AMAZONAS

Lula llegó a la COP27 para anunciar los planes para la Amazonia de su futuro gobierno

Compartí esta noticia !

El presidente electo de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, se reunió hoy con los enviados especiales para el clima de Estados Unidos y China a la 27 Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij.

“Me reuní hace un momento con John Kerry, de Estados Unidos, y Xie Zhenhua, de China, quienes representan a sus países, las dos economías más grandes del mundo, en el debate climático en COP27”, tuiteó el expresidente brasileño (2003-11).

Kerry fue secretario de Estado durante el segundo mandato de Barack Obama (2013-17), Xie ofició como vicepresidente del Comité Nacional de Reformas y Desarrollo, y ambos son los principales representantes de sus países en reuniones globales sobre desafíos climáticos.

Según informaron los diarios brasileños O Globo y Folha de Sao Paulo, el mandatario electo anunciaría nuevas metas de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y proclamaría su compromiso con la “deforestación cero” de la Amazonia.

Según Folha, Lula, que asumirá el 1 de enero, también planea proponer que su país sea sede de la COP30, a realizarse en 2025.

El presidente electo llegó a Sharm el Sheij de madrugada acompañado del exalcalde de San Pablo, Fernando Haddad, al cual algunos analistas consideran como candidato a ser canciller, y de su esposa Rosángela Janja Silva, informó la agencia de noticias Ansa.

En Egipto, el presidente electo será asesorado por las exministras de Medio Ambiente Marina Silva e Izabella Teixeira y por el senador Randolfe Rodrigues.

El legislador Rodrigues también integra el equipo de transición, que ayer denunció que la gestión del presidente Jair Bolsonaro no entregó los últimos datos sobre la deforestación de la Amazonia.

El dirigente de izquierda es la personalidad más esperada esta semana por una comunidad internacional ansiosa de ver concretarse un giro medioambiental en Brasil luego de que la deforestación de la Amazonia avanzara con fuerza bajo Bolsonaro.

Según cifras oficiales, durante el Gobierno de Bolsonaro la deforestación anual en la Amazonía brasileña aumentó un 75% respecto a la década anterior.

Compartí esta noticia !

Brasil buscará recuperar la Amazonía más allá de que llegue la ayuda internacional

Compartí esta noticia !

Brasil protegerá la Amazonía “con sus propios esfuerzos”, sin condicionar la tarea a la recepción de fondos internacionales, aseguró hoy en la COP27 la exministra de Medio Ambiente y diputada electa Marina Silva.

En un encuentro con la prensa dos días antes de que el presidente electo de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, llegue a la conferencia del clima que se está celebrando en Egipto desde el domingo pasado, Silva enumeró las prioridades ambientales del próximo Gobierno.

Silva, que podría repetir como ministra de Medio Ambiente, cargo que ya desempeñó con Lula entre 2003 y 2008, insistió en la necesidad de crear un superórgano nacional que coordine la acción climática entre varios ministerios.

“Es algo innovador y potente”, declaró la exministra, citada por la agencia de noticias AFP.

Silva aseguró que la visita de Lula a Sharm el Sheij, antes incluso de asumir el cargo el 1º de enero, envía el mensaje poderoso de que “Brasil recobra el protagonismo ambiental en el espacio multilateral”.

Según sostuvo, “una prioridad estratégica” será la lucha contra la deforestación de la Amazonía, que bajo el Gobierno de Jair Bolsonaro avanzó con fuerza desde 2019 y en 2021 alcanzó un máximo en 15 años, por su política de promoción de la minería y las actividades agropecuarias incluso en zonas protegidas.

En esa tarea por preservar el mayor pulmón verde del planeta y un sumidero fundamental de CO2 capaz de combatir el cambio climático, Silva aseguró que Brasil actuará “con sus propios esfuerzos”, sin condicionarlo a la ayuda internacional.

Y al combatir la destrucción de la Amazonía y perseguir un objetivo de reforestación de 12 millones de hectáreas, Brasil adoptará un papel de liderazgo mundial “por medio del ejemplo”, destacó.

Silva celebró, no obstante, que Noruega y Alemania hayan anunciado, que están dispuestos a reanudar su apoyo financiero ahora que Lula vuelve al poder y anticipó que buscarán socios adicionales.

Noruega es el mayor contribuyente de ese fondo, y según su ministerio de Medio Ambiente, hay actualmente 641 millones de dólares disponibles.

Silva detalló que la ayuda internacional puede ser útil igualmente para promover la llamada bioeconomía.

Según ella, una de las pistas es fortalecer la agricultura familiar en la Amazonía, no para hacer retroceder su extensión sino para aumentar la productividad en explotaciones ya existentes por medio de tecnología más moderna.

Igualmente, la aliada de Lula reconoció que hay una tarea urgente en recomponer los presupuestos destinados a la preservación de la Amazonía, recortados por el Gobierno de Bolsonaro, y también los equipos especializados en la conservación.

“No es algo difícil, habrá que sustituir a personas inadecuadas, militares que no saben de medio ambiente”, por “equipos técnicos” capaces de hacer su trabajo y que están “amenazados y asediados por el actual Gobierno”, apostilló.

La ex ministra, que viajó a Egipto para preparar el terreno a la esperada visita de Lula, enfatizó por otro lado que será necesario revisar el mercado de créditos de carbono, para evitar que las empresas de energías fósiles los usen para lavarse la cara y evitar tener que reducir sus emisiones.

“No creo que se deba perpetuar la generación de energía fósil apoyándose en esos créditos. Esas empresas tendrán que transitar a un modelo consistente en generar energía y no sólo vender petróleo”, explicó Marina Silva.

“Ese es el camino que con certeza se perseguirá en Brasil, que también es un productor de petróleo”, y que por lo tanto empleará “este recurso aún necesario para hacer la transición a otras fuentes de generación de energía”, agregó.

Silva enfatizó que, “en su opinión” personal, esto aplica a la petrolera estatal Petrobras, que debe ir más allá del petróleo y contribuir a la transición energética de Brasil.

Compartí esta noticia !

Pueblos indígenas exigen medidas urgentes para proteger la Amazonía

Compartí esta noticia !

Sally Jabiel, Diálogo Chino. Las alarmas ya venían sonando. En los últimos dos años, diversos estudios científicos alertaron del punto de no retorno de la Amazonía, debido a las altas tasas de deforestación y degradación. Ahora, una reciente investigación advierte que en menos de tres años el mayor bosque tropical del mundo —847 millones de hectáreas— llegará a un punto irreversible que daría paso a su muerte progresiva: el aumento de las emisiones de carbono que podrían desestabilizar el clima del planeta y los esfuerzos para mitigar el calentamiento global.

A inicios de septiembre, la Red Amazónica de Información Socioambiental Georreferenciada (RAISG) publicó el informe La Amazonía a contrarreloj: dónde y cómo proteger el 80% al 2025 en medio de las actividades de la V Cumbre Amazónica de Pueblos Indígenas realizada en Lima. Y los resultados son preocupantes, hasta poco optimistas. Según datos analizados desde 1985 hasta 2020, la deforestación y la degradación afectan el 26% de toda la región amazónica. De ese porcentaje, el 20% (un área tres veces el tamaño de Francia) ha sido transformado principalmente en cultivos o pastizales para ganado. 

Para el ecólogo y director ejecutivo del Instituto del Bien Común, Ernesto Ráez Luna, los plazos ya se vencieron. “El 2025 no es un tiempo límite, sino el reflejo de la urgencia de tomar acciones enérgicas”, dijo a Diálogo Chino. “El punto de no retorno implica un gigantesco pulso de emisiones (de dióxido de carbono) que descarrilará cualquier esfuerzo humano por frenar un trastorno climático catastrófico”. De hecho, algunas zonas de la Amazonía, en particular en Brasil, ya están emitiendo más carbono del que capturan, de acuerdo a un estudio publicado por la revista Nature en 2021. 

En ese sentido, la protección de la Amazonía es urgente. Ese es el llamado que encabeza la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Cuenca Amazónica (COICA) —que representa a 511 pueblos indígenas de los nueve países amazónicos— con el fin de proteger el 80% de los bosques y evitar el temido punto de inflexión. Se trata de una meta aprobada el año pasado en el Congreso de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), de la que surgió la coalición Amazonía por la vida: proteger 80% al 2025.

“Queremos hacer un quiebre porque los gobiernos no van a cumplir la meta del 2030, y después dirán que para el 2060 y ya no hay tiempo”, dijo a Diálogo Chino, José Gregorio Díaz Mirabal, coordinador de la COICA, en referencia al ritmo de las negociaciones climáticas. “Nosotros queremos proteger el 80% de la Amazonía y para eso necesitamos otro modelo económico que respete y permita la vida. Si no lo hacemos, nos estamos condenando a la extinción”. 

La agonía de la Amazonía

Solo Brasil y Bolivia son responsables del 90% de la deforestación y degradación amazónica, según el informe de la RAISG. En ambos países, la sabanización —transformación de los bosques tropicales en entornos similares a la sabana—, es una realidad que impacta el 34% del lado brasileño y el 24% del boliviano. 

Por si fuera poco, el pasado agosto, Brasil registró un nuevo récord de incendios forestales, que es el más alto de los últimos 12 años, de acuerdo al Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales.

Algo para resaltar, es que la mayor parte de la deforestación amazónica (86%) tuvo lugar fuera de las áreas protegidas y los territorios indígenas. Para Marlene Quintanilla, autora principal del estudio, es la evidencia de que “un área titulada bajo territorio indígena tiene una alta garantía de ser conservada”. “Aunque los pueblos indígenas no tienen presupuestos nacionales, sus medios de vida y la forma en que miran a la Amazonía han incidido de manera muy positiva en su conservación”, precisó la directora de investigación y gestión del conocimiento en la Fundación Amigos de la Naturaleza. 

Sin embargo, los territorios indígenas no están exentos de amenazas. La ampliación de la frontera agrícola —una de las principales causas de deforestación— fue del 160% en tierras indígenas y de 220% en áreas protegidas entre los años 2001 y 2018.

A eso se suma el asesinato de sus líderes, siendo la Amazonía de Perú y Brasil la zona de mayor riesgo, según un reporte de Global Witness. En 2020, tres de cada cuatro crímenes contra defensores ambientales tuvo lugar en la región amazónica de ambos países, que siguen sin ratificar el Acuerdo de Escazú

“La cuenca amazónica ha sido blanco de muchos gobiernos que la usan como moneda de cambio, como el actual de Brasil”, dijo al respecto Angela Kaxuyana de la Coordinadora de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía Brasileña, durante la presentación de la investigación. “La falta de conciencia con los pueblos indígenas y el intercambio de nuestros territorios ha ocasionado también la muerte de quienes defienden la Amazonía, una masacre que no podemos seguir permitiendo”, demandó en relación al asesinato de dos defensores guajajara en Maranhao la primera semana de septiembre. 

Las amenazas latentes

A pesar de que la actividad agropecuaria —sobre todo la ganadera— sigue siendo la principal impulsora de la deforestación, el 66% de la Amazonía está sujeta a otros tipos de presiones fijas o permanentes, como la minería, la industria petrolera, las centrales hidroeléctricas, y la construcción de carreteras, según el estudio de RAISG. “Si bien estas vienen generando cambios que no se pueden detectar de forma tan profunda por imágenes satelitales, en su conjunto sí están creando una presión permanente”, dijo la investigadora Quintanilla. 

Gilberto Guevara, líder de una comunidad indígena, muestra bolsas de plástico llenas de contaminación proveniente de de derrames de petróleo en la amazonía de perú
Lee más: En Perú, los derrames de petróleo manchan a la Amazonía. ¿Por qué se actúa tan lentamente?

Los bloques petroleros ocupan poco más del 9% de la Amazonía, 80 millones de hectáreas que son equivalentes a casi dos veces el tamaño de Japón. En toda la región, el caso más inquietante es Ecuador, donde más de la mitad de sus bosques amazónicos ya son un bloque petrolero —o están destinados a serlo— del cual proviene cerca del 90% del crudo exportado con destino principal a los Estados Unidos. Le siguen Perú con el 31% cubierto por campos petrolíferos, Bolivia con 29% y Colombia con 28%. 

También la Amazonía ecuatoriana, que representa el 2% de la superficie del bioma, concentra el 18% de las hidroeléctricas, un alto porcentaje solo superado por Brasil que tiene la mitad de las centrales. “Las hidroeléctricas ejercen una presión muy importante porque cambian completamente la dinámica hídrica natural, a lo que se suma la red de vías que ha ido en aumento, fragmentando aún más los ecosistemas”, precisó Quintanilla.

Al respecto, el ecólogo Ráez Luna enfatizó que los países amazónicos “deben abandonar estos proyectos de inversión en vías de penetración y explotación de hidrocarburos”. “Hay que repeler los procesos activos destructivos sobre la Amazonía, como el cuadrángulo criminal de la minería de oro, la tala ilegal, el tráfico de fauna silvestre y el narcotráfico”, añadió.

Titulación de tierras en disputa en la Amazonía

Para evitar el punto de no retorno, el informe de RAISG propone una serie de soluciones, entre las cuales la principal es garantizar los derechos de los pueblos indígenas y el reconocimiento de 100 millones de hectáreas de sus territorios todavía sin titular. 

Tanto las áreas protegidas y los territorios indígenas salvaguardan la mitad de la Amazonía; sin embargo, el resto no tiene ningún tipo de designación y corre el peligro de desaparecer. Según el reporte, las áreas no designadas registran los niveles más altos de transformación y degradación, que llegan a ser hasta ocho veces mayores que en territorios indígenas. 

Para Díaz Mirabal, coordinador de la COICA y líder de la etnia wakuenai kurripaco de Venezuela, la titulación es una obligación moral y ambiental con toda la humanidad. “El Panel Científico por la Amazonía y otros estudios están diciendo que el 80% de los ecosistemas mejor conservados del planeta están en nuestros territorios. Entonces, ¿qué más esperan los países para titular?”, dijo Díaz a Diálogo Chino. “Además hay una relación directa entre la destrucción de nuestro hogar y los asesinatos a líderes y lideresas, por eso el reconocimiento de nuestros derechos es una solución urgente”, sentenció. 

Aunque la titulación es imperativa, según el ecólogo Ráez Luna, es insuficiente. “Es necesario reparar el daño ya causado a la Amazonía”, indicó. Precisamente, en el informe de la RAISG se demanda la restauración del 6% de tierras con alta degradación. “Se deben restaurar incluso muchos territorios indígenas ya titulados, pero ecológicamente degradados, que ya no ofrecen medios de vida suficientes para el bienestar de las comunidades”, dijo el experto.

Canjear deuda externa para proteger la Amazonía

Otra de las soluciones que anunció la coalición tiene que ver con la deuda externa de los nueves países que conforman la Amazonía. La propuesta es la condonación a cambio del compromiso de proteger el 80% de los bosques amazónicos. Dicho en otras palabras: canje de deuda por naturaleza

Para Tuntiak Katán, vicecoordinador de la COICA, la deuda externa impulsa de forma sistémica las actividades extractivas y la destrucción en toda la región. “Planteamos la condonación como una medida de protección inmediata para paliar los desafíos económicos que atraviesan nuestros países”, afirmó. “Los países industrializados y las instituciones financieras internacionales asumirían así la responsabilidad de salvaguardar el planeta, mitigar el cambio climático y aliviar la presión sobre la Amazonía”.  

iguana marina en las islas galápagos, ecuador
Lee más: ¿Qué son los canjes de deuda por naturaleza?

Por ejemplo, en Colombia, que ostenta cerca del 6% de la Amazonía, el canje de la deuda externa por salvar y recuperarla ya está en la agenda del nuevo gobierno de Gustavo Petro. Para los líderes indígenas, esta es una señal de esperanza en la región. “En nuestros países tenemos muchos recursos naturales, pero ni han nacido nuestros hijos y ya tienen la deuda externa. La condonación de la deuda es una aspiración muy antigua de América Latina”, dijo Díaz Mirabal. 

De esa misma manera, expertos en Ecuador ven como una opción viable el canje de deuda por naturaleza, y opinan que el nivel de endeudamiento limita mucho la capacidad de los países para conservar estos recursos o desarrollar usos sostenibles de los mismos.

También destacan las posibilidades de que acreedores como China —que ha dado un giro discursivo hacia la “civilización ecológica“— desempeñen un papel en estos intercambios potencialmente transformadores. “Si Ecuador y China se ponen de acuerdo para reorientar las finanzas públicas hacia la resiliencia a largo plazo de la Amazonía ecuatoriana, es posible empezar a construir un futuro post-petróleo para el país, basado en el desarrollo sostenible de sus vastos recursos naturales”.

Compartí esta noticia !

Cientificos brasileños lograron escalar el árbol mas alto de la selva amazónica

Compartí esta noticia !

Un grupo de científicos brasileños logró escalar el árbol más alto de la selva amazónica hallado hasta la fecha, que posee una altura comparada a 25 pisos de un edificio, informó el equipo de investigadores.

La iniciativa se concretó luego de tres años de planificación, cinco expediciones y una caminata de dos semanas a través de la jungla, informó la agencia de noticias AFP

El árbol gigante, cuya copa sobresale por encima de la Reserva Natural del Río Iratapuru, en el norte de Brasil, es un “Angelim Vermelho” que mide 88,5 metros de altura y 9,9 metros de diámetro.

Los investigadores descubrieron este árbol por imágenes de satélite en el 2019, como parte de un proyecto de mapeo en 3D y lo consideraron como “el más grande jamás identificado en el Amazonas”.

Después de tres expediciones a la remota región del Valle de Jari de la Reserva, ubicada en la frontera entre los estados de Amapá y Pará, llegaron a varios otros árboles gigantes, incluido el árbol de nuez de Brasil más alto jamás registrado en el Amazonas, de 66 metros.

Según el ingeniero forestal Diego Armando Silva, de la Universidad Federal de Amapá, quien ayudó a organizar el viaje, “esta experiencia fue una de las cosas más hermosas. Simplemente divino”.

“Estás en medio de este bosque donde la humanidad nunca antes había pisado, con una naturaleza absolutamente exuberante”, agregó.

Después de acampar bajo el enorme árbol, el grupo recolectó hojas, tierra y otras muestras, que ahora serán analizadas para estudiar la edad del árbol (al menos entre 400 y 600 años, estima Silva) y saber porqué la región tiene tantos árboles gigantes y cuánto carbono almacenan.

Los árboles gigantes de esta zona pesan hasta 400.000 toneladas, de las cuales aproximadamente la mitad es carbono absorbido de la atmósfera, fundamental para ayudar a frenar el cambio climático, dice Silva.

Los científicos señalaron que los arboles gigantes de la región están “bajo amenaza”.

La madera de angelim vermelho es muy apreciada por los madereros, y la reserva de Iratapuru está siendo invadida por mineros de oro ilegales, famosos por provocar la destrucción ecológica, dice Jakeline Pereira, del grupo ecologista Imazon, que ayudó a organizar la expedición.

“Estábamos muy emocionados de hacer este hallazgo”, dice Pereira. “Es muy importante en un momento en que la Amazonía se enfrenta a niveles de deforestación tan aterradores”.

En los últimos tres años, la deforestación anual promedio en la Amazonía brasileña aumentó un 75% respecto a la década anterior.

Compartí esta noticia !

Mes de la Amazonia: ¿Cuál es la importancia de este bioma y cómo impacta a la Argentina?

Compartí esta noticia !

En el Mes de la Amazonia, Natura refuerza la importancia de la protección de este bioma para combatir el  cambio climático y la escasez del agua en nuestro continente, que tanto afecta a la  región. 

La Amazonía comprende a 9 países, contiene el 30% de los bosques húmedos del planeta y el 70% del PBI de América del Sur depende de la humedad de esta región. Tiene impacto a nivel mundial como regulador del clima, ya que es el gran generador y reservorio de agua de Sudamérica: aporta hasta el 20% del agua dulce líquida del mundo. Además, es fundamental para regular las lluvias porque sus bosques transpiran 20 mil millones de toneladas de agua por día que se trasladan por los aires distribuyéndose en la región. Ello se vincula directamente con nuestro país por su gran influencia en el régimen de lluvias del centro y norte de Argentina, y con la reducción de temperaturas locales. Pero todo esto se ve afectado por la deforestación, la degradación ambiental y los efectos del cambio climático.

Hace más de 20 años que Natura trabaja continuamente en la región amazónica en conjunto con las comunidades nativas, y en el marco de este mes de concientización lanza PlenaMata en alianza con Mapbiomas, Infoamazonia y Hacklab, como una plataforma global y trilingüe de compromiso en la lucha contra la deforestación de la Amazonia.  PlenaMata es una herramienta que muestra la deforestación en la zona en tiempo real. Además, cuenta con un contador de árboles talados por minuto, a partir de información actualizada en el momento. Y también con espacios de noticias y buenas prácticas de regeneración y conservación.

“El objetivo es llamar la atención sobre la urgencia del tema y movilizar a la sociedad en torno a las iniciativas de conservación y regeneración de la selva. Desde Natura, hace más de 20 años trabajamos en la región en conjunto con las comunidades para hallar ingredientes naturales de manera sustentable y promoviendo las economías locales. Nuestra causa Amazonia Viva garantiza un enfoque en la conservación de los bosques, en el desarrollo socioeconómico de las comunidades locales y en la regeneración de la biodiversidad amazónica, contribuyendo a la conservación de 2 millones de hectáreas en la Amazonia. Junto con el Programa Natura Amazonia, también se trabaja con las comunidades agro extractivistas, proporcionando las herramientas necesarias para estructurar, mejorar y ampliar las cadenas de producción sustentables y fomentar el desarrollo social local.” explica Paola Nimo, Gerenta de Sustentabilidad de Natura Argentina. 

PlenaMata arroja resultados alarmantes, es momento de cuidar nuestros bosques y mantener los árboles de pie.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin