Ucrania

Europa, entre la guerra y Navidad

Compartí esta noticia !

El occidente del viejo continente es el lugar que más ha padecido las consecuencias económicas de la guerra en Ucrania, luego del país beligerante. La navidad se aproxima y es lógico que para los europeos se viva de manera especial, quizás sin antecedentes similares desde la Segunda Guerra Mundial. 

Este conflicto bélico está causando estragos en Ucrania, pero indudablemente, el resto de Europa es presa fácil para el desbalance económico gestado desde las sanciones rusas y desde la brutalidad de los mercados. Esta navidad es especial. De por sí, es una fecha en donde el consumo se apodera de la práctica humana, sin embargo, este 2022 está signado por la precariedad económica. El nivel de vida bajó en Europa, sobre todo por la crisis económica y energética, fenómenos que se desprenden de la guerra en Ucrania. En términos de derroteros históricos, el euro tocó su piso mínimo en 20 años, a través de los vaivenes del mercado, pero también por la suba de las tasas de interés de la Reserva Federal. Un “súper dólar” presente en la economía global, postergó y dejó en un segundo plano al euro. 

Por otro lado, los precios comenzaron a crecer, como respuesta a la especulación de los mercados a través de un mecanismo de reacción por la incertidumbre generada por el contexto bélico entre Ucrania y Rusia. Este corrimiento de los valores de productos y servicios, como en cualquier lado del mundo, afecta principalmente a los sectores más vulnerables, provocando una brecha aún más dispar entre ricos y pobres. Países como Alemania, España y Francia, plantean distintos panoramas sobre como solventar a una sociedad hastiada y con cierto revanchismo en las calles. En principio, medidas en común que tomó el viejo continente es una presencia más fuerte del Estado en la economía, con una intervención paulatina, los bonos a los sectores mas golpeados, los cheques de desempleo y los subsidios, comienzan a aflorar entre el vocablo europeo. Sin embargo, las respuestas son inmediatas. Reino Unido se encuentra presenciando una de las huelgas más grandes en los últimos años, a raíz de la inflación más alta en más de cuatro décadas. Se conjugaron los ferroviarios y el sistema de salud, representado por las enfermeras, los paramédicos y las ambulancias. Su petición es la misma que gran parte de la clase media europea: aumentos de sueldo. Está claro que es un caldo de cultivo que puede derivar en problemas más grandes. 

Uno de los desafíos más importantes de los líderes europeos es la crisis energética. El denominador común son las sanciones y los bloqueos a Rusia. El país de Vladimir Putin es uno de los abastecedores más grandes e importantes de este continente, y ante el rechazo a la comercialización con el Kremlin, los precios suben y es lógico que Moscú busque otros mercados. Esta guerra en Ucrania se trasladó a una guerra económica con Europa. Por un lado, la UE enarboló una serie de sanciones, económicas por sobre todas las cosas. El G7 y la OTAN hizo lo propio. Putin responde cortando los gasoductos, limitando su envío o subiendo los precios y obligando a pagar en rublos, y más allá de todas las “multas” que Bruselas aplique, la economía rusa pareciera no inmutarse. Asimismo, Estados Unidos, quién debería ser el guardián del viejo continente, no toma mayores medidas y se mantiene en un semi – aislacionismo, en donde, desde lo diplomático apoya a Europa, pero desde lo económico no parece ser lo suficientemente contundente para mantener en pie al modelo europeísta. Por lo pronto, la primera impresión es que es Europa, el rehén de esta guerra, en donde Kiev sufre los bombardeos y el resto del continente padece una economía deteriorada. 

Los grandes líderes europeos deben salir a buscar mercados alternativos para poder mantener en pie a su sociedad, y en época navideña, las emociones se quedan a flor de piel. Es justamente que estas fiestas, los europeos las pasarán a oscuras, no por intentar ayudar a la protección del medioambiente, sino porque necesitan ahorrar. Países como Francia tienen cortes de energía programados para no agotar el suministro, y en Italia ya se ha planteado, a nivel municipios, que no encenderán luces en las decoraciones navideñas. Estas medidas, lejos de lo romántico que puede resultar, propinan un golpe directo a las familias menos pudientes, pero también al ego europeo. Esa sociedad que siempre se propuso ser el ejemplo mundial, hoy se encuentra en vilo y “arañando” para llegar a fin de mes. Papá Noel tendrá que tener cuidado con no tirar las velas en las casas europeas. 

Otro tema, no menos importante, es el humor social. No tener luz, tener que afrontar un invierno crudo, no poder tener una navidad en las mejores condiciones y, además, afrontar la incertidumbre de un futuro incierto. Este es el caldo de cultivo ideal para las manifestaciones, las huelgas, los paros y las marchas. Todo eso está presente en distintos rubros y en distintos países, pero hay algo más peligroso detrás de eso. Si la clase política europea no encuentra una salida, puede generarse el escenario propicio para los nacionalismos y los movimientos extremistas. Sociedades sensibles buscan respuestas fáciles y demagógicas, y es algo de lo que la extrema derecha sabe en Europa. A tal punto, que una persona pro – fascista como Giorgia Meloni, llegó al poder en Italia. Esta persona, que es la primera ministra italiana, reivindica a Benito Mussolini, nada más ni nada menos. El modelo político europeo, la socialdemocracia, la democracia liberal y el parlamentarismo europeísta se encuentran en tela de juicio, y si los líderes políticos no toman medidas urgentes, el revanchismo político puede apropiarse del sentir popular. 

Una navidad complicada para Europa, con un “Santa Claus” austero y con un único deseo: volver al predominio económico continental. Ante esto, pareciera ser que Rusia y Estados Unidos ofician de ser el “Grinch”, y lastimosamente, Ucrania termina siendo un simple duende en el eslabón de la cadena de producción de los regalos.

Compartí esta noticia !

Tûrkiye apoya idea de Rusia de regalar cereales en África

Compartí esta noticia !

Türkiye (Turquia) dijo coincidir con Rusia en que los granos enviados por el corredor del Mar Negro deberían ser gratuitos para países africanos.

Recep Tayyip Erdogan ha surgido de la crisis bélica en Europa Oriental como el gran ganador por su rol de mediador entre Rusia y Ucrania: además de resultar el mandatario más confiable para Vladimir Putin. Türkiye vende armas a Ucrania que cobra con cereales que recibe por el corredor humanitario que negoció con Rusia, a quien le garantiza un centro de distribución de gas hacia la Europa mediterránea.

El problema surgió cuando Rusia anunció que se retiraba del acuerdo porque Ucrania lo había utilizado para montar un sabotaje al puerto de control, Sebastopol. El problema consistía en que sin la participación de Rusia, o se encarecía o no se conseguía seguros para las embarcaciones y su carga.

Pero Türkiye y la ONU lo graron convencer a Putin que no se retire.

El presidente Erdoan, quien tiene elecciones en 2023 en su país, habló de la necesidad de extender el acuerdo de granos de Ucrania, en una llamada telefónica con el secretario general de la ONU, Antonio Guterres.

Según un comunicado de la Dirección de Comunicaciones Presidenciales en Ankara, Erdoan y Guterres evaluaron la guerra Rusia / Ucrania y el corredor de granos, que expira en 20 días y ambos quieren renovar.

La Federación Rusa no tenía muchas opciones para la acción. Después de que Rusia ingresó a un acuerdo de granos, es muy difícil salir de él, según el exdiputado de Verkhovna Rada, Oleg Tsarev. Por un lado, Türkiye y la ONU tendrían dificultades para limpiar las minas y otros explosivos ubicados en el agua precisamente para impedir la navegación.

Luego, si para Rusia el corredor fuese zona de guerra, los buques que atraviesen el corredor quedarían expuestos a los mis iles. Y la destrucción de la estructura portuaria en Odesa, que dejaría sin posibilidad de cargar el trigo ucraniano, sería inevitable para Rusia porque habría que impedir que lleguen transportes de armas a Odesa en esos buques civiles.

Negociación

Rusia se retiró del acuerdo de granos durante el fin de semana pasado, citando un ataque con vehículos no tripulados ucranianos contra su flota en el Mar Negro utilizando embarcaciones autorizadas para circ ular por el corredor humanitario.

Erdoan dijo el miércoles 02/11 que después de su llamada a Putin, el ministro de Defensa ruso, Sergei Shoigu, informó al ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, que el acuerdo para un corredor humanitario de granos “continuará de la misma manera que antes” a partir del mediodía de ese día.

El Ministerio de Defensa ruso dijo que Rusia acordó continuar desempeñando su papel en el acuerdo después de recibir garantías por escrito de parte de Kiev de que Ucrania no usaría el corredor marítimo para acciones militares contra Moscú: “El corredor humanitario marítimo se utilizará solo de acuerdo con las disposiciones de la Iniciativa del Mar Negro”.

Más tarde Kiev quiso aclarar, para su frente doméstico, que no había dado garantías por escrito pero no prosperó ese desmentido.

Erdoan también dijo que espera un fuerte apoyo para la Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU sobre l a asistencia humanitaria transfronteriza a Siria, que finaliza el 10/01/2023.

Gratuito

Al mismo tiempo, el Ministro de Agricultura de Rusia, Dmitry Patrushev, anunció la disposición de Rusia a compensar a los países necesitados con hasta 500.000 toneladas de cereales con la participación de Tûrkiye en un plazo de 4 meses.

“Durante nuestras conversaciones con [el presidente ruso Vladimir] Putin, acordamos enviar granos de forma gratuita a los países que lo necesitan”, dijo Erdogan.

Putin propuso que África debería beneficiarse del corredor de cereales del Mar Negro.

Según él, Türkiye debería garantizar las condiciones para que los buques de carga seca con granos lleguen a países que sufren realmente una grave crisis alimentaria y hambruna, y que Rusia quiere atender.

Este tema, señaló Erdogan, también lo discutió con el secretario general de la ONU, António Guterres.

El Presidente turco también habló sobre sus intenciones de plantear la cuestión del suministro de alimentos a los países africanos en la próxima cumbre del G20 en Bali.

Sin duda, una audaz jugada geopolítica de Putin obsequiar trigo en África.

En cambio la OTAN ha llegado a un acuerdo sobre precio máximo al crudo ruso, según informa The Wall Street Journal: “Estados Unidos y sus aliados han decidido que cada cargamento de petróleo ruso transporta do por mar estará sujeto a un límite de precio cuando se venda por primera vez a un comprador en tierra”, desde el 19/01/2023.

Las transacciones intermediarias con petróleo ruso que tienen lugar en el mar aún deberían estar sujetas a precios máximos, dijeron las fuentes. Sin embargo, si la carga de dicho petróleo ha sido transformada en productos derivados del petróleo, entonces puede volver a comercializarse en el mar sin restricciones.

Sin duda que Türkiye jugará un rol fundamental para Rusia para eludir esa condición.Reino Unido

La embajadora británica en Moscú, Deborah Bronnert, recibió evidencia de la participación de Londres en el ataque con aviones no tripulados en Sebastopol, dijo el embajador ruso en el Reino Unido, Andrey Kelin.

Bronnert fue convocada al Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia el 03/11.

Según Kelin, la evidencia disponible para Moscú “pronto será de conocimiento público”. O sea que será difundida.

Él no ofreció precisiones, pero enfatizó que la participación de Londres “agrava la situación” en Ucrania y también pidió evitar una escalada.

“Somos muy conscientes de la participación de especialistas británicos en el entrenamiento, la preparación y la comisión de actos de violencia contra la infraestructura y la flota rusas en el Mar Negro… Gran Bretaña está demasiado involucrada en este conflicto (en Ucrania). Esto significa que la situación se está volviendo cada vez más peligrosa”, dijo el embajador en una entrevista con Sky News.

Reconciliación

El ministro de Relaciones Exteriores turco, Mevlüt Çavuolu, dijo que Ankara se esforzará por garantizar el acuerdo de granos del Mar Negro. Él ofreció una conferencia de prensa conjunta con el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, quien respondió que Türkiye es un importante aliado de la OTAN y hace grandes contribuciones a la seguridad mutua del bloque.

El noruego señaló que el apoyo de Türkiye a Ucrania ha reducido “algunos de los efectos de la guerra brutal”.

Stoltenberg: “Quiero agradecer a Türkiye por todo su apoyo a Ucrania. Los drones y barcos de última generación construidos en Türkiye están ayudando a defender el derecho de Ucrania a la autodefensa. Türkiye es un aliado de la OTAN muy valorado y está haciendo contribuciones importantes a nuestra seguridad compartida. Desempeña un papel importante en la lucha contra el terrorismo, incluso en nuestra misión en Irak”.

Los “esfuerzos diplomáticos de Ankara están apoyando y permitiendo” el acuerdo de granos, agregó, y el intercambio de prisioneros fue “extremadamente importante” para reducir “algunos de los efectos de la brutal guerra que se desarrolla en Ucrania”. Se puede dar por seguro que finalmente llegarán los aviones F-22 que quiere Türkiye que le venda USA, y que estaban suspendidos.

Compartí esta noticia !

Rusia renueva sus ataques a instalaciones eléctricas de Ucrania y deja a más ciudades sin luz

Compartí esta noticia !

Rusia bombardeó hoy por tercer día seguido infraestructura energética de Ucrania y dejó sin luz a miles de personas más, redoblando una ofensiva que ya destruyó el 30% de las centrales eléctricas del país y dejó a oscuras a más de 1.000 localidades.

La Oficina de la Presidencia ucraniana dijo que seis civiles murieron y 16 resultaron heridos en ataques rusos con drones, cohetes y artillería contra nueve provincias de Ucrania en las últimas 24 horas.

Ucrania advirtió ayer que atraviesa una “situación crítica” después de que ataques rusos destruyeran en poco más de una semana el 30% de las centrales eléctricas del país, dejando sin luz ni agua a más de 1.100 localidades.

La ola de ataques, que incluyó los primeros grandes bombardeos en Kiev en varios meses, comenzó la semana pasada tras la voladura parcial de un puente ruso que va de Rusia a Crimea, la sureña península ucraniana que Moscú se anexó en 2014.

El presidente ruso, Vladimir Putin, dijo que el ataque con camión bomba que dañó el puente que cruza el estrecho de Kerch fue cometido por los servicios secretos ucranianos y que los bombardeos eran en represalia por esa y otras acciones de Ucrania.

En un comunicado, la oficina del presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, dijo hoy que los ataques de las últimas horas se centraron en la destrucción de instalaciones energéticas y que una de las ciudades afectadas es la localidad del sur del país donde nació el mandatario.

En Krivoi Rog, la localidad de la provincia de Dnipropetrovsk donde nació Zelenski, no había electricidad en algunos barrios, y el cierre de varias estaciones de bombeo como consecuencia de los ataques rusos ha provocado escasez de agua, agregó la nota.

En la vecina provincia de Zaporiyia, una de las cuatro que Rusia se anexó este mes, los bombardeos rusos alcanzaron cuatro ciudades cercanas a una enorme central nuclear ocupada por tropas rusas, dijeron autoridades locales.

En las ciudades de Nikopol, Marhanets y Chervonohryhorivka, los bombardeos rusos con misiles S-300 dañaron varios edificios residenciales e “infraestructura crítica”, dijo el gobernador de Zaporiyia, Oleksandr Starukh, informó la agencia de noticias Ukronform.

El alcalde de Enerhodar, Dmytro Orlov, dijo que los ataques dañaron una de las subestaciones eléctricas de la ciudad y dejaron sin luz ni agua a algunos barrios de la ciudad, que está en poder de fuerzas rusas.

En Enehodar se encuentra la central nuclear de Zaporiyia, que está controlada por fuerzas de Rusia y que desde julio es blanco de bombardeos que Moscú atribuye a Ucrania.

El Ejército ucraniano dice que es el Ejército ruso el que ataca la central que sus mismas tropas controlan.

En la vecina provincia de Mikolaiv, Rusia lanzó ataques contra varias ciudades con drones “suicidas” -llamados así porque se estrellan contra sus blancos-, dijo el Ejército ucraniano, que agregó que derribó más de una docena de esos aviones no tripulados.

En el este de Ucrania, en tanto, el Ejército ucraniano dijo haber repelido ataques limitados de fuerzas terrestres rusas en poblados de la provincia de Jarkov cercanos a la ciudad de Jarkov capital, que es próxima a la frontera con Rusia.

Compartí esta noticia !

El dragón vuela hacia Oriente

Compartí esta noticia !

China, Rusia e India, inmensas potencias mundiales tuvieron su gran cumbre, en la cual se trazó el rumbo de una política compartida en donde la contra-hegemonía está a la orden del día. El gran antagonista de los gigantes de Oriente tiene un nombre: Estados Unidos.

Putin y Xi Jinping, cara a cara 

Una nueva edición de la cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái se realizó esta semana en Uzbekistán y tuvo un encuentro sumamente esperado, en términos geopolíticos: Rusia y China tuvieron su cumbre de máximos mandatarios. El “príncipe rojo”, Xi Jinping y el “zar del siglo XXI”, Vladimir Putin se hicieron tiempo de ponerse al día y de planificar estrategias conjuntas a futuro. 

El tema principal del encuentro entre ambos líderes fueron los focos bélicos que involucran a sus banderas. Por un lado, Ucrania y por el otro Taiwán, sin embargo, el caso de la contraofensiva de Kiev fue un tópico en cuestión. La voz de Xi Jinping fue clave, sobre todo el análisis de los dichos del jefe del Presídium del Partido Comunista Chino. La postura de Pekín es concreta: no hay un apoyo público absoluto hacia la incursión bélica de Rusia sobre Ucrania. Sin embargo, Xi entiende las causas por las cuales se está llevando adelante dicha conflagración. 

El punto en común entre Rusia y China es que el primero avanzó militarmente en Ucrania por ver amenazada su soberanía a partir de la creciente influencia occidental de Kiev. Dicha premisa se explica en los intentos del país de Volodimir Zelenski de ingresar a la Unión Europea, como así también tener tutela de Estados Unidos y el cobijo de la OTAN. Asimismo, Xi Jinping entiende que la extensión de esta guerra no sería tan beneficiosa a la larga, entendiendo las consecuencias que pueden generar en la economía global, de la cual Pekín tiene gran parte del dominio. 

Sin embargo, la gran cantidad de complicaciones en Europa y Estados Unidos, sumado a la gran espalda financiera de China, pareciera ser que no es algo que disgusta en demasía a Xi Jinping, aunque la misión es clara: en paz, se pueden dominar los mercados. 

En la cuestión ucraniana, el máximo mandatario chino ve un espejo cerca de su territorio: Taiwán. La relación irresoluta con Taipéi goza de un carácter histórico y con problemáticas estructurales que los asiáticos deben zanjar. Aunque si hay un punto en común con el conflicto Rusia – Ucrania: la sensación de inseguridad e influencia occidental. Claro está el resultado con el diario del lunes, y básicamente se comprende a partir de la presencia estadounidense en suelo taiwanés. La amenaza es real y efectiva, Xi Jinping lo sabe y es por esta estrecha cercanía con su par ruso. 

India pacifista 

El primer ministro indio, Narenda Modi estuvo presente en Uzbekistán en la cumbre de la OCS 2022 y dio su veredicto. El subcontinente indio, en representación política, no ve a la guerra con buenos ojos, a tal punto que el planteo que le hizo Modi a Putin fue de recomponer relaciones con Rusia a partir de la utilización de herramientas diplomáticas, democráticas y apelando al diálogo. Esta postura de la India se explicita más por la cuestión económica que por cuestiones territoriales, además de ser un país que, evidentemente, le marcó la cancha a Rusia y fue una de las voces más esperadas. Aquí hay un punto que hay que saber leer entrelíneas, Rusia es el tema de debate, pero la voz de mando está en China y en India, los grandes hitos políticos de oriente. 

Paralelamente a la situación medianamente pacifista o conciliadora de India, hay un tema que analizar. Modi no aprueba ni entiende las causas territoriales ni de amenazas externas de Rusia porque India no está atravesando conflictos similares. Pero el tablero puede cambiar si se genera alguna revuelta en Cachemira o en Bangladesh, o sino las relaciones con Pakistán pasan de una fría formalidad a una incipiente conflictividad en el subcontinente indio. En otras palabras, India vive de mieles de estabilidad territorial, pero con una fragilidad que puede cambiar la historia de un momento a otro. 

Un dolor de cabeza para occidente 

Luego del gran encuentro entre Putin y Xi Jinping, sumado a la opinión de India, es evidente que el contrapeso hacia occidente está puesto en marcha. Esta cumbre, además, llega en un momento de gran fragilidad para EE.UU. y Europa. A tal punto que los británicos aún están despidiendo a la reina Isabel II, los europeos continentales continúan padeciendo una abrupta ola de calor con una crisis energética que golpea y fuerte a los bolsillos del viejo continente, y con un invierno que puede ser más duro que lo normal. Estados Unidos, por su parte, se encuentra en un contexto de fragilidad política. Joe Biden no parece ser la figura ideal para un momento como el que está atravesando en este momento. A EE.UU. se le suma una inflación galopante y una disidencia política cada vez más grande, evidenciado por el bipartidismo. Como es lógico, esta cumbre de potencias orientales no es de agrado para Occidente.

¿Y Sudamérica? 

La respuesta más evidente, en esta disputa estratégica y geopolítica, es que el cono sur de América es un escenario económico y simbólico de vital importancia. Los mercados no son de gran interés, no es una zona del mundo con un consumo creciente, salvo el caso de Brasil, sin embargo, el valor que Sudamérica tiene para Rusia, China, India y sus secuaces es de estrategia, plasmado en quitarle un mercado que, históricamente, fue dominado por Estados Unidos. Asimismo, América del Sur fue tomado como el patio trasero de Washington, por lo tanto, tener una presencia oriental de sobremanera es un golpe bajo, que simbólicamente duele en la Casa Blanca. Al mismo tiempo, la influencia económica puede devenir en una influencia política, y con ello, el debilitamiento de las democracias liberales pregonadas por Estados Unidos, y, en ese caso, sería el país de Joe Biden el que se sienta “amenazado” territorialmente. Aunque, en caso de que esto ocurra, será un proceso a largo plazo y Estados Unidos nunca deja escapar la tortuga. 

Compartí esta noticia !

‘Nada ha cambiado realmente’: en Moscú, los combates están a un mundo de distancia

Compartí esta noticia !

MOSCÚ — En una noche reciente en la Plaza Roja, un cuerpo de paracaidistas de élite vestidos de camuflaje interpretó una danza que recreaba una batalla con pirotecnia. Un artista egipcio vestido de faraón iba de un lado a otro en un carro blandiendo un anj, el antiguo símbolo egipcio de la vida, mientras una banda tocaba “Katyusha”, una canción de guerra patriótica de la era soviética.

Nataliya Nikonova, de 44 años, era una de los miles de espectadores que animaban desde las gradas en un festival que celebraba a los militares de Rusia y de naciones amigas como Bielorrusia, India y Venezuela.

“¡Estaba tan emocionada que casi me quedo sin voz!”, dijo.

El ejército ruso libra una guerra lenta que ha dejado decenas de miles de muertos y ha contribuido a la inflación mundial y al aumento de los precios de la energía.

Pero Nikonova dijo que no había experimentado muchos trastornos en su vida en los últimos seis meses.

“Nada ha cambiado realmente”, dijo. “Claro que los precios han subido, pero podemos soportarlo”. Se fue rápido para escuchar un bis de “Katyusha” de la Banda Sinfónica Militar de Egipto.

Un espectáculo de fuegos artificiales en el festival militar de la Plaza Roja. Muy poco de la vida cotidiana parece haber cambiado en Moscú.
Un espectáculo de fuegos artificiales en el festival militar de la Plaza Roja. Muy poco de la vida cotidiana parece haber cambiado en Moscú.
Una mujer celebra un cumpleaños en el centro de Moscú.
Una mujer celebra un cumpleaños en el centro de Moscú.

Muy poco de la vida cotidiana parece haber cambiado en Moscú, donde la gente tiene los medios económicos para aguantar subidas de precios significativas, a diferencia de gran parte del resto del país. El GUM, el centro comercial de lujo junto a la Plaza Roja, está lleno de compradores —aunque muchas tiendas occidentales como Prada, Gucci y Christian Dior están cerradas— y los restaurantes y teatros tienen un negocio próspero. Las carreteras de Moscú siguen repletas de coches de lujo como los Lamborghini y los Porsche.

“Algunas tiendas han cerrado por las sanciones, lo cual es frustrante, pero no es tan grave”, dijo Yuliya, de 18 años, recién graduada de la escuela secundaria, que estaba en un banco del Parque Gorki, donde los moscovitas toman el sol, bailan y patinan. Ella y sus amigos dicen que no piensan en los combates en Ucrania tan a menudo.

Ese distanciamiento es exactamente con lo que cuenta el presidente Vladimir Putin al ejecutar una estrategia doméstica para proteger a los rusos de las dificultades de la guerra: sin reclutamiento, sin funerales masivos, sin sentimientos de pérdida o conflicto. Gran parte de los esfuerzos de Rusia en el campo de batalla no han salido como Putin había planeado, pero en casa, ha logrado en su mayoría hacer que la vida rusa se sienta lo más normal posible.

La mayoría de los museos y teatros están abiertos, siempre que sus dirigentes no critiquen al Kremlin, y en las noches de verano, barcos de fiesta con pasajeros efusivos surcan el cercano río Moscova y la gente hace pícnics en el pasto. Las temporadas de otoño de ópera y ballet acaban de empezar, aunque algunos estrenos previstos y producciones en curso se han cancelado después de que sus directores y estrellas se manifestaran en contra de la guerra o huyeran del país.

“Lo que los rusos hacen normalmente es proteger su vida cotidiana”, dijo Greg Yudin, profesor de filosofía política en la Escuela de Ciencias Sociales y Económicas de Moscú, al describir un mecanismo de adaptación que data del período soviético, pero que se generalizó durante el mandato de Putin.

“Esto es lo que siempre priorizan y en lo que sobresalen”, dijo de los dirigentes rusos, “y lo están haciendo con un grado considerable de éxito, diría yo”.

Pero mientras muchos moscovitas disfrutan el jolgorio y la ignorancia voluntaria, muchos de los intelectuales de la capital, cuyo trabajo y vida los unía a Occidente o a Ucrania, se esfuerzan por conciliar la sensación de normalidad con la enormidad de estar involucrados en la mayor guerra terrestre de Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Eso quedó patente el sábado en la efusión de simpatía y aprecio por el exlíder soviético Mijaíl Gorbachov, expresada por los miles de rusos que asistieron a su funeral, que representó una protesta silenciosa contra Putin y sus políticas.

En cuanto los tanques rusos entraron en Ucrania, dijo Anya, empezó a leer libros sobre el auge del totalitarismo en la Alemania nazi y a lidiar con el concepto de culpa colectiva.

“Fue el fin del mundo para mucha gente”, dijo Anya, de 34 años. Al igual que otros entrevistados para este artículo, no quiso dar su apellido por miedo a las represalias.

“En tu nombre, alguien está matando a civiles”, dijo. “Y tu país se está convirtiendo en algo parecido a Corea del Norte”.

También dijo que acudió a una protesta y firmó una petición contra la guerra, y que varios días después la invitaron a renunciar a su trabajo en una institución pública.

Espectadores y algunos participantes en el biatlón de tanques celebrado en el campo de entrenamiento del ejército de Alabino, al suroeste de Moscú.
Espectadores y algunos participantes en el biatlón de tanques celebrado en el campo de entrenamiento del ejército de Alabino, al suroeste de Moscú.
Equipos internacionales en una competencia de manejo de un tanque a través de obstáculos naturales y tiro de precisión.
Equipos internacionales en una competencia de manejo de un tanque a través de obstáculos naturales y tiro de precisión.
Dos hermanas asistentes a los Juegos Internacionales del Ejército en las afueras de Moscú. El Kremlin ha impulsado una mayor militarización de la sociedad rusa.
Dos hermanas asistentes a los Juegos Internacionales del Ejército en las afueras de Moscú. El Kremlin ha impulsado una mayor militarización de la sociedad rusa.

Durante muchos años, Putin ha reprimido la disidencia y a los manifestantes, pero hoy es casi imposible expresar el desencanto con el sistema, y la gente que expresa sus opiniones lo hace sabiendo que una nueva ley castiga las críticas a la guerra. Casi 16.500 personas han sido detenidas acusadas de protestar contra la agresión en Ucrania desde el 24 de febrero, según OVD-Info, una organización rusa de derechos humanos.

Los rusos que se oponen a los combates se sienten despreciados y amenazados por su gobierno, despreciados por Occidente —que creen que los culpa por no protestar contra la invasión— e sin poder hacer nada para provocar cualquier cambio.

“Todos tenemos este sentimiento de impotencia”, dijo Anya. “El hecho de existir y tener tu opinión no significa nada. Somos cinco, 10, 20 millones de personas. Y no hay ninguna diferencia”.

Los moscovitas como Anya pasaron los primeros meses tras el inicio del conflicto con ansiedad e incertidumbre. Decenas de miles de ellos huyeron. Pero durante el verano, la capital volvió en gran medida a la normalidad, animada por la subida del rublo, una oposición silenciada y unos medios de comunicación casi completamente bajo el control del Kremlin.

Sin embargo, la sociedad está cambiando lentamente: aunque Putin ha tratado de infundir una sensación de normalidad, también está trabajando para militarizar aún más la sociedad rusa.

A lo largo de las arterias de Moscú hay vallas publicitarias de soldados con su rango y título, con un código QR para escanear y obtener más información. Y no faltan los eventos que celebran el poderío militar de Rusia.

Miles de espectadores se reunieron en el campo de entrenamiento del ejército de Alabino, al suroeste de Moscú, durante dos semanas para ver los Juegos Internacionales del Ejército, un festival que incluye un Biatlón de Tanques, en el que equipos internacionales compiten para conducir un tanque a través de obstáculos naturales y disparar con precisión a objetivos. (Desde 2013, cuando comenzó la competencia, Rusia siempre ha quedado en primer lugar).

“He estado viendo tanques en la televisión durante todo este tiempo; quería verlos en la vida real”, dijo Ilya, de 34 años, que condujo hasta el evento desde Moscú con sus hijos, de 11 y 4 años.

“Creo que todas las guerras son malas; no digo que apoye la ‘Operación Militar Especial’, ni que no lo haga”, dijo, utilizando el término de Putin para referirse a las hostilidades en Ucrania. “Pero confío en los dirigentes de mi país, y si ellos dicen que es necesario, entonces lo es”.

Visitantes en los Juegos Internacionales del Ejército
Visitantes en los Juegos Internacionales del Ejército
Una tienda de recuerdos que vende camisetas en la que aparecen, de izquierda a derecha: el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, Putin y el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, en el biatlón de tanques
Una tienda de recuerdos que vende camisetas en la que aparecen, de izquierda a derecha: el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, Putin y el ministro de Defensa, Serguéi Shoigu, en el biatlón de tanques
Niños trepando por un tanque en una exhibición militar en los campos de entrenamiento del ejército. La Z, pintada en el tanque, se ha convertido en un símbolo de apoyo a la invasión.
Niños trepando por un tanque en una exhibición militar en los campos de entrenamiento del ejército. La Z, pintada en el tanque, se ha convertido en un símbolo de apoyo a la invasión.

Otros dijeron que ver las armas expuestas en el festival del ejército —incluidos los misiles Kinzhal que se utilizan en Ucrania— les hizo sentir que pertenecían a un país fuerte.

Andrei Yevgenyevich, de 55 años, que fue conductor de tanques en la Alemania controlada por los soviéticos en los últimos días de la Guerra Fría, dijo que la exhibición de armas lo devolvió a los días en que la Unión Soviética era una potencia mundial fuerte y temida.

“Cuando ves esto, confías en que todo está bien en tu país, que todo es como debe ser”, dijo.

“Nos hemos criado en la tradición soviética y amamos a nuestra patria. Esto enorgullece a nuestro país”.

En cuanto a las sanciones, dijo: “No siento ninguna diferencia. Creo que Estados Unidos y Occidente están sufriendo mucho más”.

Este es una cantinela común en la televisión rusa. Los medios de comunicación estatales producen segmentos diarios sobre la incertidumbre a la que se enfrentan países como Alemania por los precios de la gasolina y la creciente inflación en Europa y Estados Unidos.

En el campo de entrenamiento del ejército, los niños se abalanzaron sobre los tanques, incluido uno que decía “Aplasten a los fascistas”, y personas de todas las edades dispararon rifles automáticos. Pero las cabinas que invitaban a los visitantes a firmar un contrato para alistarse en el ejército estaban vacías, salvo los reclutadores, lo que indica que, aunque el nacionalismo esté aumentando, la gente no está preparada para luchar en la guerra de Putin.

“No viene mucha gente ahora mismo”, dijo un reclutador militar, que no quiso dar su nombre, mientras se oían los disparos del campo de tiro cercano.

Para la gente que no está interesada en los juegos del ejército y está acostumbrada a pasar los veranos viajando por Europa, hay muchas distracciones caseras. Un reciente festival en el parque artístico Nikola-Lenivets, un refugio hipster a pocas horas de la capital, atrajo a unos 16.000 juerguistas en el bosque durante cuatro días.

Una noche, los asistentes, luciendo purpurina en la cara, abrigos de piel sintética e incluso un disfraz de medusa, bailaron al ritmo de la música de un animado artista de reggae que prometió que no se iría de Rusia, como han hecho muchos otros artistas. El público enloqueció.

Un espectáculo acuático en el centro de Moscú
Un espectáculo acuático en el centro de Moscú
Un reciente festival en el parque artístico Nikola-Lenivets, un refugio hipster a pocas horas de la capital, atrajo a unos 16.000 juerguistas al bosque durante cuatro días.
Un reciente festival en el parque artístico Nikola-Lenivets, un refugio hipster a pocas horas de la capital, atrajo a unos 16.000 juerguistas al bosque durante cuatro días.
A lo largo de las arterias de Moscú hay vallas publicitarias de soldados con su rango y título, con un código QR para escanear y obtener más información.
A lo largo de las arterias de Moscú hay vallas publicitarias de soldados con su rango y título, con un código QR para escanear y obtener más información.

“Al principio pensaba para mis adentros, vaya, hay una guerra a 400 kilómetros de aquí, y estamos en un festival de música”, dijo Iván, un joven de 25 años que acababa de regresar a su Rusia natal tras varios años en el extranjero.

Al final, se relajó.

“La vida sigue, sobre todo cuando no podemos hacer nada para controlar la situación”, dijo. De vuelta al festival de la Plaza Roja, una mujer llamada Ekaterina, de 26 años, especialista en cejas de un salón de belleza, dijo que ella y su novio, que sirve en el ejército, sintieron que las bandas les “levantaban el ánimo”. Pero dijo que estaba “nerviosa por los hombres que están en ambos lados del frente”.

“Aquí, la gente actúa como si no pasara nada. Aquí es un mundo, y allá”, dijo, refiriéndose al campo de batalla, “es otro completamente distinto”.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin