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La combinación que explica la disminución de la pobreza en Misiones

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Durante la semana, el dato relevante fue la baja de la pobreza e indigencia en el país. En niveles generales, la reducción observada en el plano nacional es una buena noticia, que debe ser tomada, necesariamente, como un rumbo, porque aún con los peros que cada uno quiera usar, 37% de pobreza sigue siendo una cifra dramática.

Lógicamente, cada aglomerado urbano relevado tiene sus particularidades, aunque en términos generales se dan resultados en la misma tendencia a la baja. 

En el caso de Posadas, es propicio analizar algunos de los componentes que explican la baja en la tasa de pobreza. Hay tres patas claves: empleo, salarios y precios. Los dos primeros podrían (aunque no necesariamente) ir de la mano, pero el tercero está algo más desatado del resto y es, a su vez, el factor que arbitra el crecimiento. 

Primer punto clave: no hay forma de disminuir la pobreza sin creación de empleo. Esto logró hacer Misiones.

El empleo en el aglomerado de Posadas pasó del 43,1% de finales de 2020, al 44,6% de igual período de 2021. Así, logró que cerca de ocho mil personas pasen a ser nuevos ocupados. En ese mismo período, la desocupación pasó del 6,4% al 4,0%, y de ese modo, la población desocupada se redujo en cuatro mil personas en el aglomerado. 

Si extrapolamos estos datos al total de la provincia, estamos hablando en unos 25 mil empleos creados en el último año, y una baja en la desocupación de alrededor de trece mil personas. 

Segundo aspecto: los salarios. El objetivo es que logren crecer por encima de la inflación, sin importar que tan alta o baja sea esta. Por supuesto, en escenarios inflacionarios como el que vivimos, lograrlo se hace cada vez más difícil. Pero sin incremento del poder adquisitivo salarial, la pobreza no podrá reducirse. 

Aquí hay tres elementos fundamentales en juego: los salarios públicos, los privados formales y los informales. Respecto al primero, Misiones tuvo la recomposición más alta del salario público provincial del país, según los últimos datos disponibles que corresponden al tercer trimestre 2021, con una suba real del 28,3%, siendo además una de las únicas tres provincias del país donde el gasto salarial creció en términos reales. 

Si bien, aún no se conocen los datos finales del 2021 para la provincia, la recomposición lograda por Misiones hasta septiembre la dejan posicionada como para seguir liderando en el ranking final del año en este punto. Hasta el momento, con datos de nueve provincias disponibles, solo dos cerraron el año con alza en este punto (Formosa y Santa Fe), y se estima que a ellas se le sumen Misiones, Santiago del Estero y Tierra del Fuego. 

En relación con el salario privado, Misiones mostró en 2021 el incremento más alto en la región y el segundo más alto del país (6,1% real), por lo cual una fuerte masa de trabajadores formales privados de la provincia tuvo un crecimiento en su poder de compra. Para el caso de los informales, no existen datos al respecto. 

De este modo, sobre tres poblaciones claves, dos tuvieron alzas reales del salario y, por ende, de su capacidad de compra en el 2021 respecto al año anterior. 

El tercer aspecto de detalle está referido a los precios, y aquí está la principal alarma. Como bien sabemos, la inflación de 2021 cerró con un crecimiento de precios mayor al que fue en el 2020, y esto atenta de manera directa a todo proceso de crecimiento, poniendo límites al consumo y también presionando al salario. Además, en línea con esto, el crecimiento de los valores de la canasta básica eleva el piso mínimo de ingresos de un hogar para no ser pobre y generan aún más presión. 

Pese a esto, y siendo un verdadero problema, la pobreza en Posadas logró reducirse en base a la fuerza de los dos elementos anteriores. 

El dato final brindado por INDEC muestra que el aglomerado de Posadas registra una tasa de pobreza del 34,1%, disminuyendo la misma en 5,3 puntos porcentuales contra el semestre anterior, y en 3,6 p.p contra igual período de 2020. A su vez, la indigencia fue del 3,8%, cayendo 2,7 p.p en la comparación semestral y 2,1 en la anual. 

En valores absolutos, esto implica que hay 129 mil personas en situación de pobreza en el aglomerado, unas 19 mil menos que hace seis meses, y casi 12 mil menos que hace un año atrás (recordemos que en el primer semestre 2021 la tasa creció contra el 2º de 2020). 

Si extrapolamos estos datos al total de la provincia, se registran cerca de 40 mil personas que habrían salido de situación de pobreza en el último año en Misiones. 

En la combinación de mayor empleo y crecimiento de salario, pese a haber sufrido una embestida de los precios, es la mayor explicación de estos resultados, pero allí mismo hay procesos fundamentales. 

Las actividades vinculadas al agro, a la industria, el comercio y la construcción mostraron buenos avances en el año; el consumo tuvo un año de fuertes crecimiento en diferentes (e importantes) rubros, y la actividad productiva exhibió también rendimientos positivos. Con esto como base, se logró generar empleo y aumentar salarios. 

El 2022 no arrancó fácil. De hecho, la escalada inflacionaria de los primeros tres meses pone en jaque los logros alcanzados al cierre del año anterior. No es descabellado pensar que, en este escenario puntual, el avance logrado en reducir la pobreza se revierta. Justamente por la complejidad de la situación actual, la foto de diciembre 2021 podría ya haber envejecido completamente. 

Sin embargo, no se trata de un fenómeno nuevo, sino más bien de la escalada de complejos problemas que la Argentina ya atraviesa desde hace años. Por ello, los esfuerzos provinciales cobran relevancia: Misiones supo encontrar un camino de desarrollo que le permitió mostrar estos resultados y, por ende, hay espalda para bancar otras posibles embestidas, pero necesita de apoyos. 

Las aún pendientes y demoradas medidas por parte del gobierno nacional para potenciar la economía misionera cobran fundamental importancia en este escenario, y en un contexto como el actual, pueden convertirse en un ancla para el crecimiento, o bien, en un envión para fortalecer el proceso misionero.  

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Se inauguró el Horno Ecológico N°36 en el comedor municipal “Niños Felices”

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En el marco del Programa Horno Ecológico, este sábado se inauguró un nuevo horno de barro en el comedor y merendero “Niños Felices”, ubicado en el Barrio San Isidro de la ciudad de Posadas. Esta gestión de recursos es llevada adelante por la Municipalidad, a través de la Unidad de Coordinación y Gestión, a cargo de Yolanda Asunción, y la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, a cargo de Daniel Vigo. También participó de la jornada Rolando “Pepe” Olmedo, Director de Asistencia Social.

El comedor, que también funciona como merendero, está a cargo de la señora Rosa Morales, quien, junto a otras mujeres del barrio, se encargan del bienestar de los vecinos y de los niños y niñas en edad de crecimiento, preparando distintos platos de comida. “Este comedor funciona hace 10 años, son alrededor de 50 chicos los que asisten, y mínimo entre 60 y 70 tuppers traen. Les cocinamos porotos, arroz, fideos, lentejas, arvejas, muy nutritivos. Estoy contenta porque el horno es un beneficio para todos. Riquísimo sale el pan”, expresó Rosa.

La construcción de este horno no sólo posibilitará la elaboración de distintas comidas en menor tiempo y con poca leña -debido a que el barro logra una mayor concentración del calor- sino que también permitirá un ahorro del consumo de gas y constituirá un medio de sustentabilidad para las demás prácticas barriales, como ser la venta de comida para recaudar fondos.

Asimismo, a través de la Coordinación, se capacitó a los vecinos en la producción de plantines para que el comedor cuente con su propia huerta y pueda producir a futuro no solamente pan, sino también verduras.

Se trata del horno N° 36 construido en todo el municipio; una acción se viene replicando en distintos puntos de la ciudad, sumándose a la consigna de Posadas Sustentable.

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Fuerte baja de la pobreza en Posadas: 19.000 personas dejaron de ser pobres en los últimos seis meses

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Al segundo semestre del 2021, la pobreza en el aglomerado urbano de Posadas exhibió una muy importante disminución: el registro marcó 34,1%, el más bajo desde el primer semestre de 2018; y disminuyó en 5,3 puntos porcentuales (p.p) respecto al semestre  anterior. En la comparación interanual, la merma de la pobreza en el aglomerado  misionero fue de 3,6 p.p.

De este modo, en los últimos seis meses, 19.248 personas dejaron de ser consideradas  pobres en este aglomerado.  

Por su parte, la indigencia tomó similar camino: marcó 3,8% en el aglomerado misionero,  disminuyendo tanto a nivel semestral como anual. Equivale a que 9.962 personas dejaron la categoría de indigentes en el último semestre, según un informe de la  consultora Politikon Chaco basado en datos del INDEC. 

El índice de pobreza retrocedió al 37,3% en el segundo semestre del año pasado, por debajo de la medición del primer semestre de 2021, cuando fue de 40,6%, y del 42% de igual semestre de 2020, informó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

En tanto, el índice de Indigencia, entendido esto como el porcentaje cuyos ingresos no les alcanza para procurarse el mínimo de alimentación, se ubicó en 8,2 % al término del segundo semestre del año pasado, contra el 10,7 % del primer semestre y del 10,5% de igual período de 2020.

En base a los números del Indec, en el último semestre de 2021 salieron de línea de pobreza más de 920.000 personas respecto a igual período de 2020, debido a que entre un período y otro se verificó una merma de 4,7 puntos porcentuales.

Esta reducción en la pobreza tuvo su correlato en el nivel de actividad de la economía, que a lo largo de 2021 marcó un incremento de 10.3%, luego de caer 9,9% en 2020.

Situación y evolución de la pobreza e indigencia en Posadas 

En el aglomerado misionero se registraron 128.791 personas en situación de pobreza, que corresponden a 30.539 hogares. Además, se registraron 14.534 personas en  situación de indigencia, en 3.625 hogares. La reducción de ambas tasas fue categórica  en Posadas, y si bien aún no tocó pisos históricos, mostró los mejores resultados de los  últimos tres años.  

Analizando la evolución de las tasas de pobreza e indigencia para el aglomerado  misionero durante el período 2016-2021 (a partir de la nueva medición iniciada en dicho  año) se observa que la pobreza en Posadas marcó un récord en el segundo semestre  del 2019, que luego fue disminuyendo durante el 2020, y pegó un leve salto al primer semestre de 2021.

En el tramo final de 2021, a partir de una importante alza del empleo y de una  recuperación de los salarios, Posadas vio reducir de manera más que significativa los  niveles de pobreza e indigencia.  

De hecho, no solo hubo disminuciones en la comparación anual y semestral (-3,6 p.p y  -5,3 p.p, respectivamente), sino que también se alejó considerablemente del pico  experimentado por la provincia: el registro del segundo semestre de 2021 está 7,2 p.p por  debajo de lo registrado en el segundo semestre de 2019 (que fue de  41,3%). 

Al analizar la variación en términos absolutos de las personas en situación de pobreza  en el aglomerado de Posadas, se concluye que, en los últimos seis meses, unas 19.248 personas dejaron de ser considerados pobres. Por el lado de la indigencia, se observa  que hay 9.962 personas que dejaron la categoría de indigentes. 

En la comparación regional, Posadas tiene el segundo menor registro de pobreza del  NEA, solo detrás de Corrientes, que experimentó una merma notable (-15,7 p.p a nivel  semestral) y registró un 27,3% de personas consideradas pobres. Por su parte, el Gran Resistencia sostiene la mayor tasa de pobreza de la región (52%), seguida por Formosa  (45%). 

En el plano nacional, Posadas muestra la 13º tasa de pobreza más baja del país, en un  ranking que agrupa a 32 aglomerados urbanos y que encabeza el Gran Resistencia.  

Respecto a la indigencia, el registro de 3,8% de Posadas la posiciona como el  aglomerado con la menor tasa en el NEA; Gran Resistencia, en la región, vuelve a  registrar los mayores niveles en este indicador (19,4%), seguida de Formosa (12,8%) y  Corrientes (7,6%). 

Además, a nivel nacional, Posadas tiene la quinta menor tasa de indigencia de todo el  país.  

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Alberto Fernández pidió “darle una oportunidad al diálogo” para construir una realidad distinta

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El presidente Alberto Fernández pidió hoy “darle una oportunidad al diálogo” para construir una realidad distinta “en un país lleno de urgencias”, y consideró que el mayor problema que tiene la Argentina es la inflación que impide que la “distribución sea más justa”, al encabezar la presentación de la Agenda Temática Federal y Productiva para este año del Consejo Económico y Social (CES) en el Centro Cultural Kirchner (CCK).

Durante el acto el jefe de Estado realizó un balance de la situación actual y afirmó que el Gobierno “sabe dónde quiere ir”, luego de haber despejado el escenario de la deuda con los acreedores privados y con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Ante un auditorio colmado por dirigentes sociales, políticos y empresarios que componen el CES y acompañado en el estrado por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, Fernández parafraseó a John Lennon y pidió “darle una oportunidad del diálogo” para ver si juntos se puede “construir algo distinto”.

Las palabras del mandatario, calificando a la inflación como el “mayor problema” argentino, llegaron pocas horas después de un primer encuentro mantenido con la dirigencia sindical y empresarial en el marco de las discusiones por los aumentos de precios.

“Vamos en el camino correcto. Tenemos un modelo que no ocultamos, sabemos dónde queremos ir: no esperen de nosotros ajustes ni retracción de la economía”, dijo, y estimó que si la reactivación no se traduce en una “distribución más justa” es porque “la inflación mete la cola”.

En ese sentido, y luego de criticar al capitalismo especulativo, sostuvo que si bien el “escenario internacional” complica el panorama, de “los 50 puntos de inflación” en Argentina, sólo “10 que tienen que ver con la guerra”.

“El capitalismo necesita que la gente consuma. Un capitalismo que prescinde de los consumidores, se suicida”, afirmó Fernández.

También dijo que el abordaje de la problemática inflacionaria “no se pudo hacer antes” porque “el escenario no estaba dado” por las negociaciones con los acreedores privados y el FMI.

Además dedicó un párrafo de su discurso a la necesidad de forjar un nuevo mundo que, luego de la pandemia de coronavirus, se aleje de sus antiguos paradigmas de producción y “fundamentalmente de sus lógicas de especulación”.

Horas después de que se anunciara un proyecto de la bancada oficialista para penar la fuga de capitales y procurar dinero girado ilegalmente al exterior para integrar un fondo para pagar la deuda, Fernández dijo que la Covid-19 “puso en evidencia la inutilidad de la lógica de la especulación financiera, porque todo desapareció en un minuto, y la inversión productiva quedó en pie”.

“Tenemos que construir otra realidad”, dijo Alberto y, entre otros puntos pidió poner atención a la “economía popular que incluye a millones de personas y a la hay que darle un marco regulatorio”.

Luego estimó que las transformaciones deben tener perspectiva de género y contemplar el drama de un cambio climático que “no es del futuro” sino que complica la “vida del presente”.

En ese sentido, dijo que la Argentina es “acreedor ambiental”, una pelea a dar en el mundo, tal “como el de las sobretasas en el FMI”.

Massa, por su parte, estimó que el Consejo Económico y Social es “la foto de esa Argentina que construye acuerdos”.

“Después de superar las crisis, la pandemia, la deuda, la guerra, tenemos la obligación de ponernos el objetivo de la construcción de la Argentina de mañana. Muchas veces se frustra porque la pelea nos transforma en amigos y enemigos sin escuchar las razones”, estimó.

El acto fue para la presentación de los principales avances del diálogo establecido en el CES que conduce el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz, y el plan Argentina Productiva 2030, dado a conocer por el ministro de Desarrollo, Matías Kulfas.

A su turno, Beliz planteó que “el acuerdo y el consenso es posible” y que “la idea es recomenzar mejores en una Argentina querida, lo que significa poner un oído en la periferia y en los descartados, renunciar a los egoísmos del poder, a la trampa ideologizada y a la autorreferencia de la figuración”.

Sostuvo además que “la comunidad organizada” envió una señal a todos los que conforman el Consejo, “siendo que la única opción en la actualidad es la amistad social o la dependencia”.

“La Argentina de lo posible se ensancha todos los días con la inventiva popular que apunta a mejorar desde la amistad social y el trabajo silencioso que busca tejer armonía comunitaria y no con peleas crónicas ni emociones provocadoras, que generan discordias y dividen”, sentenció.

Kulfas expuso los principales objetivos a 2030, entre los que se destacan la intención de generar 2 millones de puestos de trabajo asalariados formales en el sector privado, sacar a 9 millones de argentinos de la pobreza y crear más de 100.000 empresas formales.

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Por primera vez en 20 años, la indigencia subió más de 10% en CABA

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Una familia de cuatro integrantes necesitó en febrero ingresos de por lo menos $ 85.259 para no estar en situación de pobreza y de $ 47.048 para no ser indigente.

La Canasta Básica Alimentaria (CBA), que marca el límite de la indigencia, subió en febrero 10,06% en la Ciudad de Buenos Aires, en lo que constituyó la primera vez que ese indicador aumenta dos dígitos en un mes desde que se cuenta con registros oficiales en el distrito.

Los datos de la Dirección General de Estadística y Censos porteña dejan en evidencia un incremento mayor en los alimentos de primera necesidad por sobre el resto de los bienes y servicios de la economía, ya que el mes pasado el alza de la Canasta Básica Total (CBT), que marca el tope de la situación de pobreza, subió 6,59%; en tanto la Canasta Total (CT) que delimita a la clase media lo hizo en un 6%, cuatro puntos porcentuales menos que los gastos de indigencia.

Con estos aumentos, una familia de cuatro integrantes que vive en la ciudad de Buenos Aires necesitó en febrero ingresos de por lo menos $ 85.259 para no estar en situación de pobreza y de $ 47.048 para no ser indigente, mientras que fueron necesarios $131.701 para que fuera considerada de clase media.

En todos los casos, los montos señalados no incluyen el pago del alquiler de vivienda ni de las expensas comunes, por no ser considerados gastos de consumo.

Si bien la Dgeyc comenzó a difundir los datos de líneas de pobreza y canastas de consumo en enero de 2017, hay que remontarse a mediados de 2002 para encontrar un mes en el que los precios de los alimentos básicos en la Ciudad de Buenos Aires hayan registrado un aumento de dos dígitos.

Los datos del organismo de la ciudad de Buenos Aires se difundieron antes de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) haga lo propio con las canastas básica alimentaria (CBA) y total (CBT), que marcan respectivamente los límites de la indigencia y la pobreza.

La suba mayor en el caso de la canasta de indigencia da la pauta de un incremento superior en el precio de los alimentos, ya que las canastas de pobreza y de clase media incluyen una mayor proporción de consumo de servicios públicos y privados.

El incremento acumulado en los últimos doce meses también indica un mayor impacto para los sectores indigentes, ya que la CBA tuvo un alza interanual del 54,15%, la de pobreza un 50,31% y la de clase media un 51,88%.

A diferencia del Indec, que reconoce solamente las categorías de pobres e indigentes, la Dirección porteña dispone de seis estratos sociales en su clasificación.

En febrero, los recursos necesarios para revestir en cada categoría fueron los siguientes: en situación de indigencia, hasta $ 47.047,82; de pobreza no indigente, de $ 47.047,83 hasta $ 85.259,17; y no pobres vulnerables, de $ 85.259,18 hasta $ 105.360,84.

En el caso del sector medio frágil, de $ 105.360,85 hasta $ 131.701,05; clase media, de $ 131.701,06 hasta $ 421.443,39; y sectores acomodados, $ 421.443,40 o más.

Fuente: Ámbito

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