MILEI

Rascar un poco

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“Hay dos 2024, lo quiero decir claramente, imaginen que el 11 de diciembre vamos a romper el Mercosur y vamos a romper la relación con China, lo primero que tenemos que saber es que vamos a romper nuestros dos mercados más importantes. Vamos a dolarizar la Argentina sin dólares de exportaciones. No hay dólares del Fondo, no hay dólares de exportaciones. Mi pregunta es ¿de dónde van a salir los dólares para la dolarización? ¿De verdad alguien cree que hay fondos de riesgo que firmaron contratos de confidencialidad con un candidato para garantizar la dolarización? Les pido por favor, a ustedes que son gente seria, que por lo menos raspen un poquito cuando escuchan esas cosas. Ya no se lo pedimos a los periodistas, se lo pedimos a los empresarios. China, 15 mil millones de dólares, tachemos. Brasil y Mercosur, 12 mil millones de dólares. Además, no sé ¿Cómo van a hacer para llevar adelante la actividad industrial sin importaciones de bienes de esos países?. No tomen partido por una fuerza política, tomen partido por sus empresas”. El alegato de Sergio Massa ante el Council of the Americas describe el escenario que se abrió tras las primarias, pero no es un simple discurso de campaña. Puede pasar. Y está a la vuelta de la esquina.

El ministro-candidato polariza contra Javier Milei y relega a Patricia Bullrich, aunque en la práctica ambos candidatos promueven lo mismo, con el libertario como el referente más verborrágico de las rupturas y promesas de dolarización. 

“Les puede gustar más o menos un acuerdo de precios, pero no son una solución permanente, son producto de la coyuntura, por una imposición de un FMI que convive con la Argentina por una deuda que este ministro no tomó ni renegoció y que simplemente está tratando de administrar escasez de dólares. Les pido que a la hora de discutir el futuro del país, hagan la cuenta del almacenero, porque vienen y les dicen dolarización, rompemos con China, con Brasil, rompemos con India ¿Y a quién le vamos a vender?”, espetó Massa con ironía. 

“Las frases sueltas, lindas, quedan simpáticas para los títulos en los medios, pero lo que viene es la destrucción de su propio capital. Yo a lo mejor no digo frases lindas y rimbombantes para TikTok, pero cuando me siento, gestiono y esa es la mejor garantía que tienen para los próximos cuatro años los argentinos”, cerró Massa ante la organización empresarial estadounidense cuyo objetivo es promover el libre comercio, la democracia y los mercados abiertos en las Américas.

El resultado de las primarias obliga a dejar atrás el consumo irónico de las propuestas de Javier Milei. Ya no es una amenaza velada con amplia circulación en redes sociales, sino un eventual plan de Gobierno de un candidato que no ceja en sus embates contra “comunistas” -como Brasil y China- y todo aquello que contenga la palabra “Estado”. 

Un potencial triunfo de Milei puso en alerta a sectores empresarios que hasta hace poco no le prestaban atención o tomaban en sorna. Es posible que en las próximas horas haya un pronunciamiento empresario -o de alguno de sus dirigentes- sobre el impacto que pueden generar en Misiones las ideas de Milei. En un foro de empresarios del turismo, por ejemplo, causaron estupor las declaraciones que Eugenia Rolón, de Comunicación y Redes de La Libertad Avanza, dio al sitio especializado “El Mensajero”: “Nosotros entendemos que desde el Estado no se deben fomentar, en un país donde la mitad de los chicos no tienen para comer, ciertas actividades”, advirtió en relación al turismo. La (paradoja) dirigente de Milei ratificó que si gana se eliminará el ministerio de Turismo y en el caso de las empresas “aquellas que satisfacen de mejor forma a la demanda de los turistas serán las que prevalezcan, y las que no, serán las que quiebren”. 

“Un país es próspero cuando su inseguridad disminuye. Las propuestas que Javier Milei tiene en esta materia van a incentivar al turismo. Actualmente, uno de los mayores problemas que se sufre en Argentina es la inseguridad”. En este sentido, remarcó que se han visto “millones de videos de millones de turistas” en los cuales denuncian robos en plena Capital Federal. Una muestra de porteñocentrismo que no sorprende. Capital Federal y el resto. La inseguridad porteña como representación de un enorme y diverso país. 

“Antes de fomentar el turismo en los extranjeros, queremos que los propios argentinos puedan recorrer su país, pero actualmente es imposible”, insistió. Los números dicen otra cosa: en el fin de semana largo por el Paso a la Inmortalidad del General José de San Martín, 865 mil turistas recorrieron el país, 4,9% más que el año pasado, y gastaron $37.736 millones. El impacto económico fue así 3,9% mayor que en 2022, a precios constantes. Según la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, en los siete fines de semana largos del año, ya viajaron 11,8 millones de turistas y dejaron un impacto económico directo de $446.478 millones.

En Misiones dependen del turismo cerca de 25 mil personas entre actores directos e indirectos. La sinergia público-privada es la que mueve a la actividad y fomenta las inversiones. El último fin de semana largo, por caso, dejó 2.545 millones de pesos, con picos de ocupación hotelera del 90%. Hubo 30 mil arribos, 75 mil pernoctaciones, con una estadía promedio de 3,8 noches y un gasto promedio de $93.540. Si el Estado no invierte en promoción, cientos de pequeñas y medianas empresas quedarían fuera de competencia y Misiones volvería a la dependencia de Iguazú como talismán, sin efecto derrame en el resto de la provincia. Es lógico el nerviosismo del sector empresario.

Sin embargo, Milei sigue estando en la cresta de la ola. Las encuestas revelan que no ha perdido el envión y que se mantiene arriba en la intención de voto. 

Analogías marcó en su último estudio que Milei tiene una intención de voto de 32,1 puntos, con el 39,8 por ciento de las preferencias entre 16 y 29 años, pero también una intención de voto alta, del 35,8 entre 30 y 44 años. 

En segundo lugar aparece Massa con 26,8 por ciento de las preferencias. Patricia Bullrich sigue en tercer lugar, pero lejos en las preferencias, con apenas 20,9 por ciento de los votos. Las encuestas están siendo lapidarias con Cambiemos. CB Consultora marca una intención de voto de 32,3 para Milei, 28,1 para Massa y 25,3 para Bullrich. Con esos datos, balotaje entre Milei y Massa. Bullrich queda fuera de competencia corrida por derecha y sin poder retener el voto de Horacio Rodríguez Larreta. 

Bullrich tiene su menor intención de votos en el NEA, con apenas 19 por ciento. En Misiones, particularmente, las encuestas marcan un decrecimiento de Cambiemos de cara a octubre, con un robustecimiento de la Renovación merced a los votantes de espacios que quedaron lejos de competencia -como el votante de Larreta-. 

Así se consolida la tendencia favorable hacia los candidatos renovadores. Si se confirma la tendencia, será dos a uno para el Senado y tres a uno en Diputados para los candidatos renovadores, encabezados por el vicegobernador Carlos Arce. Ese voto confianza se alimenta también con la intensa actividad política de la Renovación, que contrasta con la ausencia de militancia de los espacios rivales, incluso de la lista de Bullrich, que prácticamente desapareció después de las PASO. Apenas una foto de compromiso después de conocidos los resultados. El radicalismo pasó a cuarteles de invierno para lamer sus heridas después de una estrategia catastrófica que los llevó a liderar la derrota en mayo y a poner todas sus fichas en la lista de Larreta, que resultó un fiasco con resultados asombrosamente malos. 

Massa apuesta sus chances a la eventual segunda vuelta. La economía es hoy el talón de Aquiles, pero al mismo tiempo, la única oportunidad. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que también juega sus fichas políticas, permitió liberar los 7.500 millones de dólares le dará un mayor margen de maniobra ante las especulaciones y tranquilidad hasta las elecciones. La disponibilidad de recursos ayudará a tomar medidas económicas para compensar la devaluación y la pérdida de poder adquisitivo. Las medidas se conocerán en las próximas horas. 

“El capítulo FMI quedó cerrado hasta noviembre. Por primera vez, noviembre va a ser un mes con impacto en la balanza comercial positivo desde el punto de vista de la exportación de granos y desde el punto de vista del impacto de la balanza energética como generadora de divisas para el futuro de la Argentina”, detalló Massa, al que le queda mejor el traje de ministro que el de candidato.

“Empiezan a terminar esas restricciones que claramente nos permiten avizorar un año 2024 muy distinto al actual. Esos 30.000 o 40.000 millones de dólares de superávit comercial que la Argentina va a tener en el 2024,se explican por el crecimiento de la exportación del sector minero, con los proyectos de litio en etapa de maduración y los proyectos de cobre en primera etapa de exportación. También se explican por el sector energético, no solamente dejamos de importar sino que además con la puesta en marcha el gasoducto del Norte, nos va a permitir exportar gas a los países de la región. Además de la recuperación del sector agroindustria”, enumeró el ministro. Las buenas noticias llegan sobre el epílogo. ¿Alcanzará a ser un final feliz para su gestión? ¿O será un final amargo?

Pero la noticia que mueve el tablero ha sido el ingreso de la Argentina a los Brics. El bloque económico conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica, le abrió las puertas a la Argentina tras una fuerte presión de Lula Da Silva.

El término Bric surgió en 2001 -después se sumó la S de Sudáfrica- para definir a los países que en “2050 van a dominar el mundo”. En su conjunto, los BRICS representan el 25,7% del PBI mundial; el 16,1% de las exportaciones; el 14,9% de las importaciones del mundo; el 40,8% de la población mundial; y ocupan el 29,5% de la superficie total del planeta. Para la Argentina es una carta de oro, aunque primero, obviamente, debe resolver sus dilemas internos. Abre un enorme abanico de oportunidades incluso para las provincias, muchas de ellas, exportadoras directas a esos países. 

Misiones, por caso, exporta a los cinco países: 

BRASILUSD 87.539.497
CHINAUSD 57.768.207
RUSIAUSD 2.940.273
INDIAUSD 478.555
SUDAFRICAUSD 8.870

A Brasil se envían semillas, frutas, oleaginosas y té. A Rusia, té y cítricos. a India, té. A China, madera y yerba. A Sudáfrica, maquinaria en forma incipiente. 

Sólo basta imaginar el impacto que tendría en la economía de Misiones la apertura de importaciones o la ruptura de relaciones con Brasil, China o los Brics, como amenazan Milei o Bullrich. 

La incorporación a los Brics, en sí misma, demuestra la potencialidad de la Argentina en términos económicos. Hay que lograr que deje de ser potencial para que sea potencia.

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Octubre y la temible seducción de arrojar las llaves por la alcantarilla 

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Las últimas elecciones PASO dejaron la foto de un electorado que fraccionó su decisión entre la abstención, el voto en blanco, y el voto castigo. Si bien todas las decisiones son legítimas, expresan al mismo tiempo un fallo muy ligado al factor emocional. ¿Qué pasará en las generales de octubre? 

Sumidos en el ostracismo y el aislamiento, Irene y su hermano perdieron el contacto con la realidad al punto tal que su propia casa se les puso en contra. Era la fantasía que fueron creando en su propia cabeza, escuchaban voces, sentían ruidos, percibían la amenaza latente de presencias inexistentes. Pero no era la realidad, era una fantasía. Día tras día el miedo aumentaba y aquello que suponían eran sus invasores, los iba empujando aún más a abandonar los espacios que antes con libertad ocupaban. Primero los jardines, los corredores, luego las salas de estar y el living, posteriormente las habitaciones, los baños, todo estaba siendo tomado por los usurpadores. La casa estaba tomada. Irene y su hermano, ya acorralados por el miedo y haciendo uso solamente de la cocina, decidieron huir, abandonar la propiedad. Entonces salieron y una vez afuera, echaron llave a la casa y luego la desecharon arrojándola en una alcantarilla. Creyeron vencer así a esos extraños “habitantes” dejándolos encerrados dentro del perímetro de la propia mansión de la que huyeron en fuga. 

Sin ánimo de forzar una analogía, es interesante reconocer que el cuento de Julio Cortázar expone rasgos muy interesantes de la condición humana: el miedo, las inseguridades, las fantasías, los idearios, que promueven construcciones mentales basadas en percepciones emocionales, que muchas veces traicionan a la razón. La fabricación de enemigos que no existen, la sensación permanente de estar siendo atacados. La huida como estrategia de escape hacia una realidad distinta como consecuencia del temor, el hastío, el agotamiento, la desazón o el desencanto. ¿Cuánto de realidad y cuánto de fantasía hubo en la expresión electoral de las PASO? ¿Cuánto de componente “fantástico” pudo tener un voto, y cuanto de racionalidad? Es cierto que la voluntad popular no se cuestiona, pero sí se analiza. Y en la víspera de unas elecciones nacionales con más razón.

El fenómeno Milei dejó de ser justamente eso, un fenómeno. Según la etimología, fenómeno proviene del griego phainomenon, y es aquello que pasa desde la imaginación a un objeto que puede ser visto. Milei no es un objeto ni tampoco es producto de la imaginación. Es ese peculiar sujeto que está ahí, haciendo saltar el tablero de la política argentina con gestos de grandilocuencia y declaraciones altisonantes. Milei es tan real que las encuestas ya le están adjudicando chances de probarse el traje de presidente de la Nación, si las proyecciones continúan como hasta ahora. 

El estudio realizado por la Consultora CB, de Cristian Buttié y asociados, pronostica hoy que solamente cinco puntos separan a Javier Milei de Sergio Massa, primero el libertario y segundo el ministro de Economía en intención de voto, depositándolos en las puertas del balotaje en Noviembre. Y dejando a Patricia Bullrich ya sin chances en la contienda. Según CB, el líder de La Libertad Avanza se alzaría hoy con un 32, 3%; Sergio Massa con un 28,1%; Patricia Bullrich con un 25,3%; y ya muchos más alejados asoman Juan Schiaretti; con el 3,8%, Myriam Bregman, con el 1,8%. El exhaustivo análisis arroja también que optarían por votar al libertario más hombres que mujeres: el 37,4% contra el 27,7%, y que el mayor rango de votantes los tendría en la franja etaria de entre 16 y 35 años, con un 44,2%; seguido por una segunda franja de 29,7% entre quienes están los de 36 a 55 años. Massa, en tanto, tiene casi un empate de preferencia de voto entre hombres y mujeres: 27,7% y 28,2%. Y tendría una dispersión más equilibrada en la edad de votantes: 27,3% el rango que va de 16 a 35 años; 29,3% de 36 a 55; y de 25,9% de más de 56 años. 

En cuanto a la distribución territorial, Milei cosecharía en Buenos Aires un 24,5% de votos, un 37,2% en región Centro, un 22,7% en CABA, un 43,2% en Cuyo, un 42,9% en el NEA, un 43,9% en el NOA, y un 29,5% en la Patagonia. El candidato de Unión Por La Patria, por su parte, obtendría un 37,5% de apoyo electoral en Buenos Aires, un 17,5% en Centro, un 24,6% en CABA, un 21% en Cuyo, un 26,5% en el NEA, 25,7% en el NOA, y 26% en la Patagonia. 

Lo interesante del estudio es que además, en contraste con lo reflejado en las PASO, el caudal de votantes se ampliaría en Octubre de manera notable: el 74,6% de los encuestados dijo que seguramente irá a votar, el 8,8% lo consideró probable participar, el 1,1% lo consideró poco probable; el 1,7% dijo que no irá. Preocupa asimismo que un 13,8% dijo que no sabe si concurrirá a emitir su voto. A las claras está afirmar en este punto que la contienda será tan ajustada que hasta el más mínimo porcentaje cuenta.

Así las cosas, Octubre está muy lejos y a la vez tan cerca. En el medio está el termómetro cotidiano del dólar, la inflación que no retrocede, los vencimientos del FMI, un Banco Central esquilmado, un riesgo país por las nubes, y el humor social haciendo equilibrio entre la esperanza y el desencanto, fantaseando quizá con que una economía dolarizada será el remedio para el mal crónico de la inflación. Esa delgada línea entre la fantasía y la realidad, lo factible y lo inviable, lo probable y lo concreto, el voto emocional y el voto responsable, también se miden frente a frente en las urnas de Octubre. Irene y su hermano lo tenían todo. Una mansión heredada a la que convirtieron en un confortable refugio, pero que a la vez fue su cárcel. La falta de contacto con el mundo exterior los precipitó a un universo irreal. Inventaron monstruos inexistentes, enemigos inmateriales que solamente residían en su mente. La fantasía le torció el brazo a la realidad y la huida les pareció la única salida. Correr y arrojar la llave por la alcantarilla sin que medie la razón. Ojalá no sea esa la salida en Octubre.

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Financial Times: “La dolarización no salvaría a Argentina”

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La crisis inflacionaria de la Argentina y el triunfo de Javier Milei en las PASO encendió otra vez el debate sobre la dolarización y las múltiples salidas.

La dolarización de la Argentina vuelve a ser tema de debate. Analistas económicos y políticos trabajan los múltiples escenarios y salidas, tanto desde lo técnico en cuanto a lo monetario así como también cuán viable es desde lo legislativo y gubernamental.

Un laberinto porque para dolarizar habría que bajar el déficit fiscal a cero y lograr superávit gemelo (fiscal y comercial). Si eso se logra, no se necesitaría dolarizar para bajar la inflación. Entonces, allí entra lo político: el BCRA en manos de políticos es una amenaza constante de emisión monetaria excesiva y… otra vez la misma historia de siempre. Incluso, el propio Milei estaba en contra de ello.

El artículo “La dolarización no salvaría a Argentina”, escrito por el expresidente del Banco Central de Ecuador, Luis Jacome, para Financial Times el 5 de febrero de 2020 se volvió viral tras las PASO 2023 en la segunda economía del Cono Sur. El economista jefe del Instituto de Finanzas Internacionales, Robin Brooks, definió al artículo de “lectura obligatoria” para este domingo 20 de agosto de 2023, luego de que Javier Milei ganara las primarias citando una y otra vez como ejemplo al país que reemplazó al sucre por el billete estadounidense.

Entonces, allí vamos:

Salvo breves períodos, Argentina ha vivido 75 años de inestabilidad macroeconómica. Para vencer la inflación, ha probado casi todas las políticas monetarias y cambiarias posibles. Y, sin embargo, la inflación supera el 50 por ciento.

Existe un debate recurrente sobre si Argentina debería adoptar nuevamente el dólar estadounidense como un medio para lograr la estabilidad de precios y sentar las bases para el crecimiento económico. Para defender la dolarización, a menudo se cita a Ecuador como modelo. Pero, ¿qué puede aprender Argentina de los 20 años de dolarización de Ecuador?

Aquí hay cinco lecciones importantes

Primero, la dolarización vence a la inflación. Ecuador dolarizó su economía en enero de 2000 y logró la estabilidad de precios en 2004. Desde entonces, la inflación ha sido en promedio de 3 ,1 por ciento anual, inferior al 28 por ciento promedio entre 1970 y 1999, y similar a la de Chile (3,3 por ciento anual). ), Colombia (4,4 por ciento) y Perú (2,9 por ciento) en el mismo período.

Una segunda lección es que la dolarización no implica necesariamente disciplina fiscal, una consideración importante para Argentina, donde la inflación crónica se ha asociado con déficits fiscales persistentes

En Ecuador, el gasto del sector público no financiero aumentó de alrededor del 26 por ciento del PIB en la segunda mitad de la década de 1990 al 43 por ciento en 2014. Para financiar esta expansión, el gobierno utilizó las ganancias extraordinarias derivadas de los altos precios del petróleo, recibió financiación e impago de la deuda externa privada.

El banco central también emitió papel y lo transfirió al gobierno para pagar sus cuentas; esta acción solo fue posible porque la Constitución de 2008 eliminó la independen cia del banco central promulgada en 1998, que prohibía el financiamiento del gobierno por parte del banco central.

Como resultado, el riesgo país de Ecuador se ha mantenido alto y muy por encima del de sus vecinos. Para restaurar la solidez fiscal, Ecuador ha restringido la demanda agregada, enviando el crecimiento per cápita a territorio negativo durante los últimos cinco años, una tendencia que se espera que continúe durante al menos tres años más según el FMI

Entonces, la dolarización no impulsa automáticamente el crecimiento económico: una tercera lección que aprender. A pesar del entorno internacional favorable que prevaleció durante la mayor parte de los últimos 20 años —los precios del petróleo se dispararon por encima de los niveles históricos, el dólar permaneció depreciado, las tasas de interés internacionales fueron bajas y el país recibió abundantes remesas del exterior como nunca antes— el PIB real de Ecuador creció, en promedio, 3,3 por ciento anual entre 2000 y 2019, menos que el 4,7 por ciento registrado en los 30 años anteriores.

Además, el ingreso per cápita en 2019, medido en valores constantes, fue menor que en 2012 y se ha rezagado en los últimos 20 años con respecto a sus países vecinos.

La dolarización también hace que la economía sea más vulnerable a los choques y propensa a la volatilidad, una cuarta lección que Argentina debe reflexionar

En los países que emiten su propia moneda, el tipo de cambio se deprecia luego de un choque, induciendo un cambio en los precios relativos que favorece la producción interna y las exportaciones. Pero en una economía dolarizada, debido a que ya no existe un tipo de cambio que funcione como amortiguador, la actividad económica recibe todo el impacto de los choques externos.

Esta vulnerabilidad se exacerba si el país es exportador de materias primas. Para Ecuador, la apreciación del dólar ocurre en conjunto con una disminución en el precio del petróleo.

La economía, por tanto, sufre un doble golpe: las finanzas públicas sufren la caída del precio del petróleo, mientras que las exportaciones se ven afectadas por una pérdida de competitividad provocada por el fortalecimiento del dólar.

Y, debido a que el dólar se deprecia con un alza en el precio del petróleo, los auges se magnifican y los ciclos económicos se amplifican. Durante 2000-2019, la desviación estándar del crecimiento del PIB real fue de 2,66 en Ecuador, superior a la de Chile, Colombia y Perú, donde fue de 2,1, 1,79 y 2,44, respectivamente.

Una quinta lección es que las economías dolarizadas se vuelven menos competitivas, a menos que el mercado laboral sea flexible

En Ecuador, los salarios no se ajustan a la baja y la movilidad laboral es limitada. Por lo tanto, las empresas no pueden ajustar sus co stos de producción cuando es necesario. En los países que emiten su propia moneda, el tipo de cambio hace el truco: los salarios en dólares bajan como resultado de la depreciación que sigue a un shock negativo, siempre que el banco central mantenga la inflación bajo control.

Además, en Ecuador, las políticas populistas han aumentado los salarios mínimos reales en más del 50 por ciento desde 2007. En relación con los países vecinos, los salarios mínimos en dólares pasaron de ser los más bajos en 2000 a los más altos a fines de 2019.

Veinte años de datos de Ecuador sugieren que la dolarización es una solución rápida pero no aborda los problemas subyacentes que frenan a los países

Mantener políticas económicas sólidas e introducir reformas estructurales orientadas al crecimiento son igualmente importantes, incluso si un país está dolarizado. Además, el estado de derecho y contar con instituciones políticas y econà ³micas sólidas son cruciales para impulsar la inversión.

De lo contrario, los países se vuelven disfuncionales y generan desequilibrios económicos que se ajustan ya sea por inflación (cuando emiten su propia moneda) o por bajo crecimiento económico y alto desempleo (si están dolarizados). El resultado, inevitablemente, es la falta de progreso económico y social, independientemente de la moneda que se utilice.

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(Tratar de) entender el mensaje

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Javier Milei rompió todas las proyecciones. Obtuvo más de siete millones de votos en las Primarias y se impuso en una elección de tercios que abre un enorme interrogante de cara a octubre. El voto a Milei llegó al 30 por ciento del total y atravesó toda la Argentina, sin distinción de clases sociales ni ubicación geográfica. Desde las ciudades ricas hasta los parajes más alejados. Castigo a la grieta y a las frustraciones económicas de los últimos años, con la inflación indomable como protagonista. Castigo al Gobierno, pero peor castigo a Cambiemos, que perdió su condición de primera oposición, con un caudal de votos decepcionante para Patricia Bullrich y aún más para Horacio Rodríguez Larreta, quien fue cuarto en las preferencias y quedó fuera de la carrera presidencial. 

Sergio Massa fue el segundo más votado en forma individual, pero enfrenta el rumbo a octubre con muchos más problemas que los otros candidatos. Milei puede darse el lujo de radicalizarse aún más. Bullrich puede moverse a discreción para captar algún voto. Massa debe concentrar toda su fuerza en evitar que la economía termine de estallar al mismo tiempo en que intente convencer que es la opción más racional, de centro, en una elección atípica. 

¿Cómo gana un candidato cuya carta de presentación es “romper todo”?

¿Que promete destruir todo el Estado y avanzar sobre derechos elementales y adquiridos? Las explicaciones son múltiples y no se agotan en esta ni en tantas otras explicaciones. Agotamiento de una política que en cuarenta años de democracia dejó tantos sinsabores como escasas alegrías. Rechazo a la grieta exacerbada (y agotadora) entre el Gobierno y Cambiemos. Cristina-Macri, Macri-Cristina. Años acumulados de frustraciones económicas. Particularmente en los últimos ocho años, con vuelta al FMI, inflación desmesurada y una pobreza consolidada en torno al 40 por ciento de la población. No importan las responsabilidades. La sociedad desespera -exige- por soluciones que no llegan. 

El voto fue transversal. Desde los más jóvenes hasta los más viejos. En provincias donde ganó Cambiemos y en donde se había impuesto Unión por la Patria. También en Misiones. En Posadas y en los municipios más lejanos. Incluso en el único municipio donde había ganado Cambiemos. 

Pero no se trata apenas de un voto “bronca”, pasional, enojado. Una primera lectura advierte que en el caso de Misiones, el voto fue muy pensado. Misiones tenía 988.482 electores habilitados y la participación llegó al 66,56 por ciento. 

En el caso de los candidatos a presidente, hubo 658.000 votos positivos. Milei se quedó con 280.852 votos, el 45.18% del total. En segundo lugar, quedó Sergio Massa con 158.878 sufragios -177.429 en total con los de Juan Grabois-. En la interna de Cambiemos, Patricia Bullrich sacó 83.052 y Horacio Rodríguez Larreta apenas 40.301.

En el ámbito presidencial el mensaje fue contundente. Milei sacó amplia distancia sin depender de los candidatos al Congreso, que no llegaron a los nueve mil votos.  Massa logró superar los 150 mil votos. Bullrich y Larreta por debajo de los cien. Terceros incluso en la suma. 

Pero es muy distinto el escenario en la elección de los representantes misioneros para el Congreso. Allí hubo 300.518 votos positivos de los 988.482 electores. Pero el voto en blanco fue superior: casi 50 mil votos más. En total, 350.435 votos misioneros fueron a las urnas y decidieron votar en blanco para la categoría legisladores. Un castigo particular para las oposiciones. 

Allí la Renovación, con Carlos Arce como candidato a senador, obtuvo 152.345 votos, el 48.03% del total. Martín Goerling, el candidato a senador de Bullrich se quedó con 78.796, cinco mil menos que la candidata presidencial y 38 mil más que su rival radical, Ariel Pianesi, quien encabezaba la lista de Larreta, y apenas consiguió 41.907. Cambiemos terminó segundo en nivel parlamentario, pero con una particularidad: en Concepción de la Sierra, el único municipio donde se impuso un intendente de esa alianza, terminó tercero detrás de Milei y Massa. De hecho, Larreta, que era el líder del espacio en el que se referencia Hugo Humeniuk, salió cuarto, detrás de Bullrich. 

Pésimo negocio el del radicalismo misionero, que negoció quedarse con la candidatura a gobernador de Cambiemos en las provinciales de mayo y Martín Arjol cayó derrotado a más de 40 puntos del gobernador electo, Hugo Passalacqua. 

Ahora, la otra joven “promesa”, Ariel Pianesi, se convirtió en la cara de la derrota ante una anodina lista del PRO puro, que tuvo como beneficiarios a Martín Goerling y el desconocido Emmanuel Bianchetti. La renovación radical quedó a medio camino. 

El otro gran derrotado fue Pedro Puerta. El hijo apostó por Larreta y el intendente porteño terminó cuarto en Apóstoles. La tierra de la yerba mate repudió con fuerza la promesa de Larreta de desregular el mercado yerbatero, una idea que germina en Cambiemos, pero que también, vaya paradoja, está en mente del candidato ganador. 

La sociedad misionera volvió a ratificar el respaldo al “modelo misionerista” que propone la Renovación y que se enfoca en buscar soluciones para los problemas locales sin atarse a la suerte de los gobiernos nacionales. Fue contundente en mayo, con la elección de Passalacqua. Ahora volvió a marcar amplias distancias con las oposiciones. Los ganadores de la interna en la alianza Cambiemos prácticamente no hicieron campaña ni emitieron propuestas pensadas para Misiones. Los radicales enrolados en el espacio de Larreta callaron cuando el candidato prometió la desregulación para la yerba mate. Intentaron negar la realidad cuando las palabras del candidato presidencial no dejaban lugar a dudas. Los resultados son inapelables. 

A pesar de la crisis nacional, en Misiones la economía está pasando por un buen momento, favorecida por una asimetría inversa -el tipo de cambio alto-, que atrae a miles de compradores de Brasil y Paraguay en un boom de consumo que escapa incluso a la evaluación fiscal. El empleo registrado atraviesa uno de sus mejores momentos históricos y la Provincia sigue recibiendo inversiones y empresas nuevas. El sector turístico que vive un boom desde la salida de la pandemia, concentra inversiones en Puerto Iguazú, que superan los 25 millones de dólares, para generar nuevas opciones hoteleras y un enorme Centro de Convenciones, con capacidad para diez mil asistentes. En Posadas también crece la oferta para el turismo de negocios y corporativo. La inversión privada es apuntalada por la gestión oficial que mejora la infraestructura y los servicios. Apenas pasadas las elecciones, el gobernador Oscar Herrera Ahuad viajó a Buenos Aires a conseguir fondos para seguir con la modernización de los aeropuertos de Posadas e Iguazú. Se estiman más de cinco mil millones de pesos para las obras que estarán a cargo de la Provincia. En paralelo, se avanza en las gestiones para la continuidad de los programas Ahora Misiones+21 y el Ahora Canasta, vitales para cuidar el bolsillo. 

“Uno debe ser muy respetuoso, como siempre, de la opinión del electorado.  Entiendo que hay que hacer una lectura hacia adentro desde los diferentes espacios políticos y también hacia afuera, viendo qué es lo que quiere la sociedad. En esa línea, la discusión que vemos hoy, muy banalizada, de echar culpas, es una discusión muy estéril, que no construye. La discusión que construye es aquella donde uno debe hacerse una autocrítica en todos los niveles”, destacó Herrera Ahuad como una primera mirada de las PASO. 

Aunque se seguirá trabajando por la opción elegida en las PASO, el misionerismo está primero. 

“Vamos a reafirmar el compromiso ahora más que nunca de defender lo nuestro frente a los próximos compromisos electorales y de Gobierno, donde se refuerza la importancia de los representantes propios por el sesgo del candidato elegido en el país, distinto al gobierno y a la principal oposición”, aseguró Carlos Rovira

No sería la primera vez que se gestiona con un Gobierno nacional de distinto color. 

El enojo puede ser una de las explicaciones para el voto a Milei, pero es apenas una de las aristas. Bien vale hacer la pregunta inversa. Se enojan con el votante de Milei. No entienden cómo votan a un candidato que les va a sacar los planes, que les va a quitar derechos. Pero ¿a qué derechos realmente acceden los jóvenes? ¿A qué derechos accede el 40 por ciento de la población que está en la pobreza. ¿La educación pública? ¿Todos llegan a la universidad? ¿Terminan la secundaria? ¿La salud? ¿Se atienden en el hospital público? ¿Hay turnos para todos? ¿Una salud de calidad? ¿Los planes sociales? ¿Qué expectativa tiene un joven cuya familia depende de los planes sociales? ¿Llegar a mitad de mes? ¿Qué posibilidad tiene de proyección? Las respuestas, claro, no son positivas. Son derechos que están, pero no necesariamente alcanzan y no sólo por la cuestión económica, sino por la misma dinámica de una sociedad que muta en forma acelerada al ritmo de los cambios tecnológicos y de consumo. La política tradicional no ha logrado responder a esas preguntas. Milei promete arrasar con la casta y ese modo de no ver. Que sus promesas sean difíciles de cumplir e incluso algunas inaplicables, no invalidan el atractivo. Que incluso traigan aparejadas más penas, un riesgo aceptable. Para muchos es un “perdido por perdido”. 

¿Octubre será un mero trámite? Las elecciones no se ganan hasta que se ganan. Habrá que ver cómo se mueve el tablero y cómo reaccionan Massa y Cambiemos. Milei tiene el riesgo de enredarse en su propia euforia. “Habría que decirle que ahora que es un potencial presidente, cuide sus palabras, porque impactan de otro modo y lo que está en juego es el país”, reflexiona una empresaria conocida de Misiones.

En el análisis hay una coincidencia: el escenario es de segunda vuelta. Y es posible que sea Sergio Massa el otro protagonista. ¿Por qué? Quienes abonan esta teoría aseguran que Bullrich ya tiene su techo -bajo para sus propias expectativas- y que el votante radicalizado de derecha votará a ganador. Llamativamente, Mauricio Macri envió guiños a Milei y el economista aseguró que de ganar, el ex presidente será su representante en el mundo. En definitiva, postulan ideas casi idénticas. 

El voto de Larreta, se advierte, es más de centro, por lo que aunque se retenga una parte en Cambiemos, el resto puede ir a Massa. A eso se suma el voto de Juan Schiaretti, cuya performance no habilita demasiadas expectativas. Y hay un voto que todavía es incógnita: el enorme porcentaje de votos en blanco y los que ni siquiera fueron a las urnas en las primarias. Habrá que convencerlos. Massa, que está prácticamente en soledad dentro del Gobierno, deberá aprovechar cada minuto para intentar enderezar el rumbo y convencer a ese indeciso de que es la opción más indicado para el momento. Hay tibios gestos de respaldo, como el de Juan Grabois y el de Guillermo Moreno. El peronismo todavía juega callado.

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El impacto en Misiones del plan Milei

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Cuando se abrieron importaciones, en Misiones hubo un pueblo que cerró”, recuerda un maderero ante una consulta sobre la aplicación del plan económico de Javier Milei, potencial presidente de la Argentina. 

Era muy complicado producir acá en el uno a uno. Hoy están trabajando como cooperativa y muy bien”, coincide Ramón Almada, uno de los pobladores de Garuhapé Mi, el pueblo en cuestión, que, literalmente, cerró en 1998. La apertura indiscriminada de las importaciones durante el menemismo fue el detonante para que la fábrica de terciados bajara las persianas después de varios años de complicaciones. Todo un pueblo quedó a la deriva. El pueblo tardó años en recuperarse. La fábrica ahora es una cooperativa, que reabrió con el apoyo del Estado misionero. 

En el sector forestal advierten que volver a un modelo de apertura indiscriminada de las importaciones, sería una nueva sentencia de muerte para decenas de Pymes que hoy ya atraviesan enormes dramas por la suba del dólar. En Misiones están en peligro más de ocho mil puestos de trabajo. 

No sería el único dolor de cabeza para Misiones si se concreta el plan económico de Milei. 

El decálogo de medidas del potencial presidente es drástico. ¿Qué pasaría en Misiones si se aplican?

La medida más mediática es la dolarización. Aunque nadie puede precisar demasiado el cómo. El Banco Central que Milei quiere liquidar, no cuenta con los dólares necesarios ni siquiera para ir a un uno a uno como en la Convertibilidad. Aunque no hay base cierta sobre la que realizar una aproximación, para entender la dolarización hay que sacar cuentas sencillas: dividir el salario mínimo -112.500 pesos- por el dólar oficial. Ese sería el salario dolarizado: 324 dólares. Si la conversión se hace al valor blue (de este viernes), el resultado es de apenas 144 dólares. Algunos economistas sostienen que será aún más bajo. Obviamente, los precios no bajarán con la misma velocidad. 

“No existe evidencia contundente de que los países que dolarizaron su economía hayan tenido más o menos inversión que los países no dolarizados. En general no controlaron su déficit fiscal y viven en acuerdos con el FMI. Tuvieron un crecimiento menor que países similares no dolarizados y son más vulnerables a los Shock externos (baja del precio de lo que exportan o suba de lo que importan), lo que puede generar más desempleo ante estos fenómenos”, describe el economista Guillermo Knass.

Armar la valijas

Más allá de la discusión por el salario, la dolarización tendría un impacto directo en una actividad sensible de Misiones y que hoy atraviesa uno de sus mejores momentos: el turismo. Del turismo dependen cerca de 25 mil empleos. La actividad no deja de atraer inversiones: nuevos hoteles en la selva, glampings y modernos Centros de Convenciones. Solo Iguazú concentra ahora inversiones por más de 25 millones de dólares. 

En Puerto Iguazú, además del posible récord de ingresos a las Cataratas del Iguazú, se vive un intenso movimiento comercial y gastronómico gracias a que los vecinos de Brasil y de Paraguay cruzan la frontera para consumir y degustar las distintas opciones que tiene la ciudad, atraídos por el tipo de cambio. Claramente, esto se da debido a la paridad internacional que hace que todo sea más accesible para los extranjeros, a raíz de que con mayor depreciación, mayor poder adquisitivo.  

“Una dolarización traería aparejado un encarecimiento en términos de tipo de cambio real y nominal de todos los bienes y servicios que se  comercializan en el país. Esto, para la actividad turística de Iguazú no sería favorable y perdería competitividad”, explica el licenciado Nicolás Benítez Caballero, integrante del equipo técnico del ITUREM.  

“Si bien hoy el turismo se ha desarrollado mucho más de lo  que estaba cuando el país transitó la convertibilidad -de 1991 al 2001 – destacando que en el  2022 la contribución al PBI del sector de viajes y turismo de la Argentina aumentó en un 39% respecto al 2021 (últimos datos observados), evidentemente, se trata de una actividad que creció notoriamente en los últimos años y, debido a la globalización, seguirá esa senda. No obstante, dolarizar traerá un detrimento al comercio fronterizo que se evidencia en  Misiones, sabiendo que el 90% de nuestra provincia limita con Brasil y Paraguay. A esto, también, adherir el viajero internacional que proviene de diversas partes del mundo e ingresa  al país por Iguazú y luego realiza su recorrido por el resto del país; por lo cual  dolarizar dispondrá que, eventualmente, este segmento también se vea reducido. En conclusión, la posible conversión de la economía hacia el dólar no será beneficiosa para Iguazú, que verá reducida la actividad comercial y también, en cierto aspecto, la turística provocando así una reducción de las diferentes variables que motorizan las economías regionales que son elementales para la generación de puestos de  trabajo, inversión y estructura que, como bien se sabe, son los pilares para un futuro  prometedor”, enumeró el especialista. 

Ganate un voucher

El plan de Milei también incluye un fuerte recorte del gasto público y una reforma tributaria que baje impuestos, flexibilización laboral y apertura unilateral del comercio internacional. 

El gasto público pretende reducirlo con el corrimiento del Estado de la mayoría de sus responsabilidades y la eliminación de ministerios para quedarse con apenas ocho -hoy son unos excesivos 21- y eliminar carteras clave como Educación, Salud, Ciencia y Turismo.

Aunque en la práctica, la Educación depende de las provincias, Nación gira fondos para infraestructura y becas. Misiones recibe al año más de 12 mil millones por las becas Progresar a razón de 20 mil pesos cada una. Desaparecerían. Y no sólo los chicos perderían ese respaldo, sino los comercios de cercanía. El kiosko, la librería, la leche y el azúcar. 

A cambio, Milei promete un sistema de “vouchers” para incentivar la competencia entre escuelas y de ese modo “mejorar la calidad”. Aunque se aclara, será “para pobres”. Y cursar en la universidad, costaría un arancel en el orden del 1.500.000 ó 2.000.000 de pesos al año, según un estudio de la Universidad Nacional de San Juan.

El sistema de vouchers educativos fue promocionado durante los años 60 por Milton Friedman como una alternativa liberal que favoreciera la elección voluntaria de cada padre sobre la educación de sus hijos. El sistema fue adoptado con suerte dispar en un puñado de países, con Chile como más cercano. Pero los jóvenes chilenos que venían a estudiar a la Argentina, hicieron una revolución para cambiar el sistema.

Suecia fue otro. Los resultados de los exámenes PISA, una muestra global del conocimiento de los alumnos de 15 años, fueron un duro golpe para el país, que sufrió el más brusco descenso en sus calificaciones entre todos los países evaluados entre los años 2003 al 2012. Un cuarto de los estudiantes no obtenía el mínimo esperado en las pruebas de matemáticas, la cantidad de alumnos sobresalientes se redujo a la mitad y las calificaciones empeoraban en todos los ámbitos analizados. 

Uno de los principales inconvenientes es que la responsabilidad migró del Estado hacia los padres: ellos son ahora los responsables de juzgar si la educación recibida es de buena o mala calidad sin que tengan en todos los casos las herramientas necesarias para hacerlo. No hay castigos ni intervenciones para las escuelas, sino que se «supone» que el mercado la castigará. La evidencia sugiere que esto no ocurre.

En Chile el sistema generó una enorme segregación entre escuelas ricas y pobres, ya que las escuelas privadas pueden seleccionar a los alumnos según sus criterios y cobrar una diferencia entre el valor del voucher y el costo real de la educación, lo que excluye a los sectores más vulnerables y crea brechas entre los distintos tipos de escuelas. Las escuelas de menores recursos, obviamente, tuvieron peores resultados en calidad educativa. 

El sistema no garantiza mejores resultados académicos, ya que la competencia entre las escuelas puede llevar a una estandarización de los contenidos, una pérdida de la diversidad pedagógica y una presión por obtener buenos puntajes en las pruebas externas, sin considerar otros aspectos del desarrollo integral de los alumnos.

“Hoy no hay ningún país del mundo que avance hacia un sistema de vouchers. Fue una corriente de los 80 y principios de los 90 que se agotó. Incluso el Banco Mundial y la OCDE, basados en los datos de las pruebas PISA, se posicionan en contra de estimular vouchers”, describe el pedagogo Mariano Narodowski.

Y agrega. “Hoy un Presidente no puede establecer un sistema de vouchers educativos porque según la Constitución de 1853 (con sus reformas de 1860 y 1994) la educación depende de cada una las provincias, no del gobierno nacional. Es decir, para instalar un sistema de libre elección de escuelas se debería modificar el artículo quinto de la Constitución Nacional, desempoderar a las provincias, nacionalizar la educación y cambiar el esquema de coparticipación federal de impuestos. 

Pero si aún así quieren hacerlo, hay algunas opciones algo menos lisérgicas:

  • Opción A: Dinamitar el Ministerio de Educación de la Nación y todo ese gasto transferirlo a las familias de la Argentina. Técnicamente no sería un voucher sino una“beca”, pero nos sacamos el gusto. La dificultad es que todo el dinero nacional hoy disponible para repartir entre alrededor de 10 millones de estudiantes serían unos irrelevantes $3.000 por mes… y su única utilidad como voucher sería ayudar muy poquito a pagar la escuela privada.
  • Opción B: Semi dinamitar el Ministerio de Educación y con ese dinero establecer acuerdos pro vouchers con provincias incentivadas por mayor financiamiento nacional vía vouchers. La dificultad es que dada la exigua cantidad de dinero de la Nación destinada a la educación (y suponiendo la obviedad de que los que proponen voucher no quieren aumentar el gasto público) sólo unas pocas provincias con pocos estudiantes podrán postularse voluntariamente a la aventura. Además, faltaría una burocracia nacional muy grosa para coordinar el desbole, así que cuidado con lo que semi-dinamiten.
  • Opción C: Des-dinamitar el Ministerio de Educación e inyectarle muchos más recursos para volver a crear y gestionar escuelas nacionales en cada provincia como lo dispuso la Ley Lainez en 1905. Una dificultad adicional de este escenario absurdo es que en la Argentina de 2023 (a diferencia de la de 1905) la educación ya no está en expansión acelerada por lo que éste sobre financiado al sector nacional sería muy chico hasta que la gente lo prefiera más y se aumente el gasto o se baje el valor del voucher”.
  • Rezar para que semejante desbole salga bien en sus términos, sea bien implementado de acuerdo a su esencia y además tenga efecto positivo en la inclusión y la calidad educativa: la evidencia es controversial porque no está claro si el virtual éxito relativo de los países con vouchers se debe a los ellos o a otra cosa”, define Narodowski, profesor de la Universidad Torcuato Di Tella, académico Asociado de Argentinos por la Educación y ex ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires.

Eliminar ministerios de por sí no solucionará los problemas, aunque genere un “ahorro” en gasto público y salarios. 

“En la práctica las reparticiones quedan sin rango de ministerio sujetas a un ministerio superior o sea un ministro que coordine diversas áreas. Es cierto que el crecimiento desmedido de las reparticiones en ministerios no es bueno, pero la eliminación sin cirugía puede ser igual de malo. Las gestiones de salud o de educación se verán postergadas, ejecutadas con demora porque el ministro superior no dé curso en la rapidez necesaria a los diferentes trámites (pago de comedores, pago de programas de salud etc )”, detalla un funcionario conocedor del manejo presupuestario. En pandemia sería sencillamente un desastre. 

Unitarios y federales

Hay otra idea de Milei muy promocionada. Eliminar la coparticipación. Nuevamente, hace falta una revisión del sistema de reparto de los recursos federales. Pero una operación sin anestesia, provocaría un caos económico, dejando a las provincias en un estado de vulnerabilidad extrema. Eso sin mencionar que los recursos, en la práctica, son generados por las provincias. No por un abstracto “Nación” que atiende en Buenos Aires. En la práctica, sería muy difícil dar de baja al sistema por las trabas legales, pero un Milei presidente bien podría simplemente dejar de girar los fondos “discrecionales”. Allí, la más perjudicada serían Buenos Aires y Capital Federal. 

Eliminar la coparticipación llevaría al país a un régimen tributario como el de Brasil, dónde cada estado recauda lo que produce y una parte la envía a Nación. En la Argentina, Nación recauda y luego distribuye. 

La paradoja es que un cambio de ese tipo, corregiría en primera instancia la eterna inequidad que reclama Misiones: una actualización de la coparticipación acorde a lo que genera la economía local. Hoy Misiones aporta más de lo que recibe. 

En cambio, en el país, el modelo Milei concentrará más los recursos en las provincias más ricas y perjudicará a las más pobres acentuando el crecimiento demográfico. El centro del país crecerá más que el resto también en habitantes por las corrientes migratorias. Pero puede ser peor. No está claro si el plan de Milei es quedarse con el cien por ciento de la recaudación de los impuestos nacionales, sin repartirlos. “Eso muestra un desconocimiento de lo que producen y aportan las provincias y apropiarse indebidamente desde la Nación de recursos que no le pertenecen”, explica un tributarista. 

Y vos no me escuchaste…

No se puede después argumentar “yo no sabía”. En su plataforma, Milei promete una reforma del sistema de salud e impulso al privado, privatización de empresas públicas, eliminar retenciones y derechos de importación y unificar el tipo de cambio. 

También una ley de alquileres que habilite libre acuerdo entre las partes, lo mismo que los aranceles médicos. 

Para las empresas, promete reducción de cargas patronales y eliminar indemnizaciones para despidos sin causa para reemplazarlas por un seguro de desempleo que frene la litigiosidad. 

Otro punto clave: Milei promete derogar la ley de tierras, que impide que los capitales extranjeros acumulen propiedades. Las tierras en manos de extranjeros en la Argentina, representan un territorio equivalente a casi la mitad de Misiones. Y justamente, en Misiones se redujo el porcentaje de tierras en manos extranjeros. Si gana Milei, nuevamente cualquier capital externo podrá hacerse de la tierra. 

Romper paredes

¿Qué pasaría si se privatiza la obra pública? El sistema “puede” funcionar en el caso de grandes obras de infraestructura, como una autopista que se pague con peajes o una obra eléctrica que se pueda repagar con la venta de energía. Mauricio Macri lo intentó. Pocas obras avanzaron. 

Pero el sistema anularía obras “menores” como el asfaltado de un barrio en un pueblo o la construcción de una sala de primeros auxilios en un paraje alejado. Lo mismo con las viviendas. ¿Qué constructora haría un barrio popular en Pozo Azul sin garantía de cobro? El sistema UVA que implementó el Gobierno anterior, casi lleva a la ruina a los tomadores de créditos. El Gobierno misionero fue uno de los que salió al rescate

La obra pública además impulsa el empleo. Misiones tiene hoy diez mil empleos vinculados a la construcción. No hay que ir demasiado lejos para evaluar el impacto de la parálisis de la obra pública. En noviembre de 2019, últimos días de la era Macri, Misiones tenía 7.527 trabajadores registrados. Desde noviembre de 2015, se perdieron 5.284 puestos de trabajo, equivalente al 41,2%.

En contraste, ahora Misiones acumula 27 meses consecutivos de crecimiento interanual del empleo en la construcción. El último dato oficial marcaba 9.592 puestos de trabajo registrados en la construcción. Y casi 500 empresas activas. 

Toco madera

Volvamos a la apertura de importaciones y su impacto en Misiones. La memoria está fresca. El Gobierno de Mauricio Macri abrió la importación de fenólicos entre 2016 y 2017. 

Muchas Pymes cerraron. Se quería importar casas de China. Si se abren importaciones las más perjudicadas van a ser las economías regionales, que además no tenemos poder para defendernos. Y somos las que generamos trabajo y riqueza. Nos va a perjudicar mucho”, cuenta, preocupado Guillermo Fachinello, presidente de la Confederación Económica de Misiones y maderero de larga historia. “Vamos a terminar tomando té de la India y yerba de Uruguay”, lanza con ironía. 

Fachinello sostiene que a pesar del momento de crisis, el sector forestal no está despidiendo. “Sí puede haber reducción de horas, nos está costando mucho seguir con los sueldos. Y ahora con las altas tasas de interés, será complicado la cuestión financiera. Hay que enfriar la cabeza”. 

El sector forestal es clave por obvias razones. Grandes empresas, más de 600 aserraderos y cerca de diez mil empleos. 

Milei no vino a Misiones a hacer campaña. En 2018 había venido a Posadas a hablar de capitalismo.

El presidente de la Federación Argentina de la Industria de la Madera, Román Queiroz fue tajante: “Todos los modelos son discutibles, menos el de Milei”. Al respecto, señaló que lo votan “porque es un loco y grita”, pero no tiene un modelo sino “maneras de intentar gobernar y va a quitar derechos a un montón de ciudadanos”. 

“La gente vota en contra de sus propios derechos. Me preocupa y nos tiene que ocupar. Tenemos que ver qué hicimos para que la juventud haya votado a Milei. Es culpa nuestra por no llevar la política a nuestras casas y hacer pensar que la política es solo lo económico”, opinó.

“Abrir las importaciones sin ningún miramiento, traería enormes dificultades a las Pymes. Decir que la obra pública desaparece, eso nos preocupa mucho a las Pymes. El 30 por ciento de lo que se produce en las pymes forestales va a la obra pública, imagínense lo que pasaría si se paraliza la obra pública”, explicó. 

Queiroz también hizo un inusual mea culpa sobre la crisis actual. “Si sube el dólar oficial subimos los precios, si sube el blue, también. Un poco porque nos queremos proteger, otro por ser oportunistas. Hay culpa e irresponsabilidad del sector privado. No todo es culpa del sector político, si creemos eso estamos equivocados. Es culpa de todos”. 

“No tenemos proyecciones. Esta semana fue de muchos problemas, pero los argentinos somos parte de ese problema, En el sector privado somos cómplices, todos y me incluyo. Todos tocamos la lista de precios. Entiendo que queremos protegernos, pero tenemos que hacernos cargo también”, se sinceró.

La apertura de importaciones durante los 90 provocó el cierre de muchas Pymes forestales. Lo mismo que sucedió entre 2016 y 2017 con la apertura de importaciones de fenólicos, que paralizó a la industria maderera.  En contraste, Milei promete en su plataforma, “estímulos impositivos en materia forestal y garantizar estabilidad de las inversiones”. 

Otro ejemplo se puede encontrar en una industria emblemática en Misiones. Dass llegó a Eldorado en 2007. Llegó a tener 1.500 empleados. Durante el macrismo, que impuso una apertura de importaciones, la fábrica estuvo al borde del cierre y despidió a 1.200 operarios. Hoy tiene 520 y 25 fueron incorporados en las últimas semanas.

“En 2017 empezaron los despidos masivos y duraron todo 2018. Impacto directo de la apertura indiscriminada de importaciones. Me da tristeza que la bronca nos haga elegir volver a lo mismo”, definió Darío Vera, delegado gremial de Dass. 

Hasta los países más liberales restringen las importaciones argumentando cuestiones sanitarias, de control de calidad y de dumping de precios. La apertura indiscriminada en los 90 llevó al cierre de fábricas y comercios y a una desocupación en la Argentina del 21%.

Mate amargo

¿Y qué pasaría con la yerba? A diferencia de Cambiemos, que presentó en el Congreso un proyecto de ley para desregular la economía -firmado entre otros por Alfredo Schiavoni, candidato del derrotado Horacio Rodríguez Larreta-, Milei no habló específicamente de la yerba. De hecho, nunca vino a Misiones a hacer campaña.

Sin embargo, vale repasar sus discursos para advertir que Milei piensa más o menos lo mismo que Larreta. “El tema de la yerba, el tema del precio sostén, toda esa parafernalia de un Gobierno metiéndose: desregulación”, había dicho el intendente porteño en su última visita a Misiones antes de caer derrotado ante Patricia Bullrich.

Milei piensa -y se expresa- en modo similar. “Vamos a hacer una reforma del Estado. No sólo de tamaño, sino por la maraña de regulaciones que se desprende de las oficinas estatales, que entorpece el desarrollo de la economía. La función del Estado no es entrometerse en cada aspecto de la vida de los individuos. Nuestra primera acción de Gobierno será una reforma completa del Estado para volver a un modelo que teníamos antes de la llegada del kirchnerismo al poder”. 

En el modelo previo al kirchnerismo, no existía el Instituto Nacional de la Yerba Mate, que entró a funcionar en 2002 después de la crisis derivada de la desregulación de la economía durante la década previa, como parte esencial del plan Cavallo. La yerba valía limosnas y se produjo una enorme transferencia de recursos del sector productivo al industrial comercial, calculada en más de mil millones de dólares. 

Ante el avance de ideas similares, los productores se reunieron el miércoles en Apóstoles y emitieron un documento con una encendida defensa del modelo actual. 

“Expresamos nuestra defensa a la plena vigencia del INYM, entendiendo que contribuye decididamente al crecimiento y desarrollo de la chacra, que reủne a 15 mil tareferos, 12.500 productores, 49 cooperativas, 200 secaderos y 100 industrias, con la generación de trabajo y la dinamización de la economía en esta región el país. Con el INYM, se jerarquizó la actividad y en ese marco, desde entonces se atienden aspectos sensibles como la fijación de un precio mínimo para la materia prima, se realizan relevamientos para definir líneas de acción, como los datos estadísticos y el registro de productores y yerbales; se implementan proyectos para mejorar el rendimiento de las cosechas y optimizar la calidad, fortaleciendo el mercado, en apoyo directo a todos los eslabones de la cadena yerbatera”, señala el documento. Y agrega, para no dejar dudas: “En la actualidad la actividad yerbatera atraviesa un muy buen momento, pocas veces registrado en sus más de 100 años de cultivo sistemático, ya que el precio de la hoja verde se paga a los productores hasta 140 pesos el kilo de hoja verde, es decir por encima del valor oficial, y en el primer semestre de 2023, las industrias despacharon la mayor cantidad de paquetes de la historia, alcanzando un récord de 138.749.599 mil kilos de ventas en el mercado interno, es decir, aumentó el consumo”.

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