El riesgo país argentino cerró a 755 puntos y subió el dólar
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La reacción de los mercados al resultado electoral de Brasil volvió a exponer la sensibilidad de los activos argentinos frente a los movimientos financieros regionales. El riesgo país llegó a 755 puntos básicos, su nivel más alto en un año, mientras el dólar minorista avanzó hasta los $1.560 en el Banco Nación y las acciones argentinas registraron fuertes pérdidas en Buenos Aires y Wall Street. La incertidumbre se sumó a las presiones externas que ya afectaban las cotizaciones locales y reavivó la atención sobre la relación económica entre ambos países.
El triunfo de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro en el balotaje brasileño modificó las expectativas de los inversores que apostaban por una victoria de la oposición. De acuerdo con los resultados electorales consignados en los reportes, Lula obtuvo el 51,79% de los votos, frente al 48,21% de su rival. La reacción financiera alcanzó a las acciones, los bonos y la moneda brasileña, con repercusiones sobre otros mercados de la región.
En la Argentina, las cotizaciones mostraron movimientos diferentes a lo largo de la rueda. En el registro de las 11, el índice MSCI Merval retrocedía un 6,5%, hasta los 95.677 puntos, mientras que el riesgo país subía 30 unidades y alcanzaba los 738 puntos básicos. Más tarde, a las 15:55, el Merval moderaba su caída al 3,1%, hasta los 99.117 puntos, pero el indicador elaborado por JP Morgan avanzaba hasta los 755 puntos, con una suba de 81 unidades.
Los bonos Globales argentinos en dólares, bajo legislación local, registraban una caída promedio del 1,2% en Wall Street. En el mercado cambiario, el dólar minorista aumentaba $10, equivalente al 0,7%, y se ubicaba en $1.560 para la venta en el Banco Nación, un máximo nominal según los datos difundidos. El dólar blue alcanzaba los $1.575.
Las acciones de empresas argentinas que cotizan en Nueva York también reflejaban la presión vendedora, con bajas de hasta el 12% en el primer registro de la jornada y pérdidas de hasta el 8% en el reporte posterior. Los papeles bancarios estuvieron entre los más afectados, mientras que Mercado Libre concentró parte de la atención por su exposición al mercado brasileño, una de sus principales fuentes de ingresos.

Brasil y el canal financiero regional
El movimiento de los activos argentinos se produjo en una jornada de fuerte volatilidad en Brasil. Según las declaraciones recogidas por los reportes, Mariano Sardáns, CEO de FDI, señaló que la depreciación del real, cercana al 10%, combinada con una caída del 15% del índice Bovespa, representó una pérdida aproximada del 25% para el mercado accionario brasileño medida en dólares.
La magnitud de esos movimientos muestra cómo un cambio en las expectativas políticas de una economía de gran peso regional puede repercutir sobre las decisiones de inversión en otros mercados. Sin embargo, el resultado electoral brasileño no explica por sí solo la evolución de los activos argentinos: también inciden las condiciones financieras internacionales y los factores propios de la economía local.
Eric Ritondale, economista jefe de Puente, sostuvo que durante septiembre y octubre los factores internacionales explicaron cerca de dos tercios del incremento acumulado del riesgo país argentino. La reacción posterior a las elecciones brasileñas prolongó esa presión y limitó el alivio que habían experimentado previamente los activos locales.
El riesgo país mide la diferencia entre el rendimiento exigido a los bonos soberanos de un país y el de títulos de referencia del Tesoro estadounidense. Cuando aumenta, suele reflejar una mayor percepción de riesgo por parte de los inversores y puede encarecer las condiciones de financiamiento externo. La suba registrada durante la jornada, por lo tanto, constituye una señal relevante para el seguimiento de la capacidad argentina de recuperar el acceso al crédito en condiciones más favorables.
El peso de Brasil para la economía argentina
La relación bilateral excede el comportamiento de las bolsas. Brasil es el principal socio comercial de la Argentina y ambos países ocupan un lugar central en el Mercosur. Por eso, los cambios en el valor del real, las expectativas de crecimiento y las decisiones de política económica brasileñas pueden influir sobre la competitividad de los productos argentinos, los flujos comerciales y los planes de inversión de las empresas.
Una depreciación de la moneda brasileña puede abaratar en términos relativos los productos de ese país y modificar las condiciones de competencia para determinados sectores industriales argentinos. El efecto concreto depende, entre otras variables, de los precios, los costos de producción, los contratos comerciales y la evolución del tipo de cambio local. Para las empresas que operan en ambos mercados, la volatilidad también puede alterar las decisiones de abastecimiento y planificación.
La exposición financiera es otro canal de transmisión. Cuando los inversores reducen su apetito por el riesgo en una economía relevante de la región, pueden revisar sus posiciones en otros mercados latinoamericanos, incluso cuando las causas iniciales de la turbulencia se originan fuera de ellos. La reacción de los bonos y las acciones argentinas durante la jornada reflejó esa posibilidad.
