GUZMAN

Juego de roles

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La madrugada que tuvo en vilo a Misiones comenzó a gestarse formalmente hace un par de meses, cuando el proyecto de creación de una zona aduanera especial tomó forma definitiva. La media sanción en Diputados fue el éxito de una fina estrategia que encuentra sus primeros brotes en 2002, cuando el estallido de la Convertibilidad se llevó también la “generosidad” del Gobierno central que había concedido una rebaja de los combustibles para cinco municipios misioneros. El entonces gobernador Carlos Rovira se puso al frente de las negociaciones para recuperar el ITC diferenciado y hacerle entender a la Nación que no era un subsidio, sino una herramienta para mitigar las asimetrías que ya se hacían insoportables en medio de la crisis. “El ITC es una estrategia comercial que beneficiará al turismo y al comercio en general”, decía Rovira en plenas negociaciones con Eduardo Duhalde. Pasaron 18 años de maduración hasta que la idea fue plasmada en el Presupuesto de la Nación y puso a Misiones en la agenda de todo el país. 

¿Qué era eso que estaba pidiendo Misiones? ¿Qué son las asimetrías? Misiones pide condiciones para morigerar las diferencias fiscales con Paraguay y combatir la agresiva política de frontera de Brasil, que desplegó en toda la frontera, un sinnúmero de “lojas free” que atraen compradores con precios “regalados”. 

A diferencia de otras ciudades, en Misiones todo el territorio es fronterizo, lo que la hace vulnerable a los vaivenes macroeconómicos propios y ajenos. El contrabando hormiga y la fuga de divisas “cultural”, son problemas en Misiones desde que se tiene memoria. Los empresarios posadeños hicieron sendos piquetes en 1995 y 1997 para llamar la atención de un país embelesado con el 1 a 1 que nos emparentaba con el consumo de Miami, pero fundía pymes y economías regionales en cada rincón del país. 

Nunca antes fue el “momento ideal”. Durante la gestión Cristina, con el boom del consumo, reclamar por problemas estructurales era demodé. El gobierno de Cambiemos prometía atender las asimetrías con el promocionado artículo 10 de la ley Pymes hasta que el propio presidente Mauricio Macri admitió desconocer de qué se trataba la idea. Después el proyecto durmió al calor del “dólar competitivo”, un placebo que apenas aplaca la fiebre. 

El momento justo llegó ahora. El gobernador Oscar Herrera Ahuad comprometió en campaña al candidato presidencial Alberto Fernández a atender las demandas misioneras, una compensación por la escasa coparticipación, otra por el cuidado del medioambiente y obras de infraestructura que quedaron a medio camino. 

La pandemia aportó lo suyo. Fue el laboratorio ideal para comprobar la tesis misionera: con las fronteras cerradas, el flujo económico se concentró y la crisis que se sintió en otras provincias, acá pasó casi desapercibida. La Agencia Tributaria pudo demostrar que había mayor facturación que el año anterior y en el comercio se quedaron 10 mil millones extra que hasta hace unos meses se “fugaban” a Encarnación. La madera con una demanda inédita, la yerba con sus buenos precios para la materia prima generaron fluidez. Misiones se convirtió de pronto en el lugar donde crecía la venta de cemento y de combustible, a contramano de lo que padece el país a más seis meses de iniciada la cuarentena. 

El diálogo cercano, el conocimiento mutuo entre Fernández y Rovira, de cuando uno era jefe de gabinete de Néstor Kirchner y el misionero gobernador, acercaron posiciones. No fue casualidad que hayan venido con diferencia de una semana, el presidente de la Cámara baja, Sergio Massa y el propio Presidente. 

Massa jugó un rol clave en el tratamiento parlamentario. Diálogo permanente con el Gobernador. Teléfono abierto con Rovira que estuvo en cada detalle desde la redacción inicial al texto que fue consensuado. 

En el recinto, los diputados Diego Sartori -en la comisión de Presupuesto con Carlos Heller- y Ricardo Wellbach, presidente del bloque misionerista, negociaban minuto a minuto con el resto de los diputados que, con celos, amenazaban con poner reparos a la hora de levantar la mano. “Fue el triunfo de la estrategia y del trabajo en equipo. Cada uno cumplió su rol cuando se jugaba algo grande”, definió Wellbach en una entrevista con Economis.  

Fue casi el último en hablar en el recinto cuando el sol del jueves ya había salido. Hasta el radical Luis Pastori, quien inicialmente no había acompañado el dictamen que incluía el proyecto misionero, en la sesión hizo de articulador para frenar los embates de la oposición para tumbar la iniciativa. Sin embargo, fueron más duros los gobernadores del Frente de Todos, Gildo Insfrán, de Formosa y Jorge Capitanich, de El Chaco. Ambos pusieron reparos y ante la inevitable aprobación, exigieron para sí más obras y recursos. Los vecinos se mostraron más reacios que los más intransigentes de la oposición. De más está decir que ambas provincias, lo mismo que Corrientes, reciben mucho más recursos que Misiones, aunque tienen menos población y una economía menos potente que la misionera, que ocupa desde hace algunos años, el octavo puesto del ránking nacional. 

Finalmente, a instancias de Misiones serán 19 las ciudades que se beneficiarán con el decreto final del Presidente, una vez que el proyecto sea ratificado en el Senado. Será Alberto Fernández, en un trabajo final con los funcionarios misioneros, el que defina los beneficios y los alcances de la propuesta de territorio aduanero especial. Lo que pide Misiones es una exención total de todos los impuestos nacionales y que cada beneficio sea extensivo a todo el territorio. Puede que no se consiga el paquete completo en una primera instancia, pero ya se habrá plantado la semilla de una reivindicación histórica. 

Es la primera vez en la historia que Misiones es protagonista en un debate tan relevante como el del Presupuesto, con ideas propias y con la posibilidad de generar ingresos propios a un país que está ávido de conseguir divisas para salir de la crisis en la que está inmerso desde mediados de 2018, cuando el ciclo de endeudamiento reiniciado por Mauricio Macri, se cortó abruptamente y hubo que recurrir al auxilio del FMI. También es la primera vez que se consigue un significativo paquete de obras mucho más generoso que el amarrete proyecto original del Presupuesto, que solo contemplaba poco más de dos mil millones para la provincia. Finalmente serán más de diez mil millones de pesos y compromisos políticos para conseguir financiamiento para otras obras emblemáticas. El bloque misionerista también se anota el poroto de haber conseguido la automatización de los giros del Fondo Especial del Tabaco. Si bien la iniciativa original era de Héctor “Cacho” Bárbaro, del Frente de Todos, la idea de hacerlo por una ley aparte iba a demorar por lo menos un año más los pagos inmediatos. Por eso se metió la iniciativa dentro del proyecto del Presupuesto. 

Esta vez Misiones no sólo pide, sino que ofrece la posibilidad de generar recursos y triplicar las exportaciones, además de generar valor agregado a la producción primaria. “Este histórico logro de Misiones puede significar el fin de las asimetrías comerciales y una palanca de desarrollo definitivo”, dijo Rovira al caer la noche del jueves, después de la sesión de la Legislatura misionera, en la que todas las bancadas celebraron el triunfo en el Congreso nacional.

También inclinó la balanza a favor de Misiones que no se trató de un pedido de auxilio desesperado, sino una sólida demanda sustentada en números, datos y proyecciones. A diferencia de otros gobernadores, que se conformaron con giros abultados para disimular sus rojos, Misiones exhibe finanzas ordenadas y planes de obra en marcha, con legislaciones de avanzada incluso en medio de un momento crítico como el que impuso la pandemia. Lejos de esperar que la Nación resuelva, la Provincia puso en marcha diversos paquetes de ayuda a los sectores más vulnerables y a las grandes empresas. El plan Vacaciones, presentado esta semana por el Gobernador es una síntesis: ayuda para trabajadores autónomos y agencias de viajes, prefinanciación y reintegros para el turismo interno. El Gobierno invirtió 65 millones de pesos en el programa para tener una temporada exitosa dentro del contexto. 

La incógnita que se abre es ¿está Misiones preparada para de pronto despertarse un día y ser competitiva? La pregunta recorre los pasillos de la política, pero especialmente, las reuniones empresarias. Tantos años de reclamar por la “competitividad”, que muchos temen no saber qué hacer con ella. 

Si se cumplen los objetivos de máxima que se plantea Misiones, automáticamente los costos impositivos para la producción, importación o exportación se derrumbarían en promedio 40 por ciento. Pero ¿alcanza con bajar los costos o habrá que pulir mecanismos de producción, capacitación de mano de obra, tecnología? Es la pregunta del millón. Pero si se cumplen los objetivos, se terminará el tiempo de las excusas.

En un relevamiento realizado por Economis, diversos empresarios celebraron el resultado del debate en Diputados y el impulso que tomó la iniciativa de la mano del Gobierno. En el sector industrial yerbatero, agobiado por problemas financieros, prefirieron la cautela, a la espera de la firma presidencial, pero aunque la coyuntura haya crisis, se sienten preparados para el nuevo estadío. En cambio, en la industria forestal admiten que los costos son apenas un elemento de la falta de competitividad: hace falta una fuerte reinversión en maquinaria y tecnología.

El proyecto de Misiones interpela también a los hombres de negocios: pone como condición para acceder a los beneficios de rebajas impositivas, cumplir una serie de pautas, como la reinversión de la mitad de las utilidades y un compromiso social y ambiental con el entorno. Las empresas además deberán garantizar el aumento de las ofertas laborales, incorporación de tecnologías, niveles crecientes de productividad y competitividad y formación de capital humano para el desarrollo científico y tecnológico. ““Ahora necesitamos una burguesía grande, que piense en Misiones”, sintetizó Wellbach.

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Compromisos

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En la paciente siesta misionera del viernes, la segunda visita del presidente Alberto Fernández pasó a un discreto segundo plano. A las 15.16 la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados de la Nación admitía en el dictamen del Presupuesto la propuesta de Misiones para transformarse en un territorio aduanero especial, con el objetivo de máxima de que los beneficios lleguen a toda la provincia. Era un momento histórico.

Fueron horas vertiginosas hasta introducir el proyecto misionero en el Presupuesto nacional. La iniciativa había ingresado originalmente por el Senado, pero fue corregida sobre la marcha ante la presión de Nación a otorgar beneficios únicamente para cuatro ciudades para evitar el resquemor de otras provincias. Misiones se plantó. Y buscó una salida superadora. Por eso se le dio más protagonismo a la Corporación Polo de Desarrollo Misiones, que ya figuraba en el proyecto original y ahora ese organismo, conformado por Nación, Provincia y cámaras empresarias, será el encargado de decidir sobre exenciones, incentivos y regiones que se potenciarán. ¿Si en estos años de crisis siempre defendimos la economía misionera, cómo pueden pensar que el Gobierno hará algo que la perjudique?”, se preguntó el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán a la salida de una reunión con la Confederación Económica de Misiones y otras cámaras. Llevaba calma a algunas entidades que salieron a quejarse por adelantado. “Es para todos o para nadie”, completó el titular de la CEM, Alejandro Haene. 

Misiones está convencida de que los beneficios taparán con creces las cesiones. Se generará empleo y se sumarán industrias. Se triplicarán exportaciones en un momento en el que la Argentina necesita con urgencia de dólares y bajarán los precios para el consumo interno, ampliando la demanda y evitando la sangría hacia Paraguay y Brasil. Además, por la coyuntura económica y el tipo de cambio actual, es probable que sean más los vecinos los que vengan a comprar a Misiones que los locales que crucen las fronteras. 

Hubo un guiño del presidente de la Cámara, Sergio Massa y del propio Fernández, quien, ante una pregunta de Economis, respaldó el avance de la iniciativa en el Congreso y reconoció que Misiones necesita un tratamiento diferencial para enfrentar las asimetrías con Brasil y Paraguay. “Lo hemos hablado con el Gobernador”, señaló el Presidente.

Una vez que se apruebe el Presupuesto, Misiones podrá poner en marcha la Corporación y definir la política impositiva diferenciada para todo el territorio. La consigna es clara: lo que se consiga será para todos. Si una rebaja impositiva a cero o al 50 por ciento, será para toda la economía y no para zonas puntuales. El costo fiscal es de 13 mil millones de pesos año si fuera una rebaja total de impuestos y nulo si definiera por la mitad.

El viernes será histórico por la alquimia puesta en marcha para meter el texto misionero en el Presupuesto nacional. Intensas gestiones contrareloj encabezadas por Ricardo Wellbach. El diputado Diego Sartori fue el encargado de apuntalar la inclusión en la comisión presidida por Carlos Heller, quien fue leyendo uno a uno los puntos agregados por Misiones al dictamen del Presupuesto. Al final fueron 26 votos a favor y 23 en contra, incluido uno misionero. ¿Cómo? El diputado de Cambiemos, Luis Pastori fue lacónico: “No, no acompaño el dictamen”. El radical se escudó en que la oposición no avala el Presupuesto y por eso votó en contra. Sus asesores prometieron que en el recinto hará otra cosa. Pero llamativamente, después de votar en contra, el ex candidato a vicegobernador salió a festejar el dictamen como “un triunfo de todos los misioneros”. Y aseguró que “este proyecto forma parte de un reclamo histórico que ya intentamos materializar en el artículo 10 de la Ley Pyme aprobada por el Congreso en 2016, pero que lastimosamente no se pudo reglamentar”. 

Pastori había basado su campaña con la promesa de reglamentación del artículo 10. Después, el propio ex presidente Mauricio Macri reconoció que no tenía idea de qué le hablaban cuando un colega le preguntó por el famoso artículo que quedó en la nada, como tantas otras promesas. Pese a todo, el radical repitió esquemas y eligió el compromiso con el mandato partidario en lugar de atender una demanda histórica misionera, con la que además, dice estar de acuerdo.

La parábola de las promesas durante los cuatro años de Cambiemos se puede resumir en ladrillos. Un prominente empresario de la construcción contó el viernes en una tertulia política vía zoom que en el último tramo del gobierno de Cristina Fernández vendía -junto a su socio- un promedio de un departamento y medio al mes. Con Cambiemos, que “entusiasmaba con su mejor equipo”, terminaron vendiendo dos departamentos… al año. Pasaron cosas. 

Misiones no quiere repetir un ciclo perdido. Siente que es éste el momento ideal para arrancarle conquistas a la Nación, porque en la reconstrucción -pos crisis y pandemia- está todo por hacer. Incluso, repensar ideas del federalismo, reparto de recursos y vínculos políticos. Herrera Ahuad pidió a todos los diputados por Misiones que acompañen el Presupuesto a la hora de votar la ley. “Los misioneros y como gobernador, pido que nos acompañen. Está en manos de ellos lograr una recomposición histórica”. 

Además de respaldar el planteo misionero, la visita del Presidente que fue generosa en compromisos. Prometió avanzar en la autovía de la ruta 12 para que “las Cataratas estén más cerca” y “ponerse al frente” de la demanda misionera por una compensación por la protección de la biodiversidad. 

Los compromisos de Néstor son nuestros”, deslizó cuando le recordaron que Misiones todavía sufre la falta de gas natural. Fue Kirchner el que prometió la extensión hasta la tierra colorada, deuda pendiente del federalismo. Fernández agregó que Misiones también necesita ayuda para bajar costos energéticos en general y del combustible más caro del país. “Desde que conozco a Carlos Rovira es un reclamo de Misiones. Tenemos que ayudar a traer el gas y a bajar los costos. Queda mucho por hacer”, reconoció el primer mandatario.

En el queda mucho por hacer, hubo intensas conversaciones entre el Presidente, el Gobernador y el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, un viejo conocido de la gestión, cuando uno era gobernador y el otro jefe de Gabinete de Kirchner. En ese diálogo se diagramaron acciones políticas mirando a 2023, cuando el Presidente pondrá a prueba la gobernabilidad y su respaldo después de un año crítico marcado por la pandemia. Es paradójico: las encuestas lo muestran como uno de los presidentes más valorados de América Latina, pero su imagen se deteriora en el frente interno por el manejo de la pandemia que tiene a la Argentina como uno de los países con mayor cantidad de contagios, aunque bastante lejos en el número de muertes. 

Herrera Ahuad, en cambio, ostenta (y conserva) una de las mejores imágenes políticas. El mandatario misionero se mantuvo en el podio de la encuesta realizada por CB Consultora. Con 65,4 por ciento, es uno de los tres líderes provinciales que terminaron con una imagen positiva “sobresaliente” durante Octubre, junto a Horacio Rodríguez Larreta de CABA (67,3%) y Sergio Uñac de San Juan (66,9%). El dato saliente es que, según el sondeo, el alcalde de Cambiemos ostenta en Misiones su mejor imagen fuera de Capital Federal, superando largamente a su jefe político. 

Misiones no duda en seguir dando gobernabilidad. “Es recíproco de nuestra provincia. Vamos a ayudarlo y vamos a acompañarlo, siempre”, dijo públicamente Herrera Ahuad. 

No fue el único mensaje en clave política.El Gobernador dejó caer sobre la mesa un par de frases que se leen en otros contextos. Le contó al Presidente que ha llegado “el tiempo actualizar los precios del esquema forestal”. 

“Misiones ha creado un instituto forestal para cuidar y darle valor agregado, hemos iniciado ese camino con mucha firmeza”, definió Herrera Ahuad. Un par de horas antes las principales industrias habían pedido (off the record) una mediación para pagar la materia prima por debajo de lo que definió el Instituto Forestal. Fue su modo de volver a respaldar al flamante ente conducido por Hugo Escalada. Nada menos que ante el Presidente. 

La postura del Gobernador no debe sorprender. La Renovación siempre ha apuntalado al sector primario en la cadena productiva. Sus palabras pueden leerse incluso como un sutil reproche al laudo de la Nación para la yerba mate, que definió un precio por debajo de lo que marcaba la grilla oficial del Instituto Nacional de la Yerba Mate, con apenas un 20 por ciento de actualización, bastante por debajo de la inflación proyectada para el año. Los productores pedían algo más cercano al precio del mercado, en torno a los 35 pesos, pero el laudo fijó la materia prima en 24,39 pesos. La Nación hizo lo de siempre. Incluso avisó antes en una reunión con el INYM: no podía tolerar un aumento mayor por el impacto en las góndolas y la inflación. La cartera que conduce Matías Kulfas se desentendió de las demandas de los dos principales eslabones de la cadena yerbatera: negó el aumento pedido por los productores, pero también le puso un techo bajo a la intención del sector industrial de subir los precios en góndola para recuperar un poco de rentabilidad. 

Hubo malestar entre los productores, pero moderado. En definitiva, saben que el “mercado” está pagando hoy 35 pesos promedio y nada indica que los valores fueran a bajar. El yerbatero, pese a ser un mercado imperfecto, desde la creación del INYM aprendió a autoregularse.

En el mercado forestal no sucede lo mismo. Los precios de la materia prima son minúsculos -en la ruta 14 prefieren tirar el raleo porque no justifica los gastos- y plantar ya no es un negocio rentable. Sin la intervención del Estado no habría corrección. La evidencia es que pese a la reticencia de la industria, hoy está ofreciendo más del doble de lo que pagaba hasta antes de la definición de precios del Instituto Forestal. Las pymes y las pasteras “acordaron” 1.300 pesos promedio en lugar de los 1.600 -equivalente a 20 dólares-, marcados como mínimos para garantizar una rentabilidad al productor. Hay un dato de fondo que marca el por qué de tantas pulsaciones en el debate forestal: los nuevos valores implican una transferencia al sector productivo de unos 45 millones de dólares año.

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Martín Guzmán: “Buscamos que la sostenibilidad fiscal sea política de Estado”

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El ministro de Economía, Martín Guzmán, disertó este miércoles sobre las “Perspectivas económicas de la Argentina”, en el marco del “Encuentro Iberoamericano con empresarios” de la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI).

Consultado por la situación cambiaria, el ministro explicó que “tenemos un superávit comercial robusto, no hay pagos de deuda externa por la reestructuración que logramos y tenemos un nivel de reservas suficiente para lidiar con las presiones cambiarias; hay instrumentos para hacerle frente a esta situación”, añadió. 
Asimismo, Guzmán explicó que “definir un sendero de acumulación de reservas va a ser parte del programa con el FMI” y precisó que el mismo “va a ser enviado al Congreso de la Nación e incluirá un sendero fiscal y de recuperación de reservas plurianual”. De esta forma, el Ministro resaltó que “no van a ser políticas de gobierno sino de Estado, y van a mostrar el compromiso del Estado con transitar un camino de sostenibilidad fiscal y de las cuentas externas”.  

En esta línea, Guzmán hizo hincapié en que “hay una alineación de visiones con el organismo respecto a que la estabilidad requiere una recuperación de la economía”, y afirmó que “esperamos tener un programa que ayude a restaurar la estabilidad económica y el crecimiento”. 

Con respecto al Presupuesto 2021, el Ministro afirmó que “la Argentina necesita transitar el camino de la sostenibilidad fiscal y tener las cuentas en orden, pero a una velocidad que permita que el país se recupere y sostenga esa recuperación”. En esa línea, Guzmán señaló que “el Presupuesto muestra principalmente una redefinición de los rubros del gasto, privilegiando aquellos que fomentan la recuperación y el crecimiento económico como el gasto de capital, salud, educación e innovación y desarrollo”. 

En el encuentro virtual estuvieron presentes, Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de CEPAL; Jorge Argüello, Embajador de Argentina en los EEUU; Mariano Jabonero, Secretario General OEI; Miguel Hakim, Consejo rector IIEYP-OEI; José Urtubey, Director de Celulosa Argentina; Gerardo Martínez, Secretario General de la UOCRA; Alejandro Bulgheroni, Presidente de Pan American Energy; Gustavo Grobocopatel, CEO del Grupo Los Grobo; Adelmo Gabbi, Presidente de la Bolsa de Comercio; y Martin Cabrales, Presidente de Cabrales SA. 
También participaron del Ministerio de Economía, la jefa de gabinete, Melina Mallamace, y el subsecretario de Relaciones Institucionales, Rodrigo Ruete; el Subsecretario de Relaciones Financieras Internacionales para el Desarrollo de la Presidencia de la Nación, Christian Asinelli; el Presidente del Banco de la Nación Argentina, Eduardo Hecker; entre otros.
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Apuntes de fronteras cerradas

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Del otro lado del teléfono, la voz sonaba sorprendida. Los datos mostraban a Misiones con un crecimiento de ventas a contramano del resto del país, donde todavía no hay recuperación en medio de la pandemia que profundizó la recesión que sofoca al país desde fines de 2018. En septiembre el patentamiento de cero kilómetros en Misiones creció 27 por ciento interanual, pero también en relación con agosto. ¿A qué obedece este fenómeno después de una caída del 47 por ciento durante 2019? “Un poco de fronteras cerradas, pero también el buen momento de actividades como la yerba mate o la madera”, explica la empresaria al teléfono. Se vendieron muchas unidades de alta gama y destinadas al transporte. Aunque también, por primera vez en el año, hubo un crecimiento real en la venta de planes de ahorro. Las restricciones a la compra de dólares pueden incluso estimular esa modalidad: la cuota de un auto medio está en promedio por debajo de los cien dólares más impuestos. 

El dato se conoció horas después de una extensa reunión de las concesionarias con el Gobierno provincial, en el que se acordó una serie de medidas para que las empresas recuperen rentabilidad. Se acordó el incremento de 1 a 3 millones del tope para beneficiarse de la bonificación por venta de vehículos y se amplió el Ahora Patentamiento para vehículos usados que se vendan y radiquen en Misiones. 

Pero después de la sorpresa inicial, los datos: no es el primer indicador que muestra a Misiones haciendo punta en la recuperación. El consumo de cemento está en niveles altísimos y tuvo a la tierra roja como la única con saldo positivo en los últimos cuatro meses, lo que implica una recuperación bastante por encima de los niveles pre pandemia.

Esos indicadores económicos se traducen en los indicadores económicos. Aunque la pandemia disparó el porcentaje de desocupación, la pobreza cayó en comparación con 2020 y muestra a la capital misionera con la menor tasa de la región.

Como contraste al aumento promedio  nacional al 49,9 por ciento (cinco puntos por encima de la herencia en alza dejada por Mauricio Macri, la capital misionera logró contener la pobreza. En el primer semestre de 2019 el 28,6 por ciento de los hogares estaba en esa situación, con el 39,8 por ciento de la población. Un año después la pobreza bajó a  27,1 por ciento de los hogares y  38,1 por ciento de la población. En el primer trimestre de este año, de acuerdo a los datos del Instituto Provincial de Estadística y Censos, la pobreza en hogares era de 32,1 por ciento.

La capital misionera está entre las diez provincias con menor cantidad de hogares pobres y es una de las cinco donde bajó la pobreza. En el Gobierno aseguran que la baja se produce por una doble condición: inflación a la baja y fronteras cerradas en la segunda mitad del semestre. Eso hizo que el mayor circulante de dinero interno, mitigara los efectos de la parálisis de algunos sectores de la economía.

Misiones tiene la tasa de pobreza más baja del NEA y por debajo de la media nacional con una caída de 2 puntos porcentuales. Además, la indigencia fue del 5,1%, también la menor del NEA, cayendo tres puntos. De este modo, en el último año, 4.465 personas lograron dejar de ser pobres en el principal aglomerado misionero

Los datos que más preocupan son los de la desocupación, ya que el segundo trimestre cerró con 8,2 por ciento en Posadas, contra 2,4% del primer trimestre, lo que elevó de cuatro a trece mil el número de desocupados. La pérdida de ocupación afectó especialmente a cuentapropistas y trabajadores informales, ya que el empleo registrado se mantuvo estable en los últimos meses. 

¿Se puede hablar de reactivación? Alejandro Pegoraro desgrana en su columna en Economis algunos indicadores clave. En el Gobierno sostienen que la combinación de cierre de fronteras con una buena administración de la economía que apenas se detuvo en la pandemia, ha generado un flujo de divisas interno que permitió una rápida recuperación por encima de cualquier otro distrito. En esa línea, el gobernador Oscar Herrera Ahuad fue uno de los más cautos en materia sanitaria, pero al mismo tiempo, uno de los que mayor velocidad le imprimió a la reactivación económica, con protocolos particulares para cada uno. No hubo apuro en los permisos sociales, pero sí inmediatez en lo económico. Esa focalización es también una herramienta que puede usarse ahora para, eventualmente, retroceder si es necesario dado el crecimiento de los casos de coronavirus. Septiembre fue el mes negro, con una duplicación de los casos en comparación con agosto y en los últimos días se dieron los picos de reportes, aunque todavía muy lejos del epicentro de la pandemia, en el gran Buenos Aires y otras provincias mucho más complicadas. Los números sanitarios de Misiones están entre los mejores del país, con un sistema público que en más de seis meses, todavía no fue exigido al máximo. 

Prácticamente no hay sector de la economía que no haya recibido una asistencia del Estado provincial y desde el inicio de la pandemia se ha trabajado para atender las demandas particulares de cada sector. 

El turismo es, por obvias razones, el más complejo de resolver, pese al permiso de la circulación interna. El Gobierno decidió jugar fuerte ahí con una rebaja de Ingresos Brutos exclusiva para Puerto Iguazú, de cinco a 2,5 por ciento, potenciar el Ahora Turismo, extendiendo el programa a todos los fines de semana de noviembre y diciembre y un plan de compra anticipada, con fondos de la Provincia, que después será revendido, pero que significará una inyección inmediata a los hoteles. Buena parte de los beneficios se destinó exclusivamente a Iguazú, como ciudad que vive del turismo. 

Sin embargo, el sector no parece haber quedado conforme. Se llegó a hablar de “insolvencia” si no se abre las puertas al turismo nacional e internacional. Pero eso depende de las cuestiones sanitarias y no únicamente de decisiones políticas. 

Lo cierto es que además de la rebaja de Ingresos Brutos por dos años, la condonación de los intereses y la refinanciación de las facturas acumuladas por la energía eléctrica, el Estado ha aportado mucho en la ciudad de las Cataratas. Según números oficiales de la Nación, 50 empresas recibirán ahora 90,8 millones de pesos no reembolsables para sostener a poco más de mil trabajadores. Desde el inicio de la cuarentena fueron más los recursos que llegaron directamente a las empresas. 

Entre marzo y septiembre, recibieron 95 millones por Asistencia al Trabajo y la Producción, 80 millones por el Ingreso Familiar de Emergencia, 10 millones por un plan de Aptur y otros cinco millones por IFE turístico. Entre octubre y marzo del año que viene llegarán otros 100 millones por ATP, 80 de IFE y otros 60 del IFE turístico. En total, 510 millones de pesos no reembolsables. Hay empresas que recibieron más de diez millones para cubrir sus gastos. 

A eso se debe sumar la quita del 95 por ciento de las cargas patronales, la condonación de deudas y créditos a tasas subsidiadas. Llamativamente, algunos empresarios insisten por más y casi que miraron con desdén lo propuesto por el Gobierno, aunque otros reconocen que el diálogo que tienen en Misiones no se registra en otras provincias. 

¿Es mucho? ¿Es poco? Siempre depende de la lupa. Pero las medidas para el turismo prácticamente dividieron a la provincia en dos: solo Iguazú recibe una baja de Ingresos Brutos -la actividad turística- y quitas en las facturas de energía -las empresas-. En El Soberbio, nadie protestó por lo conseguido. 

De todos modos, el martes seguirán las negociaciones con el sector turístico de Iguazú en una reunión en la que harán de locales. Se espera la presencia del ministro de Turismo, José María Arrúa, del de Hacienda, Adolfo Safrán, Gobierno, Marcelo Pérez y de Salud, Oscar Alarcón, además de entidades empresariales. 

El Estado debe atender las demandas de todos y en la pandemia, son tantas como finitos los recursos. El turismo, aunque cuente con mucha inversión privada, está atado a la suerte de un recurso natural, que es de todos y cuya custodia es, otra vez, una mochila estatal. 

El sector forestal también desdeña el rol del Estado en este momento. No por poco, sino por mucho. La industria está que trina en contra de la fijación del precio de la materia prima para la pasta celulosa y los aserraderos, definida el viernes -por primera vez en la historia- en torno a los 20 dólares la tonelada. 

Es una ley que va a generar consecuencias negativas para la forestoindustria”, señaló el presidente de la Asociación Maderera, Aserraderos y Afines del Alto Paraná, Román Queiroz, alineado a la postura de la compañía Arauco, principal exportadora de pasta celulosa de la provincia. 

El sector industrial plantea que el Instituto Forestal Provincial no está facultado para fijar precios mínimos, sino para “acordar” entre los distintos actores de la cadena foresto industrial el precio de los productos forestales y que la fijación de precios mínimos con una pretendida penalidad por incumplimiento resulta una amenaza contra la sana competencia, toda vez que puede forzar un incremento de precios en el mercado “aguas abajo”, que perjudique a los consumidores y al interés económico general. En efecto, la ley habla de acordar entre los distintos sectores de la cadena forestoindustrial el precio de los productos forestales. Pero advierte que ese precio resulta de un estudio de costos de producción elaborado por el órgano asesor, según condiciones y estándares de calidad, que los sectores deben respetar. “El incumplimiento del mismo hace pasible al infractor de multas que fija la reglamentación”, aclara la ley.

Horas antes del primer acuerdo de precios, los empresarios pidieron tiempo para analizar el impacto de costos y algunos dijeron desconocer la ley de creación del Instituto Forestal y sus alcances. Pero la ley se aprobó el 29 de septiembre de 2016 y ya en el debate legislativo se planteaba un precio promedio de 20 dólares por tonelada de raleo. 

En medio, el gobierno de Mauricio Macri armó una mesa forestal con los principales jugadores y eliminó retenciones a las exportaciones de pasta celulosa. Se redujeron los impuestos provinciales a las exportaciones, entre otros beneficios. Se prometían inversiones y multiplicar exportaciones. Ni una ni otra se cumplieron. 

El productor forestal no recibió más por la madera, insumo esencial. Los valores actuales promedian entre nueve y once dólares la tonelada de materia prima. La pasta celulosa se vende a 600 dólares. Ahora recibirán 600 pesos más por tonelada. Es muy discutible afirmar que las empresas hacen más o menos inversiones dependiendo de la mayor o menor injerencia del Estado. Durante los últimos cuatro años sin pandemia, cerraron 24.537 empresas en el país, bajo un Gobierno que despreciaba el rol del Estado, pero que dejó inflación y endeudamiento récords. La lluvia de inversiones nunca se concretó.

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En varios frentes

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En las próximas horas tomará forma definitiva el debate político más transformador de los últimos años en Misiones. Después de los primeros escarceos con el presidente Alberto Fernández y su equipo económico, el proyecto de convertir a Misiones en una zona libre de impuestos será ingresado al Congreso, para ser tomar forma de ley, con los argumentos necesarios para conseguir los cambios tributarios. 

Por estas horas se repasa detalladamente el articulado para que no quede resquicio de duda y se pueda avanzar en un Congreso convulsionado, donde cada uno atiende su juego y renuencia a trabajar sobre los temas de fondo que necesita la Argentina federal. 

Misiones tiene argumentos y ya hay experiencias similares como Tierra del Fuego, que es territorio aduanero especial, característica que quiere adoptar la tierra colorada. 

Seguramente la iniciativa sea ingresada por Diputados, donde se analiza cuestiones impositivas, pero todo el bloque misionerista está involucrado en el diseño del proyecto, bajo la mirada del gobernador Oscar Herrera Ahuad, el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira y el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán, además del respaldo de las cámaras empresariales, lideradas por la Confederación Económica de Misiones.

Una vez que el proyecto ingrese al Congreso nacional, Misiones tendrá tres frentes abiertos de discusión y negociaciones con la Nación. El primero es el pedido de compensación por 126 mil millones de pesos, presentado en febrero, que incluye actualización de coparticipación y fondos para la protección del medioambiente, que limita la expansión de actividades agrícolas y los ingresos percibidos. 

También se debe revisar el proyecto de Presupuesto nacional para 2021, que ha sido poco generoso con la tierra colorada en cuanto a recursos y obras. Se gestionará un incremento de fondos -aumentan sólo 16 por ciento, con una proyección de mínima de una inflación del 29-, pero especialmente de obras, que son pocas y pequeñas, de escasa relevancia para lo que demanda el crecimiento de la provincia. 

El timming y los acuerdos que se logren en el Congreso serán vitales. Convencer al resto de los legisladores no será tarea sencilla en un escenario en que cada uno juega su juego y la grieta se hace más profunda entre oficialismo y Cambiemos. No fueron estos, buenos días para el debate de cuestiones de fondo. 

El ministro Martín Guzmán se anotó la primera pifia en el momento más inoportuno, durante la presentación del Presupuesto, cuando, a micrófono abierto, confesó ser capaz de sarasasear. Después quiso explicar que se refería a “hacer tiempo” hasta que se ponga a punto el powerpoint. 

El diputado salteño del Frente de Todos, Juan Marcelo Ameri se esmeró en superar el papelón cuando en plena sesión virtual y a la vista de todos, se puso a besar los pechos de su pareja para probar los resultados de una reciente operación estética. El pleno terminó aceptando su renuncia ante la magnitud del escándalo, con un voto en contra, el del misionero Alfredo Schiavoni. Punto a favor del diputado de Cambiemos: consideró que su colega toquetón debía ser expulsado y no aprobarle la renuncia. Expulsado, le cabe la inhabilitación. Con la renuncia, puede volver a ser candidato. 

En un contexto hipermediatizado es naif pensar que las acciones son menos relevantes que las palabras y vergonzante que alguien puede tolerar un manoseo público en la matrix de un zoom a la hora del té. La cosa pública, mucho más ante el hastío generalizado, exige mayor rigurosidad. La sarasa, aunque sacada de contexto, emparenta al emisor con aquel que se quería ir o el que proyectaba una inflación del 10 por ciento en el año récord de suba de precios. La sarasa embarra a un ministro que venía con valla invicta y se dejó hacer un gol de media cancha ante una hinchada contraria que se asusta por el degollado.

Los papelones y la agonía de la recesión que se profundiza en plena pandemia están esmerilando la imagen positiva de Fernández, pero es desmesurado atribuirle responsabilidad en males que vienen de arrastre de los últimos años. 

El PBI se derrumbó 19,1% en el segundo trimestre producto de la “parálisis” en los meses iniciales de la pandemia, entre abril y mayo. Fue el peor registro trimestral de la historia económica argentina. Superior a la caída de 16,3% en el primer trimestre del 2002 tras el estallido de la Convertibilidad y al 13,5% en el segundo  trimestre de ese mismo año. 

El desempleo aumentó del 10 por ciento dejado por Mauricio Macri al 13,1%, afecta a 2,3 millones de argentinos y es la cifra más alta desde 2004. La pérdida de puestos de trabajo en la Argentina está en el promedio mundial. La pandemia destruyó 495 millones de empleos y desplomó el salario en 3,5 billones de dólares. 

De todos modos, el Gobierno exhibe cierta lentitud en dar respuestas acorde a las urgencias, como la ley de emergencia para el turismo, a la que el Presidente tuvo que vetar artículos clave por errores en la redacción. 

En ese escenario complejo Misiones debe hacer oír su voz para que sean atendidas sus demandas. Las negociaciones, de todos modos, no serán breves, sino que el Gobierno provincial se prepara para una maratón en la que lo importante es llegar a la meta y no el tiempo empleado. Los argumentos son contundentes: con las fronteras cerradas, el circulante en Misiones creció en torno a los diez mil millones de pesos, registrado en una mayor facturación del comercio minorista, estimada en 6.500 millones y el comercio mayorista el resto. La recaudación impositiva se mantuvo constante en medio de una caída en el promedio país y la tierra colorada es la única donde en los últimos cuatro meses creció el consumo de cemento, cuando hay un desplome general. Recrear las condiciones de competitividad es lo que se requiere con la política impositiva diferencial. 

A diferencia de otros intentos, esta vez hay toda una provincia encolumnada, incluso los dirigentes de la oposición. 

Durante la entrega de viviendas del Procrear, el gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad, volvió a reclamar al presidente Alberto Fernández una “política de frontera diferenciada” para ponerle fin a las asimetrías históricas con Brasil y Paraguay, que lleva a los misioneros a trasladarse a esos países para hacer compras, algo que implica una fuga de divisas.

El mandatario le contó al Presidente que durante los meses de aislamiento por la pandemia de coronavirus se incrementaron las compras de productos en Misiones y lo atribuyó al cierre de las fronteras. “Los misioneros han comprado en Argentina y no tuvieron que irse a otro país a comprar y llevar el dinero que muchas veces son dólares que se van”, declaró y consideró que la situación constituyó una “oportunidad” para la provincia en cuanto a ventas de productos locales.

“Lo que estamos viviendo refuerza nuestro pedido de una política diferencial para las zonas de frontera. Se trata de una deuda histórica que tiene el país central con las provincias periféricas como Misiones”, insistió.

En el sector empresario dejaron de lado egoísmos y entendieron que un beneficio parcial no sirve sino para agrandar las asimetrías internas. “El dinero de los misioneros tiene que quedar en Misiones, la gente va a trabajar, está consumiendo, prácticamente todas las industrias están trabajando al cien por ciento. Eso habla a las claras de que se han tomado las precauciones y esa plata se está reciclando en Misiones por primera vez en la historia”, explicó el presidente de la CEM, Alejandro Haene. El dirigente empresario también defendió el cierre de las fronteras, para proteger la economía, pero también la salud de los misioneros. “Debemos ser inflexibles”, sentenció. 

En esa línea de protección económica y de la salud se van dando las respuestas dentro de la Provincia. Misiones debe ser una de las pocas provincias que actualizó paritarias con los estatales, que ahora tendrán un piso salarial de 30 mil pesos. El sector docente fue uno de los más favorecidos, con un básico de 10.500 pesos, 80 por ciento por encima del básico en enero. Herrera Ahuad calculó que el Estado desembolsará 700 millones de pesos más con los incrementos. 

El propio Gobernador, cuya imagen positiva creció en el último mes, encabeza las reuniones para avanzar en la atención a las demandas más urgentes. El turismo, que todavía espera la reacción de la Nación, tendrá un paquete especial para sobrellevar el parate. Este lunes se presentarán los detalles de un programa pensado para las empresas del sector, con una baja en la alícuota de Ingresos Brutos para los hoteles de Puerto Iguazú y una reducción de la deuda de patentes para los vehículos destinados al turismo en Cataratas. Otro estímulo que presentará Herrera Ahuad es el Ahora Turismo durante todo el mes, en lugar del primer fin de semana. El beneficio regirá desde noviembre para fortalecer el turismo interno. Los hoteleros también tendrán una quita en los intereses de las facturas de energía eléctrica. 

En el Gobierno esperan que en los primeros días de octubre, dependiendo de la curva del coronavirus, el transporte se reactive. En cambio, el comité científico desaconsejó la vuelta a clases presenciales y es poco probable que haya novedades antes de fin de año. No se analiza únicamente la situación de los más chicos, sino el impacto de posibles focos en los núcleos familiares. Todavía no están dadas las condiciones.

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