Argentina se sostiene en la cima mundial de las exportaciones de yerba mate

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La yerba mate volvió a ocupar un lugar privilegiado dentro de la canasta exportadora argentina. En un semestre marcado por una mejora de las ventas agroindustriales y por el avance de los hidrocarburos como nueva fuente estructural de divisas, el producto emblemático de Misiones mantiene a la Argentina como primer exportador mundial, junto con otros complejos en los que el país ejerce un liderazgo internacional, como el aceite y la harina de soja, el maní y el aceite y jugo de limón.

El dato surge del nuevo Monitor de Exportaciones Agroindustriales de FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), que analiza veinte cadenas productivas mediante diez indicadores vinculados con generación de divisas, inserción internacional, destinos, origen territorial y posición dentro del comercio mundial.

La fotografía del primer semestre de 2026 muestra una economía argentina en la que el agro continúa siendo la principal usina de dólares. Entre enero y junio, el país exportó bienes por USD 49.454 millones, de los cuales USD 28.165 millones correspondieron a las cadenas agroindustriales.

Es decir, 57 de cada 100 dólares exportados por la Argentina tuvieron origen agroindustrial.

Además, las ventas externas del sector crecieron 18% respecto del primer semestre de 2025, una expansión que convive ahora con el fuerte crecimiento de combustibles y energía. Lejos de desplazar al agro, la irrupción energética comienza a ampliar y diversificar la capacidad argentina de generar divisas.

“El crecimiento de combustibles y energía es una buena noticia porque permite diversificar las fuentes de dólares. Mientras tanto, las cadenas agroindustriales siguen representando más de la mitad de las exportaciones argentinas y tienen espacio para seguir creciendo”, explicó Nicolle Pisani Claro, economista jefa de FADA.

Yerba mate: Misiones en la cima del comercio mundial

Dentro de ese escenario, la yerba mate conserva una posición excepcional. Argentina mantiene el primer lugar mundial entre los exportadores, un dato especialmente relevante para Misiones por la concentración territorial de la producción primaria y de buena parte de la industria yerbatera.

El Monitor también muestra una característica central del negocio internacional: la elevada concentración de los destinos. En la yerba mate llega al 86%, uno de los porcentajes más altos entre las veinte cadenas analizadas por FADA, sólo detrás del té, con 87%, y por encima de la carne vacuna, con 79%.

La combinación presenta las dos caras del comercio exterior yerbatero. Por un lado, Argentina dispone de una cadena que consiguió construir mercados, desarrollar industria, marcas, logística y canales comerciales hasta alcanzar el liderazgo global. Por otro, la elevada concentración geográfica de sus compradores deja planteado el desafío de ampliar destinos y reducir la dependencia de los principales mercados.

La posición internacional adquiere mayor dimensión por el peso de Misiones dentro de la economía regional. Tanto la producción de hoja verde como la actividad de secaderos, molinos, cooperativas y establecimientos industriales conforman uno de los entramados económicos más extensos de la provincia.

Así, mientras la actividad yerbatera atraviesa internamente una discusión profunda sobre precios, rentabilidad y condiciones de producción, en el frente externo mantiene una fortaleza que pocas economías regionales argentinas pueden exhibir: el liderazgo mundial en exportaciones.

Un semestre de récords para el agro

La otra gran protagonista del informe fue la cadena del girasol, que rompió sus propios récords tanto en dólares como en toneladas exportadas y registró un crecimiento del 129% frente a la medición anterior.

No fue el único complejo con máximos históricos. También alcanzaron récords de toneladas y divisas las cadenas de carne porcina, pesca, carne y lana ovina y lácteos.

Al mismo tiempo, varias actividades argentinas mejoraron posiciones en el ranking internacional. La cebada pasó del sexto al tercer lugar; el aceite de girasol, del cuarto al tercero; los porotos, del quinto al tercero; el poroto de soja, del quinto al tercero; el trigo, del séptimo al quinto, mientras que la harina de soja y la yerba mate alcanzaron el primer puesto mundial.

La Argentina tiene, además, una notable diversificación geográfica para varios de sus productos. Los derivados de la uva llegan a 84 países, el maíz a 70 mercados y los productos pesqueros a 67 destinos.

“Detrás de estos números hay productores y trabajadores de distintas regiones, pero también transporte, industria, logística, servicios y tecnología. Cada mercado que se abre genera oportunidades para toda la cadena”, señaló Fiorella Savarino, economista de FADA.

Soja, maíz y carne sostienen el peso pesado exportador

En términos de generación de dólares, los grandes complejos tradicionales siguen siendo decisivos.

Durante los primeros seis meses de 2026, el complejo sojero exportó más de USD 9.000 millones y llegó a más de 55 países. Argentina conserva el primer puesto mundial en exportaciones de aceite y harina de soja y ocupa el tercer lugar en poroto.

El maíz generó aproximadamente USD 4.200 millones, un incremento interanual del 7%. Argentina ocupa el tercer puesto mundial entre los exportadores del cereal y representa aproximadamente 14% del comercio internacional, con presencia en más de 70 países.

También avanzó la carne vacuna. Las exportaciones aumentaron 37% interanual medidas en dólares y alcanzaron más de 50 mercados. Aun así, el mercado interno continúa absorbiendo la mayor parte de la producción: el 73% queda en la Argentina y el 27% se exporta.

Los datos revelan, además, diferentes niveles de inserción internacional. El arroz exporta el equivalente al 98% de su producción, la soja el 93% y el limón el 92%.

El escenario sin retenciones: USD 25.800 millones adicionales

FADA incorporó al Monitor un ejercicio sobre el potencial productivo y exportador de la agroindustria ante una eventual eliminación de los derechos de exportación.

Según sus estimaciones, las cadenas agroindustriales podrían generar USD 25.800 millones adicionales en exportaciones y más de 500.000 puestos de trabajo.

El cálculo parte de la hipótesis de que una modificación de las condiciones económicas permitiría elevar la producción de granos desde un promedio de 126 millones de toneladas durante las últimas cinco campañas hasta 196,5 millones, es decir, unas 70,5 millones de toneladas adicionales.

Una parte de ese incremento podría exportarse directamente como granos y otra transformarse dentro del país antes de llegar a los mercados internacionales.

El monto adicional estimado por FADA tiene una dimensión significativa: resulta comparable con las proyecciones de generación de divisas asociadas a Vaca Muerta y otros desarrollos energéticos utilizadas por la Fundación.

“Argentina ya tiene productos que el mundo compra y cadenas que saben exportar. Si se generan mejores condiciones para producir e invertir, existe una oportunidad concreta de ampliar ese volumen y generar más divisas y empleo”, sostuvo Savarino.

Agro y energía, dos motores para ampliar la oferta de dólares

El nuevo mapa exportador comienza así a mostrar una transformación. La expansión de petróleo, gas y energía ofrece a la Argentina una segunda gran plataforma estructural para generar divisas, mientras la agroindustria conserva su peso predominante.

Para FADA, esa convivencia representa una oportunidad antes que una competencia entre sectores: permite reducir la dependencia de una única fuente de dólares y ampliar la capacidad para financiar importaciones de maquinaria, tecnología, bienes de capital e insumos productivos.

Sin embargo, el agro todavía explica el 57% de las exportaciones nacionales, una participación que evidencia su peso en el equilibrio externo argentino.

Dentro de ese mapa, la yerba mate aporta una particularidad. No compite con los grandes complejos pampeanos en volumen de dólares, pero ubica a una economía regional concentrada fundamentalmente en Misiones en el primer puesto del comercio mundial de su producto.

En un escenario interno atravesado por tensiones sobre precios y rentabilidad de la materia prima, la cadena conserva así uno de sus activos económicos más relevantes: Argentina sigue siendo el principal exportador mundial de yerba mate y Misiones continúa siendo el corazón productivo de ese liderazgo.

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