Rovira

Los números que hay que mirar

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Los datos económicos marcan que Misiones cerró el año 2024 con una proyección positiva, después de un primer semestre con pérdida de empleo y parálisis de inversiones. El dato más fuerte es el de la construcción, que tiene a la provincia como protagonista: Posadas es la quinta capital del país donde más crecieron los permisos de construcción.  Hasta octubre, la capital misionera otorgó se 282 permisos de construcción, con una variación interanual de de 12,8 por ciento, por debajo de Neuquén, que lidera con 68,7 por ciento -atado al desarrollo de Vaca Muerta-, San Miguel de Tucumán, con 41, pero solo 55 permisos nuevos, San Juan, con 28,4 por ciento y 86 permisos y Ushuaia, con el mismo porcentaje y 344 permisos otorgados. Posadas está por encima de Capital Federal, que sólo registró un crecimiento de 12,5 por ciento. 

En Posadas el 12,8 por ciento de crecimiento interanual de permisos de edificación, fue acompañado por una expansión en superficie del 36,1 por ciento. En Corrientes los permisos cayeron 9,5 por ciento y la superficie 8,8 por ciento. En Resistencia los permisos bajaron 48,6 por ciento y la superficie 47,2 por ciento. En Formosa la caída fue de 30,8 y 8,4 por ciento, respectivamente.

Posadas es también, por lejos, la capital con crecimiento acumulado mayor en la región. Registra 282 permisos de construcción hasta octubre, con 173.691 metros cuadrados de superficie a construir. Corrientes tiene solo 143, con 70.592 metros cuadrados, Resistencia 188 y 43.610 metros cuadrados y Formosa 213, con 51.815 metros cuadrados. El último dato disponible también marca que hay 6.316 empleos registrados en la construcción. 

Esa recuperación va de la mano del otro dato, también de octubre, que marca un crecimiento del empleo registrado en el sector privado. Aunque el acumulado del año sigue en rojo, Misiones registra 103.646 asalariados formales en el sector privado, cifra que representa una suba en el orden mensual del 0,2%. Ese incremento generó la recuperación de 169 empleos en octubre. De este modo, en los últimos dos meses Misiones logró recuperar 734 empleos. 

Misiones es la única del NEA en superar los cien mil puestos de trabajo registrados en el sector privado. Corrientes tiene solo 78.596, Chaco 73.592 y Formosa sólo 38.886 empleos en el sector privado. En el Norte Grande, Misiones está tercera, detrás de Tucumán, con 160.214 empleos y Salta, con 127.110. En el ranking nacional, Misiones se ubica en el puesto once entre las provincias con más empleo por debajo del big five -Buenos Aires, CABA, Santa Fe, Córdoba y Mendoza-, Salta, Tucumán, Entre Ríos y Neuquén, apalancada sobre el atractivo de inversiones que es Vaca Muerta.

El saldo cobra mayor dimensión si se tienen en cuenta los factores externos que enfrentó Misiones durante todo 2024. La devaluación de diciembre de 2023 con la que se presentó en sociedad el presidente Javier Milei, trajo nuevamente consigo las asimetrías externas y agigantó las internas -los combustibles están, en promedio, cien pesos más caros que en Buenos Aires-. El desbalance económico convivió con la parálisis de la inversión pública nacional en infraestructura y un ajuste inédito en transferencias a las provincias, además de recortes en programas sociales y en áreas críticas como salud y educación. Misiones absorbió el impacto mucho mejor que otras provincias y pudo pasar la etapa crítica sin demasiados sobresaltos. 

De todos modos, hay situaciones que no dependen de lo que pueda hacer la Provincia. El desfinanciamiento en infraestructura comienza a hacerse insoportable. Tanto que la Confederación Económica de Misiones, complaciente hasta aquí con las políticas de ajuste, tuvo que salir a reclamar que Nación parche los baches que surgieron en las rutas nacionales 12 y 14 tras un año de desinversión, pese a que en diez meses los peajes aumentaron un acumulado de 379,8 por ciento. El mismo año en el que los combustibles aumentaron 262 por ciento y con ello la recaudación del impuesto destinado a financiar el mantenimiento de caminos, rutas y obras de infraestructura como accesos y puentes. El altar del déficit cero devoró todos los recursos. En Misiones, en cambio, la Provincia asiste a los municipios para la compra de maquinaria pesada para mejorar caminos, accesos y rutas productivas. El viernes el ministro de Hacienda, Adolfo Safrán, entregó máquinas a estrenar a diez municipios. Desde julio de 2024, 23 municipios han sido beneficiados por este programa, que movilizó más de 5 millones de dólares. En diciembre se entregaron 12 máquinas con una inversión de 2.208.065.591 de pesos, y se prevé sumar otros 6 créditos equivalentes a 1.264.885.201. Los créditos del programa tienen condiciones diferenciadas. Los municipios de primera categoría disponen de 24 meses para la devolución con una bonificación del 38% de la tasa Badlar, mientras que los de segunda categoría cuentan con 36 meses y una bonificación del 69%.

El otro sector que sintió de lleno el cambio de época fue el yerbatero, con un sector productivo hundido en la desregulación y una industria que enfrentó una inesperada caída en la demanda interna. Aunque parezca un detalle menor, los paquetes de medio kilo ganan paulatinamente terreno ante los de un kilo, lo que evidencia que no se perdió la costumbre del mate, sino que flaquea el bolsillo. Los precios en las góndolas, mal que le pese a Federico Sturzenegger, el ministro desregulador, no bajaron: aumentaron 91,9 por ciento desde diciembre pasado. La rentabilidad yerbatera no se quedó en Misiones. 

La producción se plantó en un precio mínimo de 450 pesos para iniciar la cosecha gruesa y se recuesta en el acompañamiento del Gobierno provincial. Es un valor que respalda la administración de Hugo Passalacqua, aunque legalmente no tenga cómo hacerlo tangible tras la pérdida de facultades del Instituto Nacional de la Yerba Mate, con el DNU de la desregulación de la economía. La apuesta es la trazabilidad, para monitorear costos de producción, stocks y premiar a las industrias y cooperativas que paguen precios acorde. 

La Provincia también atiende el frente del consumo, pilar clave del empleo y la actividad. Los Ahora tienen garantía asegurada en los primeros meses del año y fueron pilar del consumo durante todo 2024 en un contexto de caída del consumo en el país y asimetrías cambiarias con Brasil y Paraguay. 

Según la Cámara de Comercio de Posadas, estos programas permitieron sostener e incluso aumentar el nivel de ventas en diversos rubros, evitando así una caída más pronunciada.

Desde el Gobierno provincial se trabaja en la incorporación de nuevos medios de pago, promociones y beneficios. También se analizan posibles ajustes en las condiciones de los programas para mejorar la competitividad del comercio misionero frente a las ofertas en países vecinos. Entre las opciones evaluadas se encuentran cambios en la estructura de cuotas y reintegros, teniendo en cuenta el impacto financiero que cada alternativa conlleva.

El respaldo financiero de la Provincia a través de esos programas sirvió sin dudas para soportar el vendaval. Y la confianza del sector empresario en una pronta recuperación se refleja no sólo en las palabras de los muchos entrevistados por Economis, sino por los datos duros: el número de empleadores en Misiones creció 1,6% mensual en octubre, aunque todavía está 3,8% debajo de los niveles previos al cambio del gobierno nacional. 

¿Por qué todo este escenario cobra relevancia? Porque sirve para evaluar la situación en el contexto nacional. El contraste es fuerte y marca que como nunca, la estabilidad y recuperación económica dependerán mucho más de las gestiones locales que de la “macro”.

Entre noviembre de 2023 y septiembre de 2024, en la Argentina se perdieron 11.931 empleadores, señala el último estudio del Centro de Economía Política Argentina. En términos absolutos, “Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas” es el sector más afectado, con una pérdida de 2.515 empleadores. En términos relativos, el sector más afectado es la construcción, que ha registrado una pérdida del 6,5% en el total de empleadores. En el mismo período, se perdieron 215.981 puestos de trabajo registrados en unidades productivas (-2,19%).

El sector de la Construcción es el más afectado en términos de pérdida de puestos de trabajo, con una disminución de 85.233 trabajadores. También es el más afectado en términos relativos (-17,9%).

Si se analiza la reducción de casos de empleadores, se observa que los principales afectados, en estos primeros diez meses de la gestión de Milei, son las empresas de hasta 500 trabajadores/as: 99,5% del total de los casos (11.870 empresas menos). Por el contrario, la cantidad de empleadores de más de 500 trabajadores/as explican sólo el 0,5% (61 casos). En un año marcado por la recesión, el empleo registrado experimentó un fuerte retroceso, en una economía donde más del 30% de la actividad está en negro.

Pese a que en octubre último mejoró el empleo asalariado privado en 5.600 personas, la cantidad de personas con trabajo registrado retrocedió 0,2%, con unos 25.600 trabajadores menos. Durante el año, el trabajo independiente creció 3% (+90,800 trabajadores) impulsado por el monotributo social (+11,7%). 

Esa es la radiografía económica del año de Milei en el poder. La política es otra. El Presidente sigue gozando de buena imagen con números mucho más positivos en las encuestas. 

Con esos datos en mano, se envalentona para armar una nueva alianza con el Cambiemos residual, encabezado por un Mauricio Macri obligado a ir al pie. ¿El objetivo conjunto? “Derrotar al kirchnerismo”. Pobre plan de Gobierno, sobre todo si se tiene en cuenta que del kirchnerismo queda poco y nada, con un partido Justicialista atontado bajo la conducción de la Jefa que como nunca encuentra resistencias internas. ¿Derrotar al kirchnerismo y después qué? No hay una hoja de ruta clara aún en la incipiente nueva alianza, aunque los modelos económicos y los protagonistas se repiten. En definitiva, el programa económico está condicionado por el impagable préstamo que la Argentina gobernada por Macri tomó del FMI. El organismo ahora elogia las reformas de Milei y desliza críticas -no autocríticas- al acuerdo con el ex presidente: un estudio reciente señala que Argentina no logró recuperar la sostenibilidad financiera tras el fallido acuerdo Stand-By de 2018 y se vio forzada a pagar vencimientos por USD 35.000 millones entre 2022 y 2023, con una inflación elevada, déficit fiscal, escasez de reservas y una deuda pública considerable.

El informe concluyó que el programa no contempló un ajuste proporcional a la magnitud de los desequilibrios fiscales y de balanza de pagos del país. La estrategia gradual de reformas, sumada a los shocks económicos y a una ejecución deficiente, derivó en resultados muy inferiores a los previstos. El ministro que acordó ese plan era Luis Caputo. El mismo de ahora. 

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Los juegos de la paciencia

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El presidente Javier Milei enfrentará su primer desafío electoral decidido a no sacar el pie del acelerador. Tras el primer año de gestión con récord de ajuste y reformas, anunció proyectos igual de controversiales, como la profundización de la reforma laboral y previsional. Lo acompañan datos económicos favorables, como el achatamiento del índice de inflación y achique del Estado, que gozan de la aprobación mayoritaria. También otros indicadores, como tarifazos permanentes, pobreza en alza y problemas laborales complejos: desempleo en torno al 7 por ciento y ocupados demandantes que pasaron del 16% al 17,6%, una cifra más del doble que la desocupación.

Milei no parece preocuparse por esas minucias. “Estamos frente al proceso de transformación más ambicioso de la historia argentina y que, complementado con nuestras reformas en materia de salud, educación, trabajo y legales, en un contexto de mayor seguridad interna y externa, hizo que 2024 no sólo haya sido el año bisagra de nuestra historia, sino que además, simplemente manteniendo lo ya realizado, 2025 será el inicio de la reconstrucción de Argentina para que luego de 40 años volvamos a estar al tope del mundo”, prometió el Presidente en una carta publicada en las últimas horas.

Señala que el sólo hecho de alcanzar el equilibrio fiscal asegura una tasa de crecimiento anual del 4,5% per cápita, esto es, “en 15,6 años duplicaríamos nuestro PIB/c”.

El mandatario marca que “sólo considerando el DNU 70/23 y la Ley Bases se implementó una reforma estructural ocho veces más grande que la de Menem, lo cual ha implicado que Argentina suba 70 puestos en términos de libertad económica”

Los daños colaterales son un detalle. El objetivo está siendo cumplido y, como en un deja vú de los 90, la clave electoral estará en la paciencia que tengan los argentinos para sostener el rumbo. 

Los contrastes están a la vista. Mientras avanza la “transformación”, se cierran empresas y se pierde empleo. Un estudio del Centro de Economía Política Argentina detalla que la cantidad de empleadores se redujo en 11.931 casos, pasando de 512.357 en noviembre de 2023 a 500.426 en septiembre de 2024. Los sectores más impactados en términos absolutos fueron el comercio al por mayor y menor, que perdió 2.515 empleadores, seguido por el transporte y almacenamiento (-2.187) y la construcción (-1.417). En términos relativos, la construcción encabezó las pérdidas con una reducción del 6,5%, evidenciando una contracción significativa en su base empresarial.

La cantidad de trabajadores registrados en unidades productivas cayó un 2,19% durante el mismo período, lo que equivale a 215.981 empleos menos. La construcción volvió a ser el sector más afectado, con una disminución de 85.233 trabajadores (-17,9%). Le siguieron el transporte y almacenamiento (-55.316) y la industria manufacturera (-37.530). 

El último dato, que involucra a Misiones, fue el cierre de la planta industrial de Dass en Coronel Suárez. La fábrica de zapatillas de capitales brasileños anunció el despido de 300 empleados y la concentración de sus operaciones en Eldorado, donde tienen una segunda planta. El argumento de la firma es que la mudanza “se enmarca en la necesidad de adaptar las operaciones a la nueva dinámica del mercado en la Argentina, que plantea un cambio de ciclo económico, caracterizado por nuevas condiciones comerciales”. Nuevas dinámicas puede leerse como sinónimo de la apertura de importaciones y mayores costos de producción. 

Otro tanto ocurre con las fronteras. Los centros turísticos argentinos están ante una temporada mínima. La costa argentina tiene una ocupación de poco más del 60 por ciento. Las rutas a las playas de Brasil están repletas. Punta del Este también. 

Sin embargo, de acuerdo con un estudio realizado por las consultoras Taquion y REF, el 87% de los empresarios encuestados anticipa un crecimiento económico para 2025. En detalle, el 58% estima avances en el rango del 3% al 5%, mientras que un 22% espera incrementos de entre el 5% y el 10%. Cabe destacar que los empresarios mayores de 60 años se muestran como los más optimistas.

Puntualmente, sobre la política económica del Gobierno, el 88% las evalúa favorablemente para el desarrollo empresario del país. Entre los factores que contribuyen al desarrollo positivo, el 73% destaca la estabilidad macroeconómica, el 58% las políticas gubernamentales pro mercado; un 50% el acceso al crédito y financiamiento; el 39%, acceso a mercados internacionales; el 38% la cultura empresarial; el 38%, la educación y formación de capital humano; el 33% la estabilidad política y el 29% el desarrollo y la innovación.

Sergio Doval, CEO del Grupo Taquion, aseguró que los empresarios destacan la baja de la inflación y confían en que el Gobierno resolverá el resto de los problemas, que de todos modos ya estaban previamente.

Doval también indicó que “en Argentina se modificó muy rápidamente en un año la forma en que los empresarios encaran el negocio. Antes, lo principal era la búsqueda de rentabilidad y ahora se está cambiando el foco a controlar gastos, ser más eficientes y obtener la rentabilidad a través de un mejor desarrollo de la operación. En Inglaterra, por ejemplo, un negocio que deja 6% de rentabilidad anual es algo extraordinario, y en Argentina nadie ponía un negocio por menos del 20% anual”.

Ese optimismo cauteloso puede observarse en las entrevistas que realizó Economis a los líderes empresarios de Misiones. Muchos coinciden en que hay que revisar proyecciones, pero que están las bases para un mejor año. Las principales empresas misioneras sostuvieron el empleo y proyectan inversiones para superar el tiempo de crisis. Los datos económicos de Misiones son mejores que en la región. Las exportaciones de las Pymes misioneras son las cuartas de mayor crecimiento en el país, con 41,9 por ciento -en el país la variación fue 27,3 por ciento- y ventas por 134,5 millones de dólares. Hay con qué, aunque el dólar planchado afecte la rentabilidad y las empresas misioneras deban soportar mayores costos que en el resto del país. La nueva suba del combustible agrandó la brecha entre los precios misioneros y los de Capital Federal: la nafta súper cuesta 1.226 pesos, (+$98 respecto a CABA), mientras que la Infinia Diesel vale 1.531, 139 pesos más que en CABA. En promedio, cien pesos más por litro.
 

Las reglas cambiaron. La paciencia también. No entenderlo implica proyectar sin rumbo. Eso le está sucediendo a la oposición. Primero creían que Milei se caía solo. Después que los tarifazos iban a despertar la ira ciudadana. Ahora que no tendrá armados sencillos para las legislativas. 

El peronismo sigue actuando como si en cualquier momento el país corriera a abrazarlo con urgencia. El Cambiemos residual, como si Milei necesitara un respaldo que a todas luces no busca ni requiere. Milei es su propia carta ganadora y seduce al votante amarillo con las transformaciones que Mauricio Macri prometió pero no cumplió. El radicalismo sostiene su papel de partenaire. Donde le dejan estar, estará cómodo. Sus dirigentes no asumen la identidad opositora y tienen pruritos con la posibilidad que los confundan con oficialistas.

La disputa real de la política estará en las provincias. Por eso se descarta que muchos imitarán al intendente porteño, Jorge Macri, el primero en desdoblar los comicios. Los gobiernos locales deberán revalidar los pergaminos en un escenario distinto. La Renovación entendió eso a la perfección y trabaja en consecuencia. Desde hace 20 años, desde el gobierno de Carlos Rovira, tiene los números en orden y autonomía para sostener el rumbo. Al mismo tiempo, garantiza gobernabilidad en el Congreso, por lo que las huestes de la Libertad Avanza, no encuentran necesidad de confrontación directa. Adrián Núñez, su referente local, se nutrió políticamente en la Renovación. 

Esa situación desconcierta a la oposición misionera, con diputados y senadores que se desviven por una foto y sobreactúan un mileísmo tardío. Su máxima aspiración es un lugarcito en alguna lista. 

La Renovación se prepara para su propio juego electoral, con un dato a favor: muchas de las políticas nacionales se aplican en Misiones desde hace años, sin resignar contención social. 

“El equilibrio fiscal es un emblema de la Renovación. Esto nos permite financiar programas como los Ahora, obras públicas y líneas de crédito, garantizando el desarrollo de la provincia. Mientras otras jurisdicciones enfrentan déficits, Misiones cierra el año con cuentas ordenadas y sin tomar deuda. Este modelo es una muestra clara de cómo un Estado presente puede ser un motor de desarrollo económico y social”, definió el secretario de Hacienda, Adolfo Safrán.

El equilibrio fiscal y la recaudación propia dan sustento a políticas propias que pueden sobrevivir pese al ajuste. Misiones, por el ajuste nacional, perdió unos $254.678 millones durante 2024. El consolidado de las provincias y CABA, a su vez, perdieron unos $ 8,6 billones. 

Sin lamentos, Misiones se acomodó en el escenario y se mantiene en acción, aunque no resigna reclamos. El gobernador Hugo Passalacqua anunció “la primera buena noticia del año”, con la continuidad de los programas Ahora hasta el 31 de marzo. Programas clave para sostener el consumo, rinden en modo superlativo en momentos de ajuste. En los últimos meses, estos programas han mostrado resultados positivos. Según datos oficiales, “Ahora Misiones” incrementó las ventas minoristas en un 15% durante el último trimestre de 2024. Entre enero y agosto de 2024, las ventas generadas por los diferentes planes alcanzaron un total de 32.725 millones de pesos, lo que representó un incremento del 10% respecto al mismo período del año anterior, a pesar de la crisis económica nacional.

En octubre, tras una mejora en las condiciones de financiamiento y los topes de ventas, el uso de los programas “Ahora” experimentó un salto significativo, con un crecimiento del 31%. Este incremento generó ventas por más de 42.870 millones de pesos, un monto comparable con todo lo registrado en 2023.

Esa ingeniería financiera que Misiones puso en marcha en 2018, con un iniciático Ahora Pan, permite ahora disputar ventas con competidores asimétricos como Encarnación o las múltiples ciudades de frontera de Brasil. Argentina es más cara para los argentinos y muy barata cruzando de vereda. Por eso los reintegros y las cuotas son herramientas saludables para los comercios y para la propia recaudación, siempre que el dinero quede circulando en la provincia.

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Ser consecuentes

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La expulsión del senador Edgardo Kueider fue un muy mal trago para el Gobierno de Javier Milei. Sepultó muy rápido un motivo de incipiente festejo: la inflación de noviembre fue de 2,4 por ciento, la más baja de los últimos cuatro años. Pero no hubo mucho tiempo para el descorche. La crisis generada por el senador desnudó la fragilidad institucional en la que se mueve el Gobierno y dejó expuesta la fractura interna entre el presidente Javier Milei y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, apuntada por habilitar la sesión que terminó por eyectar al entrerriano detenido en Paraguay a donde entró con más de 211 mil dólares sin declarar. 

Los dardos cruzados en el oficialismo son tan duros como las acusaciones de la oposición que ven en Kueider, un senador que entró por el peronismo pero se pasó raudamente a las fuerzas del cielo, una reedición del uso de la Banelco que marcó a fuego el mandato del efímero Fernando De la Rúa. “El senador candidato del PRO a presidir la Bicameral de Inteligencia (Goerling Lara) votó en contra de la expulsión del candidato de Santiago Caputo a presidir la Bicameral de Inteligencia (Kueider). Sigan la pista de la SIDE, como con la Ley Banelco. No se van a equivocar”, apuntó Germán Martínez, presidente del bloque de Unión por la Patria.

La polémica por estas horas es si la sesión es válida. Kueider pretende impugnarla con el mismo argumento que el asesor en las sombras Santiago Caputo: que Villarruel no podía estar presidiendo el debate ya que el Presidente estaba en viaje a Italia. Pero la desprolijidad juega a favor de la vice: jura que nunca fue notificada formalmente de la salida del país del Jefe de Estado y por lo tanto, seguía siendo vicepresidenta y podía presidir la sesión. Los juristas agregan que no tuvo un rol decisivo en la expulsión, por lo que no se puede impugnar su presencia en el recinto. 

La desesperación por proteger a Kueider -presidente de la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado- acarrea un riesgo colateral: dejar en evidencia el desmanejo de las cuestiones oficiales y empujar a la vicepresidenta a una eventual denuncia por incumplimiento de los deberes de funcionaria pública o usurpación de cargo

Es de práctica legal que el vice reciba el mando en el mismo momento en que el Presidente deja el país. Muchas veces en el mismo aeropuerto. Siempre ante el escribano de Gobierno y en un acto oficial. Ahora no sucedió eso. Villarruel recién firmó el traspaso a las 19, cuando la sesión ya había sucedido. Legalmente era vicepresidenta. Podía presidir el Senado. Lo que revela un hecho de gravedad mayor. Si Villarruel no miente, el país estuvo acéfalo durante siete horas.

El kirchnerismo no tiene dudas de por qué tanto énfasis en la defensa del senador detenido: el temor a que diga el origen de los dólares sin declarar. Deslizan que se trataría de un pago por la ley Bases, a la que, solícito, prestó su voto. 

Apenas cinco votaron en contra de la expulsión. Entre ellos el misionero Martín Göerling Lara. Argumentó que prefería una suspensión y no “regalarle una banca al Kirchnerismo”. Rara vara de medición. La corrupción es mala si perjudica al kirchnerismo, pero no tan mala si le puede llegar a beneficiar. Ambivalente, el ex titular de Yacyretá terminó celebrando que “hoy logramos que Kueider no pertenezca más al Senado de la Nación”.

Irónicamente, la posición del senador pro-libertario, contradice a sus aliados radicales en Misiones, que exigían la rápida expulsión del diputado puertista-libertario Germán Kiczka para recuperar su banca.

Pero la detención del senador entrerriano no es un invento del kirchnerismo: antes de la sesión, la jueza Sandra Arroyo Salgado pidió su desafuero en el marco de la causa donde se lo investiga por enriquecimiento ilícito y lavado de activos en Argentina. Kueider tiene abiertas dos causas judiciales por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos en San Isidro y en Entre Ríos. 

La crisis del Senado contrastó con la transición parlamentaria en Misiones. La Cámara de Diputados ratificó por amplia mayoría a su presidente, Oscar Herrera Ahuad y sorprendió con un giro inesperado del conductor político de la Renovación, Carlos Rovira, quien dejó la vicepresidencia primera en manos del médico Martín Cesino. La jugada, mantenida en secreto absoluto hasta para algunos protagonistas, desconcertó a la oposición, que pierde así uno de sus caballitos de batalla. Rovira será un diputado raso, dedicado a la conducción política de la Renovación, que ya tiene en sus mandos altos, a varios dirigentes que se incorporaron varios años después de la génesis de 2003. 

El dato contrasta con la oposición, donde sus dirigentes se aferran a los cargos y van rotando nombres repetidos. De hecho, el acercamiento de la alianza Cambiemos con las fuerzas libertarias busca un cobijo que garantice lugar en las listas del año que viene. En cambio, es la Renovación la que se nutre de simpatizantes libertarios que encuentran en el oficialismo un lugar donde poder ser. 

Esa simbiosis se refleja en las palabras de Jorge Negre, uno de los referentes mileístas nacionales y editor de La Derecha Diario. El español indicó que en provincias como Misiones, “donde el Frente Renovador tiene una base sólida, podría haber alianzas estratégicas”. “Es posible que en algunos casos la Libertad Avanza prefiera no competir directamente y colaborar con referentes provinciales que compartan ciertos valores. La clave será adaptarse a cada realidad local y construir sobre una base de transparencia y compromiso”, remarcó en una entrevista con Economis. Respaldo al blend. 

“Misiones es una tierra sorprendente, con desarrollo tecnológico, comercio vibrante y un estilo que podría calificarse como europeo. Es una provincia que merece más promoción”, destacó. 

“Yo tenía una imagen de otro tipo de ciudad y me sorprendió Posadas…”, contó. También relató que se enteró “que cuando el antiguo gobernador Carlos Rovira ganó las elecciones en un clima muy parecido al de Miei, con endeudamiento de quiebra y tal y el tipo lo sacó adelante. Y yo no conocía esa historia, no y de repente aquí se están criando unos nuevos personajes políticos y es bueno también que aquí nos permitan hablar y que podamos bancar a Milei como el que quiera bancar a la izquierda o a otro partido”, reflexionó. 

“Misiones es una provincia con mucho potencial. Su Silicon Misiones, su crecimiento comercial y su apertura a la tecnología la convierten en un terreno fértil para las ideas de Milei”, proyectó. 

La presencia del dirigente mileista coincidió con la Feria Smart Tech, donde empresarios de toda la provincia se reunieron para debatir cómo la tecnología impactó en la producción. El Silicon Misiones fue la sede anfitriona, con la participación de empresas locales y de Buenos Aires, que encuentran en la tierra colorada un semillero de talentos. El empleo tech creció este año a pesar de la crisis. En diciembre había 730 puestos registrados y ahora hay 796, el segundo pico más alto después de los 821 de febrero. 

Negre pareció estar más informado que algunos de sus pretendidos referentes locales. También habló de una polémica que envuelve a varios libertarios y a los dirigentes de Cambiemos, que insisten en cuestionar todas las iniciativas del Gobierno y se ensañaron con la creación de la Fiscalía contra el Cibercrimen -aunque “conceptualmente estamos de acuerdo”, como aseguró el radical Ariel Pianesi-. Votaron en contra de la ley y también de su flamante fiscal, Juan Pablo Espeche, con el argumento de que se trataba de una “ley mordaza”. Negre descartó esa teoría conspirativa: “Es un mito. Yo siempre digo lo que pienso, sin restricciones. En nuestra charla hubo críticas y debates, algo que es positivo. La libertad de expresión existe, y la mejor prueba es que logramos reunir a tantas personas interesadas en ideas nuevas”.

Pero en la Legislatura, la oposición insiste en latiguillos inconducentes con los que se escudan para votar en contra. Pianesi llevó la voz cantante en la oposición a todo. También, ambivalente, aseguró que “no cuestionamos las leyes que se tratan ni la calidad parlamentaria”. Pero votan en contra. “Llevamos mucho tiempo planteando los cambios que creemos que este cuerpo tiene que tener. Creemos que hay mucho por mejorar y estamos pidiendo la posibilidad que la minoría tenga derechos y voz”, se quejó. La contradicción es evidente. 

El radicalismo rechazó la nominación de Herrera Ahuad y de Cesino como vicepresidente. Pero aceptó sin chistar la vicepresidencia segunda para Gladys Cornelius. 

Al reasumir la presidencia, Herrera Ahuad mostró firmeza ante los embates opositores a quienes les pidió “coherencia”. Mirando al flamante fiscal de Cibercrimen, recordó que “los mismos que no votaron su pliego decían que el Parque de la Salud se iba a privatizar”, dejando a la vista que no importa qué ley sea. La oposición siempre se opone. 

Herrera Ahuad hizo un repaso de ese escenario. “Están sentados en las mismas bancas, tienen el mismo color político y tienen el mismo discurso. Han pasado 20 años, y ninguno de ellos salió a decir: “Teníamos que haber acompañado porque la salud en esta provincia es política de Estado y hoy todos los misioneros acceden a la salud. La evidencia muestra el camino”.

“Yo no reniego de atender a la política. Sí, claro, hay que atender a la política.

Pero hay que atender a la gente.

Hoy se habló mucho de ser consecuentes.

Claro que hay que ser consecuentes.

Y el único mensaje válido, siempre el mensaje que debemos escuchar primero, es el mensaje del pueblo, es el mensaje que se da en las urnas es el mensaje de la mayoría. Por eso hemos sido desde nuestra provincia y desde la clara conducción política de nuestro espacio, constructores a nivel nacional de un modelo diferente para todos. Entendemos que eso fue lo que eligieron los argentinos, transitar este camino con dolor, con mucho dolor, con compromiso, con expectativa, fe y con esperanzas. Hay que ser consecuentes, pero también hay que recordar las cosas y a mí me gusta mucho tirar la punta del hilo y ver de dónde venimos. Nosotros este año tuvimos un año altamente productivo en esta Cámara. Hemos sancionado cerca de 60 leyes, hemos aprobado otros tantos pliegos para la justicia, hemos sancionado el Presupuesto, hemos tenido el Parlamento del Norte Grande. Cumplimos con todas las cuestiones que hacen a la institucionalidad de esta cámara. Hemos transcurrido un hecho muy doloroso, nefasto, que muy poco se ha mencionado desde los otros niveles donde son consecuentes o donde piden ser consecuentes. Esta cámara a pesar de ese hecho nefasto que hubo, ha cumplido con todas las expectativas y con todos los objetivos planteados en materia de desarrollo institucional y de leyes.

No hemos dado ni un solo paso atrás. Nadie se quedó durmiendo pensando en el diputado delincuente, hemos seguido construyendo al mismo tiempo.

Tenemos que ser consecuentes con los hechos”, detalló. El hecho nefasto, claro, fue el escándalo protagonizado por Germán Kiczka, el diputado puertista libertario expulsado por inhabilidad moral tras descubrirse que tenía y distribuía material de abuso sexual infantil. La oposición en todo momento hizo silencio. El PRO dijo que era una “operación política” y ahora Horacio Loreiro se excusó: “Nunca fue nuestro. Era de Activar”. La UCR pidió un “proceso justo”. Pedro Puerta, su amigo y mentor político, se lavó las manos cuando ya no había forma de eludir responsabilidades. Desde entonces, faltó a la Cámara. Como en la última sesión. Kiczka está listo para enfrentar el juicio junto a su hermano, acusado por los mismos delitos y por abuso sexual simple de una menor. 

Ese fue el hecho “nefasto” que recordó Herrera Ahuad ante el silencio opositor. “Voy a seguir el mismo camino que hemos trazado este año. Sin la rosca pequeña esa que busca algo para darte un voto. No voy a negociar la dignidad de los misioneros, mucho menos de esta Cámara”, cerró Herrera Ahuad. 

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Los contrastes de la euforia

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El contundente triunfo de Donald Trump obliga a redefinir las categorías de análisis. Con desdén por la política y los convenciones democráticas, el republicano sacó más votos que en 2020 ante una candidata demócrata que nunca terminó de consolidar respaldos pese a las encuestas que marcaban una inédita -y fallida- paridad. No se debe caer, sin embargo, en el reduccionismo de decir que la democracia está en peligro por la vuelta del millonario a la Casa Blanca. En todo caso vale preguntarse por qué cada vez es más habitual que los outsiders se impongan ante la política tradicional, la que supuestamente representa los valores democráticos. O por qué “la democracia” dejó de ser un activo relevante para millones de ciudadanos del mundo, alejados entre sí, de distintos idiomas, colores y credos.  Aquello de que con la democracia se come, se cura y se educa, parece ser una frase alejada de las nuevas realidades. 

Hoy es Trump, antes Bolsonaro, después Bukele o Milei. Ninguno es igual aunque se definan como outsiders del sistema. Ubicarlos en un mismo esquema es poco riguroso. Pretender que Trump será aliado de Argentina sólo porque está Milei puede llevar a una trampa peligrosa, incluso para la euforia oficialista. 

Make America Great Again. El lema de Trump implica un proteccionismo alejado del ideario libertario. Lejos de dejar todo en manos del mercado, la economía de Trump estará marcada por la intervención del Estado en defensa de los estadounidenses y sus empresas. Subir aranceles para potenciar la industria y proteger a la producción agrícola están dentro del menú del republicano. Justo lo contrario a la política actual en Argentina. 

De todos modos, el Gobierno nacional se ilusiona con algún guiño que permita aliviar la presión del FMI ante los abultados vencimientos del año próximo, que exigen  profundizar el ajuste permanente que parece ya no tener más margen. La paciencia social se expresa en las encuestas y aunque el presidente Javier Milei todavía sigue teniendo banca, es cada vez mayor el descontento. 

El último trabajo de la consultora Analogías consigna que las percepciones sobre el manejo de la política económica continúan presentando diferenciales negativos (47% de desaprobación). Los encuestados se dividen casi en partes iguales ante la pregunta sobre si el Gobierno ha logrado controlar la inflación y si podrá hacer crecer la economía. En ambas preguntas se consignan porcentajes relativamente altos de respuestas “no sabe”.

En paralelo, se estabilizó la proporción de los entrevistados que además de valorar negativamente la situación económica creen que puede empeorar. Y se redujo la cantidad de encuestados que creen que el sacrificio tiene sentido para resolver problemas estructurales de la economía. También aumentó en forma significativa la proporción de los que creen que el desempleo es peor (56%) que la inflación (36%). Asimismo, creció, en menor medida, la proporción de los que indican que el aumento de la pobreza será permanente (48%).

El equilibrio fiscal es necesario. Nadie lo pone en dudas. Pero se puede hacer de otros modos. Misiones lo ostenta desde hace años sin haber menguado la inversión pública ni la contención social. Por eso es una de las provincias que mejor soportó el embate de la crisis. En la Renovación no dudan de la importancia de las cuentas sanas y con esa premisa los legisladores nacionales aportaron los votos para las leyes pedidas por el Ejecutivo y harán lo mismo con el Presupuesto 2025, aunque éste trae poco y nada de alivio a la situación actual. 

El Gobierno se aferra a indicadores económicos que no se reflejan en la cotidianeidad. La baja del riesgo país, el interés por los bonos argentinos y los elogios del mundo financiero pueden entusiasmar, pero al mismo tiempo, invocar lecturas equivocadas. El ajuste rotundo tiene como contracara provincias asfixiadas. 

El contraste aparece sin escarbar demasiado. Las exportaciones de carne vacuna acumularon en los primeros nueves meses del 2024 el volumen más alto en los últimos 57 años. Al mismo tiempo, el consumo de carne vacuna cayó al nivel más bajo de los últimos 26 años en Argentina y por varios meses fue el peor desde que se tiene registro. 

Lo mismo sucede con la leche. En el primer semestre de 2024, el consumo de lácteos cayó un 17,6% en comparación con el mismo periodo del año anterior. El Instituto para el Desarrollo Agroindustrial Argentino (IDAA) anticipa que el año 2024 cerrará con el menor consumo de leche en la historia del país. Para repasar. Mientras se festeja que las exportaciones de ganado vacuno son récord, el consumo de carne y leche se derrumba a niveles inéditos por la pérdida de poder adquisitivo provocada por la caída de salarios y una inflación que supera el 210 por ciento interanual. El Gobierno celebra la primera variable. Ningunea la segunda. Es parte del combo del libre mercado. 

La yerba mate, otro producto icónico de la Argentina, está atravesada por esa misma lógica. Federico Sturzzenegger, el ministro desregulador, resalta que logró bajar el precio en góndola -un éxito discutible-, mientras la industria asiste a un desplome de las ventas en el mercado interno -para encontrar un consumo tan bajo hay que ir hasta 2015-. La producción, por su parte, quedó desamparada con la desregulación que provocó un desplome de los precios de la materia prima. Historia repetida. Los 90 fueron idénticos y terminaron mal. Con productores en la pobreza y una enorme transferencia de recursos hacia arriba de la cadena productiva. 

Por eso la obsesión del Gobierno provincial es contener esa crisis latente. La Fiesta Nacional de la Yerba Mate fue el escenario donde quedaron expuestas las distintas visiones. El Instituto Nacional de la Yerba Mate, desguazado, por primera vez no colaboró con la organización de la fiesta. 

El presidente de la Legislatura, Oscar Herrera Ahuad, quien asistió a la noche inaugural de la fiesta, cuestionó esa ausencia. “Ojalá que esa austeridad, esos miles de millones de pesos que están guardados en una cuenta bancaria, sea en beneficio de nuestros productores. Que lo que ahorraron acá vaya a un productor, a una cooperativa, que vaya al sector primario”, cuestionó. 

El ex gobernador recordó que “hay una política pública que intenta acompañar en este momento más difícil del sector yerbatero. Pero hay que entender que el Instituto es de los misioneros. No existiría sin los 12.500 colonos, sin las cooperativas, sin la industria y acá están todos”, apuntó.  

Este sábado el gobernador Hugo Passalacqua abundó en la misma línea. “El marco de la Fiesta Nacional de la Yerba Mate, en la querida Apóstoles, es exacto para elevar la voz y manifestar una vez más la preocupación por la concentración del mercado en manos de un pequeño grupo de grandes empresas yerbateras, cuyos intereses sabemos muy bien cuáles son. Este grupo acapara el grueso de la renta del sector en perjuicio de los miles de esforzados pequeños y medianos productores, que son el gran motor de nuestra provincia y a quienes defenderemos con firmeza como siempre lo hemos hecho. A pesar de la actual situación de libre mercado, que estas grandes empresas tienden a aprovechar a su favor, seguiremos trabajando incansablemente por la defensa de un precio justo para todos los eslabones de la cadena productiva. El equilibrio en el sector yerbatero es una meta que vamos a seguir persiguiendo con todo nuestro esfuerzo y energía. La yerba mate no solo es una producción primaria, es la historia misma de Misiones. Nuestro compromiso es honrarla”, sentenció el mandatario.

Todavía no está claro qué herramienta será la elegida para mejorar los precios de la materia prima, tal como indicó el conductor de la Renovación, Carlos Rovira. El Gobierno trabaja en dos o tres alternativas. La trazabilidad es el eje de los proyectos, además de fortalecer las cooperativas. Una de las ideas más desarrolladas incluye un paquete tecnológico con códigos QR para los productores, lo que derivará en un control de trazabilidad, kilos y pagos. Al mismo tiempo, se pretende darle vida definitiva al molino de Andresito, para que absorba la materia prima de la zona norte y marque una línea con los precios. 

También se buscará desarrollar nuevos productos para aumentar la demanda de materia prima. Esa línea, indican desde el sector industrial, es clave para elevar el precio. En ese eslabón, no todos se sienten responsables de la crisis del sector primario. Advierten que el mercado libre tira hacia abajo a todos. La competencia correntina, que no tiene que lidiar con quejas de productores, es feroz. Los precios de promoción aplastan los valores hacia abajo y hacen insostenible la rentabilidad. 

La producción tiene en carpeta sus propios proyectos. En la oposición, sólo el kirchnerista Cristian Castro presentó iniciativas. El resto, silencio. Incluido el radicalismo que estuvo en la gesta iniciática que parió el INYM, pero hoy mendiga un poco de atención del Gobierno nacional, lo mismo que el resto de la alianza Cambiemos. 

El silencio ya es habitual en la oposición cuando se trata de asumir responsabilidades. El escándalo de pedofilia, que terminó con Germán Kiczka expulsado de la Cámara de Diputados y preso en el penal de Cerro Azul, evidencia el desdén de la alianza macrista-puertista-radical. Miraron para otro lado. Exigieron un “juicio justo” para el ex legislador y recién lo repudiaron ante la evidencia innegable, para después exigir inmediatamente su banca cuando fue echado por inhabilidad moral. La confirmación de la prisión preventiva que hizo esta semana la Cámara Penal echa por tierra todas las especulaciones y la idea de “persecución política” como justificación. Los hermanos Kiczka están detenidos por tenencia y distribución de 913 archivos de material de abuso sexual infantil y al mayor, Sebastián, se le agregó una causa por abuso sexual y corrupción de menores. Una nena de 13 años lo padeció. Ahora, con 16 años confirmó los abusos ante el juez Miguel Ángel Faría. 

Germán Kiczka tiene un antecedente similar. En los chats encontrados, otra joven le dijo que “lo que pasó en la piscina no fue consentido”. No hubo operación, como lo defendían sus pares de bloque. Hubo víctimas.

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Las lecciones de Misiones ante el paradigma Milei

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“El superávit fiscal no se negocia”. Esta frase se sigue escuchando hasta el hartazgo por parte del presidente Javier Milei y el gabinete nacional, en orden de argumentar el fuerte recorte del gasto público aplicado que llevó a una considerable caída de la actividad económica, licuación de haberes y paralización de la obra pública, entre otras tantas cosas. A priori, se trata de una decisión que en materia estrictamente económica es saludable: había que terminar con un Estado que históricamente gastó más de lo que ingresó, generando dependencia de deuda o de emisión, que produjo a su vez inflación y limitantes producto del peso del endeudamiento. 

Sin embargo, y como fue resaltado en numerosas ocasiones por especialistas de todos los espectros ideológicos, tener como norte el superávit fiscal sin medir consecuencias sociales trae problemas que pueden ser mucho más graves. Muchos de ellos ya se están observando: cierre de pymes, aumento de desempleo, disparada de pobreza, entre los más catastróficos. Se requiere, entonces, un equilibrio entre la política fiscal y la política económica: vincular las acciones macro con los impactos micro. Sostener un superávit pero no como un objetivo en sí mismo, sino como el determinante de política macroeconomía que permita impulsar la economía real para que puedan existir desarrollo y mejora en las condiciones de vida de los ciudadanos. 

En medio de estas discusiones sobre la importancia fundamental de los equilibrios fiscales, el presidente Milei repitió una y otra vez que las provincias deben “disciplinarse” fiscalmente. Para ello, acudió a dos herramientas: la discursiva, que se basó en instalar en la agenda pública que las provincias gastan mucho y mal; y la económica/política, que se basó en recortarles fondos. Su objetivo era que las provincias reduzcan el gasto y alcancen también superávits. En el fondo, Milei buscaba ganar la batalla cultural en este aspecto y, en términos generales, lo logró.

El ministerio de Economía de la Nación, a través de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales (DNAP), difundió estos días los datos de ejecución presupuestaria de la Administración Pública no financiera para las 24 jurisdicciones subnacionales que corresponden al primer trimestre del año. Estas planillas permiten deducir que, en general, las provincias fueron “buenas alumnas” de Milei. La enorme mayoría de los distritos sufrió una fuerte caída de sus ingresos producto de la recesión (que impactó en la recaudación) y de los recortes de envíos nacionales (por decisión política del presidente) pero a su vez, también la gran mayoría decidió ajustar el gasto público en altísima magnitud con el fin último de sostener el superávit fiscal. 

Incluso, en provincias gobernadas por los opositores acérrimos del Presidente, se aplicó la receta libertaria casi a la perfección: por caso, en Formosa la caída de los ingresos fue del 27% pero el gasto se redujo en 42%; en La Rioja cayeron los ingresos 27% pero el gasto lo hizo en 38%. En Santiago del Estero se vio quizás un hito histórico: el gasto se redujo en un 59% mientras los ingresos cayeron “solo” 26%. 

Esto les permitió a esos distritos finalizar el primer trimestre del año con superávits muy abultados: en Formosa fue equivalente al 20% de los ingresos totales del 7% y en Santiago del Estero del 43%. Para entender con mayor precisión, sobre todo en el caso santiagueño: la provincia se ahorró casi la mitad de los ingresos que tuvo en el período, a costa de reducir salarios públicos, brindar menos apoyo al sector privado, otorgar menos aportes a municipios y reduciendo de manera muy fuerte la inversión pública. 

Insfrán, Quintela y Zamora se convirtieron así en la réplica de Milei, en términos de administración presupuestaria, en sus distritos. No fueron los únicos, pero fueron los más resonantes. Rara la política argentina. 

En este contexto, Misiones dio la nota al ser una de las únicas dos provincias del país que finalizó el primer trimestre con déficit fiscal. La otra fue Entre Ríos. Naturalmente, la difusión del resultado fiscal le dio pie a dirigentes políticos opositores de la provincia para criticar ese dato, como deficiencia de la administración, entre otros adjetivos usados. Pero aquí surge un problema: calificar una gestión presupuestaria sólo en base al resultado fiscal es, como mínimo, incorrecto en términos técnicos, e incluso deshonesto si viene de alguien que entiende de política económica

¿Qué fue lo que pasó en Misiones y por qué cerró con déficit? Esta es la pregunta clave y según las conclusiones a las que se lleguen, se puede calificar de positivo o negativo. Vamos a los datos, de lo global a lo específico. 

Misiones sufrió lo mismo que sufrieron todas las provincias del país: una muy importante caída de los ingresos. Los ingresos totales misioneros se contrajeron 23,1% en términos reales. Dentro de estos se destaca que los ingresos por recursos tributarios de origen nacional cayeron 19,4% y los tributarios de origen provincial 14,8%. También cayeron los ingresos por contribuciones a la seguridad social (-39,3%). Todo esto, por el fuerte impacto de la recesión que afectó la recaudación y el empleo. Además, tuvo una caída del 54,8% en transferencias corrientes, resultante del ajuste presupuestario libertario. Más fuerte aún fue la caída de los ingresos de capital, que fue de -84,9%. Si comparamos la situación de los ingresos misioneros contra la región y el país, se observa que la caída del 23,1% de ingresos totales de la provincia fue mayor al consolidado de las 24 jurisdicciones (-16,9%) y algo menor al promedio NEA (-25,7%). En términos globales, la situación es altamente problemática: la provincia y la región perdieron un cuarto de sus recursos

Ahora vayamos al gasto, que es lo que está en discusión con mayor protagonismo. El Gasto total misionero se contrajo en 15,7%, mientras que el consolidado de las provincias lo redujo en 24,3% y el promedio NEA fue más fuerte: -31,0%. Es decir, el ajuste en el gasto misionero fue de la mitad que el promedio regional. Acá es donde salen algunos a clamar, con otras palabras menos decorosas, que la Provincia sigue gastando, que el gasto es político, y que no se ajustó lo suficiente. 

¿Fue así? Un radical y contundente no. Y expliquemos el por qué analizando punto por punto los componentes del gasto. Empecemos con los denominados Gastos Corrientes, que en términos generales corresponden al funcionamiento del Estado y la prestación de sus servicios. El Gasto corriente misionero se contrajo 23,7%, por encima de la media nacional (-20,3%) y levemente por debajo de la media regional (-25,9%). Hacia dentro de estos, se observan heterogeneidades. El gasto en personal cayó 39,1% en Misiones cuando el promedio regional fue de -31,3%. Esta situación tomará un cambio distinto al segundo trimestre, dadas las importantes recomposiciones salariales que realizó la Provincia entre abril y mayo. 

El gasto en intereses de la deuda pública cayó 59,2% en Misiones cuando a nivel regional fue de +0,5% y -3,1% para el consolidado de las provincias. Esto es un dato altamente relevante, porque significa que la deuda pública pesó mucho menos en el gasto misionero. Respecto a las transferencias, las realizadas al sector privado cayeron en Misiones solo un 0,3% cuando fue -27,3% la media nacional y -12,1% la regional. Esto significa que se continuó el apoyo al sector privado en mayor grado

A su vez, las transferencias al sector público cayeron -0,2% en Misiones contra -12,3% la media nacional y -15,1% la media regional. Esto impacta sobre todo en municipios, que vieron en Misiones un menor impacto del ajuste del gasto. 

Hasta acá vemos que la caída del gasto se observa en todos los componentes tanto para Misiones como para la región y el resto de las provincias, con diferentes niveles. Pero el verdadero diferencial que explica la razón de los diferentes resultados fiscales está en el Gasto de Capital, es decir, en aquel que impulsa proyectos de inversión, infraestructura, etc

En Misiones el gasto de capital creció 71,2%, un resultado muy distinto al que se vio para el consolidado de provincias (-55,3%) y para el promedio regional (-55,6%). Dicho en otras palabras, mientras que el resto de las provincias, en promedio, bajó a la mitad su gasto de capital, Misiones lo incrementó casi al doble. Dentro del Gasto de Capital, lo que más movilizó la suba para la provincia fue la Inversión Real Directa que se expandió 116% cuando cayó por encima de 50% en el NEA y en el consolidado de provincias. Justamente, la Inversión Real Directa es el componente central de la inversión pública local que abarca aspectos como construcción, maquinarias y equipos, equipamientos, etc. 

Esto es lo más importante para analizar y para destacar: en un contexto altamente recesivo que incluye freno de obra pública nacional, el gobierno misionero aplicó una verdadera política contracíclica, inyectando fondos para el desarrollo de capital. 

Al comparar este resultado en el escenario nacional, se observa aún más la diferencia respecto a las demás provincias: de las 24 jurisdicciones subnacionales, solamente dos tuvieron subas del gasto de capital. Una fue Misiones, la otra fue Mendoza con +26%, una suba que fue un tercio de lo que fue la suba misionera. En el resto, no solo cayó el gasto de capital, sino que se desplomó: en Chaco cayó 86%, en La Rioja -73%, en Salta -79%, en Santa Cruz -96%, en Tucumán -83%, entre otros. 

Pero todavía más relevante es observar específicamente lo que pasó con la Inversión Real Directa: en este punto, Misiones es la única provincia del país con subas, ya que en el caso de Mendoza (la otra con subas del gasto de capital) el incremento se explica por la inversión financiera, es decir, colocación de plazos fijos, concesión de préstamos, compra de acciones, etc. También la diferencia con otras provincias del país es relevante: mientras la Inversión Real Directa se duplicó en Misiones, en Chaco cayó 91%, en Corrientes -57%, en Formosa -65%, en San Luis -92%, entre otras. 

Si agrupamos todos los componentes de los ingresos y de los gastos para el caso misionero, la conclusión es contundente: el déficit (que no es muy abultado ya que equivale solo al 2,1% de los ingresos totales) se explica central y exclusivamente por el incremento en el gasto de capital, movilizado por la inversión real directa. Esto evidencia que, detrás de esa decisión, existe un fuerte criterio político: la mayoría de los gobiernos provinciales tomaron la decisión de ajustar el desarrollo de inversión pública en pos de sostener superávits, pero en Misiones la decisión fue inversa ya que decidió resignar superávit para movilizar la economía en un contexto de recesión. Aquí está la gran diferencia: el equilibrio fiscal por el equilibrio en sí mismo (que aplicaron la mayoría de las provincias) o la decisión de revertir un ciclo económico recesivo vía inyección de fondos públicos. 

Esta decisión tomada por el gobierno provincial se verifica de manera aún más contundente si hacemos una simulación: si Misiones hubiera decido gastar la mitad de lo que gastó en la inversión real directa, hubiese tenido igualmente una suba del 4,8% en el gasto de capital (resultado mejor que otras 22 provincias) pero hubiera registrado un superávit financiero por casi $ 20 mil millones, equivalente al 5% de sus ingresos. Es decir, el superávit estaba al alcance de la mano, pero el contexto requería otras medidas: ir contra el ciclo recesivo de la mano de un Estado activo. Básicamente lo que se le pide al gobierno nacional, pero que no lo hace.

Decíamos antes que además de Misiones, solamente Entre Ríos había terminado el primer trimestre con déficit. Pese a compartir el resultado, no hay otro punto de similitud entre ambas provincias en términos de ejecución presupuestaria. Si bien ambas provincias mostraron una caída de ingresos parecida (-23,1% Misiones y -23,5% Entre Ríos), el déficit entrerriano se dio aún con una fuerte caída del gasto de capital (-72%). Lo que impulsó mayormente el déficit de esa provincia fue la deuda pública, que explicó el 3,6% de los ingresos entrerrianos contra el 0,3% en Misiones. 

Esto vuelve a confirmar lo que se mencionó antes: el déficit misionero se dio por la decisión política del gobierno provincial de expandir la inversión para contrarrestar los impactos de la recesión. No hubo acá nada de deficiencia, de gasto política ni de “degenerados fiscales”. Hubo la decisión de aplacar efectos de recesión vía inversión pública. 

En esta misma línea se puede destacar otros aspectos. Si se analiza el gasto por finalidad y función, vemos que los Servicios de Seguridad cayeron en Misiones 38%, pero lo hizo en -49% la media regional del NEA. El gasto en Servicios Sociales, por su parte, se contrajo 17% en Misiones pero -31% en la región. Dentro de estos, en Salud fue -9% en Misiones pero -29% en NEA; en Promoción y Asistencia Social -1% en Misiones pero -45% en NEA; en Ciencia y Técnica -7% Misiones y -58% en NEA; en Vivienda y Urbanismo, Misiones incrementó en 92% pero la media del NEA fue de -28%, algo parecido a lo que se ve en Agua Potable y Alcantarillado: +68% la provincia y -31% la región. Por último, en lo referido a los Servicios Económicos, crecieron en Misiones 17% pero cayeron en el NEA 46%. 

Como conclusión, se puede afirmar efectivamente que Misiones se ajustó, pero no tanto como lo exige en paradigma libertario. Misiones no terminó con superávit no por ser ineficiente, sino por priorizar un camino que permita recuperarse de manera más rápida y sostenible. Misiones no le hizo caso a Milei, a diferencia de otras administraciones provinciales que cacarearon mucho pero no dudaron un segundo en aplicar, en sus distritos, un ajuste aún más fuerte que el nacional.  

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