Prioridades y posibilidades

¿Puede haber un mejor diálogo político que la conversación sincera con los vecinos al visitar un barrio y analizar las prioridades y posibilidades? La frase del intendente posadeño, Leonardo Stelatto, durante la lectura del mensaje de apertura de las sesiones del Concejo Deliberante, resume con simpleza la sustancia de la política. Escuchar, dialogar, evaluar, resolver. El concepto está en las antípodas de la grieta que domina la política argentina y que no distingue problemas ni soluciones. 

Los representantes del macrismo explícito exacerban ese polo opuesto. Casi como una confesión de parte, entre gritos e insultos, abandonaron la sesión de apertura del Congreso, cuando el presidente Alberto Fernández advirtió que el acuerdo con el FMI para renegociar la deuda tomada por Mauricio Macri, no obstaculiza el avance de la causa judicial para determinar las responsabilidades penales por endeudar a la Argentina por la friolera de 57 mil millones de dólares. Uno a uno, entre ellos el misionero Humberto Schiavoni, fueron dejando el recinto, ofuscados por recordárseles que fueron parte del gobierno responsable del mayor endeudamiento de la Argentina y del mayor préstamo en la historia del propio Fondo Monetario. 

En un esfuerzo de negación, se ofendieron por la sola mención de que la Justicia independiente puede investigar las responsabilidades de su Gobierno por un endeudamiento que condena (nuevamente) a la Argentina a la dependencia del FMI. No deberían preocuparse tanto. La Justicia suele ser lenta con algunos temas, como reflejó el Papa Francisco en un mensaje desde la cumbre de magistrados que sesionó en Misiones: pidió “reemplazar los discursos por las prácticas” frente al “drama de la injusticia estructural”. 

En un desparpajo a prueba de medios complacientes, ahora Cambiemos duda en respaldar el acuerdo porque es “una bomba de tiempo” para la Argentina. La renegociación, no la deuda de 57 mil millones de dólares, ni la deuda a cien años, ni los 19 mil millones de dólares que había que pagar este año o el monto similar que había que pagar el año que viene. La renegociación. 

“No podemos avalar con nuestro voto un acuerdo con el FMI que es perjudicial para los argentinos”, definió el diputado Luciano Laspina, uno de los principales referentes económicos de Pro. Frase seguida, culpó al FMI, al que fueron a pedirle auxilio hace apenas cuatro años, por darle “dos años de sobrevida a un modelo que está agotado”.

Paradójicamente, las críticas del macrismo extremo se confunden con las del ala dura del kirchnerismo, que también se opone a sellar el acuerdo con el FMI y juega a una guerra de desgaste interno con final incierto. 

El purismo lo lidera Máximo Kirchner. Parece olvidar lecciones de su propio padre, que en 2005 pagó toda la deuda del FMI, cuyos orígenes se remontaban a la dictadura o la cuestionada década de los 90. “Hay que desdramatizar y en ese momento histórico, en la acumulación de poder político que teníamos nosotros, en la relación de fuerza que teníamos, todavía no habíamos resuelto el tema del Fondo Monetario Internacional. Lo importante era no castrar un proceso”, decía Néstor Kirchner en referencia a Martín Redrado como parte del primer gobierno k. Cualquier parecido es pura coincidencia. 

Es momento de soluciones y no de dogmas que no ofrecen alternativas superadoras.

El problema no es el acuerdo, sino tener al Fondo dentro de la casa. El acuerdo tiene algunos elementos inéditos hasta para el propio FMI. 

El período de repago de cada desembolso es de 10 años, con un período de gracia de 4 años y medio, lo que implica comenzar a pagar la deuda a partir de 2026 y hasta 2034. Eso implica un ahorro para este año de 19 mil millones de dólares y otro tanto en 2023. 

También cambia el cómo enfrentar los problemas de la economía argentina. El principal, entender que la inflación es un fenómeno multicausal y no únicamente obedece a la emisión monetaria. 

Se apunta a fortalecer las reservas y hay un compromiso de estabilidad cambiaria, que evitará una devaluación en la que siempre pierden los de menores recursos. Por eso, las tarifas subirán de modo segmentado: para los usuarios residenciales se considerará como criterio objetivo el coeficiente de variación salarial y quienes pagan  tarifa social, el aumento será equivalente al 40% del CVS del año anterior,  mientras que para el resto de los usuarios el incremento total en la factura para cada año calendario será equivalente al 80% del CVS correspondiente al año anterior.

 En esa línea, se pretende anclar expectativas en pos de una desinflación gradual junto a una continuidad de la recuperación de los ingresos reales. Se proyecta un déficit primario del 2,5% del PIB en 2022, cayendo al 1,9% del PIB en 2023 y al 0,9% del PIB para el 2024. 

Finalmente, el FMI no exige ni reforma laboral ni previsional, aunque se revisarán dos regímenes en particular: jueces y diplomáticos. 

No es menor ese compromiso público. En Cambiemos insisten en imponer ambas reformas. El mediático economista devenido en diputado, Martín Tetaz vino a Posadas a hacer campaña con el radicalismo y promocionar sus intenciones de reformas impositivas y laborales. A su lado, el diputado provincial Ariel Pianesi asentía sonriente, mientras algunos empresarios escucharon azorados una de las respuestas del diputado porteño. Cuando le preguntaron por la reglamentación del artículo 10 de la ley Pymes, contestó lo mismo que Mauricio Macri en Puerto Iguazú: “Desconozco el tema“.

Sin ponerse colorado, desde Twitter contó que “visitamos misiones (sic) para fortalecer la UCR, en el marco de un Juntos por el Cambio cada vez más competitivo, con el objetivo de traer dos senadores en 2023; clave para avanzar en el programa de reformas que le conté a empresarios y comerciantes”, disparó como señal de largada de su campaña.

Al igual que Laspina, Tetaz anticipó a los empresarios reunidos en la Confederación Económica de Misiones, que “con las opiniones divididas se puede presumir la negativa” de Cambiemos a aprobar en el Congreso la renegociación de la deuda tomada por Macri. 

Lejos de la grieta está la previsibilidad. El gobernador Oscar Herrera Ahuad ratificó durante la visita del ministro de Economía, Martín Guzmán, la primera oficial a Misiones, que los diputados del misionerismo iban a respaldar el acuerdo con el FMI. 

Durante la visita del ministro de Economía, quien vino a firmar un acuerdo de financiamiento por dos mil millones para obras hídricas y de infraestructura, el Gobernador reiteró la palabra “previsibilidad” que es marca registrada de la Renovación en las últimas dos décadas. Esa previsibilidad es la que permite construir políticas de transformación. Misiones dejó atrás el endeudamiento y concentró esfuerzos en mejorar infraestructura sanitaria y educativa como nunca antes. Los resultados están a la vista: es una de las provincias con menor cantidad de contagios durante la pandemia, lo mismo que el número da fallecidos. Al mismo tiempo, la vuelta a clases encontró a Misiones con las escuelas abiertas y presencialidad plena, con un acuerdo salarial que terminó siendo mejor al firmado por la Nación con los gremios docentes. 

Un ejercicio de memoria es necesario. Tanto la salud como la educación eran manchas negras de la política misionera hasta fines del siglo pasado. Hoy la infraestructura sanitaria es un espejo en el que se miran otras provincias, con más recursos económicos, pero menos hospitales y mal equipados. 

Solo este mes se inaugurarán 24 escuelas. Hace 19 años que Misiones inicia las clases con normalidad y ahora con un salario inicial mejor que en muchas otras provincias. Por normalidad se entiende la enorme mayoría de docentes en las aulas, mientras que un grupo de escasa representatividad sindical tiene como única bandera el paro, dejando sin clases a quien es la razón de ser de la educación. No es casual que entre los huelguistas estén quienes durante el Gobierno de Cambiemos no hicieron ninguna protesta. 

Lo cierto es que de los 24 mil docentes del sector público, apenas 3.175 con cargos con menos de quince horas o menos de 30 días, ganan por debajo del mínimo de 54 mil pesos (la Nación ofreció 50 mil) o menos si tienen menos horas. El resto, más de 21 mil, cobran entre 54 y hasta 300 mil pesos por cargo, aunque el 45 por ciento de los docentes tiene dos en Misiones. 

En los últimos dos años hubo una fuerte recomposición del salario básico, lo que mejoró las condiciones de los activos, pero también de los jubilados, una vieja lucha de la Unión de Docentes de la Provincia de Misiones. 

Esa evolución fue posible por la continuidad de las políticas trazadas, incólumes más allá de las coyunturas, lo que se valora en términos políticos. No es casual que Herrera Ahuad tenga la mejor imagen del país entre los gobernadores.

También se traduce en una economía robusta con un rol activo del Estado que no se corre en las malas, sino que ahí es cuando más presente está. En la crisis de los incendios, Misiones no sólo combatió los fuegos internos, sino que asistió a Corrientes, que dejó en evidencia todas sus flaquezas. Ahora, a pedido de los madereros misioneros, la Agencia Tributaria de Misiones acordó flexibilizar condiciones hasta que haya una estabilidad. El sector forestal no la está pasando mal, con un fuerte salto en las exportaciones, pero algunos pequeños productores que fueron afectados por los incendios. 

El Gobierno misionero juega fuerte en defensa de sus producciones. En el caso del tabaco presiona a la Nación para que se bajen o quiten retenciones, dinero que bien podría quedarse en manos de los productores. En la yerba mate, impulsa un aumento del precio de la materia prima y que se flexibilicen los precios en góndola para aliviar a la industria. Este lunes habrá una nueva sesión de precios y el informe de la consultora Nielsen reveló un aumento del 26,08 por ciento en todas las marcas en góndola, lo que concuerda con las proyecciones de un precio por encima de los 50 pesos, como pedían los productores. ¿Respetará sus palabras el gobernador correntino Gustavo Valdés? Después del laudo de Nación que fijó el precio de la materia prima en 36,83 pesos, el correntino había dicho que “el valor por kilogramo no debería ser menor a los 52 pesos para el productor yerbatero”. Es un buen momento para que sus directores en el Instituto Nacional de la Yerba Mate, acompañen la moción. 

Los indicadores inéditos de producción y consumo sientan a Misiones en la misma mesa que las “grandes provincias” tradicionales. Misiones supera con creces a las economías del NEA y por primera vez en la historia, tuvo un volumen de ventas de combustible (en valores absolutos, es decir, medido en metros cúbicos) superior a provincias como Mendoza y Entre Ríos, y se convirtió así en la quinta provincia del país con el mayor volumen vendido al público de combustible, solo debajo de las grandes jurisdicciones (Buenos Aires, CABA, Córdoba y Santa Fe). 

Esos datos se transforman en argumentos clave para insistir con una de las demandas centrales de Misiones a la Nación: la creación de una Zona Aduanera Especial para potenciar una economía que hoy muestra todo su potencial. Pese al voto negativo de Cambiemos .con los misioneros Martín Arjol, Alfredo Schiavoni y Florencia Klipauka- que frustró el Presupuesto que contenía un artículo con ese objetivo, en ningún momento se dejó de insistir. Ahora trascendió que el presidente Alberto Fernández ordenó al ministro de Producción, Matías Kulfas, que encuentre un atajo formal para que se establezca un beneficio en base al proyecto Misiones, que pueda salir por decreto.

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