BOLSONARO

Lula 3.0

Compartí esta noticia !

Se viene un nuevo Brasil, representado por un nuevo capítulo en la vida política de Lula da Silva. Tras un ajustado triunfo en las urnas frente a Jair Bolsonaro y la máxima expresión derechista de América Latina, el Partido de los Trabajadores vuelve al poder, generando expectativas e incertidumbre. Con Lula a la cabeza, se viene un gran giro en la política regional. 

Brasil puso guiño y dobló a la izquierda 

Tan solo dos millones de votos aproximadamente terminaron por volcar la balanza política en las urnas brasileñas para consagrar a Lula da Silva como el nuevo presidente de su país, con el fin de cumplir su tercer mandato al mando del coloso sudamericano. Sin embargo, esa pequeña diferencia también denota otro agregado para intentar comenzar a comprender la futura gestión del PT en Brasil. Es justo decir que la mínima ventaja refleja una polarización ideológica absolutamente abrumadora en Brasil. También es correcto hablar de ideología y no solamente de política o economía, sino de formas de ver el mundo totalmente antagónicas. Allí está Brasil, en ese punto crítico, entre mitines de militantes bolsonaristas que piden la intervención militar y desacreditan la democracia, y la centroizquierda que asume el poder con sed de revanchismo político, luego de la operación del lawfare y la causa del Lava Jato. La diferencia es clara, y haciendo equilibrio en esa balanza deberá gobernar Lula da Silva. 

Esto deja a las claras que, al no tener una mayoría notoria dentro de los estamentos del Estado nacional, como así también en los Estados regionales y con calles verdaderamente convulsionadas, el mandatario entrante deberá generar alianzas para garantizar su gobernabilidad. 

Estos pactos tácitos del PT se explicitan a nivel interno y externo, desde lo partidario. De hecho, el vicepresidente de Lula, Geraldo Alckmin, podría ubicarse tranquilamente en la centroderecha. Sin embargo, el gran salto deberá darlo Lula para generar lazos diplomáticos con la oposición, con el fin de que se aprueben sus leyes y pueda consolidar un mito de gobierno, de lo contrario, será muy difícil sostener un país tan grande como Brasil, con semejante polarización ideológica en marcha. La muñeca política de Lula da Silva y su posición como un estratega de la vieja guardia, deberán ser la carta más importante en lo inmediato. 

Por otro lado, el mundo cambió drásticamente desde que Lula fue obligado a dejar la vida política, y el contexto internacional no es ni meramente parecido a lo que afrontó en sus dos mandatos anteriores. 

Una guerra en Europa sacude a los mercados de todo el mundo todos los días, a tal punto que el mismo viejo continente está pasando por un proceso de empobrecimiento que no se había visto desde años de la reconstrucción post Segunda Guerra Mundial. En ese aspecto, Lula tiene un escenario que, dependiendo de su agenda pueda favorecer a Brasil, entendiendo el mercado abierto y emergente para la energía que necesita Europa. 

Paralelamente, otro aspecto globalista que cambió de manera rotunda es el posicionamiento de la hegemonía internacional de los países. Está a la vista que Estados Unidos no es la única nación dominante en el mundo, y que grandes países como Rusia, China e India, disputan la fragmentación del poder. 

De hecho, el caso de Brasil es interesante, ya que forma parte del BRICS, en donde comparte este bloque justamente con Moscú, Pekín y Nueva Delhi. La multipolaridad está a la orden del día, y es evidente que se puede hablar de un “cielo de tres”. 

En términos generales, una tarea ardua que enfrentará Lula da Silva es la reconstrucción de lazos estratégicos de política exterior que Bolsonaro se encargó de poner en tensión. No es casualidad que desde la Unión Europea siguieran muy de cerca estas elecciones, y es claro que ven a Brasil bajo el mando de Lula da Silva como un aliado importante. 

Más allá de la cuestión económica que pesa y es inmediata, la política ambiental también es un foco de interés desde los 27 miembros con Brasilia. De hecho, Emmanuel Macron, presidente de Francia, tuvo fuertes encontronazos con el bolsonarismo por el destrato del Amazonas, la tala y la quema indiscriminada y la falta de acción del Estado ante hechos verdaderamente fatídicos a nivel ambiental en el pulmón verde del mundo. 

A pesar de la presencia de Brasil en el BRICS y de la cercanía con las potencias orientales, Estados Unidos también ve con buenos ojos el futuro de Brasil con Lula. Esta es una cuestión estratégica: Washington entiende que el vecino país es un escenario de disputa de poder con China, Rusia e India. Toda Sudamérica forma parte de este ajedrez geopolítico, pero Brasil, por su poderío económico es el punto que mayor interés genera a las potencias. Por otra parte, Estados Unidos se encuentra a la vuelta de la esquina de una nueva elección legislativa, en donde el bipartidismo vuelve a decir presente. Ante esto, los demócratas llevaron adelante un intento de generación de alianzas débiles, laxas y hasta simbólicas en diversas zonas del mundo, como por ejemplo Taiwán. 

Aquí, la ecuación es simple: si Trump apoya a Bolsonaro, Biden apoya a Lula. Fue el máximo mandatario estadounidense, una de los primeros líderes en saludar y felicitar a da Silva por su triunfo en las urnas. 

Volviendo a Sudamérica, el mapa geopolítico y de alianzas estratégicas cambió 180 grados. Hoy en día, la región tiene una presencia de la centroizquierda y el progresismo que es dominante,  y solo Ecuador, Uruguay y Paraguay mantienen gobiernos derechistas, con distintos matices, pero que pueden ser ubicados en esa zona de la brújula política. Entendiendo el dinamismo del bloque regional sudamericano con esta nueva postura en Brasil, es posible afirmar que la derrota de Bolsonaro, fue la derrota de la derecha en toda América Latina y su paulatino retiro de la escena política. 

No significa que la derecha no vuelva, pero si denota un hartazgo en las formas de gobernar, un entramado discursivo que es agresivo y autoritario, pareciera estar afuera de los intereses latinoamericanos, por el momento. Asimismo, quien gobierne a Brasil, tiene la botonera política de América Latina, por lo que significa este país de manera integral, por ende, la derrota de Bolsonaro fue la derrota de la derecha latinoamericana.  

Argentina, por su parte, espera la reconstrucción diplomática que el bolsonarismo se encargó de distanciar con el peronismo. Hoy los colores ideológicos son símiles, de alguna manera. Ante esto, es imprescindible contar con un aliado comercial como Brasil. Y aquí, también ingresan las visiones de la provincia de Misiones. Prácticamente, la mitad de la frontera de la tierra colorada es con Brasil, y allí, la realidad económica del vecino país, afecta la relación del misionero de frontera. Lo que suceda con el real es fundamental para el turismo en suelo provincial, pero también para el comercio pequeño, para el vecino fronterizo que cruza hacia Brasil para comprar algún bien y viceversa. Esta situación es clave para comprender el devenir de la mitad de Misiones, prácticamente. 

Ganó Lula, perdió Bolsonaro y el mundo espera por el futuro del gigante sudamericano.

Compartí esta noticia !

La transición “ya comenzó” en Brasil: vice de Lula se reúne con Bolsonaro y su equipo

Compartí esta noticia !

El vicepresidente electo de Brasil, Geraldo Alckmin, se reunió hoy con el mandatario Jair Bolsonaro, quien le dijo que colaborará con la transición del futuro gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, mientras en el país aún se mantienen algunos bloqueos de bolsonaristas que piden no reconocer el resultado del balotaje del domingo y la justicia electoral dijo que los que están cometiendo “actos antidemocráticos” serán considerados delincuentes.

“Fue positivo (el encuentro). El presidente me invitó para que fuera a su gabinete (…), y reiteró la disposición del gobierno a pasar todas las informaciones para que haya una transición guiada por el interés público”, dijo Alckmin, que lidera el equipo de transición de Lula, sobre el encuentro, que se dio fuera de agenda.

El vicepresidente electo evitó responder si Bolsonaro lo felicitó por la victoria. Antes de su encuentro con Bolsonaro, Alckmin había encabezado la primera reunión de transición con el jefe de gabinete Ciro Nogueira.

“La conversación fue bastante provechosa, muy objetiva, y la transición ya empezó”, dijo en conferencia de prensa.

Alckmin, de 69 años y exdirigente histórico del Partido Socialista Brasileño (PSB), fue designado por Luiz Inácio Lula da Silva como coordinador del equipo que tratará la transición con la administración de Bolsonaro hasta su toma de posesión, el 1 de enero de 2023.

El objetivo será intercambiar informaciones para “dar continuidad a los servicios prestados a la población”, a partir de enero, explicó el vicepresidente electo, un conservador que fue cuatro veces gobernador de San Pablo, el mayor estado del país.

“Ahora hay que hacerla (la transición) de la mejor manera posible, en beneficio de la población”, agregó.

El vicepresidente electo estuvo en el Palacio del Planalto junto a la presidenta del Partido de los Trabajadores (PT), Gleisi Hoffmann, y el coordinador del programa de gobierno de Lula, el exministro y economista Aloizio Mercadante.

La transición tendrá una sede de trabajo que será el Centro Cultural Banco do Brasil, en Brasilia, entre noviembre y diciembre.

“Mañana, Gleisi y Mercadante van a ir a hacer una visita, y deberíamos empezar a partir del lunes”, dijo Alckmin, según consignó el portal G1.

Por ley, el presidente electo tiene derecho a formar un equipo de transición de 50 personas que tendrán acceso a los datos de la administración pública y prepararán las primeras medidas del nuevo gobierno.

Alckmin no quiso dar a conocer aún los nombres que conformarán ese equipo, pero dijo que saldrán de la coalición que respaldó a Lula para las elecciones.

“A partir del lunes, después de la reunión con el presidente Lula, empezaremos a divulgar los nombres de la transición”, declaró.

Lula inició ayer unas vacaciones con su esposa Janja en Trancoso, Bahia, estado gobernado por el PT y uno de los pilares electorales de su triunfo junto con el resto del noreste, la ciudad de San Pablo y el estado de Minas Gerais, con el ojo puesto en la conformación de su gabinete y la balanza de poder de su amplio frente de izquierda hasta la centroderecha liberal.

Alckmin mantuvo además un encuentro este jueves con el relator para el presupuesto en el Senado con el objetivo de buscar maneras de incluir en los gastos federales de 2023 las promesas de campaña de Lula.

En tanto, en Brasil todavía se registran bloqueos en carreteras por parte de grupos bolsonaristas, que perdieron fuerza luego de un pedido de Bolsonaro de ayer para que los manifestantes abandonen los cortes.

El mandatario tuvo su primer pronunciamiento público el martes, en un breve discurso en el Palacio de la Alvorada, la sede de Gobierno, en el que evitó aceptar la derrota y felicitar a Lula, y apenas dijo que iba a cumplir con la Constitución.

Ayer publicó un video en sus redes sociales en el que se manifestó “triste”, pero pidió a sus seguidores que “desbloqueen las rutas”, al argumentar que esa medida “no forma parte de estas manifestaciones legítimas”.

Alckmin, por su parte, dijo hoy que “el derecho de circular es sagrado” y criticó que los bloqueos pueden comprometer “la salud de las personas, el abastecimiento de hospitales” y traer “perjuicios” para la economía.

El ministro de Justicia de Brasil, Anderson Torres, señaló este jueves en Twitter que se aplicaron 4.216 multas, hubo 20 actuaciones de las tropas de choque y se detuvo a 37 personas. A la vez, indicó que aún quedan dos puntos de bloqueo y 137 de manifestaciones.

Por su parte, el titular del Tribunal Superior Electoral (TSE), Alexandre de Moraes, dijo hoy que el resultado de las elecciones del domingo es “indiscutible” y aseguró que los que no lo aceptan y están cometiendo “actos antidemocráticos” serán considerados delincuentes.

“Los electores, en su mayoría, son democráticos. Aceptaron democráticamente el resultado de las elecciones. Aquellos que no lo están aceptando, que están practicando actos antidemocráticos, serán tratados como delincuentes”, dijo Moraes.

El presidente del TSE participó hoy de la primera sesión del tribunal después del balotaje del domingo, en el que Lula se impuso por 50,9% a 49,1% al actual presidente.

“Las elecciones terminaron, la segunda vuelta terminó democráticamente el domingo pasado. El TSE proclamó al ganador, el cual será reconocido con un diploma antes del 19 de diciembre y tomará posesión del cargo el 1 de enero de 2023. Esto es democracia, esto es alternancia de poder, esto es estado republicano”, señaló Moraes.

Desde el lunes se registran en varios estados de Brasil cortes de rutas de seguidores de Bolsonaro que piden no reconocer el resultado y ayer hubo incluso protestas golpistas frente a cuarteles del Ejército para pedir la intervención de los militares.

Moraes, que en la noche del lunes determinó que la Policía Militar estaba autorizada a actuar para liberar las rutas nacionales y provinciales, aseguró hoy que los movimientos que bloquean las rutas son “criminales”, según el portal G1.

Compartí esta noticia !

Investigan a bolsonaristas golpistas que hicieron saludo nazi en frontera con Misiones

Compartí esta noticia !

La fiscalía antimafia de Brasil abrió hoy una investigación contra centenares de personas que cortaron hoy una ruta en Sao Miguel do Oeste, Santa Catarina, a 29 kilómetros de la frontera con Misiones, y que hicieron el saludo nazi cuando cantaban el himno nacional y pedían un golpe de Estado para anular la elección de Luiz Inácio Lula da Silva el domingo pasado ante el mandatario Jair Bolsonaro.

El video de bolsonaristas golpistas fue filmado en la ruta SC-103, en Sao Miguel do Oeste, y se viralizó en las redes sociales.

La fiscal Marcela Boldori Fernández, del Grupo Especializado en la lucha contra el crimen organizado Gaeco, informó a la prensa del sur de Brasil que la apología al nazismo es un delito y que “una vez identificados, los manifestantes serán responsabilizados”.

También fue accionado el sector del Ministerio Público encargado de delitos raciales y de intolerancia.

En Sao Miguel do Oeste Bolsonaro venció a Lula por más de 70% de los votos.

Por su parte, el bolsonarista Jorginho Mello fue reelecto como gobernador de Santa Catarina, principal bastión de la ultraderecha, con el 70%.

Simpatizantes del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, mantienen por tercer día consecutivo los piquetes en las rutas de 17 estados de Brasil, informó hoy la Policía Federal de Carreteras, en protesta por la derrota de su candidato en las elecciones del domingo frente al exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva.

Según el último reporte policial, 167 rutas nacionales permanecían cortadas esta mañana en 17 estados del gigante sudamericano, frente a 271 en 19 entidades en la víspera.

Los estados de Río de Janeiro (sudeste) y Ceará (norte) despejaron todos los bloqueos, mientras que en el estado suroriental de San Pablo estaban parcialmente bloqueadas las rutas hacia el sureño Paraná y hacia Río de Janeiro, según consignó el diario Folha de Sao Paulo.

En total, las autoridades liberaron 563 piquetes en carreteras de todo el país desde el pasado lunes, cuando bolsonaristas y camioneros comenzaron a cortar rutas en todo el territorio para reclamar un golpe militar contra el supuesto fraude en los comicios.

Varios miles de brasileños se concentraron ante el comando militar del sudeste, en la ciudad de San Pablo, constató la agencia de noticias AFP.

Al grito de “Yo autorizo” e “¡Intervención federal ya!” pedían la actuación de las fuerzas armadas contra la derrota de su líder en el balotaje frente a Lula.

Otra manifestación de bolsonaristas estaba prevista durante la jornada en la emblemática Avenida Paulista de la ciudad más poblada del país.

El Supremo Tribunal Federal (STF) determinó que la Policía Militar participe en las acciones contra los piquetes, incluso en las rutas nacionales, y que se investigue al director de la Policía de Carreteras, Silvinei Vasques.

La corte suprema también autorizó a la Policía Militar a identificar camiones utilizados para bloquear el tráfico para que se aplique una multa de 100.000 reales (más de 19.000 dólares) por hora y detención.

En tanto, la Asociación Brasileña de Empresas Aéreas informó que puede haber hoy desabastecimiento de combustible, feriado nacional por el Día de los Muertos, según reportó la agencia de noticias ANSA.

Representantes del transporte buscaron despegarse ayer de los manifestantes y criticaron los bloqueos.

Compartí esta noticia !

Bolsonaro sigue sin admitir la derrota y Lula se prepara para gobernar un Brasil dividido

Compartí esta noticia !

El presidente electo de Brasil, Luiz Inacio Lula da SIlva, gobernará un país divido, una tendencia que quedó reflejada en el mapa de resultados de ayer, donde si bien se consolidó en 13 estados, su rival, el mandatario Jair Bolsonaro, se impuso en los 14 restantes.

Si bien el líder del Partido de los Trabajadores (PT) logró sellar la victoria en el balotaje de ayer con el 50,9% de los votos, contra el presidente, que obtuvo 49,1%, la distribución de la victoria a nivel de los estados arrojan la imagen de un país dividido.

Si se consideran los tres distritos electorales más grandes del país, el resultado repitió el escenario de la primera vuelta electoral del 2 de octubre. El PT se quedó con Minas Gerais (segundo más grande), y el actual presidente, San Pablo (primero) y Río de Janeiro (tercero).

En total, Lula pintó de rojo, color del PT, trece estados: Amazonas (51,10% contra el 48,90% de su rival), Alagoas (58,68 contra 41,32), Bahía (72,12 contra 27,88), Ceará (69,97 contra 30,03), Maranhao (71,14 contra 28,86), Minas Gerais (50,20 contra 49,80), Pará (54,75 contra 45,25), Paraiba (66,62 contra 33,38), Pernambuco (66,93 contra 33,07), Piauí (76,86 contra 23,14), Río Grande del Norte (65,10 contra 34,90), Sergipe (67,21 contra 32,79) y Tocantins (51,36 contra 48,64).

Bolsonaro, en tanto, logró ganar en los estados de Acre (70,30% contra 29,70% de su oponente), Amapá (51,36 contra 48,64), Brasilia (58,81 contra 41,19), Espiritu Santo (58,04 contra 41,96), Goiais (58,71 contra 41,29), Mato Grosso (65,08% contra 34,92) Mato Grosso del Sur (59,49 contra 40,51), Paraná (62,40 contra 37,60), Río de Janeiro (56,53 contra 43,47), Río Grande del Sur (56,35 contra 43,65), Rondonia (70,66 contra 29,34), Roraima (76,08 contra 23,92), San Pablo (55,24 contra 44,76) y Santa Catarina (69,27 contra 30,73).

Si se revisan los resultados términos de las cinco regiones en que se divide Brasil, se observa que en el Nordeste, los nueve estados prefirieron al PT.

En cambio, en el Sur y Medio Oeste, los siete estados (incluido el Distrito Federal, Brasilia) prefirieron al Jefe del Ejecutivo.

Los escenarios más repartidos fueron en la región norte, donde Amazonas, Pará y Tocantins le dieron la victoria a Lula, y Bolsonaro se quedó con Acre, Amapá, Rondônia y Roraima.

Compartí esta noticia !

Bolsonaro volvió a ganar en las fronteras con Misiones, pero se quedó sin Río Grande do Sul

Compartí esta noticia !

Como en la primera vuelta, Jair Bolsonaro arrasó en los tres estados fronterizos con Misiones. En el estado de Paraná, Jair Bolsonaro obtuvo 4.159.266 votos, contra 2.506.464 de Lula. En este estado ya había sido reelecto Carlos Massa Ratinho Junior, del partido Social Democrático, pero aliado de Bolsonaro. 

 

En Santa Catarina, Bolsonaro repitió los resultados de la primera vuelta y ganó cómodo con casi el 70 por ciento de los votos -3.046.082-, contra 1.351.572 de Lula, que alcanzó el 30 por ciento. 

Bolsonaro arrastró el voto a favor del abogado Jorginho Mello (PL), de 66 anos, quien fue electo gobernador de Santa Catarina con el 70,83% de los votos. El candidato Décio Lima (PT), se quedaba con 29,21%.

La disputa de Jorginho e Décio repitió la polarización en Santa Catarina impulsada por Lula y Bolsonaro en la disputa nacional. El ahora gobernador hizo campaña desde el minuto cero aprovechando la cercanía con Bolsonaro.

Como senador, Jorginho fue vice líder del Congreso y parte de la tropa de choque de Bolsonaro en la defensa de la gestión durante la pandemia. 

En Río Grande do Sul, al este de Misiones, Bolsonaro obtuvo 3.733.185 votos y llegó al 56,35%, mientras que Lula se quedó con 2.891.851 y 43,65%. Sin embargo, el delfín de Bolsonaro no pudo quedarse con la Gobernación y por primera vez desde la recuperación democrática hubo un gobernador reelecto: Eduardo Leite. 

En la primera vuelta, el candidato del PSDB había quedado segundo, detrás del bolsonarista Onyx Lorenzoni (PL) y casi empatado con el tercer lugar, ocupado por Edegar Pretto, del PT de Lula.

Ahora Leite recibió 3.331.586 votos, lo que representa 57,1% del total. El aliado de Bolsonaro, Lorenzoni recibió 2.502.953 votos.

Con 37 años, Leite es el primer gobernador en ser reelecto en Río Grande do Sul. Es también el primer candidato en reconocer su homosexualidad y aún así reelecto. 

Como vice de Leite asumirá Gabriel Souza, del MDB, de 38 años. Actualmente, es diputado estadual y ex-presidente de la Asamblea Legislativa. 

En Paraná, Bolsonaro también sacó amplia ventaja sobre Lula, con 55,3 por ciento, contra el 36 del líder del PT. En este estado fue reelecto Carlos Massa Ratinho Junior, del partido Social Democrático, pero aliado de Bolsonaro.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin