Los alimentos subieron apenas 0,3% en la segunda semana de junio
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La inflación de alimentos continúa mostrando señales de desaceleración durante junio según la consultora Analytica. En la segunda semana del mes, los precios de alimentos y bebidas registraron un incremento de apenas 0,3%, mientras que la inflación general proyectada para todo el mes se ubicaría en torno al 1,9%, consolidando un escenario de menor presión sobre el índice de precios al consumidor.
El relevamiento semanal muestra que, pese a algunas subas puntuales en determinados rubros, la dinámica general continúa moderándose, con fuertes diferencias entre regiones y categorías de productos.
El dato adquiere relevancia porque los alimentos representan uno de los componentes de mayor incidencia dentro del Índice de Precios al Consumidor (IPC), por lo que su evolución suele anticipar la tendencia de la inflación mensual.

En términos acumulados, el promedio móvil de las últimas cuatro semanas alcanzó una variación del 2,2%, reflejando que la desaceleración aún convive con aumentos significativos en algunos segmentos específicos de la canasta alimentaria.
Patagonia lideró las subas y el NEA registró el menor incremento
El comportamiento de los precios fue dispar según la región del país.
La Patagonia encabezó los aumentos con una variación semanal del 0,5%, convirtiéndose en la zona de mayor presión inflacionaria durante la segunda semana de junio.

En el extremo opuesto se ubicó el Nordeste Argentino (NEA), donde los alimentos aumentaron apenas 0,1%, marcando el menor incremento regional del país. La diferencia refleja la heterogeneidad en la formación de precios y en la dinámica comercial entre las distintas regiones.
Verduras y aceites siguen presionando la canasta
Al analizar la evolución por categorías durante las últimas cuatro semanas, el rubro verduras volvió a mostrar la mayor aceleración de precios, con un incremento acumulado del 9,9%, muy por encima del promedio general.
También se destacaron las subas en aceites, grasas y mantecas, que acumularon un aumento del 2,6%, superando la inflación promedio del período.
En contraste, azúcar, dulces y chocolates registraron un incremento moderado del 1,2%, mientras que el grupo denominado “otros alimentos” avanzó 1,1%.

Entre los productos que contribuyeron a moderar el promedio general sobresalieron las bajas de frutas, con una caída del 3,7% en las últimas cuatro semanas, y de pescados y mariscos, cuyos precios descendieron 0,1%.
La inflación de junio podría perforar el 2%
La proyección de una inflación general del 1,9% para junio refuerza la expectativa de que el índice mensual vuelva a ubicarse por debajo del umbral del 2%, un objetivo seguido de cerca tanto por el Gobierno como por el mercado.
Si la tendencia observada en los alimentos se mantiene durante el resto del mes, el IPC podría consolidar un nuevo período de desaceleración, aunque persisten focos de presión en productos estacionales como las verduras y en algunos alimentos industrializados.
La evolución de los alimentos continuará siendo uno de los principales indicadores para medir la velocidad del proceso desinflacionario, especialmente por su impacto directo sobre el poder adquisitivo de los hogares y las expectativas de precios.

