El efecto de la sequía en la producción de la soja: Un Cisne Negro

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La sequía que registra la Argentina en los últimos cuatro meses generará pérdidas exponenciales en uno de los principales productos que se exportan como ser la soja y sus derivados que representa un cuarto de las ventas totales de los bienes y servicios que se le venden al mundo.
Según la publicación efectuada por la Bolsa de Comercio de Rosario, la falta de precipitaciones en la región pampeana fueron aumentando en las últimas semanas de febrero, en un ambiente con baja humedad, los vientos y altas temperaturas que no acompañan a la soja de primera en sus periodos de floración de la soja, forma de vaina con un progresivo aumento de las muertes de las plantas, en tanto, que la soja de segunda que estaba saliendo en etapas vegetativas, sus raíces no pueden acceder a estratos profundos y se ha mantenido un crecimiento a tasas bajísimas.
El departamento de estimaciones agrícolas en su último informe del panorama agrícola mensual (ISSN 2408-4344) del 8 de Marzo de 2018 informa que el incremento de la perdida de superficie cultivada ya supera las 700 mil hectáreas y frente a este escenario adverso de sequía la proyección de la producción de la campaña del 2017/2018 se reduce a 42 millones de toneladas registrando una merma acumulada de 12 millones de toneladas desde el inicio de la campaña, reflejando una merma interanual de 15,5 millones de toneladas con respecto a la campaña 2016/17.

Ahora bien, ¿Qué efectos genera la pérdida de la cosecha de la soja?
Bajo el supuesto de que los 12 millones de toneladas de soja perdidas se hubieran vendido en el mercado internacional al precio promedio del commodity del corriente año que asciende a u$s 367,29 por tonelada la cuantificación sería un equivalente a 4.407,44 millones de dólares, que representa un 7,5 % del total de las exportaciones que se realizaron el año pasado (+58.428 millones de dólares) y un 52% del déficit comercial histórico del 2017 (-8.471 millones de dólares).
Estas cifras esbozadas en el párrafo anterior, no son positivas debido a que acrecentaría el déficit comercial previsto para el 2018, a su vez, esos dólares que dejarían de ingresar en la economía doméstica empujaran a la alza el tipo de cambio nominal del dólar por la contracción de la oferta de dólares para estos niveles de la demanda de dinero en pesos, hasta no tener una estabilidad mayor en la moneda.
Las exportaciones de los bienes y servicios que se le efectúan al resto del mundo es un componente de la demanda agregada y su crecimiento/caída afecta positivamente/negativamente el nivel de actividad económica local, y esta sequía que atenta contra este agregado generará que la Argentina pierda, contemplando el tipo de cambio promedio del 2018  que asciende a $ 19,52, un total de $ 86.054 millones de pesos (U$S 4.407,44 x $ 19,52).
Estos sucesos claramente no se encuentran en las estimaciones del crecimiento económico a la hora de proyectar, que puede encuadrarse en la Teoría del Cisne Negro que desarrollo Nassim Nicholas Taleb por ser un efecto sorpresa que tiene un gran impacto, donde esos $ 86.054 millones de pesos que dejarían de ingresar por parte de la economía tendrá un efecto expansión mayor que la variación inicial, por las sucesivas oleadas que se producen cuyo valor depende del multiplicador del gasto.
Supongamos que el multiplicador de la economía, contemplando determinados supuestos para la propensión marginal a consumir, impuestos proporcionales, propensión marginal a importar y la sensibilidad de la inversión ante variaciones del Ingreso, sea igual a 2 (dos), y en tal sentido, una reducción del componente autónomo empleando el modelo de economía abierta, puede generar una merma del crecimiento en el nivel de actividad económica equivalente al doble de la variación inicial por un total de $ 172 mil millones de pesos y por lo tanto, atemperaría el crecimiento real del PBI del 3,5 % del 2018 estimado conforme a las pautas macrofiscales.
Tampoco puede obviarse el efecto que los derechos de la exportación de la soja y sus derivados se coparticipan a las 24 jurisdicciones en el marco de la creación del FONDO FEDERAL SOLIDARIO en el año 2009 mediante el Decreto del Poder Ejecutivo Nacional Nº 206/09, que de acuerdo al Consenso Fiscal suscripto entre el Estado Nacional y las Provincias a fines del año pasado, únicamente recibirán las jurisdicciones que se adhieran a la misma con fecha tope hasta el 1º de Abril de 2018 y en su defecto, se distribuirán entre las restantes jurisdicciones la porción de la no adherida.
En tal sentido, las Provincias tendrían una reducción de los ingresos fiscales por el Fondo Federal Solidario equivalente a $ 20,6 mil millones de pesos en el presente año, teniendo en cuenta el tipo de cambio promedio de los primeros meses del 2018 y la reducción gradual de los derechos de exportación de la soja del 0,5 % mensual.

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