Caputo: “Nos deslomamos para que este cambio continúe”
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“Nos deslomamos para que este cambio continúe y se dé para todos lo más rápido posible”, afirmó el ministro de Economía, Luis Caputo, en una suerte de revival de la frase fallida de Manuel Adorni. Según el ministro, los elogios que recibe el rumbo argentino en el exterior constituyen una señal de que el país avanza en la dirección correcta, aunque reconoció que los efectos positivos todavía demandarán tiempo y paciencia para alcanzar al conjunto de la sociedad.
Caputo defendió el programa de Javier Milei, aseguró que la Argentina transita el camino correcto y pidió paciencia ante una recuperación que todavía no llega a todos los hogares. Reconoció que dentro de dos años persistirán las dificultades para cubrir los gastos básicos y sostuvo que transformar el país demandará décadas.
El ministro de Economía, Luis Caputo, volvió a defender el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei, aunque acompañó el optimismo oficial con una advertencia que enfría las expectativas de una recuperación inmediata: dentro de dos años todavía habrá argentinos que no podrán llegar a fin de mes.
“No puedo hacer magia”, respondió el funcionario al ser consultado por los sectores que aún no perciben las mejoras que el Gobierno atribuye a su programa económico. Caputo sostuvo que la Argentina “no va a ser Suiza en un año” y trasladó el horizonte de transformación estructural hacia las próximas dos décadas.
“Si no nos desviamos del camino, de acá a los próximos veinte años este va a ser otro país”, afirmó durante el encuentro Vientos de Cambio, realizado en el hotel Sheraton de Buenos Aires.
El mensaje combinó una defensa cerrada de la política económica con un pedido explícito de paciencia. Según Caputo, el Gobierno eligió el rumbo correcto y ahora necesita perseverar para que los resultados alcancen progresivamente a una mayor parte de la sociedad.
El ministro admitió que la estabilización de algunos indicadores macroeconómicos no significa que las dificultades hayan desaparecido de los hogares. “Dentro de dos años también va a haber gente que no va a llegar a fin de mes. En Estados Unidos hay gente que no llega a fin de mes”, planteó.
Caputo argumentó que ningún gobierno puede revertir en apenas un año los problemas acumulados durante un siglo. En ese sentido, señaló que su responsabilidad consiste en reducir gradualmente la cantidad de personas cuyos ingresos resultan insuficientes para cubrir sus gastos mensuales.
“Yo no puedo hacer magia. Tengo que lograr que cada vez esos argentinos que no llegan a fin de mes sean menos”, insistió.
La declaración expuso la tensión que atraviesa el discurso económico oficial: mientras el Gobierno exhibe la desaceleración de la inflación, el ordenamiento fiscal y la reducción de la pobreza como señales de éxito, una parte considerable de la población continúa enfrentando salarios rezagados, pérdida de poder adquisitivo y dificultades para sostener el consumo cotidiano.
Caputo aseguró que la pobreza “bajó a la mitad” y cuestionó que ese resultado no reciba suficiente reconocimiento. También rechazó las críticas sobre la falta de mejoras concretas y sostuvo que cualquier evaluación debe considerar cuál habría sido la situación del país si continuaba el programa económico anterior.
“Si se observan los últimos veinte años, la Argentina fue un desastre. Si se mira hacia dónde vamos hoy, todo es para bien”, afirmó el también ex ministro de Finanzas de Mauricio Macri.
El titular del Palacio de Hacienda también defendió la integración de la Argentina al comercio internacional y descartó la posibilidad de sostener una economía cerrada.
“Si no nos adaptamos al mundo, cerremos las fronteras. Argentina no tiene opción de no conectarse con el mundo”, expresó.
Caputo definió el proceso en marcha como una reconversión económica y afirmó que el respaldo al programa no se limita al Gobierno. Según aseguró, el rumbo también es valorado por empresarios y actores internacionales.
“Estamos seguros de que este es el camino correcto. Estamos seguros nosotros, en el exterior y los empresarios. Lo importante es la perseverancia”, señaló.
La respuesta a la Unión Industrial Argentina
Durante su exposición, Caputo también respondió al vicepresidente de la Unión Industrial Argentina, Guillermo Moretti, quien había acusado al Gobierno de desconocer la realidad del país y del entramado fabril.
El ministro rechazó el cuestionamiento y aseguró que mantiene conversaciones permanentes con representantes de diferentes sectores productivos.
“Nosotros vamos por lo que es moralmente justo”, afirmó. Además, sostuvo que habla con industriales “todas las semanas” y que las opiniones que recibe en esos encuentros no coinciden con la posición expresada por el vicepresidente de la entidad.
El cruce se produjo en medio de las tensiones entre el Gobierno y una parte de la industria nacional por la apertura comercial, la competencia de productos importados, los costos internos y la debilidad del mercado doméstico.
Caputo, sin embargo, ratificó que no habrá modificaciones sustanciales en la hoja de ruta. El planteo oficial es que la recuperación requiere tiempo y disciplina, aunque la promesa de bienestar generalizado quedó ahora ubicada en un horizonte mucho más extenso que el calendario electoral.
