La CNV reforma el régimen de transparencia y simplifica las reglas para el mercado de capitales

La Comisión Nacional de Valores modificó integralmente el régimen informativo, elevó umbrales de reporte, amplió plazos y reforzó controles sobre conflictos de interés e información privilegiada

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La Comisión Nacional de Valores (CNV) avanzó con una reforma integral del régimen de transparencia aplicable a los participantes del mercado de capitales. A través de la Resolución General 1162/2026, publicada este jueves en el Boletín Oficial, el organismo actualizó el Título XII de las Normas de la CNV con un doble objetivo: elevar la calidad y oportunidad de la información disponible para los inversores y, al mismo tiempo, reducir cargas administrativas consideradas innecesarias.

La modificación busca adaptar la regulación a la dinámica actual del mercado y otorgar mayor precisión sobre quiénes están alcanzados por cada obligación. La CNV sostuvo que la nueva arquitectura normativa apunta a mejorar la eficiencia regulatoria y la seguridad jurídica, manteniendo como ejes la transparencia, la integridad del mercado y la protección de los inversores.

Uno de los cambios centrales se concentra en el régimen de Hechos Relevantes. La nueva normativa actualiza los supuestos que deben ser comunicados al organismo y explicita la utilización de los estados contables y financieros anuales e intermedios como referencia para determinados cálculos. También incorpora situaciones que puedan afectar significativamente la capacidad de pago de valores negociables, una previsión especialmente relevante para el mercado de deuda.

La reforma modifica además algunos umbrales de información. En determinados casos, el porcentaje que activa la obligación de reportar pasa del 10% al 15%, con la intención de concentrar los requerimientos regulatorios en acontecimientos de mayor relevancia económica y evitar que operaciones de impacto marginal generen cargas de cumplimiento desproporcionadas.

El cambio no implica una relajación general de los estándares de transparencia. Por el contrario, la CNV incorpora nuevos supuestos de información y precisa obligaciones vinculadas con emisoras, tenencias accionarias, conflictos de interés, información privilegiada y situaciones que puedan comprometer la capacidad financiera de las compañías.

La digitalización constituye otro de los ejes de la reforma. La Autopista de la Información Financiera (AIF) queda consolidada como canal central para la presentación de información, mientras que se actualizan los mecanismos de comunicación entre emisoras y mercados. En paralelo, determinados plazos para informar designaciones, modificaciones de tenencias y participaciones accionarias relevantes se extienden de 10 a 15 días hábiles.

En materia de tenencias accionarias, la normativa establece que quienes adquieran, enajenen o modifiquen participaciones que alcancen el 5% o más de los votos de una emisora deberán informar la operación dentro de los 15 días hábiles. La obligación también se activa ante variaciones posteriores que involucren múltiplos de ese porcentaje, hasta alcanzar la condición de accionista controlante.

La reforma incorpora además un capítulo específico sobre el deber de reserva y amplía el universo de sujetos alcanzados por esa obligación. Emisoras, colocadores y otros agentes que participen en colocaciones primarias deberán preservar la confidencialidad de información relevante no divulgada públicamente y abstenerse de operar mientras esa información permanezca reservada.

El nuevo régimen también refuerza la prevención de conflictos de interés. La CNV establece que quienes intervengan en el mercado deberán abstenerse de actuar cuando se encuentren en una situación de conflicto y profundiza las obligaciones de lealtad y diligencia de directores, administradores, fiscalizadores, agentes y demás participantes.

La regulación mantiene, además, una prohibición explícita sobre la manipulación de precios y volúmenes, las prácticas engañosas y el uso indebido de información privilegiada. La nueva redacción incorpora expresamente como conducta prohibida la intervención directa o indirecta en operaciones cuando exista un conflicto de interés.

Para los inversores minoristas, uno de los aspectos relevantes es la obligación de los participantes registrados de contar con códigos de protección al inversor o códigos de conducta redactados en un lenguaje comprensible. Esos instrumentos deberán explicar los derechos de los inversores y los procedimientos disponibles para ejercerlos, con especial atención al pequeño inversor no profesional.

La CNV también reordenó el régimen de idoneidad de quienes asesoran, promocionan o venden productos del mercado de capitales. La reforma mantiene el examen de idoneidad, pero introduce alternativas y mecanismos de mayor flexibilidad para acreditar conocimientos profesionales.

Entre las novedades sobresale la posibilidad de acreditar la idoneidad mediante trayectoria profesional. La CNV podrá inscribir sin examen previo a personas que acrediten al menos cinco años continuos en cargos o funciones de responsabilidad relevante en entidades vinculadas al mercado de capitales y bajo fiscalización del organismo, siempre que su experiencia resulte equivalente a los conocimientos exigidos.

También se unifica en dos años la vigencia de la aprobación del examen de idoneidad para tramitar la inscripción correspondiente. A la vez, se incorporan reglas más precisas para exenciones y exámenes parciales, junto con cursos de actualización para conservar la registración.

El organismo también busca elevar la transparencia del propio proceso de evaluación. La normativa dispone que las preguntas y respuestas correctas del examen sean publicadas de manera permanente en el sitio web de la CNV y establece mecanismos de monitoreo para las evaluaciones presenciales y virtuales.

Desde una perspectiva de política regulatoria, la reforma intenta resolver una tensión frecuente en los mercados financieros: elevar los estándares de información sin convertir el cumplimiento normativo en una barrera innecesaria para la actividad. La clave estará en si la simplificación consigue reducir costos regulatorios sin deteriorar la capacidad de supervisión del organismo.

El cambio también puede tener impacto sobre la calidad de las decisiones de inversión. Una información más estandarizada, presentada por canales digitales y concentrada en hechos con relevancia económica, puede reducir asimetrías entre los participantes y facilitar que los inversores identifiquen con mayor rapidez acontecimientos capaces de modificar el valor o el riesgo de los activos.

La Resolución General 1162/2026 entra en vigencia a partir del día siguiente de su publicación en el Boletín Oficial. Con su implementación, la CNV busca avanzar hacia un mercado de capitales con reglas más sistematizadas, mayor trazabilidad de la información y mecanismos de control adaptados a la operatoria actual, sin resignar los principios de transparencia, integridad y protección del inversor.

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