Un informe contable elaborado por el Ministerio de Hacienda de Misiones refleja el crecimiento exponencial de las distintas líneas que forman parte de los Programas Ahora durante los últimos años. El acumulado de ventas totales realizadas en todos los programas activos hasta noviembre del año pasado muestra que los Programas movilizaron operaciones por $18.348.412.247, lo que representa un crecimiento del 166% con respecto a las ventas realizadas en 2021.
Esta expansión, que supera por varios puntos al índice de variación de precios, se debe a varios motivos. Por un parte, gracias a la incorporación de cientos de nuevos comercios a los distintos programas y la creación de nuevas líneas que no existían en 2021, como Ahora Canasta y Ahora Misiones +21%; pero este crecimiento también se explica por la consolidación de estas herramientas que ya forman parte de la vida cotidiana de las familias misioneras, quienes las usan cada vez con mayor frecuencia logrando ampliar su capacidad de ahorro y consumo.
En conjunto, durante 2022 los Programas generaron ventas mensuales por aproximadamente $2.000 millones, lo que representa un aumento del 166% con respecto a 2021, cuando era de aproximadamente $600 millones mensuales. Con respecto a la evolución histórica de los programas, se observa una expansión sostenida y continúa. A partir de 2019, con ventas totales anuales por $1.412.569.444, en 2020 el crecimiento fue del 40% ($1.980.529.730); y en 2021 se dio un salto cuantitativo de magnitud: ventas totales por $8.942.591.456, lo que representó un crecimiento de 351,53% con respecto a 2020. En resumen, en el transcurso de 4 años, los Programas Ahora incrementaron 13 veces su facturación total anual: de los $1.412 millones que movilizaron en 2019 a más de $18.300 millones a noviembre de 2022.
En 2022, el crecimiento de los programas en su totalidad fue de 166%; siendo las líneas que más crecieron Ahora Feria (+581,10%), Ahora Misiones +21% (+333,55%), Ahora Patente (+122,02%), Ahora Mujer (+108,75%), Ahora Patentamiento (+86,28%), Ahora Estudiantes (+52,99%), Ahora Gastronomía (+36%), Ahora Misiones (+33,88%) y Ahora Turismo (+27,48%).
La retracción en el volumen de operaciones de algunos programas se explica por la aparición de nuevas líneas. Por ejemplo, la caída en las ventas del programa Ahora Góndola se debe a su reemplazo por Ahora Canasta; al igual que Ahora Bienes Durables, que perdió un importante espectro de influencia en razón de la creación de Ahora Misiones +21%. Hay que destacar el desempeño prometedor del nuevo programa Ahora Mascotas, que en un sólo mes de vigencia acumuló ventas por casi un millón y medio de pesos; y del programa Ahora Feria, que un año multiplicó casi por 6 su nivel de ventas totales.
Los programas que mayor volumen de operaciones registraron fueron Ahora Misiones, con un promedio aproximado de ventas mensuales de $230 millones de pesos; Ahora Misiones +21%, con un promedio de ventas cercano a los $550 millones de pesos; y Ahora Canasta, con alrededor de $250 millones de ventas mensuales en promedio.
Este informe, que contabiliza el crecimiento de cada una de las líneas que forman parte de los Programas, también es otra manera de comprender y transmitir su importancia y el rol destacado que cumplen para dinamizar el mercado provincial y fortalecer las economías familiares de todos los misioneros.
No hay disenso en que la inflación -que hace más de quince años registra variaciones de dos dígitos en nuestro país- tiene un impacto directo en la vida de las personas, y que las distorsiones que genera complican el normal funcionamiento de la economía. Por este motivo, es un tema que no pierde vigencia en las agendas de los distintos gobiernos -más aún en años electorales-. En los últimos años se fueron implementando distintas políticas económicas con el objetivo de frenar la inflación.
Una de estas políticas fueron los distintos controles de precios, principalmente a bienes de primera necesidad y consumo masivo. El objetivo de frenar la inflación de este grupo de bienes radica en que afecta relativamente más a los que menos tienen (representan el 18% de la canasta del decil de menores ingresos en contraste con el 7% del más rico, según la Encuesta Nacional de Gastos en Hogares de INDEC).
El Índice de Precios de Consumo Masivo, que construimos en base a la información del IPC INDEC Nacional, está compuesto principalmente por productos empaquetados de alimentos y bebidas y excluye productos frescos -que tienen un gran componente estacional- como carnes, frutas y verduras. Estos bienes ponderan un 16% del total de la canasta que mide la inflación, por lo que su impacto en el IPC es no menor. Si bien dentro del Índice de Precios de Consumo Masivo se ubican los bienes de cuidado personal, excluyendo estos el índice ocupa la mayor parte del índice de alimentos y bebidas: del casi 27% que pesa este capítulo en el IPC general, 13,2% son productos de consumo masivo, 8,9% carnes y 4% frutas y verduras.
Estos últimos son menos susceptibles de verse impactados por acuerdos de precios. Aunque hubo intentos de mantenerlos dentro del esquema (como el programa Cortes Cuidados),su aplicación resulta compleja por el grado de atomización de los actores involucrados en la producción y comercialización, con precios fuertemente atravesados por factores estacionales. En consecuencia, la dinámica de los frescos es uno de los riesgos exógenos que pueden frustrar el objetivo de estos programas.
En este contexto, cabe preguntarse: ¿los acuerdos de precios actuales pueden ser más efectivos que los del pasado reciente? ¿efectivos para qué? ¿en qué se diferencian de los anteriores?
Análisis de los programas de los últimos años: Precios Cuidados y Precios Máximos
En los años recientes, los controles de precios tomaron distintas formas, estuvieron acompañados por diversas políticas económicas y buscaron cumplir diferentes objetivos, comenzando por la creación del programa de Precios Cuidados en 2014. Su primer objetivo fue marcar precios de referencia, mediante una canasta de bienes de primera y segunda necesidad con actualizaciones trimestrales de 200 (2014) a 500 (2015) productos.
Entre 2016-2019 la dinámica fue similar, aunque la canasta se redujo significativamente y prevalecieron segundas marcas. El objetivo no era que existieran productos líderes de referencia, sino que hubiera una canasta accesible para sectores de menores ingresos, con actualizaciones al mes o a los dos meses.
El cambio de gobierno a finales de 2019 implicó un nuevo viraje. Se buscó nuevamente establecer precios de referencia, por lo que se amplió la canasta de Precios Cuidados (a más de 600), añadiéndose nuevamente productos de primeras marcas.
Ante la irrupción de la pandemia y la necesidad de frenar la inflación ante un deterioro en los ingresos, el Gobierno lanzó el programa Precios Máximos, que abarcó una gran cantidad de bienes de consumo masivo -llegó a incluir 2.300 productos, en su mayor parte de primera línea-. La novedad respecto al resto de los controles es que fue un congelamiento que sólo contempló dos aumentos a lo largo de todo 2020, buscando no sólo ser una referencia, como los programas anteriores, sino también frenar la inflación (al menos en el corto plazo).
En este programa se observó un efecto favorable sobre la evolución de los precios: mientras la inflación general acumuló 26% entre abril y diciembre de 2020, la de los bienes de consumo masivo fue de 16%, y mientras que los bienes de consumo masivo crecían en promedio al 1,7% mensual, el nivel general lo hacía al 2,6%. Más aún, tomando sólo los meses de pleno congelamiento (abril-junio), la inflación de este grupo era menor al 1%.
No obstante, en junio de 2021 se desarma Precios Máximos porque se revierte su impacto inicial: la inflación de consumo masivo acelera los meses previos porque los precios congelados comienzan a actualizarse tras meses sin moverse y presionan al nivel general. Mientras que de abril a diciembre de 2020 los bienes de consumo masivo explicaban en promedio el 11% de la variación del nivel general, entre marzo y mayo 2021 representaban el 17%. El desarme vino acompañado de una nueva canasta básica de Precios Cuidados con apenas 70 productos, con sus precios congelados hasta diciembre de ese mismo año.
En un contexto electoral con aceleración de la inflación, en octubre de 2021 se anuncia un nuevo congelamiento que sólo se mantiene hasta diciembre, cuando es reemplazado por un nuevo programa de Precios Cuidados que luego permanecería hasta 2022.
Este congelamiento tuvo efectos positivos sólo en el muy corto plazo: en noviembre el IPC Consumo Masivo se desaceleró a 1,5% (promediaba 3,7% entre febrero y octubre), pero volvió acelerarse en diciembre a 2,9%, y, sumado a un shock en el precio de la carne (subió 9,1% dicho mes), el capítulo de alimentos y bebidas se ubicó por encima del nivel general por primera vez en cinco meses.
En enero de 2022 el Gobierno lanzó un nuevo programa de Precios Cuidados que incluía una canasta de 1.321 productos (hasta julio, desde ahí en adelante 949 productos), casi el triple del plan previo implementado de octubre de 2021, aunque con un potencial menor impacto, ya que no incluía el congelamiento del anterior programa. Se extendió hasta el 11 de noviembre del mismo año, donde fue reemplazado por el actual Precios Justos. El efecto fue nulo: el índice de consumo masivo pasó de promediar 5,7% los primeros cinco meses del período a 6,8% los segundos, y tuvo una incidencia de alrededor de 17% para ambos períodos. Si bien el programa era más grande en magnitud, no tuvo efecto dado que la actualización de los precios era mensual, y no se trató de un congelamiento como el anterior.
De lo expresado en los párrafos anteriores se desprende que los acuerdos de precios han tenido rendimientos marginales decrecientes: mientras más acuerdos se fueron acumulando, más poder de anclaje perdieron, en un contexto donde la confianza en la conducción de la economía juega un rol determinante a la hora de apaciguar las expectativas y garantizar un mayor grado de acatamiento.
Actualidad: Precios Justos en conjunto a nuevos acuerdos sectoriales
En cinco meses como ministro, Massa cerró cerca de diez acuerdos de precios a nivel sectorial, algunos de los cuales incluyen congelamientos. La nave insignia es Precios Justos, que entró en vigor el 11 de noviembre de 2022 y fija los precios de alrededor de 1.800 productos de primera necesidad por 120 días, mediante acuerdos con empresas productoras y comercializadoras. La novedad es que, además, aplica un tope de aumentos de 4% para el resto de los artículos de consumo masivo que se venden en grandes cadenas de supermercados por parte de las empresas que firman el acuerdo.
En el marco del mismo programa, también se acordó con petroleras una suba en los combustibles de hasta el 4% mensual en diciembre, enero, febrero y marzo; y con las principales cámaras del sector farmacéutico un sendero de precios desde diciembre hasta el 31 de marzo de 2023 para los medicamentos, donde sólo podrán aumentar 3,8% mensual[1].
El capítulo de Prendas de vestir y calzado fue el que más creció en 2022 (+120,6% i.a). En este marco, se firmaron tres acuerdos de precios con el sector: con la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), con empresas de telas e hilados y con marcas de zapatillas, que incluyeron desde congelamientos o reducciones de precios hasta compromisos para mantener por algunos meses determinados porcentajes de remarcación.
¿Viene siendo efectivo el programa Precios Justos?
Los dos meses en los que estuvo vigente el programa de Precios Justos, el IPC Consumo masivo desaceleró (pasó de promediar 6,5% en septiembre-octubre a 5,4% en noviembre y diciembre). No obstante, la inflación del IPC Consumo Masivo fue mayor a la del Nivel General y, mientras que en los primeros diez meses del 2022 los precios de consumo masivo explicaban en promedio el 16% de la inflación general, en este período este grupo de bienes explicó 17,8% de la variación del nivel general en promedio.
En este marco, el programa no tuvo un papel fundamental en la desaceleración del índice general en noviembre ni en la desaceleración del índice de alimentos y bebidas en ambos períodos como sí lo tuvo la menor dinámica en los precios de la carne (mientras que en 2021 explicó en promedio cerca del 12% del aumento en el nivel general, en noviembre y diciembre explicó, en promedio, 3,8%) y particularmente en noviembre la caída en los precios de la verdura (tuvieron un retroceso de 3,2% luego de un octubre creciendo 10,7%), que no correspondieron al congelamiento, sino más bien a factores estacionales.
Entonces, ¿hay diferencias entre los nuevos acuerdos y las ediciones pasadas? Con la experiencia reciente, vimos que los programas de controles de precios pueden ser útiles a la hora de otorgar a los consumidores una canasta más económica de bienes de primera necesidad, pero utilizarlos en forma aislada para frenar la inflación puede resultar más controversial. En este sentido, aunque estos programas tuvieran algún impacto sobre los bienes de consumo masivo, -en particular en el muy corto plazo, como fue el caso de Precios Máximos gracias a la magnitud del programa-, traen riesgos de corto-mediano plazo, ya que cuando se levanta el congelamiento los precios se actualizan intentando recomponer el terreno perdido y terminan por acelerar nuevamente la inflación.
Sin embargo, si bien al igual que los anteriores buscan moderar las expectativas inflacionarias, en esta edición los acuerdos se ven acompañados por la implementación de una política económica de sesgo contractivo: se está ajustando el gasto en términos reales, subieron con fuerza las tasas de interés y se busca restringir la asistencia monetaria directa del BCRA, en conjunto a la intención de acordar paritarias con una pauta más acotada para este año (60% anual) y moderar el crawling peg sin incurrir en un mayor atraso cambiario. Además, ya no se trata de un sólo acuerdo de precios limitado a un canal, sino de una decena y con múltiples sectores.
Entonces el objetivo del programa actual necesariamente tiene que ser otro:
Al igual que en los programas anteriores, Precios Justos busca moderar las subas de precios en una canasta principalmente orientada a los deciles de menores ingresos, a quienes relativamente les impacta más la inflación de los productos de consumo masivo. De todos modos, al ser un programa con vigencia y control en supermercados y grandes comercios, puede tener un impacto menor al esperado, teniendo en cuenta que los deciles más bajos consumen en mayor medida en los tradicionales comercios de cercanía.
El resto de los acuerdos, con precios creciendo al 4%, dejan en claro que se busca que la inercia se modere a un rango similar a ese guarismo, teniendo en cuenta la dificultad de bajarlo mucho más que eso en el corto plazo sin un robusto plan de estabilización.
Conclusión
Los programas de controles de precios resultan insuficientes para utilizarse de manera aislada como herramienta desinflacionaria: en los pocos casos en los que existió un efecto positivo, terminó por volverse en contra al poco tiempo de finalizado el congelamiento.
Sin embargo, pueden ser un instrumento que complemente en su etapa inicial a un plan integral y consistente para al menos, y en el muy corto plazo, alcanzar el objetivo de moderar la elevada inercia inflacionaria, calmar expectativas y contribuir a reducir la suba de precios un escalón más, pero comprendiendo su rol y sus limitaciones.
Ahora bien, en la medida en que no se instrumente un programa creíble, sostenible y con consenso en la política, donde las políticas fiscales (reducción del déficit mediante), monetarias (tasas de interés reales positivas, menor asistencia monetaria del BCRA) y cambiarias sean el eje central para combatir la inflación y coordinar expectativas a la baja, los controles de precios no constituirán una alternativa sostenible.
En noviembre de 2022 las ventas totales en supermercados, a precios corrientes, a nivel nacional fueron por $284.813,7 millones, lo que representa un incremento del 101,0% con respecto al mismo mes del año anterior. Al observar la evolución en precios constantes, las ventas exhibieron una suba real del 2,5% interanual en el mes de análisis.
Por su parte, las ventas a precios corrientes de la totalidad de bocas de expendio de Misiones totalizaron $4.403 millones presentando un incremento en moneda corriente del 99,6% interanual. En precios constantes, Misiones registró una suba real del 1,7% real, recuperando así de la caída observada en el mes previo y mostrando además la mejor performance en el NEA.
Con respecto a las ventas a nivel nacional, Misiones participó del 1,5% de las ventas totales y un 33,2% de las ventas de la región del NEA. El ticket promedio de todo el territorio argentino en el mes de análisis fue por $3.960, mientras que el de Misiones fue por un monto total de $2.663,4, por debajo del promedio del NEA ($3.184,3).
Acumulando los resultados del período enero-noviembre del año 2022, las ventas totalizan en el período unos $ 34.756,9 millones en Misiones, con un incremento del 76,3% con respecto al mismo periodo del año 2021 en valores corrientes; y 2,3% al medirlo en precios constantes.
Los datos se desprenden de un informe realizado por la consultora Politikon Chaco, en base a la Encuesta de Supermercados que realiza el INDEC.
Evolución de las ventas en Misiones
A lo largo del año, de acuerdo con la Encuesta de Supermercados realizada por el INDEC las ventas en supermercados mostraron un sendero positivo en Misiones que experimentó una suba promedio mensual del 4% real en los primeros seis meses del año. Sin embargo, a partir de agosto se comenzó a observar una tendencia desaceleratoria en la tasa de crecimiento de las ventas, provocada por el avance inflacionario y su consecuente deterioro del salario, para dar paso luego a una previsible caída que se dio en octubre, en línea con la situación observada a nivel nacional (cayeron 20 de los 25 distritos analizados). Pese a ello, en el mes de noviembre las ventas volvieron a su sendero de crecimiento que si bien no fue muy significativo, deja atrás la caída del mes previo y crece a una tasa más alta que en septiembre.
Analizando las ventas de acuerdo con los grupos de artículos que componen el relevamiento, el mayor volumen de facturación se da en la categoría de “Almacén” (compuesto por aceites, fideos, huevos, galletitas, azúcar, té, café, yerba mate, cereales, arroz, harina, sopas, salsas y condimentos y conservas, entre otros), que concentraron en noviembre el 25,6% del total de las ventas misioneras.
El podio de grupos de artículos con mayor volumen de venta se completa con “Bebidas” (compuesto por las bebidas con alcohol como vinos, cervezas, licores, sidras, whiskys, coñacs y otros; y bebidas sin alcohol como gaseosas, jugos de frutas, jugos concentrados, aguas minerales, aperitivos sin alcohol y otros similares) que concentró el 12,0% del total misionero (dando un fenomenal salto producto de una importante suba); y “Artículos de Limpieza y Perfumería” (lavandinas, detergentes, jabones, desodorantes ambientales, ceras, insecticidas, champús, desodorantes corporales, jabones de tocador, tinturas, hojas y cremas de afeitar, perfumes, lociones y otros similares) que participó del 10,6% de la facturación misionera.
En relación con su desempeño interanual, medida su variación siempre en precios constantes, nueve grupos de artículos exhibieron subas durante el mes de análisis encabezados por “Electrónicos y artículos para el hogar” (15,5%), y seguida por “Verduras y frutas” (15,3%), “Lácteos” (14,7%), “Bebidas” (14,4%), “Otros” (5,1%), “Artículos de limpieza y perfumería” (3,4%), “Panadería” (1,9%), “Almacén” (1,7%) y “Alimentos preparados y rotisería” (0,9%). Se destaca en este marco que los tres grupos de artículos de mayor volumen de venta tuvieron resultados favorables, con la diferencia de que dos de ellos crecieron por encima del total general provincial y el restante (Almacén) en igual nivel.
Por el contrario, sólo dos grupos de artículos mostraron caídas, una situación muy distinta a la del mes previo cuando había caído siete. Estos fueron “Indumentaria, calzado y textiles para el hogar” (-23,9%) y “Carnes” (-32,3%).
El ticket promedio de noviembre en Misiones fue por $2.663,4, producto de haberse registrado 1,65 millones de operaciones. Este ticket promedio es menor a los promedios NEA y nacional ($ 3.184 y $3.960 respectivamente).
De este modo, en Misiones las ventas acumuladas de los once meses del año fueron por un total de $34.756,9 millones, con un incremento del 2,3% real. En relación con los años previos crecen también, en precios constantes, contra igual período del 2020 (12,7%), 2019 (7,2%), 2018 (0,2%) y 2017 (1,5%).
Por grupos de artículos, el que exhibe el mejor desempeño en el análisis acumulado es la categoría de “Lácteos” (17,3%) en un escenario donde ocho rubros crecen; por el contrario, entre los únicos tres rubros con descensos, el más significativo se observa en “Carnes” es la categoría con el descenso más pronunciado (-16,3%).
Escenario nacional por jurisdicciones
Sobre un total de 25 jurisdicciones (la provincia de Buenos Aires se desagrega en Gran Buenos y resto de la provincia), en 19 se registraron incrementos reales durante noviembre, un escenario muy distinto al del pasado mes de octubre donde solo crecieron cinco.
Los mayores crecimientos de noviembre en moneda constante correspondieron a Entre Ríos (8,2%), Santa Fe (6,9%) y Santa Cruz (5,9%). Misiones, por su parte, se ubicó en el puesto 16°, siendo sin embargo la única provincia con crecimiento real en el NEA y la cuarta mayor en el Norte Grande. Entre los seis distritos con caídas, la más importante se registró en Corrientes (-7,1%).
En 2022 el programa Ahora 12 generó ventas por $12.039 millones en Misiones, creciendo 4,5% real en relación con 2021. Además, en valores constantes, supera también a la facturación de 2019 y 2020. Los rubros “Electrodomésticos”, “Indumentaria” y “Materiales de construcción” concentraron el 70,3% del total de las ventas, indicó un informe de la consultora Politikon Chaco en base a datos del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación.
El programa AHORA 12 en Misiones generó ventas durante el año 2022 por un total de $ 12.039 millones, creciendo 4,5% real anual, por encima del alza del nivel general nacional que fue del 4%. Además se destaca el hecho que las ventas del 2022 crecen también contra los años previos medidas en moneda constante (+27,4% vs. 2020 y +50,2% vs. 2019). En el año, las operaciones del programa alcanzaron un total de 427.821, por lo que el ticket promedio en la provincia fue por $ 28.140,4.
La trayectoria de las ventas en la provincia de Misiones muestra que el resultado final del año está fuertemente influenciado por los buenos desempeños de inicio de año: en el primer semestre, tuvo una suba promedio mensual del 22,4% real, con picos en enero (36,6%), y salvo marzo (creció 8%) en el resto de los meses de ese período la tasa de crecimiento real estuvo en el doble dígito.
Sin embargo, y en línea con lo que se ve a nivel país, durante el segundo semestre las ventas comenzaron a mostrar declives, y en esos seis meses la provincia tuvo una tasa promedio de variación de -8,3% real, siendo la más fuerte la de septiembre. Esto se produce de la mano de la escalada inflacionaria pero también en cambios en la conducta del consumidor, posiblemente alineada a la falta de disponibilidad de crédito. Además,
no debe dejar de mencionarse que en Misiones existe un programa provincial paralelo, de similares -pero no iguales- características que mostró buenos desempeños durante el segundo semestre del año y en todo el 2022 en general.
Pese a ese segundo semestre mayormente negativo, en diciembre hubo un fuerte repunte en las ventas, llegando a un récord de facturación en moneda corrientes ($ 1.806 millones solo en ese mes en la provincia) y recortando de manera fuerte su tasa de descenso, situación traccionada principalmente por las fiestas de fin de año.
Ventas por rubros durante el 2022
Cuando se observan las ventas por categorías de productos y servicios (que totalizan 27 en la provincia) el mayor volumen de facturación del 2022 se dio en “Electrodomésticos”, con ventas por un total de $ 4.442,5 millones concentrando el 36,9% del total de las ventas y exhibiendo un incremento anual del 8,8% real.
En segundo lugar, se ubicó “Indumentaria” con un total en ventas por $ 2.107,5 millones (17,5% del total) y creciendo a un ritmo mayor (13% real anual); el podio de mayor volumen de facturación lo completa “Materiales de construcción” con $ 1.908,7 millones en ventas (15,9% del total) y expandiéndose con más fuerza: +29,1% real anual.
Por ende, los tres mayores rubros de ventas en Misiones, que concentran juntas el 70,3% del total provincial, exhibieron alzas muy importantes y en todos los casos por encima del nivel general provincial.
En cuarto lugar de mayor volumen de ventas quedó “Turismo” que facturó $ 908,2 millones (7,5% del total) aunque éste presente un descenso interanual (-13,6%), una situación explicada en gran parte por la base comparativa, ya que durante el 2021 el salto que había experimentado fue fenomenal. De hecho, si se miden en moneda constante las ventas de este rubro del 2022 contra 2020, crecen 340,3%, el mayor en toda la provincia.
Otros rubros de importancia dentro de las ventas misioneras del programa fueron el “Neumáticos, accesorios y repuestos” ($ 898,1 millones con suba de 23,6% real anual), “Muebles” ($ 496,3 millones y -12,2%), “Calzado y marroquinería” ($ 480,7 millones y +20,3%), “Colchones” ($ 211,3 millones y -1,1%) y Motocicletas ($ 138,9 millones y -3,0%).
Todos estos rubros tienen un nivel de participación sobre el total de las ventas misioneras por encima del 1% y, agrupadas, explican el 96,3% de las ventas misioneras en el año; por su parte, el resto de los rubros totalizaron ventas por $ 446,8 millones con desempeños diversos.
Ventas del 2022 contra años previos en Misiones
El 2022 no solo fue el año de mayor facturación del programa en la provincia en valores corrientes, sino que también lo fue al medirlo en moneda constante. Así, además de posicionarse +4,5% contra 2021, las ventas estuvieron +27,4% contra 2020 y +50,2% respecto a 2019. Además, fue el año de mayores operaciones registradas en la provincia.
En este marco, algunos rubros muestran altos desempeños respecto al año 2019: los productos de Perfumería incrementaron sus ventas en un 1.348,7% real, aunque se trata de valores mucho más marginales y de bajo impacto. El dato quizás más relevante por su fuerte presencia en el total provincial tiene que ver con el Turismo, que en 2022 generó ventas 312,7% superiores a las 2019. Además, también muestra un papel muy importante el rubro de Materiales para la Construcción, que se incrementó 107,8% real en el período.
Los dos rubros lideres, Electrodomésticos e Indumentaria; también muestran buenos desempeños: en el primer caso crece 52,3% (por encima de nivel general provincial) y en el segundo, la suba es del 42,6%.
Misiones en el escenario nacional de ventas de Ahora 12
Analizando el total de las 24 jurisdicciones durante el 2022 se observa en primer lugar la fuerte concentración de ventas: entre CABA, Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza concentran el 83,1% del total de la facturación.
En volumen, la facturación misionera es la quinta más alta del Norte Grande y la 15° en el país, en un ranking liderado por la CABA ($ 542.548,2 millones) y cerrado por La Rioja ($ 2.703,6 millones).
En términos de evolución de las ventas en moneda constante respecto al 2021, hubo incrementos en veintiún de las veinticuatro jurisdicciones subnacionales: la más alta estuvo en Formosa (+28,2%), seguida por Tucumán (+26,2%) y completa el podio La
Rioja (+24,4%). La media nacional, a su vez, marcó una suba real del 4,0%, por lo que el crecimiento misionero está considerablemente por encima de la misma.
Detrás de las fuertes alzas formoseñas y riojanas afecta de manera importante el hecho que son dos de las tres provincias con menores volúmenes de ventas, por lo cual el crecimiento relativo está fuertemente influenciado por su baja base, aunque aun así se destaca el desempeño positivo alcanzado.
Por su parte, Río Negro (-2,1%), Chaco (-2,6%) y CABA (-4,7%) son los únicos distritos en exhibir descensos.
El gobernador de Misiones, Oscar Herrera Ahuad realizó una serie de anuncios oficiales en la mañana del miércoles, a través de sus redes sociales. En primera instancia, el Gobernador anunció la extensión de la vigencia de los principales programas Ahora, hasta el 30 de junio del año próximo, mientras se negocia con Nación la extensión del Ahora Misiones +21 y el Ahora Canasta, que cuentan con financiamiento nacional. Los Ahora se convirtieron en una herramienta central para sostener en alto el consumo en Misiones, pese al contexto inflacionario: en octubre rindieron 1.578 millones de pesos, una cifra muy superior a los 930 millones de pesos promedio mensuales de ventas registradas previamente.
En el caso de los programas Ahora, la prórroga incluye al Ahora Misiones, Ahora Bienes Durables, Ahora Feria, Ahora Patentamiento, Ahora Gastronomía, Ahora Carne, Ahora Turismo, Ahora Mujer, Ahora Estudiantes, Ahora Pan y Ahora Mascotas. La misma será desde el primero de enero del próximo año, hasta el 30 de junio del 2.023.
Asimismo, Herrera Ahuad también anunció la prórroga de la de moratoria previsional, la ventana jubilatoria y el retiro extraordinario.
Anuncio prórroga de los programas AHORA MISIONES, AHORA BIENES DURABLES, AHORA GAS, AHORA FERIA, AHORA PATENTAMIENTO, AHORA GASTRONOMIA, AHORA CARNE, AHORA TURISMO, AHORA MUJER, AHORA ESTUDIANTES, AHORA PAN y AHORA MASCOTAS desde el 1/1/23 al 30/6/23 @gobmisionespic.twitter.com/F16fyPmQo2
Con las mismas fechas, el mandatario provincial anunció la prórroga de la moratoria previsional, la ventana jubilatoria y el retiro extraordinario que se extenderá, igualmente hasta el 30 de junio del año próximo.
Anuncio la prórroga desde el 01/01/23 de la moratoria previsional, la ventana jubilatoria y el retiro extraordinario hasta el 30/06/23. @gobmisionespic.twitter.com/gNtDauFb66
El Gobernador anunció además que, el próximo viernes 30 de diciembre, estarán acreditados los haberes de los jubilados, pensionados y retirados provinciales y los de los empleados activos del Estado provincial.
Anuncio que el viernes 30 de diciembre estarán acreditados los haberes de los jubilados, pensionados y retirados provinciales y los de los empleados activos del Estado provincial @gobmisionespic.twitter.com/jU2GPhJlAZ