Lo que cuentan los números

El proyecto de Presupuesto que Sergio Massa elevó al Congreso anticipa un año electoral atípico, en el que convivirán las necesidades de ajustar las perillas del gasto, con las demandas de inyección de recursos a la economía. Marca también los primeros trazos de un sendero de ordenamiento que se hace no solo necesario, sino urgente para corregir el desmadre de la inflación que pone en jaque a miles de argentinos. El descalabro es tal que la inflación proyectada para 2023 es del 60 por ciento y sería un alivio que pudiera cumplirse. La supervivencia del Gobierno, depende de que Massa tenga éxito. Hoy es la única carta con posibilidades de éxito y demostró en poco más de un mes una capacidad de maniobra muy superior a la de su antecesor y buena parte del gabinete de Alberto Fernández, resignado ahora a un papel de espectador de su propia gestión.

El éxito de Massa también dependerá de cómo negocia el impacto del ajuste. Los gobernadores no están dispuestos a resignar recursos para corregir errores ajenos y exigen que las obras sean ejecutadas. El Norte Grande deberá lidiar además con la pulseada por el subsidio a las tarifas eléctricas -cuyo acuerdo desapareció del proyecto de Presupuesto- y Misiones, negociar mano a mano la inclusión de la Zona Aduanera Especial, que tiene el visto bueno de Massa, pero habrá que rediscutir en comisiones. Las expectativas son altas. Massa parece tener sintonía fina con las demandas misioneras. Habrá que esperar la respuesta con la yerba mate, pero todo indica que los 75 pesos pedidos por la Provincia para la materia prima, serán respetados. Todas las negociaciones pasan ahora por Massa. Ir a otros despachos es mera formalidad. La reincorporación de 87 trabajadores despedidos por Dass, fue pura gestión de la Provincia, apurando a Economía para que destrabe importaciones para que la fábrica de zapatillas de Eldorado pueda volver a producir a un ritmo normal.

El kirchnerismo duro también depende de su éxito, por lo que ahora su preocupación es cómo cuidar los espacios políticos más allá de 2023. Los diputados k misioneros tampoco tienen demasiada injerencia en lo que se discuta, apenas Cacho Bárbaro fue noticia por gritarle “ñoqui” a Javier Milei.

Pero tiene razón el chacarero: de las 46 sesiones, el libertario fue solo a 22. De la última también se fue, en medio de un berrinche. 

La ley de Presupuesto siempre sirve para auscultar el rumbo político y cómo se pretende alcanzar las metas. También es rico para analizar la cosmovisión de quienes tienen la responsabilidad de discutir, mejorar o corregir ese rumbo: los diputados que representan las miradas políticas de sus espacios. 

Valen dos menciones. Durante la argumentación del ministro de Industria, Nicolás Trevisán en la comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, la diputada Lilia Torres preguntó si el empleo registrado en Misiones de más de cien mil personas en el sector privado, no era “poco” en relación con la población. Es una falacia repetida por los dirigentes de Cambiemos, tanto que forma parte del imaginario que plasman después en sus declaraciones pidiendo reforma laboral: María Eugenia Vidal fue la primera en tirar la piedra. “De 46 millones de argentinos, solo seis millones tienen empleo en el sector privado formal. De cada cien argentinos, solo 13 trabajan en el sector privado”, dijo la ex gobernadora que desde hace más de dos décadas vive del sueldo estatal. De los 46 millones, 20 millones son menores de edad o de más de 65 años, que no deberían trabajar. A esa cifra también hay que sumarle quienes trabajan en el Estado -sean policías, docentes, médicos o diputados- y quienes lo hacen por cuenta propia, en comercios, profesionales o en la chacra. No dan los números para la ecuación que se intenta instalar. 

En Misiones hay 107.500 empleos privados, con un crecimiento de dos mil puestos de trabajo en el último mes relevado y la población misionera es de cerca de 1,3 millones de personas. Pero nuevamente, no son pocos los trabajadores privados, porque no se los debe medir en relación con la población total, sino con la población económicamente activa. 

Pero aún desde el punto de vista de la alianza Cambiemos, Misiones logró registrar el mejor volumen de empleo privado formal ajustado por población de los últimos tres años: con 82,1 cada 1.000 habitantes, superó los registros de 2021 y 2020. También muestra un mayor volumen respecto a 2010 (cuando fue de 78,2), pero está debajo del pico histórico, que se dio en septiembre de 2015 con 91,8.

En la región del NEA, Misiones ostenta un liderazgo indiscutido, no solo en cantidad de empleos sino también en su ajuste poblacional, superando por varias cabezas al resto (Corrientes, gobernada por el radical de Cambiemos, Gustavo Valdés, es la que está más cerca, pero tiene apenas 68,7 empleos privados cada 1.000 habitantes), mientras que en el Norte Grande quedó segunda detrás de Tucumán, pero por encima de Salta que tiene un volumen absoluto mayor de empleo pero que en términos poblacionales quedó detrás de la tierra colorada.

No fue la única perlita de la semana. En el Congreso nacional, donde se discutía la aprobación del nuevo Consenso Fiscal, que devuelve la potestad a las provincias para fijar sus políticas fiscales, la diputada misionera de la alianza Cambiemos, Florencia Klipauka, dijo que “los jóvenes abandonan Misiones por la política fiscal”. No citó ninguna fuente. Pura percepción. 

Los datos muestran otra cosa de lo que repite Klipauka: Misiones es líder en cantidad de empleos y en cantidad de empresas en el NEA y está en el podio en el Norte Grande. A nivel país, se metió en el top ten, entre las que tienen más de cien mil empleos privados. 

Sería paradójico que una provincia que provoca un “éxodo” de sus jóvenes, llegue a esos resultados. Nuevamente, los datos desnudan al relato: los indicadores del ministerio de Desarrollo Productivo colocan a Misiones en el puesto nueve del ránking nacional en cantidad de trabajadores privados y entre las diez provincias que superan los cien mil empleos registrados en el sector privado, privilegio que no alcanzan Corrientes, Chaco y Formosa, en el NEA. 

Misiones tiene 107.500 puestos registrados, mientras que Chaco llega a 82.772 y Corrientes tiene 78.844, mientras que Formosa tiene el mercado laboral más pequeño, con solo 24.433 trabajadores en el sector privado. 

Además de liderar en el NEA, Misiones se ubica tercera en el Norte Grande, detrás de Tucumán, con  174.965 y Salta, con 115.409. Misiones también está entre las diez provincias con más empresas activas, con 9.557 y 12.092 establecimientos. 

Chaco tiene 8.550 empresas y 10654 establecimientos, Corrientes, 8.559 empresas en 10.718 establecimientos y Formosa, 2.674 con 3.342 establecimientos.

Al mismo tiempo, Misiones tiene más empleo industrial con 22.014 puestos en 1.090 empresas y doblega a Corrientes, que sólo cuenta con 11.058 trabajadores industriales y 550 empresas.

“Hay otro número que impacta. Lo tiene la Uocra, que son los obreros de la construcción registrados, no el albañil al que le pagás para que te arregle la parrilla, el obrero de la construcción registrado por la patronal: hoy hay cerca de 10 mil -y estábamos en cinco mil hace un par de años-, pero tenemos casi la misma cantidad de obreros de la construcción que Corrientes, Chaco y Formosa, todos sumados. Eso para mí, más que otros rankings es el dato”, define el vicepresidente de la Legislatura, Hugo Passalacqua, en un reportaje concedido a Economis. Conocedor de los números de la gestión, asegura que ese resultado es posible porque Misiones logró sostener un “pensamiento propio” que consolidó variables económicas a pesar de la crisis nacional. 

Misiones tiene además, desafíos distintos a los de otras provincias, asegura Passalacqua, por la composición de la población, mayoritariamente de jóvenes. Entonces, hacen falta programas reforzados de viviendas, de empleo y de salud. Resolver la urgencia y pensar en las próximas generaciones. “En los dos millones”, detalla el ex gobernador. Hacia allí apuntan el Silicon Misiones, la Escuela de Robótica y otras herramientas tecnológicas para los jóvenes del mañana. Y otras alternativas ingeniosas, como las que presentó el ministerio de Gobierno para que los jóvenes que no puedan ingresar a la Policía, tengan disponibles otras carreras: podrán optar entre dos diplomaturas, una en Seguridad Pública y Privada y otra en Vigilancia Urbana, además de las tecnicaturas en Criminalística y en Seguridad e Investigaciones, con especialidad en Seguridad Bancaria, Agroindustrial y Vial. A estas propuestas educativas se le suman las que brinda el Silicon Misiones, que orientadas a la tecnología y la programación, tienen una importante salida laboral, tanto en lo público como en lo privado. Opciones para salir del NINI y dejar de depender de la asistencia estatal. 

Es difícil legislar, mucho más gobernar, si no se tiene claro el panorama. Misiones escaló posiciones a pesar del mito instalado de la fuga hacia el otro lado del Chimiray. Hace rato que Corrientes dejó de liderar en el NEA. Los datos de la industria son contundentes: en los rubros yerbatero y forestal, Misiones saca enormes ventajas que resultan indisimulables, salvo para la retórica de la posverdad: fue durante la gestión Cambiemos cuando el empleo y el salario real cayeron en todas sus formas, sin pandemias ni guerras en el medio. 

Por eso en la alianza Cambiemos se esmeran por mostrar las flaquezas de este Gobierno en lugar de exhibir las bondades de lo que fue la gestión propia o alguna promesa de algo diferente. Hoy la competencia interna pasa por mostrar quien es el halcón más feroz, con bandos bien definidos. Horacio Rodríguez Larreta se posiciona con el respaldo de dirigentes del riñón de Mauricio Macri, que todavía juega al misterio sobre su futuro. Patricia Bullrich es el ala más dura de la alianza. El radicalismo desespera por colarse en la interna.

Esa feroz disputa se traslada también a Misiones. Alfredo Schiavoni posó en la foto de campaña de Larreta. “Yo sí laburo para Larreta hace años. Lo otro es todo incógnita por el momento. Creo que Macri sigue viendo como vienen los números. Bullrich es muy grieta. En ese sentido sostengo que el nuestro es el proyecto más serio que hay”, explica. Su hermano Humberto sigue fiel a Macri. Martin Goerling quiere ser gobernador apadrinado por Bullrich. El radicalismo espera ser invitado por alguna de las facciones.

Sin embargo, esa batalla interna en la alianza Cambiemos no despierta pasiones en el misionero. Por el contrario, incluso en las propias filas comenzó un proceso de desencanto que lleva a muchos a cuestionarse su pertenencia. “Cambiemos empezó como algo nuevo, pero hoy adopta posiciones de la vieja política, con sus internas que no le importan a nadie. La gente espera soluciones, piensa en cómo hacer que le alcance el sueldo. El único proyecto con visión de futuro está en la Renovación”, describe Luis Pastori. El hijo -homónimo-, a los 43 años y después de toda una vida de la típica militancia desde las pegatinas al centro de estudiantes con Franja Morada, deja el radicalismo para abrazar al misionerismo. 

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