Carne y yerba mate, una alianza estratégica para ganar mercados en Europa y el mundo
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Dos de los productos más representativos de la economía y la identidad productiva argentina avanzan hacia una estrategia conjunta de promoción global. El Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) acordaron profundizar un trabajo coordinado para posicionar la yerba mate argentina junto a la carne vacuna en las grandes ferias internacionales, con el objetivo de ampliar el consumo externo, fortalecer la Marca Argentina y potenciar el valor agregado de ambas cadenas productivas.
La iniciativa se consolidó tras una reunión realizada el miércoles 10 de diciembre, en la que participaron los directores del INYM Gerardo Vallejos (sector Cooperativas) y Gerardo López (sector Industria), la subgerente de Promoción y Desarrollo María Marta Oria, y el presidente del IPCVA, Georges Breitschmitt. Allí coincidieron en la necesidad de sostener el mercado interno, pero remarcaron que el crecimiento de largo plazo exige una mayor inserción internacional, aprovechando sinergias entre dos productos con fuerte reconocimiento global.
Promoción conjunta y estrategia de Marca Argentina
El eje central del acuerdo apunta a desarrollar una agenda común de promoción internacional, especialmente en ferias y eventos donde la carne vacuna argentina ya cuenta con espacios consolidados. La propuesta consiste en que, en los ámbitos de degustación organizados por el IPCVA, los visitantes puedan encontrar también yerba mate argentina, tanto en su formato tradicional como en saquitos, acompañada de información sobre su proceso de elaboración y sus beneficios para la salud.
Desde ambas instituciones destacaron que la carne y la yerba mate no solo son bienes exportables, sino símbolos culturales y económicos de alcance nacional, claves dentro de la estrategia de posicionamiento país. En ese sentido, el trabajo conjunto busca generar una visión estratégica que contribuya a la promoción, fomento y fortalecimiento de la producción, industrialización, comercialización y consumo de ambos productos, tanto en el plano alimentario como en sus derivados y nuevas modalidades de consumo.
Además, se subrayó el valor de estas acciones como herramienta para potenciar el turismo y la identidad cultural argentina, integrando alimentos, tradiciones y experiencias asociadas al origen.
Europa, un mercado en expansión para la yerba mate
En paralelo a esta estrategia conjunta, el INYM profundizó su agenda internacional con la capacitación “Exportación de yerba mate: oportunidades en el mercado europeo”, organizada junto a la Agencia Argentina de Inversiones y Comercio Internacional. La actividad, realizada vía Zoom, contó con exposiciones de Germán Sturc, economista y desarrollador de negocios internacionales, y Victoria de la Torre, fundadora y CEO de Southmatea.
Durante la capacitación se analizó el crecimiento del consumo de yerba mate en la Unión Europea, un mercado que mostró una expansión significativa en las últimas dos décadas. Según los datos presentados, entre 2005 y 2024 las importaciones de yerba mate —principalmente desde Argentina y Brasil— pasaron de 2.500 toneladas, por un valor de U$S 3,5 millones, a cerca de 9.000 toneladas, equivalentes a U$S 31 millones.
España se consolida como el principal destino europeo, concentrando alrededor del 50% de las ventas de yerba mate en formato tradicional, con una fuerte presencia del producto argentino. Le siguen Alemania y, en menor medida, Francia, Italia y Polonia. El informe destacó que España combina una amplia colectividad sudamericana, cultura de infusiones, fácil acceso al canal latino y una creciente inserción en segmentos bio/salud y comercio electrónico, mientras que Alemania se posiciona como un mercado abierto a la experimentación con “superfoods” y productos funcionales.
Nuevos formatos, valor agregado y desafíos regulatorios
Los especialistas coincidieron en que el crecimiento europeo no se limita al formato tradicional. El potencial se amplía hacia segmentos como las bebidas RTD (Ready To Drink), bebidas energéticas, infusiones tipo “mate tea”, solubles para “mate instantáneo” y desarrollos vinculados al rubro no bebidas, como cosmética, cápsulas nutricionales y suplementos herbales, apalancados en el alto contenido de polifenoles antioxidantes y otras propiedades funcionales de la yerba mate.
En este contexto, se señaló que la denominada industria de bebidas y no bebidas cerrará 2024 con un volumen estimado de U$S 712 millones, con una proyección de U$S 1.200 millones para 2035, un escenario que abre oportunidades concretas para la diversificación del producto argentino.
No obstante, el mercado europeo también plantea desafíos. Entre ellos, el cumplimiento estricto de normativas, registros y etiquetados, así como la necesidad de adaptar el packaging y el mensaje a los distintos perfiles de consumidores. Según se explicó, la tendencia en la UE privilegia diseños naturales, vinculados al entorno, con colores tierra, verdes y materiales reciclables, evitando estéticas saturadas o un “look sudamericano tradicional” excesivamente cargado.
El caso de Alemania fue citado como ejemplo de adaptación exitosa: desde 1924 se produce allí “Club-Mate”, una bebida carbonatada sin alcohol elaborada con extracto de yerba mate, que se convirtió en un producto de culto entre comunidades vinculadas a la tecnología, la música electrónica y los videojuegos.
Un escenario de oportunidades para la yerba mate argentina
El balance final de la capacitación fue claro: la Unión Europea representa un mercado estratégico en expansión para la yerba mate argentina, con demanda creciente en segmentos de valor como hoja premium, blends funcionales, bebidas RTD y suplementos. Europa occidental concentra la mayor parte de la innovación y premiumización, con altos márgenes y una fuerte percepción de calidad para los productos de origen argentino en canales bio, gourmet y health.
En ese marco, conceptos como “clean energy”, “plant-based”, sustentabilidad, ritual auténtico y herencia cultural aparecen como ejes clave para un posicionamiento competitivo. Integrar estas tendencias con la potencia simbólica de la carne vacuna argentina refuerza una estrategia que busca no solo vender productos, sino exportar identidad, valor agregado y cultura productiva.
