuran las condiciones meteorológicas, el estado de la aeronave, las comunicaciones, la planificación del vuelo y los aspectos operativos.
Más allá de las causas que puedan establecer las investigaciones, el accidente deja una profunda reflexión sobre el trabajo silencioso que realizan quienes integran los sistemas de protección civil y manejo del fuego. Son profesionales que se preparan para enfrentar emergencias, proteger vidas y preservar el patrimonio natural del país. Paradójicamente, perdieron la vida mientras se dirigían a perfeccionar esas capacidades, un hecho que conmueve a toda la comunidad vinculada a la gestión de riesgos y a los organismos de emergencia de la Argentina.

Con información del Diario de Cuyo
