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Presentaron los resultados del Plan Nacional de Acción contra las Violencias por motivos de Género (PNA) 2020-2022 en San Luis

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La ministra de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación, Elizabeth Gómez Alcorta, encabezó hoy una nueva edición del Consejo Federal del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, en San Luis. El encuentro, que contó con la participación del gobernador, Alberto Rodríguez Saá, se realizó en el Centro de Convenciones de la localidad de La Punta y reunió a las máximas autoridades con competencia en las políticas de género de todas las provincias del país.

“Tenemos la certeza de que la institucionalidad y las políticas de género se construyen colectivamente. Por eso estamos acá, porque sabemos que asegurar el acceso a derechos de las mujeres y LGBTI+ de nuestro país debe ser un compromiso compartido y coordinado”, afirmó Gómez Alcorta durante la apertura del Consejo. A su vez, la Ministra sostuvo: “Con el Plan Nacional 2020-2022 tomamos la decisión de promover un profundo cambio de paradigma que pusiera el foco en las condiciones estructurales que posibilitan la reproducción de las violencias de género. En este nuevo Plan, que presentaremos en unos días, partimos de una convicción irrevocable: las desigualdades y las violencias de género solo podrán terminar con más institucionalidad y más recursos, en definitiva, siempre con más Estado. Con ese desafío seguiremos trabajando juntxs”.

El Consejo Federal es una instancia de articulación, coordinación e intercambio entre el ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación (MMGyD) y las áreas competentes en la materia de los gobiernos de las provincias y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Entre sus funciones se encuentran el desarrollo de políticas públicas y líneas de acción comunes en materia de género, igualdad y diversidad, contemplando las problemáticas y particularidades regionales y territoriales; promover consensos y desarrollar diagnósticos que identifiquen las distintas necesidades según las jurisdicciones; y, a su vez, establecer acuerdos para la coordinación y articulación de recursos y herramientas de gestión al servicio del fortalecimiento de las áreas de género, igualdad y diversidad de los gobiernos provinciales.

La secretaria de Políticas contra la Violencia por Razones de Género, Josefina Kelly, y la subsecretaria de Abordaje Integral de las Violencias por Razones de Género, Laurana Malacalza, presentaron los resultados del PNA 2020-2022 construido de modo participativo con quienes trabajan y acompañan a mujeres y LGBTI+ en situación de violencia de género, tanto desde las organizaciones comunitarias, como desde los municipios y provincias. Más tarde, las funcionarias nacionales también se presentaron los lineamientos del PNA 2022-2024.

Posteriormente, se presentaron los resultados de laprimera etapa del Mapa Generar, una herramienta digital dinámica y de acceso público, creada en conjunto por el Gobierno Nacional y las administraciones provinciales y municipales, que brinda información actualizada sobre la institucionalidad de género y diversidad a nivel nacional, provincial y municipal. Su principal objetivo es difundir información actualizada, centralizada y sistematizada relativa a las instituciones nacionales, provinciales y locales; programas, políticas, leyes y otros recursos y servicios que garanticen y promuevan los derechos de las mujeres y LGBTI+, y aquellos destinados a prevenir, asistir y proteger frente a las violencias por motivos de género y fomentar la igualdad en todo el territorio nacional. En una segunda etapa, se prevee que el Mapa Generar actualice su información de manera continua, lo que permitirá profundizar el trabajo articulado con las distintas áreas de género y diversidad a nivel provincial y municipal. También se prevee un monitoreo constante sobre el grado de avance y los desafíos existentes en torno a la institucionalidad de género y diversidad a nivel provincial y municipal.

Tras las presentaciones por parte de las funcionarias del MMGyD, se invitó a compartir su balance del 2021 a las representantes de cada provincia. En sus intervenciones, las consejeras contaron las políticas desarrolladas en materia de género y diversidad en cada territorio, y compartieron los desafíos y avances en la institucionalidad de la temática a nivel provincial y municipal. Por el ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de la Nación (MMGyD) estuvieron presentes en el Consejo la secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad, María Cristina Perceval; la titular de la Unidad de Gabinete de Asesoras, Lara González Carvajal; la subsecretaria de Formación, Investigación y Políticas Culturales para la Igualdad, Diana Broggi; la coordinadora del Consejo Federal, Estefanía Abad; la directora general de Prensa y Comunicación, Carolina Atencio; y la directoral general de Relaciones Institucionales, Agustina González Ceuninck.

De la sesión participaron como oradorxs la consejera titular y secretaria de la Mujer y Diversidad de La Rioja, Karen Navarro; la consejera suplente y secretaria de las Mujeres, Género y Diversidad de Salta, Itatí Carrique; la consejera suplente y secretaria de Lucha Contra la Violencia a la Mujer y Trata de Personas de Córdoba, María Belén Sueldo; la consejera suplente y secretaria de Mujeres, Género y Diversidad de Catamarca, Ivana Ibáñez; la consejera suplente y secretaria de las Mujeres, Género y Diversidad de Entre Ríos, Mariana Broggi; la consejera suplente y subsecretaria de Políticas contra las Violencias por Razones de Género de la provincia de Buenos Aires, Flavia Delmas; la consejera suplente y directora de Género de Mendoza, María Belen Bobba; la directora General de la Mujer de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Carolina Barone; la directora de Género de Santiago del Estero, Cecilia Sampaolesi; la consejera suplente y directora de la Mujer, Género y Diversidad de San Juan, Adriana Ginestar. Mientras que de manera virtual lo hicieron la consejera suplente y secretaria de Estado de la Mujer, Género y Diversidad de Tucumán, María del Carmen Carrillo; la consejera suplente y secretaria de Coordinación de Políticas Públicas con Perspectiva de Género de Río Negro, Luz Val Heredia; la consejera suplente y subsecretaria de la Mujer y la Familia de Misiones, Celia Kozachik; y la consejera titular y presidenta del Consejo de la Mujer de Corrientes, Sonia Quintana.

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Presentaron una fórmula compuesta solo por mujeres para las presidenciales en Brasil

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Las senadoras Simone Tebet y Mara Gabrilli serán candidatas a presidenta y vice, respectivamente, de Brasil, por una coalición de partidos que impulsa una “tercera vía” centrista entre el mandatario Jair Bolsonaro y su principal adversario Luiz Inácio Lula da Silva, el favorito en las encuestas, informó hoy la prensa local.

Tebet, del conservador Movimiento Democrático Brasileño (MDB) por el estado de Mato Grosso do Sul, lanzó su postulación la semana pasada pero no había anunciado entonces quién completaría la fórmula para los comicios del 2 de octubre.

Luego de una serie de conciliábulos entre dirigentes del MDB y el Partido de la Socialdemocracia Brasileña (PSDB), se acordó que la candidata a vice sea Gabrilli, senadora por San Pablo del PSDB, según el canal Globo News.

Así se llegó a un acuerdo entre el MDB del expresidente Michel Temer (2016-18) y el PSDB de su colega Fernando Henrique Cardoso (1995-2003).

Gabrilli es una psicóloga de 53 años, electa senadora en 2018 con más de seis millones de votos cuando fue candidata por el PSDB, partido que ese año postuló a la presidencia a Geraldo Alckmin.

Víctima de un accidente automovilístico que la dejó tetrapléjica en 1994, Gabrilli tiene una larga experiencia legislativa en la que priorizó los proyectos destinados a las personas con algún tipo de deficiencia.

En 2018, fue electa como integrante del Comité de la ONU sobre Derechos de las Personas con Discapacidad.

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El rol de las mujeres y las tecnologías para mitigar el cambio climático

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Como sociedad con consciencia ambiental, tenemos la tarea de revisar nuestra huella de carbono, fomentar la educación y escuchar a todas la voces. Además de hacer un buen uso de la digitalización

La Tecnología, el cambio climático y las mujeres tienen más aspectos en común de los que parece. Desde la educación ambiental hasta las inversiones en startups ecológicas lideradas por mujeres, la posibilidad de mitigar nuestra huella de carbono existe. Solo se necesita pensar soluciones en conjunto, que incluyan a los sectores públicos y privados, y la participación de la sociedad.

En el marco de la iniciativa “Women in Tech”, realizado este martes en el Palacio San Martín, hubo una serie de conversaciones con perspectiva de género divididas en tres paneles en los que especialistas nacionales e internacionales debatieron sobre el desarrollo tecnológico para mitigar efectos del cambio climático, el rol de la educación para fomentar una participación equitativa en las áreas CTIM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática) y el impacto social de la digitalización.

La iniciativa fue organizada entre la Embajada de Finlandia en Argentina, la empresa tecnológica Nokia y el Centro de Géneros en Tecnología. Busca promover la inserción y la formación de las mujeres y las diversidades en el sector de Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

“Tecnología para mitigar el impacto del cambio climático” fue uno de los paneles que contó con la Ingeniera en telecomunicaciones, Anabel Cisneros, como mediadora y las panelistas Gloria Touchard, Directora de Tecnología para Clientes en Nokia; Evelyn Cels Manavella, Coordinadora de Desarrollo Local en la Fundación YPF; Pia Erkinheimo, miembro del equipo ejecutivo del Fondo Finlandés para Asuntos Climáticos; y Marina Bericua, Directora de Asuntos Públicos, Corporativos y Legales de Microsoft en Argentina.

En busca de una mayor equidad en el sector de la tecnología y de visibilizar el liderazgo de mujeres y diversidades en el área, Evelyn Cels Manavella aseguró que “las mujeres podemos aportar innovación en ese ámbito. Si no participamos del sistema, la sociedad está perdiendo alternativas amplias y diversas para pensar los problemas. También debe haber una participación diversa en términos de género y edad”.

En esa misma línea, Pia Erkinheimo hace hincapié en la necesidad de que haya más niñas que estudien alguna carrera de CTIM. Aunque también hace una distinción: “También necesitamos diseñadoras, filósofas, historiadoras, es decir, especialistas de todas las disciplinas para poder entender y permitir que la tecnología nos sirva a todos”.

“La crisis climática necesita más que solo tecnología y la tecnología necesita más que ingenieros y empresarios”, continuó.

La tecnología para mitigar el calentamiento global debe ser inclusiva a nivel económico, geográfico, etario y de géneros. Al respecto, Marina Bericua justificó que, “sin crecimiento económico de las compañías, no hay crecimiento económico de las sociedades. El sector privado y las compañías de telecomunicaciones deben tener compromisos”.

“La construcción de un futuro sostenible es una visión que tiene que ver con dónde vivimos. Debemos reconvertirnos, pero no podemos hacerlo solos. Sino que tenemos que acudir a la tecnología, que tiene un futuro sostenible y además tiene la posibilidad y las herramientas para hacerlo”, añadió.

En concordancia, Gloria Touchard dijo que “la tecnología es parte del desarrollo económico y la digitalización está desempeñando un papel clave en la disminución del cambio climático, por ejemplo, la digitalización de facturas hizo todo más óptimo, además de consumir menor energía”.

Las actividades humanas son el principal motor del cambio climático. Con cada paso que damos en este mundo estamos dejando nuestra huella y así sumamos emisiones de gases que afectan a la atmósfera terrestre. En esos pasos, también están los del Gobierno.

“La tecnología nos ofrece un montón de herramientas tecnológicas para medir nuestro impacto. El problema es que, al ponerse a predisposición del Estado, la tecnología no es de las primeras que aparece por problemas de infraestructura tecnológica, como un mal funcionamiento del wifi”, admitió Evelyn. “Además, hay una ausencia de la cultura de digitalización gubernamental, que no la incorpora en sus prácticas”, agregó.

Nuestra huella está fomentada por las principales actividades emisoras de dióxido de carbono y metano: la industria, el transporte, el agronegocio y la generación de residuos. De todas formas, el problema es de todos, todos lo creamos y entre todos debemos solucionarlo.

“Hay mucho que hacer, principalmente, hay que prestar atención a la huella de carbono de la digitalización y todos los metales y recursos que utilizamos para aquel mundo. El cambio climático no se da en el Metaverso, se da en el mundo físico. Y va más allá de toda frontera, ya que todos respiramos el mismo aire”, expresó Pia.

“Nos debemos preocupar por el ahora”, exclamó Gloria. Y así es, debemos actuar ya y con la plena predisposición del gobierno, las empresas privadas y públicas, la sociedad en su totalidad y la tecnología. Evelyn solicitó que, “además de la indispensable tecnología, que atraviesa la totalidad de nuestra vida, necesitamos generar compromisos reales del sector público y privado, y tener alianzas de trabajo real”.

“Tenemos que reconvertirnos a nivel ambiental. Todos los días se aprende y desaprende algo nuevo, es un desafío que tenemos todos”, pidió Marina. Por último, Pia añadió que “hay mucho que hacer, nosotros creamos este problema y está en nuestras manos solucionarlo”.

En el cierre de “Women in Tech”, Micaela Sánchez Malcolm -Secretaria de Innovación Tecnológica del Sector Público- dijo que “las tecnologías obedecen a las condiciones humanas, dentro de un marco atravesado por la demanda de generar mayor representación e identificación de mujeres”.

“Las oportunidades están, solo debemos refritarlas y revisibilizarlas. Y la desigualdad no está dada, sino que es política. Entonces, las soluciones son políticas. Hay mucho por seguir construyendo”, concluyó.

El encuentro es impulsado por el Centro de Géneros en Tecnología (Centro G+T), un espacio creado en abril de 2021 por la Secretaría de Innovación en articulación con el sector privado con el objetivo de ofrecer capacitaciones, certificaciones, cursos y actividades que colaboren en la reducción de la brecha de géneros en el sector de la Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas.

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La construcción de liderazgos, el eje del debate de mujeres dirigentes

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“Si dos mujeres están hablando en el pasillo, seguro que son chismes. Si son dos hombres en el pasillo, rosquean, hacen política”. La descripción gráfica es de Mercedes D’Alessandro y pinta de cuerpo entero cómo se componen las relaciones dentro de la política y cuánto falta todavía para hablar de igualdad de género. 

La frase de la economista misionera se dio en el debate en torno a los liderazgos que sirvió como preparación de la sesión del Concejo Deliberante del parlamento de la Mujer. 

Junto a D’Alessandro estuvieron la politóloga Milva Carlino y la delegada en Posadas de la Universidad de la Cuenca del Plata, Laura Jacobacci. Las tres disertaron a sala llena en el recinto del Concejo Deliberante capitalino ante las mujeres que serán parte del parlamento y las propias concejalas posadeñas. 

Carlino abrió el juego. “El liderazgo se asocia históricamente a los masculino, donde las mujeres siempre estuvieron relegadas a las cuestiones domésticas, vinculadas a la crianza. Pero eso es una construcción cultural que responde a un proceso de socialización que nos ha marcado con estereotipos de género. Esos estereotipos fueron internalizándose y han reforzado creencias autolimitantes. Las mujeres siempre tenemos que demostrar más”, apuntó.

Sin embargo, la especialista remarcó que “el liderazgo depende de la capacidad” y no de “cualidades innatas”. “El liderazgo se construye. Se desarrollan destrezas”, explicó.

Carlino hizo notar que las mujeres son más de la mitad de la población, pero todavía no llegan a la mitad en los ámbitos parlamentarios y “falta mucho en el poder real”.

“Debemos trabajar en una representación sustantiva que avance en agendas que reduzcan desigualdades”, puntualizó antes de hablar del “síndrome de la impostora” (La idea de no merecer totalmente el puesto de responsabilidad que desea u ocupa, debérselo a la suerte, temer en todo momento que la descubran y la juzguen perpetúa estas creencias limitadoras”). 

Las que más se alejan de las formas masculinas, son las que más tienen problemas a la hora de ejercer el liderazgo”, reflexionó.

Mercedes D’Alessandro llevó ese ejemplo a la política. Recordó que hay una sola presidenta mujer en toda América -Xiomara Castro en Honduras- y apenas un puñado más en la historia, con Cristina Fernández en sus dos mandatos, Dilma Rousseff en Brasil o Michelle Bachelet en Chile. “Actualmente hay solo dos gobernadoras (Arabela Carreras en Río Negro y Alicia Kirchner en Santa Cruz) y hay mujeres apenas en el 11 por ciento de las intendencias del país”.

Hay varones que no hicieron ni un curso de capacitación online y están ahí, ocupando espacios de poder. Necesitamos generar espacios. Rosquear, generar alianzas, compromisos entre mujeres, incluso con aquellas de otros partidos. Debemos superar la grieta, que ya es una zanja cada vez más grande, y respaldarnos”, definió. 

D’Alessandro, que hace pocos días renunció a su cargo en el ministerio de Economía, recordó que “ni bien entramos al Gobierno (fue parte del gabinete de Martín Guzmán) armamos un grupo de WhatsApp llamado “Mujeres Gobernando”, con 250 mujeres en distintos estamentos del Estado, que resultó vital para avanzar durante la pandemia y comenzar a diseñar presupuestos con perspectiva de género, una planificación económica para comenzar a cerrar brechas de desigualdad”. 

“Tuvimos acceso a los presupuestos de obras públicas, entendiendo que desde ahí podíamos aportar para achicar esas brechas: con más jardines maternales, con casas de víctimas de violencia. La violencia es central pero no la única brecha de género. Necesitamos más que sólo hablar de violencia. Hay que pensar en impuestos con perspectiva para equilibrar ingresos”, detalló. 

Para dimensionar esas brechas, la economista dio un dato dramático: En el diez por ciento más pobre de la población, siete de cada diez son mujeres. En el diez por ciento más rico, sólo tres de cada diez son mujeres

Cerró la jornada la delegada de la regional Posadas de la Universidad de la Cuenca del Plata, Laura Jacobacci, quien describió un escenario similar de desigualdad dentro de la academia. “Las universidades son instituciones de época, son parte de la sociedad y reflejan también la discriminación, las violencias y las miradas hegemónicas”. 

Reveló que el solo el 37 por ciento de las decanas del país son mujeres, el 34 por ciento secretarias académicas y apenas el 13 por ciento, rectoras. “Sin embargo, somos más las docentes”, contrastó. 

“Hay que poner el cuerpo, hablar en nombre del grupo de mujeres”, argumentó. 

La docente planteó tres escenarios a trabajar. En la urgencia, capacitar a todos los niveles de la universidad y evitar las burocracias en las políticas de género. También sostuvo que la Universidad debe comenzar a trabajar puertas afuera sobre políticas de género y proponer políticas para alcanzar soluciones. 

“Debemos construir significantes que describan la situación de desigualdad. El sujeto es la sociedad toda, no es una lucha de hombres contra mujeres, no binario, sino dual”, analizó. “Los derechos son conquistas, pero una vez conquistados, hay que ejercerlos”, completó.

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Josefina Pividori: “La nueva ruralidad debe contemplar el trabajo de las mujeres”

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Josefina Pividori vivió toda la vida vinculada a lo rural. Nació en Hernandarias, provincia de Entre Ríos, un pueblito rural donde sus padres, ambos ingenieros agrónomos, hacían trabajos de extensión. Aunque no heredó la profesión, no se apartó demasiado del legado: es licenciada en Comunicación y su tesis la hizo sobre la ruralidad. Eligió a Misiones para desarrollar su trabajo y a los 38 años y con el segundo hijo en camino, asume un desafío vinculado a la chacra, pero con el foco puesto en la mujer rural. Josefina será la coordinadora del primer gabinete de género del ministerio del Agro de Misiones, una entidad que atravesará a todo el organismo, con el objetivo de potenciar y visibilizar el rol de la mujer en la chacra.

No es un trabajo nuevo. Apenas asumió Sebastián Oriozabala como ministro se comenzó a relevar la situación de las mujeres en las chacras, que no es muy distinta a la de otros ámbitos urbanos. Se trabaja a la par, pero se gana menos. Se trabaja igual, pero no son las directivas de las cooperativas y son muy pocas las que llegan a los puestos de mando de una empresa. 

“La idea del gabinete es institucionalizar esa mirada de género, que ya la venimos trabajando en el ministerio. Es novedoso, porque atraviesa todas las áreas del ministerio, que además tiene un gabinete formado en un 40% por mujeres en los espacios de toma de decisiones, en las direcciones generales, en las direcciones simples, las subsecretarías”, explica Pividori en una entrevista con Economis.

En las chacras la situación no es tan lineal. En el primer relevamiento realizado por el ministerio hace dos años, en el programa de Incentivo a la Horticultura  Comercial, sólo el 20 por ciento tenía como titular a una mujer. Otro dato  relevante para problematizar la cuestión del trabajo de las mujeres en las chacras es que el 98,6% de los titulares de emprendimientos de ese programa, no asigna carga horaria de trabajo a la mujer en el  hogar. Este dato es uno de los desafíos que se presentan a la hora de trabajar desde el ámbito rural.  

“La paridad no debe ser pensada como un objetivo, o un techo, sino como una cualidad que tenemos que trabajar, no para alcanzar determinada meta, sino para que más espacios sean ocupados. Que no es ocupar espacios por ocupar, sino que muchas veces la mirada de mujeres en espacios de toma de decisión, hace que se incorporen otras formas de pensar en determinadas cuestiones, de cómo se trabaja articuladamente con los espacios productivos. Las cooperativas, las asociaciones, las organizaciones. O sea, el ministerio del agro abarca un sinnúmero de cadenas productivas y sectores con los cuales articula, no solo con el sector primario.

¿Y cómo está ahí ese equilibrio?

Nosotros tenemos un gran desafío en las Cooperativas. Las mujeres tienen un gran trabajo, pero muchas veces no son ellas las titulares, las que toman decisiones en las Cooperativas. Entonces, lo que ocurre es que las mujeres trabajan en la chacra, son las que encabezan el ciclo productivo, pero no son las que van a la reunión de la Cooperativa, porque no son socias y no tienen ni voz, ni voto. Cuando son socias, pero no son las titulares, ellas pueden ir, participar, pero no votan. Entonces ese es un desafío, generar acciones tendientes a que estos espacios de decisión estén compuestos por las voces de más mujeres. En la lechería, por ejemplo, las mujeres integran y tienen mucho protagonismo, tanto en el sector primario, como en el industrial. Pero debe ser de las pocas cadenas. Hay casos aislados, como el caso del sector tealero, que encabezan procesos de desarrollo en el sector, como el té gourmet, de la elaboración del té en otras formas de consumir que además está llegando a grandes mercados, nacionales e internacionales. Son mujeres que están encabezando, o son las dueñas de estas Pymes, o estas pequeñas agroindustrias. Tenemos el caso de mujeres ocupando grandes lugares, como Carolina Okulovich, en la Cámara de Elaboradores de Té Argentino, pero que es una de las pocas. En Valerio Oliva también está Silvina Oliva al frente de un aserradero con muchos trabajadores. Si uno piensa en el sector forestal históricamente fue comandado por varones. Ahora en Valerio Oliva, hay más mujeres que se han incorporado en el sector productivo de la industria, a trabajar. Ingenieras y operarias, que han venido a pedir trabajo. Y esto es, porque hay una mujer al frente y eso habilita. El hecho de que haya una mujer, habilita ciertos espacios. Nosotros como Estado no podemos escapar a esa situación, no podemos no atender ese foco. Misiones tiene una historia muy rica con mujeres al frente de procesos productivos, agroindustriales, industriales, agrarios, pero hay que poner en valor eso.

Darles entidad…

Hay que darles visibilidad.

¿Cómo vas a hacer ese vínculo?

En parte una de las cuestiones claves fue, que este gabinete, que por eso se llama gabinete, está conformado por todas las áreas del ministerio. No solamente están las cinco subsecretarías, sino que también están las direcciones generales que dependen del ministro, de la privada, como la dirección del área administrativa, de asuntos jurídicos, el Instituto Misionero del Suelo.. Lo que se busca es que haya una y un representante de cada área, digo esto porque no es un espacio exclusivo de mujeres, sino que el aporte de todos y de todas, ayude a que esto crezca. La idea es que haya de todos los sectores porque cada uno tiene realidades distintas. Está la subsecretaría de Desarrollo Forestal, que ha incorporado a más mujeres, cuando entregan los planes forestales. En el sector tabacalero, el subsecretario de Tabaco decía que el 9% de los productores tabacaleros, son mujeres. Es muy poco, pero sin embargo lo que tenemos que pensar es, como dar mayor visibilidad a esas mujeres que son titulares del sector tabacalero. Hay otros sectores que tienen más mujeres, como el hortícola, que son muchas más mujeres que encabezan, porque tenemos cuestiones como la hidroponía que se ha fortalecido en los últimos años, donde muchas son mujeres. Porque el sistema hidropónico permite por sus características técnicas de desarrollo, que sean mujeres las que puedan encabezar eso y desarrollarlo en completo. Muchas mujeres son las que encabezan esos procesos. Lo que no queremos es que siga quedando aislado en las decisiones de cada secretario, o subsecretario poner en valor a la mujer, sino que sea institucionalizado. Por ejemplo, de los créditos de emergencia agropecuaria, el 27% son mujeres las que han recibido el crédito. Eso es muy importante porque en los meses que hemos pasado de emergencia hídrica, donde el Estado está volcando un montón de recursos, es muy importante que sean mujeres las que también reciban estos créditos por emergencia. Las mujeres son parte, pero no queremos que quede en la voluntad de que el subsecretario decida que se entregue. Sino decir, cómo a partir de esto sistematizamos la información, la tenemos a mano, vamos a poner más atención en llegar a estos sectores.

¿Cuántas mujeres hay en toda la producción misionera, hay un dato certero?

Ese dato lo tenemos que trabajar, porque sabemos que hay más de 27 mil productores familiares en Misiones, estos son datos que comparte Agricultura Familiar. Después hay que ver en cuanto a procesos agroindustriales y en parte desglosar, porque el trabajo con los datos es importante para pensar en cómo focalizamos en determinadas cosas. De las cooperativas, por ejemplo, en todo lo que tiene que ver con el sector animal, en la lechería son muchas mujeres las protagonistas. Ahora si ponemos el porcentaje de mujeres que acceden a créditos y beneficios, en el caso de los proyectos Pisear, que son proyectos desarrollos socioeconómicos en áreas rurales, solo el 20% son mujeres. Al programa de inseminación artificial, que tiene que ver con el fortalecimiento de la producción animal, que se trabaja con el centro genético de Aristóbulo del Valle, el 100% de las mujeres accedieron. Este programa está focalizado y se recorría chacra, por chacra a ver qué animales necesitan y trabajar ahí para poder atender.

Vos sos una mujer que recorre la chacra, que estás permanentemente ¿qué te dicen las mujeres, qué pensás que te puede decir una mujer que está en la chacra al enterarse de este gabinete?

Tuvimos una experiencia en octubre del año pasado. El 15 de octubre fue el día de la mujer rural, ese fue otro hito porque tuvimos más de 70 mujeres de distintos sectores, de organizaciones, de pueblos originarios, empresarias, dueñas de establecimientos, productoras, feriantes. Nos juntamos en el Centro del Conocimiento y tuvimos una jornada entera de debates en comisiones, fueron más de ocho grupos de trabajos con distintos ejes, problematizamos en dos sentidos. Problematizamos en dos sentidos, uno tenía que ver con el reconocimiento de las tareas que se producen hacia adentro, lo que se conoce hoy como tareas de cuidado. Y lo que se hace hacia afuera. Estamos hablando de mujeres que tienen un protagonismo en los procesos y en sus comunidades. Fue muy rico el debate porque ellas señalaban cómo han podido encabezar procesos en sus comunidades, también aliándose con otras mujeres. Pero falta el reconocimiento del trabajo que realizan hacia adentro de sus hogares, porque la mujer de la chacra está en la feria, pero después se ocupa de que los hijos vayan a la escuela… lo que sucede con la mayoría de las mujeres en los ámbitos urbanos. La ruralidad no escapa de esas cuestiones: El hombre va al banco, hace las gestiones, va a la cooperativa de tabaco, la mujer no va al banco, pero se queda en la chacra, cuida a los chicos, se pone a carpir, atiende el tabaco, esa es un poco la división interna de las tareas domésticas en la vida agraria. Problematizar esto no tiene que ver con ponernos en contra, sino de ver cómo incluimos, cómo ponemos en valor un trabajo que muchas veces se invisibiliza. En el caso de la Feria Franca, lo reconocen los mismos hombres y mujeres, que cuando la feria comienza a funcionar, hace 20 años, fue cuando las mujeres -frente a la crisis que se vivía en la década del 90-, el varón no se animaba a ir a la feria a vender. Fue la mujer la que puso una mesa y se puso a vender la producción porque no tenía dónde salir a venderla. Hoy es mixto, sabemos que lo sostienen tanto hombres como mujeres, así como esos emprendimientos productivos lo sostienen de manera conjunta, pero fue la mujer la que protagonizó el salir a vender. Hoy hay un montón de políticas de Estado que atienden al sector de la horticultura, la fruticultura, hay un Mercado Concentrador, las ferias están establecidas, está el mercado de la economía social, pero en su momento eso no existía.

Políticas hay, lo que falta es un engranaje más fluido…

Sí, ver donde se atiende, donde se pone el foco. Tener los datos nos permite definir en qué vamos a trabajar. En diciembre realizamos el Consejo Agroindustrial, había cinco mujeres que tuvieron su voz y su participación, pero necesitamos que más mujeres participen de estos espacios, porque no es que no están, sino que muchas veces no llegamos. Tiene que ver con eso, pasa en el Estado, pasa en el sector privado y en el mundo rural. Sabemos que en el mundo tarefero, hay mujeres, como varones, sabemos que en el sector lechero las mujeres son las protagonistas, pero no son muchas veces las que toman las decisiones. Sin embargo, ya están en el sector primario, en el sector industrial, hay mujeres del Alto Uruguay que empezaron siendo productoras y hoy son maestras queseras. También tiene que ver con la llegada de mujeres profesionales a la chacra. En el ministerio el 37% de las técnicas extensionistas que están en territorio son mujeres. Cuando uno habla con las mujeres, las veterinarias, las ingenieras agrónomas, las trabajadoras sociales, porque también hay de otras profesiones, cuando van a territorio, es un gran impacto. 

¿Este gabinete va a ir a la chacra, va a meterse ahí, cómo será el trabajo?

Esa es la idea, por eso está conformado por todas las áreas, no solamente trabajar de manera interna. Una cuestión que vamos a incorporar es que a la hora de la elaboración de los proyectos ya haya una perspectiva de género. Esto va a ser desde adentro hacia afuera.

¿Cómo tomas el desafío desde lo personal?En términos personales, es un desafío grande. Si bien, son temas que parecieran estar de moda, hay que trabajar mucho. Pero también se ha avanzado muchísimo. En 2018 en Misiones se aprobó la ley de paridad y eso implicó una decisión política del Estado provincial. A mí me parece que es mucho lo que tenemos por hacer. En lo personal soy hija de ingenieros agrónomos. Mi mamá trabajó más de 30 años en extensión rural, así que desde muy chica estuve vinculada al mundo rural. Toda mi vida estuve muy vinculada por la biografía personal, pero después por decisiones profesionales y académicas, terminé trabajando acá. Siento que el mundo rural necesita que pongamos la mirada. Cuando institucionalmente decimos que hay que construir una nueva ruralidad, esta nueva ruralidad no puede no contemplar poner en valor el trabajo de las mujeres rurales, que motorizan las economías de cada pueblo, de cada chacra, que trabajan día a día, que encabezan procesos productivos y no son visibles. Tenemos un gran trabajo en dos sentidos, lograr la visibilidad y el reconocimiento de las mujeres rurales, que no solo sea en el “día de”.

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