La Cachuera conserva el liderazgo, pero Kabour sacudió el mercado exportador de yerba mate

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El negocio exportador de la yerba mate argentina cerró los primeros siete meses de 2026 con dos movimientos simultáneos. Por un lado, La Cachuera consolidó su posición como principal exportadora, con una participación cercana al 34% del volumen total. Por otro, Grupo Kabour protagonizó un salto de escala que alteró el orden del lote perseguidor y convirtió la disputa por el segundo puesto en uno de los principales datos del período.

Entre enero y julio se exportaron 32.113,06 toneladas -32,11 millones de kilos-, por un valor FOB de US$58,45 millones. El precio promedio de la canasta exportadora se ubicó en US$1.820,04 por tonelada.

La fotografía acumulada muestra un mercado en expansión, pero también altamente concentrado, dependiente de Siria y atravesado por diferencias importantes en los valores unitarios obtenidos por cada empresa.

La Cachuera, líder en kilos y en dólares

La Cachuera encabeza el ranking con 10.906,73 toneladas, equivalentes a casi 10,91 millones de kilos. La empresa representó el 33,96% del volumen exportado y facturó US$18,13 millones, el 31,02% de las divisas generadas por el sector.

Su precio promedio fue de US$1.662,05 por tonelada, por debajo de la media general del mercado.

La compañía también lideró las operaciones de julio, con 1.858,91 toneladas y una facturación cercana a US$2,95 millones. Sin embargo, el dato más significativo del mes estuvo inmediatamente detrás.

Grupo Kabour exportó 2.260,25 toneladas solamente en julio, por US$3,52 millones. Fue el mayor volumen mensual entre todas las compañías relevadas, incluso por encima de La Cachuera.

Con ese movimiento, alcanzó un acumulado de 6.694,05 toneladas, equivalentes a 6,69 millones de kilos, y una facturación de US$10,50 millones. Su participación trepó al 20,85% del mercado, lo que le permitió pasar del cuarto lugar observado en la visual del primer semestre al segundo puesto del ranking enero-julio.

Kabour superó así tanto a Establecimiento Las Marías como a Productores de Yerba Mate de Santo Pipó -Piporé-, aunque el movimiento no debe sorprender ya que el grupo sirio terminó el año pasado como líder del mercado externo. 

Lógicamente, es el dominador de la demanda de ese país: la totalidad de las exportaciones de Kabour tuvo como destino Siria. La compañía colocó allí las 6.694 toneladas registradas, a un precio promedio de US$1.568,51 por tonelada, uno de los más bajos entre los grandes exportadores.

El crecimiento fue impulsado, por lo tanto, por volumen y concentración comercial, no por una mejora del precio unitario.

Establecimiento Las Marías quedó en el tercer puesto por volumen, con 4.808,04 toneladas, el 14,97% del total, y ventas por US$8,80 millones.

Piporé descendió al cuarto lugar con 4.520,81 toneladas, equivalentes al 14,08% del mercado. Sin embargo, obtuvo una facturación de US$8,85 millones, ligeramente superior a la de Las Marías pese a haber exportado 287 toneladas menos.

La explicación está en el precio. Piporé consiguió un promedio de US$1.957,81 por tonelada, frente a los US$1.829,55 de Las Marías. Es decir, Las Marías exportó más kilos, pero Piporé obtuvo más dólares gracias a una mejor valorización promedio de sus operaciones.

La diferencia también expone dos perfiles comerciales distintos. Las Marías aparece como uno de los jugadores con mayor diversificación geográfica: además de Siria, llegó a Chile, China, Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Canadá, Japón, Australia y otros mercados.

Piporé concentró el 76,3% de su volumen en Siria, aunque complementó sus operaciones con Chile, Emiratos Árabes Unidos, Canadá, Alemania, Países Bajos, Líbano, México y Estados Unidos.

Cuatro empresas controlan casi el 84% de las exportaciones

La concentración constituye uno de los rasgos estructurales del negocio. La Cachuera, Kabour, Las Marías y Piporé reunieron en conjunto 26.929,63 toneladas, el 83,86% de toda la yerba mate exportada por la Argentina durante los primeros siete meses.

Si se amplía la medición a los diez principales operadores, la participación llega al 93,5% del volumen.

Detrás de los cuatro líderes aparece una brecha considerable. El quinto exportador, Cordeiro y Compañía, registró 615,61 toneladas y apenas el 1,92% del mercado.

La Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig quedó sexta con 582,98 toneladas; Establecimiento Santa Ana, séptima con 544,97; Hreñuk, octava con 510,90; Grupo Kassab, novena con 467,69; y Calo completó el grupo con 369,60 toneladas.

Hreñuk fue otro de los actores que ganó posiciones. Durante julio exportó 104,89 toneladas, por casi US$299.000, y desplazó a Grupo Kassab del octavo lugar.

El precio separa al negocio masivo de los mercados de nicho

La lectura por volumen no coincide necesariamente con el ranking de precios.

La Cooperativa Agrícola de Colonia Liebig recibió un promedio de US$3.415,21 por tonelada, casi el doble del valor obtenido por La Cachuera y más del doble del precio de Kabour. Con 582,98 toneladas, generó casi US$2 millones.

Hreñuk alcanzó US$2.762,80 por tonelada y Establecimiento Santa Ana, US$2.575,96. Cordeiro promedió US$2.032,64.

En el extremo opuesto, Grupo Kassab registró apenas US$917,50 por tonelada. Su bajo valor unitario explica que, pese a haber exportado 467,69 toneladas, solamente haya generado US$429.099.

Estos contrastes responden a diferencias de producto, presentación, nivel de elaboración, destino, escala de los contratos y composición arancelaria. Por eso, el volumen por sí solo no alcanza para medir la calidad económica de cada cartera exportadora.

Julio perdió fuerza frente a junio

Durante julio se exportaron 5.448,25 toneladas, por US$9,17 millones. Fue el tercer mes de mayor volumen del año, después de junio, con 6.639,08 toneladas, y marzo, con 5.295,95.

Frente a junio, los despachos de julio se redujeron 17,9%, mientras que el valor FOB mensual cayó alrededor de 21%.

El precio promedio de julio fue de aproximadamente US$1.683 por tonelada, por debajo de los US$1.749 de junio y también inferior al promedio acumulado de US$1.820. La caída más pronunciada de la facturación respecto del volumen revela que durante julio ganó peso la yerba negociada en los segmentos de menor precio.

Ese movimiento está directamente relacionado con el salto de Kabour, cuyas ventas a Siria se realizaron a un promedio cercano a US$1.557 por tonelada durante el mes.

La estructura exportadora argentina mantiene una dependencia extraordinaria del mercado sirio. Entre enero y julio, Siria compró 22.124,72 toneladas, el 68,90% del volumen total.

Esas operaciones generaron US$36,37 millones, el 62,23% de las divisas. El precio promedio fue de US$1.643,89 por tonelada, por debajo del valor general de la canasta exportadora.

Chile ocupó el segundo lugar con 3.237,25 toneladas y US$6,25 millones. Brasil quedó tercero con 2.225,30 toneladas y US$3,22 millones.

Más atrás se ubicaron España, con 1.122,31 toneladas; Estados Unidos, con 697,36; Alemania, con 349,95; y China, con 316,10.

La diferencia entre participación física y participación en dólares vuelve a mostrar el problema del valor. Siria absorbió casi el 69% de los kilos, pero generó el 62,2% de los ingresos. Estados Unidos, en cambio, representó apenas el 2,17% del volumen y aportó el 3,77% de la facturación, con un precio promedio de US$3.156,62 por tonelada.

El balance de los primeros siete meses deja a La Cachuera como líder indiscutida tanto en volumen como en facturación. Su ventaja continúa siendo amplia: supera a Kabour por 4,21 millones de kilos y por US$7,63 millones.

Pero el tablero dejó de ser estático. Kabour convirtió a julio en un mes de inflexión, se adueñó del segundo puesto y elevó la concentración de los cuatro mayores exportadores.

El mercado combina así tres realidades: un liderazgo consolidado, una competencia creciente entre los grandes operadores y una fuerte dependencia de Siria. La expansión de los kilos exportados sostiene el ingreso de divisas, aunque la baja del precio promedio y la concentración de destinos muestran que el desafío no pasa solamente por vender más yerba, sino por colocarla en más mercados y con mayor valor agregado, lo que puede ser una palanca para las marcas más pequeñas.

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