Entrevistas

El Reyuno: turismo agro sustentable para conectarse con la naturaleza

Compartí esta noticia !

El crecimiento del turismo interno en los últimos años, gran parte por consecuencia de la pandemia y las dificultades de vacacionar en el exterior, más políticas públicas destinadas a hacer crecer el sector, posibilitó la creación de nuevas alternativas y propuestas en Misiones. Además del turismo de selva y río, característico de la provincia, se hacen más fuertes las categorías como el turismo cultural, religioso y el agro turismo, entre otros.

A poco más de 45 kilómetros del centro de Posadas, en las afueras de la localidad de Cerro Corá, se encuentra El Reyuno, un establecimiento destinado a los viajantes que desean desconectarse de la vida citadina y relajarse en un contexto agroecológico. Administrado por Luis Almada y su familia, el emprendimiento ofrece una experiencia de contacto con la naturaleza, sin perder confort y con todas las bondades que una granja puede ofrecer.

Luis es una persona amable, que recibe con calidez a los visitantes que se acercan a su predio de 25 hectáreas, a unos 450 metros de la Ruta Provincial 207, que une las localidades de Cerro Corá con Olegario V. Andrade. El Reyuno es producto de su visión y de su familia, seguida de directivas de su padre que le pidió que se ocupara de un viejo terreno de su abuelo, que estaba abandonado y convirtiéndose en un basural.

“Este predio era de mi abuelo y la idea de recuperarlo fue de mi padre Raimundo, pero que le decían Reyuno que es también, casualmente, como le denominaban a los caballos de la realeza, aquellos equinos que sólo podía montar el rey”, cuenta Luis, quien se denomina un empleado más del emprendimiento, antes que propietario. “Quien lo administra es en verdad mi esposa, y yo me encargo de la gestión y de las reparaciones que haya que hacer”, comentó entre risas.

El Reyuno ofrece a los visitantes dos cabañas confortables con capacidad para cuatro personas, completamente amobladas, con parrilla y un fogón al frente de cada casa, para los días de frío. Cuenta con ropa de cama, agua de vertiente bombeada para los sanitarios y un botellón de agua potable para el consumo, además de mercadería básica de cocina, como aceite, azúcar, sal, yerba, entre otros.

También está la posibilidad de abastecerse de las verduras de la huerta, de las frutas que dispongan los árboles al momento de visitar el lugar o los huevos de granja que ponen las gallinas que corretean por todo el predio. “Son huevos de gallinas felices, es decir que, a pesar de tener su gallinero, están libres para recorrer a gusto”, señaló Luis, mientras una bandada de al menos 15 gallinas le rodean los pies al caminar por campo.

“El objetivo es que la gente venga con su familia, se relaje, disfrute de la paz que hay en el lugar, donde el único ruido que se escucha es el viento, el arroyo y los animales que tenemos en acá”, señala Luis, quien agrega que, a pesar de que en el invierno el frío es bastante fuerte, en el verano el calor es menos intenso, por la cantidad de vegetación. Sin embargo, también cuentan con una pileta para nadar durante el verano. “Como para tomar una cervecita, mientras que te distendés y disfrutas del paisaje y la paz que hay”, explicó.

En los inicios, cuando Luis y su familia vinieron a poner en condiciones el terreno, la idea era que se convierta en una casa de fin de semana. La casa principal estaba inhabitable y el predio lleno de basura, por lo que había trabajo para hacer. Con el pasar del tiempo y con mucho trabajo invertido, iniciaron la construcción de las cabañas, con el objetivo de que sea la casa de huéspedes, pero luego alguien le dijo que eso podía convertirse en un emprendimiento para generar un ingreso extra. “Yo trabajo en una obra social, mi esposa es psicopedagoga, así que esto lo tomamos como una actividad paralela hasta cuando decidamos retirarnos de nuestros actuales trabajos”, contó Luis.

Al iniciar las obras en el predio, la pandemia obligó a muchos a dejar de asistir a sus lugares de trabajo. Ellos vieron la oportunidad para avanzar con la construcción de esta nueva propuesta que rebosaba de ideas y ganas. “Aprovechamos y construimos dos cabañas, tenemos el gallinero, la huerta, una jaula para codornices y un corral para los caballos, que son una parte importante de nuestra propuesta”, indicó.

De esta manera, luego de mucho trabajo de refacción, restauración y acondicionamiento, en noviembre del 2021 abrieron las puertas a los primeros visitantes, en la previa de lo que sería la temporada de verano, cuando tuvieron una muy buena recepción. “Hubo momentos en que casi no dábamos abasto y tuvimos que implementar esa hora entre la salida y la entrada de los visitantes, para poder limpiar y dejar en condiciones, para los próximos que vendrían”.

Las comodidades brindadas, la amabilidad de los propietarios y del cuidador del lugar, Luis, sumadas a la cercanía con el pueblo, hacen de El Reyuno, una opción ideal para quienes quieren escaparse un fin de semana de la rutina. “Acá ofrecemos lo básico y un champagne o un vino, si quieren tomar, pero cada cabaña tiene una heladerita y cocina, por si quieren cocinar, el pueblo está a unos tres kilómetros y ahí se consigue mercadería y carne a buen precio”, advirtió.

Otro de los atractivos fuertes, es la posibilidad de realizar paseos a caballo, por senderos de la zona. En el predio cuentan con equinos amansados para la monta, entre los cuales hay rescatados de ex propietarios que descuidaban o maltrataban al animal. Todas estas actividades están incluidas con el alquiler de las cabañas que tiene un costo de 7.000 pesos por día.

“De momento, sólo aceptamos a visitantes que alquilen las cabañas, porque no contamos con sanitarios públicos. También tenemos pensado instalar un gampling y un espacio para un motorhome, aunque eso lleva otra infraestructura y será más adelante, todo es inversión”, especificó Luis.

Además de la construcción de más espacios para hospedajes, también trabajan en la construcción de una cancha de fútbol y otras propuestas para los turistas que se acercan a pasar unos días o tan sólo el fin de semana.

Ya sea para vivir la experiencia del agro turismo o relajarse luego de una semana laboral o educativa estresante, El Reyuno ofrece la posibilidad de descansar en contacto con la naturaleza, en un ambiente tranquilo y sustentable. “La idea es que aprovechemos las bondades que nos ofrece el lugar, el contacto con la naturaleza y los frutos que este nos ofrece, por eso, todos los visitantes acá, son bienvenidos”, finalizó Luis.

Compartí esta noticia !

Raiza: soberanía hortícola a través de la hidroponia

Compartí esta noticia !

El crecimiento de la producción hortícola en Misiones avanza a paso firme y la tecnificación del sector pasó de ser un anhelo a una necesidad y una realidad. Además del cultivo en suelo, productores de diferentes sectores de la provincia optaron por un sistema que, hasta hace unos años, era poco conocido en la región y que apuesta a abastecer la demanda de hortalizas que se consumen en la región y que mayoritariamente se importaba de otras partes del país.

Ivana Matvichuk y Hugo Herrera, son una pareja de jóvenes emprendedores que decidió apostar por este camino del cultivo hidropónico a través de su propuesta, Raiza (un acrónimo de Raíz y la letra A correspondiente a Argentina). Según manifiesta Hugo, Raiza es mucho más que una empresa que vende hortalizas a través de esta técnica: “Es un concepto de elaboración de alimentos de origen vegetal, a través de un sistema estudiado meticulosamente, para su inserción al mercado”.

Raiza tiene sus orígenes en Candelaria, donde Hugo e Ivana, ambos diseñadores gráficos, decidieron dar un giro a su vida laboral como empleados en relación de dependencia. Su gusto por la creación de un producto propio y el interés de fomentar la producción de alimentos saludables, sumado a situaciones familiares que atravesaban en ese momento, los llevó a erigir su propio camino laboral, lejos del Ilustrator y el Corel Draw, más cercano a lechugas, fertilizantes y sistemas de riego para la producción.

Jóvenes, entusiastas y autodidactas, empezaron a estudiar cuales eran las opciones para empezar a emprender y terminaron seducidos por un sistema de siembra poco conocido en la provincia, pero muy efectivo y que les permitiría armar las bases de lo que hoy es Raiza. “Vimos que este tipo de cultivo se hacía poco en Misiones y que el 60% de las hortalizas que se consumían venía de afuera”, explicó el joven emprendedor que no deja de mencionar que, detrás de cada gran idea innovadora, hay un riesgo del mismo tamaño que afrontar.

El camino no fue sencillo y pasar del diseño, a la producción hortícola fue un desafío que llevó meses de preparación, capacitaciones en Brasil, Paraguay, Buenos Aires y Mendoza. “Arrancamos con una producción pequeña en casa, que no alcanzaba siquiera para comercializar, fue equivocarnos y aprender hasta largarnos al piletazo de generar a escala”. Producción a escala será otro concepto recurrente de Hugo, durante su recorrido en este rubro que, hasta hace un tiempo atrás, le resultaba desconocido.

La producción hidropónica cuenta con varias ventajas por sobre el cultivo en suelo. Con una buena cubierta, brinda la posibilidad de aumentar la cantidad y periodicidad de las cosechas, el agua utilizada a través del circuito cerrado es un 80% menor, el cuidado amerita menos esfuerzo físico y el producto final tiene una duración mayor que una hortaliza extraída del suelo.

No obstante, así como cuenta con estas ventajas, también exige cuidados constantes en el sistema de riego, el mantenimiento estructural de los invernaderos, las mesas donde se alojan los canales de siembra y, sobre todo, el uso del fertilizante, que suple los nutrientes que aporta la tierra y que en este sistema es el principal ausente. Sumado a esto, el producto, que debe importarse, sufrió una suba del 81% en los últimos ocho meses, algo que afecta fuertemente al costo, pero que no pueden traducirlo directamente al precio final en venta, debido al contexto económico que atraviesa la sociedad.

Con alrededor de 1.200 metros cuadrados de superficie cultivada, en la actualidad Raiza produce alrededor de 10.000 plantas al mes, entre cuatro variedades de lechuga: manteca, hoja de roble, morada y crespa, como así también rúcula. Tanto la lechuga hoja de roble, como la morada, fueron apuestas de Hugo e Ivanna de insertar un producto que no se conseguía en la región, pero que en otras partes funcionan muy bien. “Son apuestas que uno hace, que puede funcionar bien o puede ser un frentazo en la pared, algo que nos pasó con achicoria y la lechuga morada, que por algo no se consumía acá”, explicó Hugo.

Con una idea de producción integral, desde Raiza se encargan desde el cultivo, siembra, empaque, distribución y logística. Una decisión basada no sólo desde el vista de punto económico, si no también en el control de calidad del producto, garantizar que la fidelidad que representa su marca sea íntegra desde el despacho de los viveros ubicados en Candelaria, hasta la góndola donde el consumidor final se servirá para llevarlo a su mesa.

“Esto es un producto de valor agregado y hay que meterle mucho trabajo, de cómo comercializarlo y que llame la atención”, explica Hugo que, de marca y marketing, algo entiende por su pasado oficio. “Hay muchos hilos finitos que mantienen este tipo de producción y todo debe funcionar bien, porque donde se desprende uno, tenés pérdidas muy grande y, a veces, irreparables”, agregó, en justificación por su obsesión de estar sobre todo el proceso.

“Comercializamos un producto que tiene un packaging, hacemos nuestra propia logística y al prescindir de intermediador con el comerciante, podemos manejar algunos costos”. Esta decisión los llevó a trabajar directamente con supermercados y verdulerías de Posadas y Candelaria, a pesar del escepticismo inicial de esta clientela que venía de experiencias frustradas con otros proveedores. “La mayoría de los productores hortícolas vienen de lejos y deben viajar entre 100 a 150 kilómetros para traer sus productos y no son regulares, esto generó desconfianza en los comerciantes que pensaban que nosotros no cumpliríamos, por lo que tuvimos que ganarnos esa confianza a base de trabajo y regularidad en las entregas”, explicó.

Una de las bondades de sus productos, es la textura y durabilidad que es muy diferente a la cultivada en el suelo y que, al vender las hortalizas con la raíz en un empaque que simula una pequeña maceta, permite una mayor conservación. “Producimos todo el año, una ventaja que nos da trabajar bajo cubierta, pero no todo el año es similar, es un desafío, por ejemplo, en otoño- invierno el consumo de las hortalizas de hojas baja”.

Medallones vegetales

“Cuando arrancamos el negocio, más allá de la hidroponia, vimos un abanico de cosas, como la producción primaria y alimentos a base de vegetales”, manifestó Hugo. Explicó que su principal objetivo, al iniciar Raiza, fue trabajar en un concepto, una marca que se relacione directamente a la producción hortícola y a la elaboración de alimentos a base de plantas.

Por ello, una vez estabilizada la producción de hidroponia, decidieron arrancar con la producción de medallones vegetales, totalmente veganos y libres de gluten, como aglutinante. Para esto, contaron con la colaboración de un ingeniero en alimentos, Mauro Matvichuk, también de la familia y quien los asesoró para desarrollar una producción a escala de este nuevo producto.

Como antecedente, tomaron en cuenta los productos ya existentes en el mercado y decidieron ir en el camino contrario. “La mayoría de los medallones se producen de manera más artesanal, a menor escala y, como agravante, el sabor y la textura no convencen del todo, predomina la soja y hay un leve dejo del sabor del vegetal que supuestamente es”, analizó Hugo.

Por este motivo, decidieron iniciar con la realización de encuestas, entrevistas, pruebas de degustación junto al público objetivo. “Algo muy frecuente en este tipo de productos es que se desarmen en la sartén y es algo que nosotros buscamos que no pase. De esta manera, le encontramos la vuelta al producto, lo elaboramos a escala y los instalamos en el mercado, con los clientes con los que ya trabajamos”.

Para la elaboración de estos medallones se utiliza materia prima de la zona, algo que quieren impulsar en su proyecto y en su concepto de negocio. La producción arrancó con unos 450 kilogramos mensuales de alimento y las variedades de medallones son: zapallo y choclo; porotos mum; acelga y zanahoria y de remolacha. “Nosotros producimos medallones que tienen el sabor que dicen ser, que se sienta bien el detalle de lo que tiene”, finalizó.

Compartí esta noticia !

Ulises Forte: “Misiones cuenta con una ganadería muy pujante con productores con ganas de crecer y aumentar su rodeo”

Compartí esta noticia !

La juventud no sólo demanda, también propone y busca ser protagonista de las transformaciones que exige en los procesos de producción y la ganadería no escapa de este fenómeno. Es por esto que el ex presidente y actual consejero del Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), Ulises Forte realiza un llamado a la juventud ganadera, “así como se actualizan las profesionalizaciones del sector, ayúdenos a modernizar el mensaje, que nos estamos quedando con mensajes retrógrados”.

Ulises, más conocido como “Chito”, Forte, es representante de la Federación Agraria Argentina (FAA) y explicó, en diálogo con Economis, que el sector ganadero necesita cada vez más, de la participación de los jóvenes para diseñar el futuro del sector. “Nos juntamos con el IPCVA, donde el más jovencito soy y dijeron que había que diseñar una ganadería para los próximos 40 años. Pero nosotros ya no vamos a estar, mejor que lo diseñen los protagonistas”, remarcó.

El primer paso fue la organización del primer encuentro presencial, que se realizó en la localidad de Candelaria, luego que la pandemia los obligara a diagramar actividades por Zoom. Los protagonistas fueron los jóvenes productores, como el anfitrión y estudiantes de diferentes niveles que participaron del evento. “Estoy sorprendido para bien”, exclamó Ulises, “vi a los pibes tomando nota, participando y demostrando que hacía falta empezar por actividades así, donde ellos empiecen a ser los protagonistas”.

Uno de los factores que hacen posible este recambio generacional, según Forte, es la profesionalización del sector, en diferentes áreas que aportan a su crecimiento. “Ahora tenés ingenieros en forestación, ingenieros agro veterinarios, todo avanza rápidamente, la forma de trabajar también, con la tecnología y con todo, por eso que le digo a los chicos que nos ayuden también a modernizar el mensaje”, inisistió.

“En los grandes medios de comunicación, en Buenos Aires, aparece que la juventud está perdida, que no trabaja, no estudia, pero hay otras realidades”, advirtió, mientras señaló a los casi 300 jóvenes que participaron del encuentro del IPCVA. “Cuando caminas por las calles del interior ves una pibada con unas ganas de hacer tremendo y si nosotros tenemos la oportunidad de acogerlos, ¿por qué no?”.

En ese sentido, fue muy crítico en cuanto al rol de las generaciones antecesoras, a quienes atribuye parte de la responsabilidad del desarraigo de las nuevas generaciones, pero también considera que se está a tiempo de remediarlo. “Alrededor del año 2.000, en la Federación Agraria, arrancamos con el primer arraigo para retener a los pibes del campo. En el 2.010 ya le habíamos reformado un poco, pero en el 2.020 los pibes se están yendo y no a Buenos Aires, están eligiendo Ezeiza”, apuntó.

“Entonces algo hicimos muy mal y somos todos responsables. Los argentinos tenemos esa hermosa virtud de echarle la culpa a los otros, pero si otros vinieron, ¿Por qué nosotros no los supimos contener? Entonces, para qué seguir insistiendo, si lo hicimos mal, que arranquen ellos”, concluyó.

El futuro de la ganadería

“Yo creo que la ganadería tiene muchísimo futuro y sobre todo porque la vida útil de una vaca dura mucho más que la vida de un ministro.  Las políticas van y vienen, pero a pesar de todo, la ganadería sigue creciendo, el productor sigue invirtiendo y se sigue apostando al futuro”, destacó Forte y ponderó el capital que tienen los argentinos, que es el mercado interno por la cultura carnicera. “A los argentinos nos encanta la carne, lloramos y nos reímos delante de un asado”. Sumado a esto, advierte que el mercado externo está demandante de carne, con una demanda de carga tremenda.

“Yo creo que hay muchísimo por hacer, el tema de la comercialización, porque el productor está haciendo las cosas bien, la industria haciendo las cosas bien, pero en el medio, las cuatro o cinco tandas sanitarias y de todo eso, yo creo que hay que modernizar”. En esta línea, Forte cargó contra las políticas implementadas como ser los Precios Máximos, Precios Cuidados y sugirió que lo que necesita el sector es modernizar la comercialización.

Ganadería en Misiones

Forte no ocultó la sorpresa que le generó encontrarse con un sistema ganadero establecido en la provincia de Misiones, aunque reconoció que no les escapa a las reglas de juego de todo el país, con el plus de ser una provincia fronteriza, con todo lo que eso significa. “Para los que venimos del sur, las vacas estaban hasta Corrientes, Entre Ríos, pero veo a Misiones como una provincia muy pujante”, manifestó.

Una de las fortalezas que destacó el consejero del IPCVA es la implementación del sistema silvopastoril, que es una práctica agroforestal que consiste en la combinación intencional de árboles, plantas forrajeras y ganado en la misma superficie buscando la estabilidad ambiental, social y económica. “Es un muy buen sistema, me he encontrado con una muy buena hacienda y con muy buena genética y, por lo poco que he charlado con los productores locales, todos están con ganas de aumentar el rodeo, de crecer, de empezar a incorporar más ganadería, así es que es muy importante”.

Plan de Ganadería Federal

Respecto al plan de Ganadería Federal, presentado por el Gobierno Nacional, Ulises lo calificó como “un cúmulo de buenos enunciados”, pero que carece de incentivos económicos y financieros. “Quieren levantar el peso mínimo de faena, que todos sabemos que hay que terminar con el ternicidio, eso es lógico, como aumentar la producción, la productividad, pero faltan un montón de herramientas que están en una nebulosa, que no aparecen”, aseveró.

“Faltaría explicar el cómo, porque en los enunciados son muy buenos”, insistió y explicó que, para él, una solución sería con más exportaciones o con un warrant ganadero que le permita al productor aumentar el engorde del ganado y el banco puede recuperar el crédito otorgado.

Ese financiamiento, para el pequeño y mediano productor, es conocido como los famosos créditos de honor. “No puede ser que ahora para comprar 100 vacas tenga que hipotecar el campo”, manifestó.

Por último, explicó que es fundamental que se realice una reforma impositiva que beneficie tanto al productor más grande, como al más pequeño. “Hace falta una reforma impositiva y estructural urgente”, finalizó.

Compartí esta noticia !

Eugenia Brusca: “Misiones nos mostró la importancia de la conservación del medio ambiente para producir carne vacuna”

Compartí esta noticia !

Eugenia Busca es jefa del Departamento de Promoción Interna del IPCVA y fue una de las oradoras del encuentro realizado la semana pasada en Candelaria, donde la ganadería abrió sus puertas a las nuevas generaciones.

En diálogo con Economis, resaltó la importancia de la inclusión de los jóvenes y las nuevas generaciones a lo que es la cadena de carnes y ganados en la Argentina. “Este evento es muy importante, porque es el primer encuentro realizado presencial luego de dos años de pandemia, direccionado a los jóvenes propuesto por el IPCVA”, resaltó.

En ese sentido, explicó que Misiones fue una de las plazas que más incentivo tuvo para que se realice el encuentro y donde, además, se generaron los tópicos a trabajar, como ser la sustentabilidad en la cadena de ganados y carnes. “Misiones nos mostró la importancia de la conservación del medio ambiente, de trabajar en ello para generar producir carne vacuna y, desde esa premisa, partimos a lo que se puede decir la producción de carne sustentable y es lo que nos motivó para que este primer encuentro se realizara en esta provincia”, insistió.

El jueves 5 de mayo se realizó en Candelaria el primer Punto de Encuentro del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) que se realizó en el Establecimiento Santa Cecilia y que contó con la participación de más de 300 personas, entre jóvenes y referentes del sector. La inclusión de los jóvenes al IPCVA es una política que trabajan desde la organización hace ya unos años y que cuenta con el apoyo de todo el sector.

Eugenia Brusca además es consultora económica privada, especializada en marketing digital y análisis de datos, por lo que detalló que, en lo económico, las producciones sustentables serán demandadas como barreras para arancelarias a nivel internacional. Sumado a esto, agregó que el argentino no tiene un conocimiento del producto que consume, por lo que no llega a valorizar ese plus que le da una carne producida de manera sustentable, respecto a la que no.

“Nosotros aspiramos y creemos en mercados de alto poder adquisitivo, a nivel internacional, sin descuidar el mercado interno”, advirtió y agregó que el mercado argentino es el 85% de la producción, mientras que el resto se busca insertar a mercados donde todavía no llegó el producto argentino. En esa línea, remarcó la importancia de la certificación del producto sustentable y la política de educación al productor. “El IPCVA promociona la producción de la carne vacuna desde el inicio hasta el final; la educación es una educación de cadena”.

Brusca explica que, en esta instancia, la participación de los jóvenes es fundamental, ya que son quienes vana guiar el futuro, a través de un trabajo conjunto con las generaciones anteriores y las que vendrán. “Esto permitirá tener una línea de trabajo que lleve a que la carne argentina sea reconocida internacionalmente como producto sustentable”, remarcó.

Asimismo, sostuvo que se debe eficientizar la producción ganadera, lograr mejoras, que son muy pequeñas, pero que serán de gran ayuda. “Con la recría de la producción primaria, meter más kilos a los animales es un incentivo para trabajar con ganadería más sustentable, porque con un mismo animal tendríamos más cantidad de kilos y esto va de la mano con estabilidad económica, con perspectivas mediano y a largo plazo”, puntualizó.

A pesar de que esto excede al IPCVA, estos encuentros permiten brindarle al productor las herramientas para que ellos trabajen en estas prácticas y, tanto las generaciones de ahora, como las que vendrán, tendrían un papel muy importante.

Compartí esta noticia !

Plastimadera: una propuesta para la industrialización de los plásticos reciclados de Misiones

Compartí esta noticia !

Según la Organización de las Naciones Unidas anualmente se producen más de 400 millones de toneladas de plástico en el mundo y apenas el nueve por ciento de los desperdicios de esta naturaleza son reciclados. Sólo en Argentina, se estima que una persona produce 55 kilos de plástico por año y la mayoría termina en basureros municipales, arroyos, lagos, ríos y hasta en el mar, donde la acumulación de estos residuos es tal, que se llegan a generar islas plásticas.

Por ello, un grupo de profesionales de Posadas decidió impulsar Plastinea SAS, una iniciativa empresarial que busca reciclar este material y reutilizarlo en Misiones, a través de la construcción de plastimadera. La plastimadera es un elemento que reemplazaría a otros materiales, como el metal o la madera, para la construcción de mobiliario de interiores y exteriores, gracias a su gran resistencia a la intemperie.

Mariela Romero es una de las socias fundadoras de Plastinea SAS e impulsora de esta propuesta que busca revolucionar el consumo y la reutilización del plástico, que, en los últimos años, despertó una fuerte preocupación por el efecto contaminante que tiene para el medioambiente. “Plastinea nace como una inquietud, de la observación de nuestro espacio, nuestro entorno, donde detecté que estábamos rodeados de plásticos, todo era plástico”, reflexionó.

Mariela es abogada especialista en Derecho Ambiental, por lo que su preocupación y ocupación en la temática siempre estuvo vigente y el momento clave para emprender fue un día en el que recorría la costanera de Posadas y observó que en el río flotaban botellas de plástico. “Pensé: ¿Qué puedo hacer con esto, qué se puede hacer con toda esta basura que nos rodea y como puede ser que no se haga nada, que no se recicle y que todo termine enterrado en terrenos sanitarios?”.

La inquietud la llevó a decidir que era momento de emprender en algo que generara un impacto inmediato, que sirviera para mitigar esa contaminación por la cantidad de plástico que no se reutiliza y que, en muchos casos, siquiera se recicla.

“Empecé a averiguar, a indagar qué se podía hacer con el plástico, qué se estaba haciendo en el país y también me di cuenta que en Misiones no había industrias del reciclado. Que acá se acopiaba y se enviaba a los grandes centros de reciclado que están en Buenos Aires, Santa Fe, todo de modo rudimentario”, detalló.

Además agregó que, si bien se reutiliza mucho de este material en algunas fiestas provinciales, eso genera aún más residuos por la utilización de pinturas que son tóxicas. “Es más difícil recuperar ese tipo de plásticos y algunas veces es hasta imposible”, apuntó.

“Así que surgió como esa inquietud y esa necesidad de hacer algo por el ambiente y viendo las falencias que había en Misiones, que es la falta de industrias de reciclado”, explicó.

Plastinea SAS (Sociedad por Acciones Simplificadas) es un emprendimiento familiar que está en etapa de idea de negocio, por lo que se encuentran en el inicio de un recorrido que, esperan, genere un impacto positivo y de gran escala en el cuidado del medioambiente y de la biodiversidad. “Somos cuatro socios actualmente, esperamos poder adquirir algunas máquinas que son necesarias para la producción a gran escala del producto y así, apenas tengamos eso, emplear a alrededor de 40 personas en los primeros dos años, para ayudar a que todo esto funcione”, explicitó.

Proyectate

Plastinea SAS se presentó en el Proyectate, junto a otros emprendimientos de la región, donde adquirió herramientas para poder ajustar las ideas iniciales y darle un rumbo más específico a la propuesta. “Fue una experiencia muy linda, conocer a otros emprendedores, ver y conocer a otras personas que están en el mismo camino que uno. Inclusive entablamos relaciones con compañeros que tenían el mismo objetivo que nosotros, así que nos pusimos en campaña de reunirnos y aunar fuerzas para que estos proyectos de reciclados que son en beneficio de la comunidad, no solo del empresario, puedan salir adelante”.

Además, agregó que el programa les brindó las herramientas para mejorar el marketing y la publicidad del producto, que es una falencia que tenían como emprendimiento. “Hay que recordar que estamos en la etapa de idea de negocio, si bien estamos hace años trabajando con esto, la idea es poder lanzar al mercado este producto cuando tengamos todo el equipamiento que se nos está dificultando adquirir por el tema de las importaciones”.

Plastinea es, a su vez, una Sociedad por Acciones Simplificada (SAS) que está inscripta bajo el registro número 154 y protocolizada al folio 166/173 del año 2020. “En el año de la pandemia logramos inscribir a Plastinea como una SAS”, aclaró.

La plastimadera

Como explicaba Mariela, Plastinea se encarga de la fabricación de plastimadera, una alternativa al metal o a la madera, para la construcción de todo tipo de mobiliario. Su naturaleza sintética lo vuelve ideal para la intemperie, ya que no se correo, descompone, ni se decolora y, a su vez, es un material ignífugo.

“Este material, además, es libre de plagas, se puede serruchar, clavar, cortar al igual que la madera natural, pero está fabricada de plástico 100% reciclado. Es un material noble, ideal para proyectos que exigen durabilidad y que están a la intemperie y más acá en Misiones que la humedad siempre es un problema, este tipo de material es único y con el plus de que es un material reciclado. La idea es reciclar los plásticos que se acopian en la provincia”, finalizó Romero.

Compartí esta noticia !

Categorías

Solverwp- WordPress Theme and Plugin