subsidios

Transporte: la grieta entre Guzmán y los gobernadores

Compartí esta noticia !

Además del Censo realizado el miércoles pasado, uno de los temas relevantes de la semana fue el paro de transporte en todo el país, que terminó levantándose antes de tiempo, pero que puso de nuevo en alerta no solo al Gobierno nacional, sino sobre todo a las Provincias, que casi en bloque, a partir de declaraciones públicas de gobernadores y ministros, expresaron su disconformidad respecto al actual sistema de reparto de los subsidios. 

Pocas veces antes se había visto un trabajo coordinado en materia comunicacional por parte de las provincias, que sobre todo a través de publicaciones en Twitter pidieron por un reparto más federal y con mayor asistencia al interior

Para graficar la situación, la primera torta de reparto es más que evidente: por mes, la asignación de subsidios es de casi $26 mil millones al AMBA y $3 mil millones al conjunto de las provincias: es decir, casi el 90% solo al área metropolitana de Buenos Aires. 

Esta situación ya había generado un fuerte ruido a inicios de año, con reclamos de diferentes gobernadores, y que derivó en anuncios oficiales. A través de la Resolución 82/2022 de febrero pasado, el Ministerio de Transporte de la Nación estableció la distribución del “Fondo de Compensación al Transporte Público de pasajeros por automotor urbano del interior del país” por un monto mensual de hasta 3.200 millones, para el período enero a marzo de 2022. 

De eso, la Nación, a finales de abril pasado, ya había girado $5.865,2 millones (61,09% del total asignado por la resolución) y restaba aún el pago del saldo restante (por $3.734,8 millones), que se libera a medida que las provincias presentan las rendiciones de cuentas correspondientes. Pero el AMBA, que tiene tiene un sistema paralelo (no regido por la resolución mencionada), ya captó cerca de $48 mil millones

Es decir, la situación que describimos meses atrás en esta columna de Economis, no varió pese a los discursos. Por eso, ahora los gobernadores vuelven a ponerse en pie de lucha, no solo por la situación actual, sino también por lo que ven venir.

En el Palacio de Hacienda, el ministro Martín Guzmán y su equipo trabajan en la redacción de un decreto para el Presupuesto de este año, que recordamos fue rechazado en Diputados por el voto en contra de la oposición. En el Gobierno prometían tener listo este nuevo decreto para finales de abril, pero continúa demorado. Uno de los puntos centrales de esa demora es la falta de acuerdo político entre el equipo económico y los gobernadores (con fuerte representación de Manzur desde el gabinete nacional), y ese no-acuerdo interno está centralizado en el programa con el FMI: Guzmán, con el objetivo de cumplir las pautas del acuerdo, plantea reducir de manera muy fuerte las partidas y transferencias a provincias, donde los subsidios al transporte están incluidos

Al cierre de abril, las transferencias no automáticas a las provincias seguían teniendo un ritmo de crecimiento, aunque mucho más moderado que meses atrás, pero todo eso ahora se pone en juego: financiamiento para obra pública, subsidios al transporte, programas especiales e incluso las asistencias financieras están en duda. 

Un eventual recorte de subsidios tiene consecuencias directas: o un fuerte tarifazo en el interior del país del boleto, o una muy fuerte erogación de recursos por parte de las administraciones provinciales para sostenerlo, pero no todos los distritos tienen caja para hacerlo. 

Veamos los números misioneros: la Provincia recibió (hasta el 29 de abril, correspondiente a la asignación del primer trimestre del año) unos $273,4 millones del Fondo Compensador, el valor más alto en el NEA y el cuarto más alto del Norte Grande (detrás de Tucumán, Salta y Jujuy), representando el 4,7% del total repartido a las provincias. 

Misiones sostiene el boleto más barato entre las capitales de todo el Norte Grande, con fuerte inyección de recursos propios, una situación que no se observa en la totalidad de los distritos. Por ende, la presencia del Estado misionero es la que garantiza un boleto “barato”, y en consecuencia, la responsabilidad fiscal aplicada por el equipo de Hacienda provincial es quizás uno de los ejes principales para lograr esto, ya que ello garantiza un flujo de fondos tendientes a conservar esa situación. 

Sin embargo, la situación (en todo el país en general) es delicada: los costos de las empresas crecen, hay presiones sindicales y los subsidios se mueven de manera más lenta que lo deseado. Los tres días de paro convocados la semana pasada (se concretó uno) son un aviso de la conflictividad en el sector, pero la solución viene (o debería venir) del Gobierno nacional, principalmente, con una mejora en los esquemas de reparto como mínimo. 

Más allá de que existan corrientes de pensamiento que expresan que “pagamos un boleto barato” cuando lo miden en dólares y comparándolo con otras ciudades del mundo, lo cierto es que el bolsillo del usuario no da para más, sobre todo en el interior, y más aún en aquellas ciudades donde el horario laboral no es de corrido, y obliga así a que un usuario tenga, de mínima, que pagar 4 boletos diarios solo para ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa. Con un boleto barato, como el de Posadas, estamos hablando de 120 pesos diarios, 600 pesos a la semana y 2.640 pesos al mes considerando veintidós días hábiles. 

Un boleto más caro, como el correntino, llega el gasto mensual a 5.280 pesos solo en transporte. A priori, parecieran no ser valores muy holgados, pero al contrastarlo con el costo de vida en general y la baja nominalidad del salario que tenemos en nuestra región, se transforma en un peso enorme para el usuario. 

Se abre un período de fuertes interrogantes: ¿Qué hará Guzmán con su proyecto en borrador? ¿Buscará consensos provinciales? O más bien, ¿se abrirá una nueva grieta dentro del gabinete nacional enfrentándose con Manzur? 

La falta de concordancia de posiciones que existen hacia dentro del propio Gobierno (con un nuevo episodio visto el viernes entre el Presidente y Julián Domínguez) genera fuerte incertidumbres: para el mercado, para los gobernadores y para la ciudadanía, que se traduce en menores niveles de confianza. El Gobierno nacional debe volver a plantearse un rumbo unificado, más allá de las disidencias internas. Sin eso, no hay plan económico que sirva, y el país está hoy en momentos de inestabilidad que requieren consensos.

Compartí esta noticia !

UTA informó acuerdo con las empresas y levantó el paro de colectivos

Compartí esta noticia !

A través de un comunicado la Unión Tranviarios Automotor (UTA) anunció un acuerdo con las empresas y el levantamiento de las medidas de fuerza previstas para mañana y el viernes.

“Informamos que se ha suscripto el acuerdo salarial para los trabajadores del Transporte de Pasajeros de Corta y Media Distancia del Interior, con la FATAP conforme se pretendía, ingresándolo de manera virtual ante el Ministerio de Trabajo de la Nación”, arranca el comunicado

Explicaron que “hemos solicitado a la Cartera Laboral una audiencia urgente para el día de mañana 13 horas, para la ratificación de las posiciones entorno a las cuales se ha alcanzado el acuerdo, requiriendo la convocatoria a referentes del Comité Federal del Transporte, y autoridades del Ministerio de Transporte de la Nación”.

Concluyen el comunicado diciendo que “informamos la suspensión de las medidas de acción gremial dispuestas, exigiendo para ello el cumplimiento de los compromisos asumidos en tiempo y forma, por parte de las autoridades de Transporte, tanto Nacionales como de las distintas Jurisdicciones del Interior del País”.

“Tenemos toda la buena voluntad de llegar a un acuerdo. Ahora es responsabilidad de la Nación y de las provincias el ratificar lo acordado con el sector empresario. Por eso decidimos levantar esta medida de fuerza”, señaló en declaraciones a la prensa el titular de la UTA, Roberto Fernández.

El pasado lunes, la UTA anunció llevaría a cabo una medida de fuerza ante la “total negativa a acordar los sueldos de los trabajadores del interior”, y que se aplicará en todo el país salvo el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), que afectará el servicio de colectivos el martes, el jueves y el viernes de esta semana.

“Ponemos en conocimiento de los trabajadores, las autoridades, los usuarios y de la opinión pública en general, que habiéndose agotado toda instancia de negociación propiciada por el Ministerio de Trabajo de la Nación, no se ha conseguido el acuerdo que venimos reclamando”, expresaron a través de un comunicado desde el gremio.

El paro de transporte comenzó el martes 17, pero se retomó la actividad el día del Censo Nacional (18 de mayo) “en colaboración a la función desempeñada ese día, en la instancia de feriado nacional”, se detalló desde el gremio.

La intención era reanudar la medida de fuerza mañana y prolongarla hasta el viernes, pero se suspendió a partir de este acuerdo y a la espera de que el acuerdo sea avalado mañana por las autoridades de Trabajo y Transporte.

Compartí esta noticia !

Podría suspenderse el paro de transportes en el interior por “principio de acuerdo” salarial

Compartí esta noticia !

Tras una nueva reunión entre el gremio de UTA, los empresarios nucleados en FATAP, los referentes provinciales y municipales del COFETRA y del Ministerio de Transporte de nación se vislumbra una posible solución a la medida de fuerza que continuaría el jueves y viernes.

Desde UTA anunciaron a través de un comunicado que hubo un principio de acuerdo y mañana habría una reunión donde se podría confeccionar un nuevo acuerdo paritario que sería presentado al Ministerio de Trabajo levantándose así las medidas de fuerza. El problema de fondo es la desigual distribución de los subsidios que reciben las empresas de AMBA con el resto del país.

El paro que UTA Nacional lanzó en todo el país por 72 horas está afectando a millones de pasajeros en la previa al censo. El reclamo encabezado por los choferes, principalmente del Interior del país, se da en el marco de la paritaria que los conductores del AMBA lograron cerrar hace poco más de un mes, cuando acordaron con Nación un aumento del 50% del salario.

En ese sentido, los pares del resto del país pretenden lograr condiciones similares, por lo que dispusieron el cese a las actividades hasta encontrar una solución. Y las negociaciones al respecto con UTA parecian estar trabadas.

De hecho, en Capital Federal y alrededores parece importar poco que el resto de Argentina esté frenada por 72 horas continuas, que si se suma el feriado de mañana, pasan a ser 96 horas. Para los funcionarios nacionales encargados del tema en la capital, el problema es de las provincias.

Esto a punto tal que quién encabezó las negociaciones por el paro con UTA nacional es Martín Llaryora, el intendente de Córdoba que buscó hoy destrabar el conflicto en Buenos Aires. En una reunión con los referentes del gremio de choferes, el jefe comunal de una de las ciudades afectadas por la falta de transporte intenta acercar las partes para que se retome el servicio.

A la par suyo también está el intendente de Rosario, Pablo Javkin, quién también sufre los efectos del paro. “La situación es desastrosa y claramente provocada por una diferencia cada vez mayor con el interior”, dijo Martín Llaryora respecto a la política de Nación.

Ambos intendentes fueron a la negociación con posibilidades de trasladar un eventual aumento a los usuarios. En Córdoba, estiman que de destrabar el paro, el boleto se iría a $80 pesos, aunque las empresas reclaman $100 por tramo.

Mientras tanto, en el AMBA, se mantienen los precio s que oscilan entre los $18 pesos y los $23 pesos. “Acá los colectivos funcionan, se distribuyen el 85% de los subsidios, y nosotros tenemos que venir a pelear porque queremos que el paro se levante. Sabemos que 72 horas sin transporte a toda la Argentina es una locura”, agregó el intendente de Córdoba a Cadena 3.

Además, antes de ingresar a la reunión, Martín Llaryora señaló que en caso de liberar el sistema de subsidios, el boleto tendría que ser ampliamente superior. “Si no tuviéramos subsidios, el boleto del colectivo estaría entre $130 y $200 pesos. Pero nosotros no podemos cumplir ni la expectativa de $100 de los empresarios. La gente no puede pagarlo”, aclaró.

Compartí esta noticia !

El Gobierno defendió la segmentación de subsidios y ratificó la protección para los más vulnerables

Compartí esta noticia !

El Gobierno nacional defendió hoy su proyecto de segmentación de subsidios para los usuarios de los servicios de gas y electricidad, en el que prevé la eliminación progresiva de ese beneficio para el decil de mayores ingresos de la población y la continuidad de la atención a los sectores más vulnerables, lo que fue parte de la audiencia pública que se desarrolló durante la jornada de manera virtual.

Desde Francia, donde cumple una visita de Estado, el presidente Alberto Fernández también se pronunció sobre el tema al sostener que “la aplicación de la segmentación, una medida muy progresiva, hace que el que tiene pague”, dentro de un esquema en el que “los sectores más débiles van a seguir siendo atendidos”.

El jefe del Estado precisó que “los aumentos se vinculan a cómo evoluciona el salario” y en consecuencia garantizó que “nunca el aumento de tarifas puede ser más alto que el de los salarios”.

“Es muy difícil pensar que la economía pueda seguir subsidiando a los más ricos”, enfatizó el presidente en una conferencia de prensa que ofreció en Paris, previo a su regreso a la Argentina.

La audiencia de hoy, que tuvo como eje la segmentación de las tarifas en gas y luz, fue la última de una serie de tres convocadas por la Secretaría de Energía, que comenzó el lunes con los precios de producción de gas natural y continuó el martes con la tarifa estacional de electricidad.

Esta mañana, el subsecretario de Planeamiento Estratégico, Santiago López Osornio, al presidir la audiencia pública, criticó el esquema vigente de subsidios a la energía por considerarlo “pro-rico”, y al sostener que es “uniforme para todos los usuarios sin atender a su situación socioeconómica” por lo que “hay margen para mejorar la eficiencia distributiva”.

“Hoy el Estado cubre más del 75% del costo del gas y electricidad que se incluye en la factura” y como no se realizan distingos por la capacidad socioeconómica, salvo la implementación de la tarifa social, “el 50% de (la población de) mayores ingresos recibe el 60% de los subsidios a la energía eléctrica”, manifestó.

Asimismo, precisó que el decil de mayor nivel de ingresos destina el 0,9% y el 2,2% de sus ingresos al pago de los servicios de electricidad y gas, respectivamente, por lo que López Osornio propuso “retirar gradualmente los subsidios” a ese 10% de la población con mayor capacidad económica.

Para la individualización de esa franja de usuarios, la cartera energética planteó la evaluación de la asignación de subsidios basada en aspectos socioeconómicos como el consumo de energía, el nivel de ingresos y el patrimonio; o a variables geográficas-espaciales asociadas al valor de la propiedad y la urbanización.

Así, en el segmento de menor nivel de subsidios la definición se define por alguno de los criterios espaciales vinculados a estar ubicado dentro de polígonos de alta capacidad de pago o estar en el registro de urbanizaciones cerradas.

En cuanto a los criterios socioeconómicos, se identificó la condición de tener ingresos superiores a 3,5 canastas básicas totales (CBT); tener 3 o más inmuebles registrados; tener 3 o más vehículos con antigüedad menor a los 5 años y tener aviones o embarcaciones de lujo.

Como parte de las exposiciones, el director de la Asociación de Distribuidores de Gas (Adigas), Daniel Martini, explicó que el nuevo esquema implica modificaciones en los sistemas informáticas y de facturación de las compañías y aún sin conocerse detalles y sobre la base de experiencias similares, estimó “un plazo mínimo de 8 semanas y que tendrá un costo significativo”.

Martini también reveló en la audiencia que en 2022 y por instrucción de Ente Nacional Regulador del Gas se enviaron comunicaciones a más de 3 millones de usuarios para que actualicen su datos de titularidad y la respuesta voluntaria fue de apenas un 2,5%.

Por su parte, el gerente de la Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica (Adeera), Claudio Bulacio, propuso que “el precio mayorista sea único para todos los usuarios, y que debe subsidiarse únicamente a los usuarios en condiciones de vulnerabilidad socioeconómica”.

“Dada la gran diferencia actual entre el precio y el costo, este proceso debe ser gradual y previsible para los usuarios y para el sector”, advirtió Bulacio al señalar que “con la reducción de subsidio a la energía, se debe reducir el “subsidio” del VAD que aporta la distribución”.

Otros expositores plantearon una serie de dudas en torno de la propuesta de segmentación de tarifas de los servicios de gas natural y electricidad, por entender que no se cuenta con la información necesaria tanto de las condiciones socioeconómicas de los usuarios como de los costos que deben afrontar las empresas de generación, transporte y distribución.

María José Lubertino, de la Asociación Ciudadana por los Derechos Humanos, criticó el criterio de segmentación geográfica en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) al entender como “un error”, ya que consolidaría una división entre “barrios de ricos y barrios de pobres”.

Para Paula Soldis, del Centro de Estudios para la Promoción de la Igualdad y la Solidaridad (Cepis), “eliminar masivamente los subsidios sin reparar en los costos de las empresas es una estafa al pueblo argentino”.

Mariana Grosso, de la Defensoría del Pueblo, objetó que “se pretenda instrumentar una segmentación con información insuficiente” y que “todo es una incógnita, con una única certeza, que es que todos recibirán facturas con incrementos”.

Por el contrario, Carlos Saravia del Ente Regulador de los Servicios Públicos de Salta, consideró que “no existe justicia” en el actual esquema de subsidio generalizado porque hay usuarios que “tienen posibilidades de solvencia económica para asumirlo”.

“En Salta ya experimentamos la segmentación, y terminamos compartiendo lo que quiere hacer Nación: segmentamos por condición socio económica. El 85% de los usuarios residenciales los cruzamos en padrones y logramos establecer que el 31% se corresponde con el 40% de la población en estado de vulnerabilidad que hoy pagan la mitad del aumento, congelamos tarifas y escalonamos. La solución representa una mejoría.”

Jorge Pascualini, de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza, subrayó que “los subsidios energéticos son una solución de corto plazo, pero pueden agravar el problema en el largo plazo”, por lo que se pronunció en favor de una segmentación concentrada en la asistencia a los sectores vulnerables.

Compartí esta noticia !

Boleto federal: Proyecto para cortar la “fiesta” del AMBA

Compartí esta noticia !

El proyecto de Boleto Federal fue presentado en el Congreso. Es un texto conjunto entre el PJ y Juntos por el Cambio que apunta contra el AMBA.

El Boleto Federal llegó al Congreso para ser discutido. En la tarde de hoy, la senadora del PJ cordobés, Alejandra Vigo, en conjunto con el jefe del interbloque del Senado de Juntos por el Cambio, Alfredo Cornejo, presentaron un texto conjunto que pone en discusión el privilegio subsidiario que goza el AMBA respecto al resto del país.

Mediante una conferencia de prensa, ambos congresistas explicaron de qué se trata el Boleto Federal, y que busca cambiar en el esquema de reparticiones a nivel nacional. El objetivo principal del texto es equilibrar la balanza de los subsidios al transporte, ya que las compañías y servicios del interior están colapsados y quebrados.

Según Alejandra Vigo, el AMBA percibe actualmente el 85% de los subsidios de Nación para el transporte, mientras que el 15% restante va para las provincias. “Queremos una distribución justa y equitativa de los subsidios”, reclamó.

En el AMBA, la tarifa de transporte oscila entre los $18 pesos y los $23 pesos. En el resto del país hay tarifas desde $68 pesos como en Río Negro, Neuquén ($61,20 pesos), Santa Cruz, Corrientes y Formosa ($60 pesos). Luego vienen Santa Fe ($59,50), Córdoba ($59,35 pesos), Chubut ($58,85 pesos), Entre Ríos ($57,80 pesos) y La Pampa ($54 pesos).

El Boleto Federal pretende equilibrar la balanza, impidiendo que cualquier jurisdicción reciba más del 30% de los subsidios de Nación. Además, prevé un presupuesto nacional de más de $190 mil millones de pesos para 2023, que serían repartidos bajo criterios de distancia, disponibilidad de empresas, cantidad de vehículo y otras.

Por otra parte, los senadores cuestionaron el Impuesto a los Combustibles Líquidos, al señalar que se cobra por igual en todo el país, pero se invierte el 95% de la recaudación del mismo en el AMBA. “No hay nada más injusto y menos federal que la distribución de este impuesto. Nunca hemos estado peor en la distribución de este subsidio que en estos dos años. Todo por el afán de concentrarse en los lugares donde se definen las elecciones”, explicó Cornejo.

En ese sentido señalaron que el Boleto Federal “no agrega más gasto público ni crea ningún impuesto, sino que distribuye los subsidios de otra forma”, Es decir, pretenden tener otra repartija.

“No se trata de sacarle a uno para darle a otro, sino de que no sea el gobierno de turno el que decida beneficiar a un sector y perjudicar a otro”, apuntaron. Aparte de Alejandra Vigo y Alfredo Cornejo, estuvieron presentes Beatriz Ávila, de Juntos por el Cambio-Tucumán, el director general de Transporte de Córdoba, Mariano Plencovich, y Natalio Mema, secretario de Servicios Públicos de Mendoza. Todos ellos invitaron a mà ¡s provincias a sumarse al reclamo.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin