Lunes 26 de octubre de 2026 Posadas misiones
Dólar oficial $1.560 ▲ 0,6%
Dólar blue $1.575 ▲ 0,6%
Riesgo país 707
f X ig ▶

El triunfo de Lula sacudió los mercados de Brasil y arrastró a las acciones argentinas

Getting your Trinity Audio player ready...
Compartí esta noticia !

El resultado del balotaje presidencial en Brasil provocó una fuerte reacción en los mercados financieros de la región. La Bolsa de San Pablo activó un mecanismo de suspensión temporal de operaciones tras una caída inicial del 10% del índice Bovespa, mientras el real se depreció cerca de un 12% frente al dólar. En Argentina, el efecto se trasladó a las acciones, los bonos soberanos y el mercado cambiario, en una jornada marcada por el aumento de la incertidumbre política y financiera.

La victoria de Luiz Inácio Lula da Silva sobre Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, revirtió las expectativas de parte de los inversores, que habían apostado por un giro político hacia la derecha después de los resultados de la primera vuelta. Según los datos consignados en los reportes de mercado, Lula obtuvo el 51,79% de los votos, frente al 48,21% de su rival, con el 100% de las urnas escrutadas.

La reacción inicial mostró la sensibilidad de los activos financieros frente a las expectativas políticas y fiscales. En Brasil, el operador bursátil B3 informó que las operaciones se interrumpieron durante 30 minutos luego de que el Bovespa retrocediera un 10% respecto del cierre anterior. La medida, conocida como circuit breaker, busca contener episodios de volatilidad extrema mediante una pausa temporal en las transacciones.

La presión alcanzó también al mercado cambiario y a la deuda pública brasileña. El real registró una depreciación cercana al 12% frente al dólar en las operaciones al contado, mientras que los bonos soberanos de mayor plazo sufrieron pérdidas en los mercados internacionales. Ante la volatilidad, el Tesoro brasileño canceló las subastas de títulos públicos previstas para el 27 y el 29 de octubre.

Caídas en acciones argentinas y suba del riesgo país

La turbulencia brasileña se trasladó a los activos argentinos en las primeras horas de la rueda. Cerca de las 11, el índice MSCI Merval retrocedía un 6,5%, hasta los 95.677 puntos, mientras los bonos Globales en dólares con legislación argentina perdían un promedio del 1,2% en Wall Street.

El riesgo país elaborado por JP Morgan aumentaba 30 puntos básicos, hasta las 738 unidades, su nivel más alto desde el 24 de octubre del año anterior, según los datos difundidos durante la jornada. El indicador refleja la diferencia entre el rendimiento de los bonos soberanos argentinos y el de títulos de referencia del Tesoro estadounidense, por lo que su aumento encarece potencialmente el acceso al financiamiento externo.

En el mercado cambiario local, el dólar al público avanzaba diez pesos, un 0,7%, hasta los $1.560 para la venta en el Banco Nación. Al mismo tiempo, las acciones y los certificados de compañías argentinas que cotizan en Wall Street registraban pérdidas de hasta el 12%, con Mercado Libre entre los papeles más afectados y caídas de hasta el 11% en acciones bancarias.

La exposición de Mercado Libre al mercado brasileño ayuda a entender parte de la reacción de sus acciones: Brasil constituye una de sus principales fuentes de ingresos. En un escenario de depreciación cambiaria y mayor incertidumbre financiera, las empresas con operaciones significativas en el país vecino pueden quedar expuestas a cambios en las expectativas de crecimiento, los resultados y la valuación de sus activos.

La caída de las cotizaciones argentinas también refleja que los mercados regionales no operan de manera aislada. Los cambios en las expectativas sobre Brasil pueden influir en la percepción de riesgo de otros países emergentes, en los flujos de inversión y en la demanda de activos considerados más seguros. Sin embargo, la evolución de cada mercado depende también de sus propias condiciones fiscales, monetarias y políticas.

La incertidumbre política y la señal fiscal que esperan los inversores

Uno de los factores que profundizaron la reacción en Brasil fue la falta de reconocimiento inmediato de la derrota por parte de Flávio Bolsonaro, quien anunció que buscaría la anulación de los resultados y cuestionó la decisión del Supremo Tribunal Federal de extender dos horas el horario de votación. La controversia añadió incertidumbre sobre el proceso institucional y la transición política.

Para los inversores, el foco también estará puesto en las primeras definiciones económicas del nuevo gobierno. En particular, la designación del ministro de Hacienda y las señales sobre el rumbo fiscal serán relevantes para evaluar la sostenibilidad de la deuda y la evolución de las tasas de interés.

Lula enfrenta el desafío de contener el crecimiento de la deuda pública sin desatender los programas sociales y la inversión. Los reportes citados sitúan el endeudamiento por encima del 82% del producto bruto interno (PBI) y señalan que el gasto previsional y otras erogaciones obligatorias limitan el margen para reducir el déficit. El equipo del presidente electo buscaría alcanzar un superávit primario cercano al 1,3% del PBI hacia 2030, una meta cuya credibilidad dependerá de las medidas que finalmente se adopten y de su viabilidad política.

Una consolidación fiscal insuficiente podría sostener las presiones sobre el costo de financiamiento, mientras que un ajuste más pronunciado también plantearía decisiones sobre el ritmo de la inversión y el gasto público. El mercado buscará determinar si el próximo gobierno puede establecer una trayectoria fiscal consistente y construir acuerdos legislativos que permitan implementarla.

El vínculo entre Argentina y Brasil, bajo la lupa

La reacción financiera adquiere especial relevancia para Argentina por el peso de Brasil en el comercio bilateral y en la actividad de numerosas empresas locales. Ambos países son las mayores economías del Mercosur y mantienen vínculos productivos y comerciales que abarcan desde la industria automotriz hasta los bienes de consumo y los servicios.

Una depreciación marcada del real puede modificar los precios relativos entre los dos mercados, alterar la competitividad de empresas exportadoras y cambiar las condiciones de competencia para sectores que venden tanto en Argentina como en Brasil. El efecto final, no obstante, dependerá de cuánto duren los movimientos cambiarios, de la evolución de la demanda y de las respuestas de las políticas económicas.

La dimensión política también suma un elemento a seguir. Durante la campaña, el presidente argentino Javier Milei había expresado su respaldo a Flávio Bolsonaro y formulado críticas a Lula. Según la información difundida, tras el resultado electoral ni el mandatario argentino ni la Cancillería habían emitido una comunicación oficial sobre la victoria del presidente electo brasileño al momento de los primeros movimientos de mercado.

La relación bilateral tendrá importancia no solo en el plano diplomático, sino también en la coordinación económica y comercial. En un escenario de volatilidad, la evolución de los vínculos entre ambos gobiernos y las señales sobre las reglas de intercambio pueden influir en las expectativas de empresas e inversores.

Por ahora, la reacción de los mercados refleja un ajuste rápido de las posiciones financieras frente a un resultado político que no coincidió con las expectativas de parte de los operadores. La trayectoria posterior dependerá de la evolución institucional en Brasil, las decisiones económicas del nuevo gobierno y la capacidad de los mercados regionales para absorber el impacto sin que la volatilidad inicial se convierta en una tendencia persistente.

Información del Autor

Compartí esta noticia !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Categorías