Toda lucha se gana asegurando la comida
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Eugenio Kasalaba y sus recuerdos a 30 años del inicio de la Feria Franca de Oberá
El próximo 26 de agosto se cumplen tres décadas del inicio de la Feria Franca en Oberá, un modelo nacido en plena crisis rural de los ’90 que transformó la vida de miles de familias agricultoras en Misiones. Hoy, la celebración es también una invitación a revisar el camino y volver a la mística que consolidó al movimiento.
Los comienzos: organización y resistencia
“Uno nunca olvida el primer día”, recuerda Eugenio Kasalaba, uno de sus fundadores. “Fue un sábado 26 de agosto de 1995. Éramos menos de diez productores y, pese al frío y la sequía, nos animamos a empezar con mesas prestadas por la municipalidad. Michel Guilbard nos decía: ‘Probemos hasta fin de año a ver cómo nos va’. Treinta años después, seguimos acá”.
La Feria Franca nació como respuesta al abandono de chacras y la emigración de jóvenes. Con el apoyo del Movimiento Agrario de Misiones, INTA, Programa Social Agropecuario, Cáritas y municipios, se creó una alternativa para sostener al pequeño productor en su tierra. El lema que los guiaba era claro: “toda lucha se gana asegurando la comida”.

Un modelo que se expandió
De Oberá, la experiencia se multiplicó en Posadas, Aristóbulo del Valle, Leandro N. Alem, Apóstoles y numerosas localidades. Nombres como Mariana Müller, Jorge Peñalba o Lucía Petri dejaron huella, demostrando que detrás de cada feria hay historias de esfuerzo, solidaridad y dignidad campesina.
Nuevos desafíos, misma mística
Hoy, la Feria Franca enfrenta el desafío de modernizarse: digitalizar la venta, incorporar medios de pago y llegar a los hogares con nuevas formas de distribución. Sin embargo, sus referentes advierten que el mayor reto es volver a las fuentes y recuperar la mística: la solidaridad, la capacitación permanente, el trabajo en equipo y el sentido comunitario que le dieron vida.
Más que un mercado
Treinta años después, la Feria Franca sigue siendo símbolo de soberanía alimentaria, organización comunitaria y resistencia campesina. Como recuerda Kasalaba, citando a Michel Guilbard: “Si uno tiene tierra, tiene que plantar. Porque en la chacra está la posibilidad de vivir y de sostener a la familia”.

