Paraguay renueva los billetes del guaraní con nuevas medidas de seguridad
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El Banco Central del Paraguay (BCP) presentó este 5 de octubre la nueva familia de billetes del guaraní, una renovación que incorpora elementos de seguridad de última generación para reforzar la protección del efectivo frente a la falsificación. La presentación coincidió con el 83° aniversario de la creación de la moneda paraguaya y adquiere particular relevancia para Misiones por el intenso vínculo comercial y fronterizo entre ambos países.
La ceremonia se realizó en la Sala de Convenciones de la sede central del BCP, en Asunción, con la participación de autoridades del Directorio de la institución, representantes del sistema bancario y financiero e invitados del Poder Ejecutivo paraguayo.
“La nueva familia de billetes que presentamos hoy no pertenecen solo al Banco Central, sino a todos los paraguayos”, afirmó el presidente del BCP, Carlos Carvallo, antes de presentar oficialmente los nuevos billetes.
Desde la autoridad monetaria explicaron que la renovación responde principalmente a la necesidad de actualizar las medidas de seguridad del papel moneda y adecuarlas a estándares internacionales más exigentes. El objetivo es dificultar las falsificaciones y reforzar los mecanismos que permiten verificar la autenticidad de los billetes.
“Ante nosotros tenemos una nueva manera de contar nuestra historia y nuestra moneda ha sido testigo, habiendo cumplido también otra misión, ayudarnos a recordar quiénes somos, porque ningún país puede construir un gran futuro si olvida su pasado. Ponemos en circulación una nueva expresión de esta historia. Que estos billetes recordarán cada rincón de nuestra república, que nos recuerde de dónde venimos, todo lo que fuimos capaces de superar y sobre todo, todo lo que todavía somos capaces de construir juntos” sostuvo el presidente de la República, Santiago Peña, durante su intervención ante el público presente.
Un cambio que también importa en la frontera
Aunque la renovación corresponde al sistema monetario paraguayo, el movimiento tiene una dimensión regional para las provincias argentinas que mantienen una relación cotidiana con Paraguay. En Misiones, particularmente en las zonas vinculadas con los pasos fronterizos y el comercio, el guaraní forma parte de las transacciones y de la circulación económica asociada al intercambio entre ambos países.
La actualización de los billetes implica, por lo tanto, un período de adaptación para comerciantes, consumidores y operadores que trabajan habitualmente con efectivo paraguayo. La incorporación de nuevos elementos de seguridad también requiere familiarizarse con sus características para distinguir los billetes auténticos de eventuales falsificaciones.
El cambio se produce, además, en una economía donde el efectivo continúa teniendo un papel relevante. Por eso, la renovación del papel moneda no se limita a una cuestión de diseño: las medidas de seguridad constituyen una herramienta de infraestructura monetaria destinada a preservar la confianza en la moneda y facilitar su identificación.

Los nuevos billetes
Son seis los billetes que pertenecerán a la nueva familia desde este 2026, que incluye seis ecorregiones de Paraguay, en los que se combinan cultura inmaterial, personajes y fauna y puntos de relieve (tecnología táctil) para personas con discapacidad visual.
El 2.000 guaraníes, el primer en aparecer en escena, figuran el tereré, los guaraníes como parte del reconocimiento del origen de la moneda guaraní (elaborado por el artista Koki Ruiz) y el jaguareté como el kuriju insertos en la ecorregión del Chaco paraguayo, adornado por el quebracho dorado.
Siguiendo con el billete de segunda denominación, el 5.000 guaraníes, combina Ñanduti, Fray Bernardo y San Roque González de Santacruz, además del Jakaré ovéro, Jakaré yrupẽ y Ju’i pakova, todos ellos en la ecorregión de Ñeembucú.
Luego esta el de 10.000 guaraníes, con el Ao Po’i, Don Carlos Antonio López y Doctor José Gaspar Rodríguez de Francia, rindiendo homenaje a los Padres de la Patria, acompañados al anverso del Ao Po’i, luego el Aguará Guasú y la estrella de tierra en la ecorregión del Amambay.
También el de 20.000 guaraníes, en el que se distingue el Poncho para’i de 60 listas y dando homenaje a Mariscal Francisco Solano López y Mariscal José Félix Estigarribia, héroes nacionales en las guerras de la Triple Alianza y la Guerra del Chaco, respectivamente. La parte trasera del billete, se encuentra la ecorregión del Pantanal, con una nutria gigante acompañada de cerca del surubí moteado, dando belleza a la flora el karanda’y.
El penúltimo, el de 50.000 guaraníes, en el que Paraguay reconoce nuevamente a las hermanas Celsa y Adela Speratti como parte clave de la historia educativa, pasando del billete de 2.000 al de 50.000 guaraníes, acompañadas del ñai’ũpo es el arte tradicional de la cerámica de barro negro de Paraguay. En el reverso, siendo parte de la ecorregión del Chaco seco un tagua y el lembu toro arco iris.
Finalmente, el billete de 100.000 guaraníes, el de mayor denominación, combina varias cosas, por el lado del anverso, están ubicados José Asunción Flores y Agustín Pio Barrios, dos exponentes gigantescos de la cultura nacional, incorporando a la arpa paraguaya.
Este último, tiene en el reverso, al pájaro campana o guyrá campana como el Panambí morotĩ, ambos en la ecorregión del Alto Paraná y como especie representativa, un hermoso Tajy.
El guaraní cumple 83 años
La presentación de la nueva familia coincidió con una fecha central para la historia monetaria paraguaya. El guaraní comenzó oficialmente su recorrido el 5 de octubre de 1943, por lo que este lunes cumplió 83 años desde su creación.
Antes de la adopción del guaraní, Paraguay utilizó otras denominaciones monetarias, entre ellas el peso y el peso fuerte, mientras que la circulación de monedas extranjeras también tuvo presencia en distintos períodos de la historia del país.
Ocho décadas después de su creación, el guaraní continúa siendo la moneda oficial de Paraguay y atraviesa ahora una nueva etapa de actualización tecnológica de sus billetes.
La renovación combina así una dimensión histórica con una necesidad operativa: mantener vigente el papel moneda frente a las nuevas técnicas de falsificación. Para una región como Misiones, donde la frontera con Paraguay forma parte de la actividad económica cotidiana, conocer las características de la nueva familia también será relevante para quienes participan del intercambio comercial y financiero transfronterizo.
