Guillermo García, líder del Área de Ambiente de CREA, junto a profesionales del Servicio Meteorológico Nacional, destacó la importancia del uso de datos climáticos para reducir la incertidumbre.
Organizado por Expoagro y el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el Panel Tiempo Clima tuvo lugar el miércoles 6 de marzo en el Espacio Punto Clima del Anfiteatro SPS.
Moderado por Germán Tinari, periodista agropecuario, el encuentro contó con la participación de Gabriela Marcora, meteoróloga y especialista en Agrometeorología, José Luis Estela, climatólogo especialista en eventos meteorológicos extremos y pronóstico climático, y Luciano Vidal, investigador de Aplicación científica con orientación en productos de sensoramiento remoto.
Los disertantes del SMN abordaron dos grandes temáticas, por un lado, la generación de información a partir de sensores remotos, tales como satélites y radares, y por otro, el desarrollo de pronósticos y tendencias previstas para el otoño e invierno. Para más información sobre las herramientas y utilidades disponibles, consultá aquí.
Acciones basadas en la información
Guillermo García, líder del Área de Ambiente de CREA, disertó sobre el impacto del uso de información climática en decisiones agrícolas. Es indudable que la variabilidad climática genera variabilidad productiva y, por ende, incertidumbre. Por lo tanto, de manera directa o indirecta, es clave gestionar el riesgo climático, contemplando factores tales como la disponibilidad hídrica.
En este contexto, la adaptación se vuelve posible a partir de diferentes acciones.
Disminuir la vulnerabilidad y/o aumentar la resiliencia del sistema (diversificación espacio-temporal de los cultivos, uso de sistemas de riego y drenaje donde sea factible, uso de cultivares mejorados).
Transferir el riesgo financiero (seguros Índice).
Reducir la incertidumbre utilizando la información climática, teniendo en cuenta el funcionamiento de los cultivos (fisiología de cultivos).
Ahora bien, hay tres tipos de información climática que son útiles para reducir la incertidumbre.
Climatología: condiciones con más posibilidades de ocurrir y rango de variabilidad. Esto permite cuantificar riesgos e interpretar pronósticos (promedio y variabilidad de lluvias durante el ciclo del cultivo, por ejemplo).
Monitoreo: medir el estado actual del sistema para contextualizar pronósticos (determinar la recarga hídrica del suelo, por ejemplo).
Pronósticos: anticipan una desviación respecto a las condiciones normales y son una tecnología de mediano plazo con cierta incertidumbre (punto desarrollado por los técnicos del SMN).
El valor real
Existen también limitaciones técnicas -como la predictibilidad y resolución de los pronósticos- y humanas -diferentes decisiones para el mismo escenario o distinta aversión al riesgo- que condicionan la utilidad de la información climática. Es por eso que, en resumen, si bien el valor real del uso de información climática es menor al potencial, reduce la incertidumbre, ya que permite gestionar mejor el riesgo climático.
El cultivo de la cebolla se presenta como una atractiva alternativa para los productores ya que se trata de una hortaliza con buenos rendimientos en superficies relativamente pequeñas.
En particular, la cebolla Morada INTA es una variedad con adaptabilidad en gran parte de los suelos y los climas de la provincia que se utiliza para el consumo en fresco y que tiene un ciclo productivo de 210 días aproximadamente y puede ser cosechada con antelación al resto de las provincias productoras.
Cabe destacar que la época de siembra de la Morada INTA comprende los meses de marzo, abril y mayo en lo que refiere a una producción temprana y junio para lo que es una cosecha tardía.
En este sentido, este viernes 1 de marzo a partir de las 7:30 hs. en la Agencia de Extensión Rural de INTA en la localidad de Comandante Andresito se realizará una capacitación sobre el cultivo de cebolla morada a cargo del Ing. Claudio Meyer y que abordará todo el ciclo productivo, desde la siembra a la cosecha.
El empresario Víctor Saguier, presidente de la Cámara de Molineros de Yerba Mate (CMYMZP) habló con Economis sobre como esperan sea el 2024 los industriales y los desafíos que enfrenta el sector yerbatero. “Estamos notando una ralentización o una disminución en las ventas” dijo, aunque se mostró optimista porque el clima ha sido benigno y se anticipa una cosecha más elevada que los dos años anteriores.
Saguier forma parte de la familia fundadora de la yerbatera Amanda, ubicada en Apóstoles y es la principal exportadora de yerba mate de la Argentina. Pero en la cámara representa los intereses de muchas firmas similares, muchas de ellas muy conocidas por su consumo cotidiano por parte de los argentinos.
Al ser consultado como impactan las medidas de “sinceramiento” que lleva adelante el Gobierno nacional, Saguier explica que “a todos, esta situación del país nos está afectando. Depende del sector de diferentes maneras, pero creo que nos está afectando en el sentido de que estamos notando una ralentización o una disminución en las ventas. Y ese es el gran desafío que nosotros tenemos. Queremos ser optimistas en cuanto a digamos a la presente campaña porque hemos sorteado casi tres años de sequía en donde vemos que los yerbales se están recuperando esperemos que no vuelva el fenómeno de La Niña que es una incógnita, pero somos optimistas”.
Remarcó que “nosotros queremos pagar al productor el mejor precio posible, siempre que este precio pueda ser trasladado a góndolay hemos observado en los últimos meses que el consumidor no está dispuesto a convalidar determinados precios y esa es nuestra preocupación”.
En cuanto a las ventas, Saguier fue cauto al refrendar los datos dados como “históricos” de comercialización nacional e internacional en 2023. Explicó que mercado interno no crece mucho, crece, apenas acompañando el componente geográfico, con el crecimiento de la población. “Ese crecimiento del que habla el Instituto Nacional de la Yerba Mate con sus estadísticas, no es tal. El consumo interno viene creciendo al mismo ritmo que el crecimiento poblacional. Entonces creo que acá esas políticas (de comercialización) no han dado resultado, porque si nosotros vemos a los otros países productores y consumidores como pueden ser Brasil y Uruguay, Uruguay sobre todo, el consumo ha crecido a un ritmo mucho mayor que el nuestro”.
Por ello indicó que “se habla de récord de venta y de récord de exportaciones que no son tales. En exportaciones venimos en una meseta de 39 y 40 millones de kilos. Y vemos que los que otros países como Paraguay y Brasil se han aprovechado de nuestros mercados“.
Fue claro al afirmar que “nosotros tenemos que producir más para vender más. Porque uno no puede salir al mundo a ofrecer su producto cuando no se tiene y la política restrictiva que tuvo el INYM en los últimos años ha hecho que nuestros competidores se aprovechen del trabajo que nosotros hemos hecho a lo largo de treinta años de inversión en esos mercados externos y es más muchas empresas (misioneras) fueron a ubicarse en los países vecinos que es una preocupación, pero bueno, esas son, esas fueron y son las condiciones actuales que tenemos acá”.
Ante la consulta de por qué Paraguay y Brasil, teniendo el mismo suelo, el mismo proceso son más competitivos que Argentina, Saguier explicó que “la presión impositiva acá es mayor que en esos países. Y también tienen políticas para estimular las exportaciones. Nosotros gravamos las exportaciones. Entonces eso hace que no seamos competitivos”.
Dio el ejemplo de Brasil, que siempre tuvo una producción de alrededor de 150 millones de kilos por año. “Siempre fue inferior a lo que producimos nosotros. Y últimamente ellos ya están en los 200 millones de kilos, sí están subiendo y están yendo a ofrecer un producto similar al nuestro a los mercados que nosotros nos llevó años construir y ganar. Y esta es la preocupación que hoy tenemos. Todos aspiramos a tener digamos las mismas herramientas y las mismas estructuras para poder exportar en forma competitiva, pero eso lo tiene que dar nuestro país”.
Remarcó que el sector político debe trabajar para incentivar la producción y la competitividad. así como facilitar la exportación a mercados externos. “Hay que trabajar sobre eso y en los últimos años la política del INYM fue restringir la producción para hacer subir los precios internos. Pero eso nos ha descolocado frente a nuestros competidores que son Brasil y Paraguay. Entonces estábamos y estamos muy caros todavía. Sumado a eso, a esa política restrictiva, está nuestra estructura impositiva. Entonces es un combo complicado que vamos a tener que revertir para volver a ser competitivos y salir a ofrecer nuestro producto al mundo”.
Ante las propuestas de corte Liberal Libertario que propone el actual presidente, Javier Milei, que se asientan en el modelo de “libre mercado”, Saguier indicó que “es lo que todos queremos, competir en igualdad de condiciones. Espero que eso se dé. Hoy creo que a nivel país todavía hay mucha incertidumbre en cuanto a las leyes, al DNU, pero somos optimistas, nosotros siempre dijimos que nos gusta la competencia, siempre. Que todos compitamos en forma legal y con las mismas herramientas“.
Consultado sobre si hay dialogo con las autoridades nacionales para aplicar medidas específicas para el sector yerbatero, Saguier explicó que “hoy nuestro sector está a la expectativa porque no sabemos qué va a pasar con la normativa vigente y hay mucha incertidumbre o sea desde el punto de vista institucional no sabemos qué va a pasar”.
Consultado sobre la vigencia del DNU 70/2023 que redujo las funciones del INYM, y su vigencia, el empresario explicó que “nosotros creemos que el DNU está vigente, es lo que dicen los que saben de leyes. Que el DNU está vigente”. Indicó que por este motivo es que el sector industrial no fue parte de la primera reunión convocada por el INYM para la fijación de precios de la zafra 2024. “Entendemos que el DNU está vigente y que estas reuniones de precio no se ajustan a derecho”, dijo tajante.
En cuanto a cómo viene la cosecha, tras los años de sequía, el empresario se mostró optimista y planteó que “la percepción que tenemos todos es que estamos saliendo de una época digamos muy restrictiva en cuanto a oferta de materia prima. Ese escenario de casi tres años de sequía ha cambiado, a partir de septiembre las lluvias se han normalizado lo que ha hecho que los yerbales vuelvan a tener una buena brotación y vemos a simple vista que los yerbales están en buenas condiciones. No sabemos si la oferta se va a normalizar. Pero sí que va a ser mayor a la del año pasado y a la del año antepasado. Y eso nos genera cierto optimismo”.
Remarcó que el sector yerbatero, como todo sistema productivo debe apostar a “ser eficientes en todo lo que hacemos. Debemos producir más en menos espacio. Y debemos tecnificar porquela rentabilidad viene por una suma de factores, no es solamente el precio. Sino es ser eficiente en la producción, en la cosecha, en la secanza, en la industria. Tenemos que ser eficientes en toda la cadena para poder tener un producto competitivo y salir a competir en el mundo”.
Remarcó que para avanzar en la eficiencia del sector yerbatero “primero hay que hacer un buen diagnóstico porque si partimos de un mal diagnóstico no podemos tener propuestas superadoras. Te doy un ejemplo se habla de trece mil productores esos trece mil productores realmente cuantos son productores que tienen como principal ingreso a la yerba mate. Porque hay grupos económicos, hay médicos, contadores, abogados que entran al negocio porque es rentable. Y a eso se les asegura un precio. Está bien eso? No está bien. Yo puedo ayudar y defender a que se reconvierta a aquel que realmente necesita, al que vive de eso”.
Explicó que el INYM ha fallado porque cuando se discutía el precio, partían de “una unidad de producción de cuatro mil setecientos ochenta kilogramos por hectárea. Cuando sabemos que el INYM ha premiado a productores que han tenido diez y quince mil kilos por hectárea y que tienen esa producción”. Además, remarcó que “hoy la tecnología, la genética, las buenas prácticas agrícolas hacen que se puedan obtener yerbales que produzcan más de veinte mil kilos por hectárea”.
Recordó también que cuando estaba vigente la CRYM (institución anterior al INYM, que fue disuelta en los ´90) “se tomaba un promedio mayor para estimar el cálculo de la unidad de producción. Se bajó la vara y hace veinte años que tiene la misma unidad de producción y eso demuestra que fracasó la política llevada adelante por el INYM”.
“Para mí es sencillo, siempre nosotros hemos defendido al genuino productor que tiene como principal ingreso la yerba mate. No al que ingresa al sector como inversor. Que puede ser un abogado, un contador, un fondo de inversión, cualquiera puede ingresar y ese no es un productor. Pero ese hoy está considerado por el INYM como un productor de yerba porque está registrado y no tiene sentido”.
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) informó hoy el inicio de la primera campaña de vacunación anual contra la fiebre aftosa en las provincias de la zona central y litoral del país, donde se inoculará a la totalidad de las categorías bovinas y bubalinas, según el diagrama del organismo.
La vacunación contra la fiebre aftosa es una de las principales estrategias de prevención que permite mantener una situación epidemiológica estable de esa enfermedad en la Argentina.
También, se realizará la campaña de vacunación contra brucelosis bovina de terneras de 3 a 8 meses en todas aquellas provincias en las que se aplica en forma sistemática.
En este marco, la campaña comenzará el 11 de marzo en las provincias de la zona central y litoral del país, que incluye a Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes, Entre Ríos, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, La Pampa y San Luis.
Por su parte, la región de Cuyo comenzó sus campañas este 19 de febrero en la provincia de Mendoza, mientras que el 4 de marzo dará inicio en San Juan y 3 de abril en La Rioja.
Asimismo, el organismo recordó que las provincias del norte argentino (Jujuy, Catamarca y Tucumán) ya iniciaron el primer ciclo de inoculación entre el 2 y el 15 de enero, debido a las características de sus respectivos planes.
Además de dichas provincias -con regiones diferenciadas-, Santiago del Estero y Salta llevarán a cabo la vacunación a partir del próximo 18 de marzo.
Por último, el organismo de sanidad destacó que en la región patagónica -con excepción de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur-, la vacunación contra brucelosis bovina para terneras de 3 a 8 meses estará a cargo de los veterinarios acreditados por el Senasa.
El gobierno de la provincia continúa con las inversiones para las chacras misioneras. En esta ocasión productoras y productores tabacaleros recibieron plantines de tomate híbrido de Biofábrica en el marco del programa de diversificación productiva que lleva adelante el Ministerio del Agro y la Producción.
Se trata de productores tabacaleros que en noviembre del año pasado se beneficiaron con módulos completos de semihidroponia como aportes no reintegrables. En esta oportunidad, finalizando con la entrega de todos los insumos, los mismos recibieron los plantines para iniciar el ciclo de producción de tomate a escala con la misma tecnología desarrollada en el Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de San Vicente, para abastecer a mercados locales.
Cabe señalar que el monto total de inversión del Programa es de casi 40 millones de pesos y el kit para cada productor contiene plásticos para el techo y las paredes de los invernaderos, bombas, mangueras, filtros, cinta de goteo, tanques, pHmetro, media sombra, bolsas de cultivo y plantines. A su vez, capacitaciones y acompañamiento del equipo técnico del agro.
Esto es posible por el trabajo articulado en territorio entre el Ministerio del Agro y la Biofábrica Misiones que busca implementar la incorporación de nuevas tecnologías en las producciones misioneras. En este sentido, es destacable que se esté implementando un sistema de semihidroponia en las chacras, con instrumentos de medición de las soluciones nutritivas también entregados a los productores, combinado con el uso de bioinsumos producidos en la provincia.
Además, el diseño constructivo de los invernaderos los cuales se diferencian de los ya existentes en la región, respecto a la ventilación, altura y soporte. Cabe señalar que todos estos elementos contribuyen significativamente al mejor rendimiento y optimización de las condiciones para los cultivos. De esta manera, al emplear nuevas tecnologías en las cuencas hortícolas se busca aumentar la eficiencia en la producción de alimentos, mejorando la calidad, el volumen y la sostenibilidad de la producción.
Al respecto, la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Ing. Luciana Imbrogno destacó que “el objetivo principal del trabajo realizado en el Centro de San Vicente es lograr escala comercial para abastecer mercados, con tecnificación, capacitaciones y asistencia técnica permanente”. Asimismo, agregó que “para nosotros es fundamental fortalecer las cuencas con nuevas tecnologías que permitan aumentar la escala de producción de alimentos. Hoy contamos con 24 productores que tienen en sus chacras módulos de cultivo tecnificados como en el Centro de Producción”.
Por su parte, Rocío Schelinke, productora de la localidad de Dos de Mayo señaló la importancia de estos proyectos para sus emprendimientos y dijo que “participar de estos proyectos nos beneficia mucho para poder ampliar nuestra producción y llegar a otros mercados. A su vez, mejorar la producción de las chacras y generar mayores ingresos”.
También estuvieron presentes en la entrega, la directora general de Frutihorticultura, Analía Mango; el director de Horticultura, Eduardo Auras; técnicos territoriales del Agro, productores y productoras de la zona.
Más inversiones para las chacras misioneras
El Centro de Producción y Validación de Tecnologías Hortícolas de San Vicente avanza con más inversiones que apuntan a la innovación hortícola. En este marco, se construyeron 8 nuevos invernaderos: 4 con sistema hidropónico tipo NFT para hortalizas de hoja y 4 para frutilla en semi hidroponia. Con el módulo de frutilla semihidropónica se espera ajustar los procesos para mejorar los rendimientos por planta esperando superar el promedio provincial.
Además, se incorporaron 8 invernaderos con cultivo de melón en semihidroponia. Este esquema busca obtener fruta de primicia en los meses de junio y julio, época que duplica el valor comercial de la producción además de ajustar, mediante el manejo del cultivo, las distintas variedades a los gustos del consumidor local. Todos estos nuevos esquemas productivos que permiten rotar las diferentes especies también están disponibles para las diferentes capacitaciones que están planificadas para este año desde el Ministerio del Agro.
Cabe señalar que el Centro es un área de innovación e incorporación de nuevas herramientas donde se desarrollan técnicas para que las y los productores puedan replicar en sus cultivos. Al respecto la Ing. Imbrogno señaló la importancia de demostrar que “es posible tener producción a escala, también validar estas tecnologías para que las y los productores se apropien de las mismas y puedan implementarlas en sus emprendimientos”.