LARRETA

De acá para allá

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Ese modelo fracasó, mirá cómo estamos hoy. Es lo que intentó Mauricio Macri”. Lo que quiso ser una chicana a su enemiga íntima, terminó siendo una confesión que impacta por quien la hace, Horacio Rodríguez Larreta, el delfín despechado que ahora intenta desmarcarse de su jefe político para mostrarse como un “moderado”. Pero el apogeo de su carrera política, que empezó con la alianza de De la Rúa, llegó con el ex Presidente y fue durante su mandato, fue uno de sus más fieles laderos.

La respuesta de su rival en la interna de la alianza Cambiemos, Patricia Bullrich no fue menos destemplada: “Ventajero total y oportunista que hace cualquier cosa por un voto”, le endilgó, por “decir algo así de quien fue su jefe político durante tanto tiempo”.

Aunque el intendente porteño intentó después apaciguar la guerra verbal, lo cierto es que está sometido por el espiral ascendente de posiciones radicales. Larreta quiere dejar de ser visto como “moderado” para sacarle votos a Bullrich, competencia feroz en la que Javier Milei les saca una melena de ventaja. Apenas unas horas antes el alcalde porteño había llamado a votarlo para “terminar con el kirchnerismo para siempre”. Su compañero de fórmula, el jujeño Gerardo Morales, quien estuvo este viernes en Posadas, no fue menos amenazante: “Yo metí presa a Milagro Sala, y vamos a meter presos a todos los kirchneristas”. La división de poderes, tema menor. 

Bullrich dio otra muestra de su visión de país: “Las universidades argentinas están vacías de alumnos argentinos porque casi la mitad de la matrícula la ocupan alumnos extranjeros que vienen y toman esos lugares. Los argentinos quedan en un cementerio en el colegio secundario porque se ha desarmado y destruido la educación en el país”, describió en una falacia que fue repudiada por toda la comunidad educativa. No solo es que la Universidad pública es una distinción argentina, sino que el total de los estudiantes extranjeros de grado, pregrado y posgrado es del 4 por ciento en las universidades públicas y del 5,5 por ciento en las privadas. Tampoco está “vacía” ya que hay 2.476.915 universitarios y más del 80 por ciento van a la pública. Que la candidata haya firmado un compromiso ético digital  para “combatir la desinformación” durante la campaña electoral, es apenas un detalle. 

Esa escalada agresiva en la alianza Cambiemos contrasta con la calma de los últimos días en Unión por la Patria. La candidatura de Sergio Massa tranquilizó las aguas, encolumnó a los díscolos como Daniel Scioli e incluso logró que el más crítico, Juan Grabois, admitiera lo obvio: “El que gana, gana y el que pierde acompaña”. Impensado hasta hace una semana. Pero es la política argentina. Qué sorpresa. Hace una semana parecía que Cambiemos tenía el camino allanado. Ahora, la primera encuesta pos candidatura de Massa, muestra al ministro de Economía como el más votado por encima de Bullrich y Larreta -en el NEA alcanza su respaldo más alto, con 28,9%-. La incógnita de saber si los votos amarillos se sumarán en una segunda vuelta o habrá heridas de gravedad. ¿Cómo pedir el voto para alguien que promueve un modelo que ya fracasó? ¿Cómo hacer campaña por un ventajero y oportunista? Para colmo, las elecciones en las provincias no vienen siendo favorables a Cambiemos. Formosa era obvio, aunque Gildo Insfrán fue reelecto por un contundente 70 por ciento. Córdoba fue un golpe duro, especialmente para Bullrich, quien rechazó la alianza con Juan Schiaretti y fue a celebrar anticipadamente un triunfo que el eterno derrotado Luis Juez no le pudo ofrendar. 

La unión que lidera Massa tiene el desafío de transformar esos votos provinciales en volumen nacional. El primer paso fue ordenar la cuestión interna. El siguiente, y no menos importante, será mostrar alivios con la inflación, que hasta ahora fueron esquivos. El acuerdo con el Fondo Monetario Internacional puede ser vital para las aspiraciones presidenciales, siempre y cuando mejore las condiciones de pago y permita que la Argentina cubra los vencimientos con crecimiento, una fórmula ya utilizada por Néstor Kirchner. Por lo pronto, se está haciendo buena letra con los pagos, en modo heterodoxo para las rabietas del establishment financiero. 

Massa tiene a su favor que no es responsable directo de la inflación recibida, como hizo notar el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira el miércoles al presentar oficialmente a los candidatos de Innovación Federal, que, con “mandato misionero”, acompañarán la fórmula Massa-Rossi.  

Para Rovira no hay que achacarle a Massa problemas como la inflación, porque “no es el Presidente de la Nación” y desde hace pocos meses es ministro. “La inflación no es de ahora, sino que viene desde hace tiempo. No existe varita mágica para resolver los problemas, pero no puede haber solución económica sin solución política. Cuando sea Presidente vamos a exigirle lo que haya que exigirle. Pero también hay que destacar que hoy Misiones es la que más crece en el país y le saca provecho a la situación económica por los miles de millones que entran en inversiones y del turismo de brasileños y paraguayos. Ingresa más que la coparticipación en el comercio con Brasil y Paraguay. Y en eso tenemos que enfocarnos, en crear riqueza”, argumentó Rovira.  

Rovira formalizó la decisión de acompañar a Massa con un plan “misionerista” que debe obedecer al “70 por ciento” de la sociedad que votó por la Renovación en mayo. 

Desde acá para allá”. Ese es el mandato que llevarán los candidatos del lema Innovación Federal. “Mandato misionero”, insistió Rovira, al presentar a los candidatos al Congreso y el Parlamento del Mercosur. 

Innovación Federal no forma parte del frente nacional, pero sí aportará a la Unión por la Patria, como instancia superior a la “unidad” necesaria para ordenar la política. “Unión que es más que la unidad circunstancial, es unión por algo, por la patria, que demanda salir de la mezquindad para ir a un objetivo mayor. Pero que quede claro que no formamos parte del espacio nacional”, remarcó Rovira. 

El conductor político destacó que la unión en la Renovación contrasta con las disputas internas de los otros espacios políticos. Consideró que lo NEO tiene que ver con una “vocación e inspiración misionera”. “Se discute y se plantea desde acá para allá”, indicó acompañado por el gobernador Oscar Herrera Ahuad, la fórmula vencedora de los comicios de mayo: Hugo Passalacqua y Lucas Romero Spinelli, al igual que el intendente de Posadas Leonardo Stelatto. “Es un vector que va a contramano de los partidos nacionales, en los que las órdenes llegan desde el país central”, comparó. 

El presidente de la Cámara de Diputados recordó que la relación de Massa con Misiones viene desde hace largo tiempo y que el hoy ministro de Economía fue uno que “tendió la mano” a las demandas misioneras. Por eso, “boleta larga con convicción y con el modelo misionero”.

“La unión provincial se suma a la unión nacional. Massa ya es el candidato a presidente más optado por la gente y va a ser el más votado en las PASO”, opinó. 

Como contraste, remarcó que la interna “exacerbada” que hoy vive la alianza Cambiemos, “no termina en suma” y “el que no puede resolver su interna, no puede arreglar el país”, argumentó. 

La fragmentación de Cambiemos es tal que tuvo serios problemas para el cierre de las listas, en las que aparecieron nombres más vinculados a la rosca que al merecimiento. Hay un candidato a diputado nacional al que prácticamente nadie conoce más que por ser apoderado del PRO. Recién hubo humo blanco cerca de la medianoche del sábado anterior, al límite del vencimiento de plazos para integrar las fórmulas. Tampoco hay propuestas para Misiones, sino un seguimiento de las agendas que marcan tanto Larreta como Bullrich. Esa dependencia provocó el alejamiento de dirigentes claves en el armado de Cambiemos, como Jorge Rattier, que sobre la hora,  terminó siendo candidato de Javier Milei, en disconformidad con el reparto de puestos en la alianza amarilla. 

La falta de representatividad es tal que los dirigentes de Cambiemos pasaron calores en un escenario que en otro momento hubiera sido complaciente: en la sede de la Sociedad Rural se reunió un grupo de dirigentes, nucleados en la Federación de Asociaciones Rurales y Forestales de Misiones que salió a protestar en contra de la ley de promoción de bioinsumos y sustitución de los agrotóxicos, particularmente el glifosato. Los ruralistas le espetaron, particularmente al radicalismo, haber votado a favor de la ley, a lo que Ariel Pianesi -candidato a senador- tuvo que excusarse diciendo que votaron en contra del artículo 7, que le pone límite temporal al uso del glifosato. 

El momento más álgido de la reunión fue cuando el productor yerbatero Cacho Ozeñuk tomó la palabra y aunque coincidió con una necesidad de hacer una transición hacia productos más orgánicos, se mostró a favor de esta ley. Recordó que cuando fue parte del Consejo Consultivo del INYM, hace tres años ya se planteó la necesidad de prohibir los productos químicos en la producción yerbatera, volcándose hacía una producción agroecológica.

Ante la postura de Ozeñuk se levantaron varias voces en contra. A lo cual el productor yerbatero redobló su apuesta, recordándoles que “no todo se trata de rentabilidad, sino que se juega el futuro de nuestros hijos, así como la garantía de no perder mercados, que cada vez más demandan alimentos sanos”.

El uso del glifosato está prohibido en Austria y en distintas regiones de Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Escocia, España, Australia, Nueva Zelanda, Malta, Eslovenia y Suiza. Además, su uso está limitado en una veintena de países de todo el mundo, entre ellos Francia, Bélgica, Dinamarca, Portugal o los Países Bajos. Alemania lo prohibirá a partir de este año. Y el mercado paga más por productos sanos. 

Además, Ozeñuk recordó que “cuando llegó el Glifosato a nuestras chacras, dejamos de lado al trabajador de la chacra, a ese que macheteaba y carpía, todo por ganar rentabilidad. Hoy nos quejamos de que no tenemos trabajadores para levantar las cosechas, que viven de planes pero nosotros los alejamos de las chacras, cambiándolos por el glifosato. Y ahora todo eso se junta en este momento y estamos ante una crisis que no podemos resolver”.

En ese momento, el productor Ricardo Ranger -el que se queja de no poder levantar la cosecha de naranjas por falta de mano de obra- se molestó con el comentario de Ozeñuk, diciéndole que no era esa la razón de la falta de mano de obra. Ante lo que el yerbatero le dijo que su planteo era su visión de lo que ha pasado en las chacras misioneras.

La reunión perdió un poco su rumbo cuando tomaron la palabra los diputados de Juntos por el Cambio, Germán Kiska y Ariel Pianesi. Kiska fue aplaudido por los productores, porque el legislador del partido Activar de Pedro Puerta fue el único que votó en contra de la ley de bioinsumos. En tanto Pianesi y los otros legisladores del frente Juntos por el Cambio votaron a favor de la ley, pero el radical intentó explicar que “técnicamente” votaron en contra del artículo 7, argumento que no convenció a los productores.

El mitin culminó con el pedido de declarar “inconstitucional” la ley por la prohibición del uso del agrotóxico, un argumento difícil de sostener, como explica el abogado especialista en temas ambientales, Leonardo Villafañe: “El principio precautorio, ante una eventual obra o actividad con posibles impactos negativos en el medio ambiente, permite que la decisión política que no da lugar a su realización, se base exclusivamente en indicios del posible daño sin necesidad de requerir la certeza científica absoluta”. Este principio, cuyos orígenes se remontan al primer tercio del siglo XX, fue consolidándose en los temas de directa relevancia para la salud humana como el efecto del uso de productos químicos.

Pero el revuelo por la ley de promoción de los bioinsumos no debería ser tal. Nadie debería mostrarse “sorprendido” por el avance hacia una chacra más sustentable, que no es otra cosa que volver a las raíces. Desde hace ocho años que había proyectos en la Legislatura sobre el uso del glifosato, que se fueron fusionando hasta llegar a la ley sancionada. Son históricas y mucho más antiguas, las investigaciones del especialista Hugo Gómez Demaio y Antonia Husulak -dirigente y ex diputada radical- sobre los efectos del glifosato y otros agrotóxicos en la salud de los misioneros. 

Hace un año el propio Rovira había anticipado que se iba a avanzar sobre la sustitución del glifosato y ese proyecto político fue ratificado con solvencia en las urnas hace menos de dos meses. Pero quizás el mejor argumento para entender el impacto de la ley es escuchar el relato de quienes están haciendo ya una agricultura sustentable. En un reportaje publicado por la agencia Tierra Viva, Miriam Samudio, referente de Productores Independientes de Piray (PIP-UTT), contó la transformación en las tierras del Alto Paraná que fueron expropiadas por el Estado donde desde hace más de seis años no se utilizan agroquímicos. “El cambio alrededor de nuestra zona no es sólo del suelo, sino del paisaje, de las vertientes, los pozos de agua, algunos arroyos volvieron a brotar y los humedales empezaron a recuperarse. Desde que no se usó más glifosato, el ecosistema volvió a vivir. Empiezan a aparecer los animalitos, las mariposas, las ranas, las tortugas, los conejos silvestres, es otro el aire que respiramos alrededor en estas 166 hectáreas recuperadas”.

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Morales ante empresarios misioneros prometió “reglas claras que generen previsibilidad”

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Ordenar las cuentas públicas. Programa económico macro. Reglas claras que generen previsibilidad. Energías renovables y cambios estructurales en la matriz productiva argentina. Entre las políticas del precandidato a vicepresidente de Juntos por el Cambio y actual gobernador de Jujuy Gerardo Morales.

Como cada año electoral, en la Confederación Económica de Misiones se exponen y escuchan las distintas propuestas y proyectos de los distintos frentes políticos. Asimismo, el espacio es un ámbito en el cual los referentes locales exponen las realidades existentes en los distintos sectores de la producción, industria y comercio.

En ese marco, Gerardo Morales, actual presidente de la Unión Cívica Radical, gobernador de Jujuy y; precandidato a vicepresidente en la fórmula del PRO encabezada por Horacio Rodríguez Larreta, visitó las oficinas de la CEM en Posadas para compartir un espacio informativo, de diálogo e intercambio con referentes de los sectores de la industria, producción y comercio.

Entre las propuestas presentadas por el candidato se mencionaron: ordenar las cuentas públicas, desarrollar un programa económico macro, generar reglas claras que permitan garantizar la previsibilidad. También, hizo foco en la temática de energías renovables y los cambios estructurales en la matriz productiva argentina. Además, aseguró que «el próximo será un gobierno de transición. Debemos planificar el país. El gobierno tiene que instalar transformaciones profundas en lo productivo».

Por su parte, los dirigentes y empresarios misioneros compartieron en voz propia aspectos claves que hacen a la posición estratégica de Misiones en términos, así como también, socializaron sus miradas acerca de problemáticas en las que se deben profundizar acciones, en vistas a fortalecer el desarrollo socioeconómico de la provincia.

Participaron de la reunión el presidente de la CEM, Guillermo Fachinello, el vice presidente I, Martín Oria, el tesorero Alejandro Haene; Cecilia Rolón y Leticia Espinosa de la Comisión de Mujeres CEM, Fernando Goichik, de la Comisión de Jóvenes CEM. También, desde la Asociación de Productores Industriales y Comerciales Foresto Industriales de Misiones y el Norte de Corrientes (APICOFOM), Guillermo Sato y Christian Lamiaux; desde la Cámara de Empresario Misioneros de Autotransportes de Carga (CEMAC), Luis Gunther; de CACEXMI, Mirta Koteski; de la Cámara de Producción, Industria y Comercio de Apóstoles y Alto Uruguay, Fernando Ostafchuk y; de la Cámara de Industria, Comercio, Producción y Turismo de Jardín América y Zona de Influencia, Horacio Dosso.

Además, estuvieron presentes el diputado provincial de la Unión Cívica Radical, Ariel Pianesi, quien además es actual precandidato a senador y; Alfredo Schiavoni, actual candidato a diputado nacional, junto a su equipo de trabajo.

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Paso en Cambiemos: Goerling contra Pianesi y Schiavoni contra Bianchetti

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Al filo de la medianoche la alianza Cambiemos pudo formalizar sus candidatos para las primarias de agosto. Habrá Paso con dos listas en Misiones, pero fue trabajoso el cierre de listas, después de un sábado frenético que incluyó reuniones en bunkers separados y mensajes cruzados durante todo el día. El ala dura del macrismo se quedó en la lista que acompañará a Patricia Bullrich, mientras que el radicalismo se anotó, en mayoría, en la lista de Horacio Rodríguez Larreta, con excepción de Gustavo González, quien irá como candidato a parlamentario del Mercosur en la lista de la ex ministra de Seguridad. 

Las negociaciones comenzaron por la mañana, con la oferta de “unidad” que incluía a los hermanos Schiavoni como cabezas de lista. Pero el radicalismo no aceptó ceder tanto espacio y hubo que discutir uno a uno los lugares. 

Finalmente, Humberto Schiavoni se quedó afuera de la lista y no podrá aspirar a su reelección en el Senado. Su lugar será ocupado por Martín Goerling, el ex titular de la Entidad Binacional Yacyretá. Irá acompañado por Carolina Soledad Gross.

Los suplentes serán el radical Horacio Spallanzani y Roxana Paola Velázquez Larraburu. 

Como candidatos a diputados nacionales irán Emmanuel Bianchetti, el apoderado de Cambiemos y empleado de Schiavoni en el Senado. También irán Nancy Raquel Heck, Joaquín Marcelo Barreto y Beatriz Andrea Niederberg. Los suplentes serán Luis Orlando Steciuk y Teresita del Pilar Velazco, junto a Gustavo Velázquez. El precandidato a parlamentario del Parlasur será Gustavo González. 

Por el lado de Larreta, la lista será encabezada por Ariel Pianesi, junto a Pamela Encina y los suplentes serán Gonzalo Acuña y Mara Frontini. 

Los candidatos a diputados nacionales son Alfredo Schiavoni, la ex candidata a vicegobernadora, Natalia Dörper y Fabián De Sa, junto a Raquel Cardozo. 

Los aspirantes suplentes son el radical Javier Mela y Laura Lambert. 

Como representante del Parlasur será nominado Horacio Ortigoza, junto a los aspirantes suplentes Marina Rainek y Ricardo “Dany” Domínguez.

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Unidos y divididos

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La presión hizo efecto. Los gobernadores habían exigido un candidato de unidad y una plataforma “más federal” en lugar de una interna desgastante con destino de derrota. Después de varios días de ensayos que no cuajaban y hasta amenazas de dirimir la disputa en tribunales, primó el pragmatismo y el oficialismo unificó una propuesta salomónica: Sergio Massa, el ministro de Economía al que mejor le dan las encuestas y Agustín Rossi, un alfil peronista tradicional que no es del paladar negro, pero al que no se le pueden reprochar desaires al kircherismo.

Los primeros en destacar el acuerdo tejido en absoluto silencio y, dado a conocer a las 20:49 del viernes, fueron los mismos gobernadores, incluido el misionero, Oscar Herrera Ahuad quien celebró el “compromiso de una construcción colectiva y de unidad”. Para gestionar es necesario un orden imposible de encontrar en medio del ruido político que genera un Gobierno dividido. 

Unión por la Patria cerró así su fórmula después de haber ensayado alternativas, con Wado De Pedro y Juan Manzur, diseñada únicamente para satisfacer al núcleo duro. Un amague que se comieron muchos. O la amenaza disidente de Daniel Scioli, quien incluso llegó a hacer un acto de lanzamiento con la presentación como candidato a diputado nacional de Hugo Moyano, en una lista bancada por el “albertismo” y desde el centro del país, pero sin respaldos ni los candidatos federales que reclamaban en las provincias. Scioli era abrazado por todos como embajador, pero no convencía como candidato. El olor a derrota suele espantar. 

“El país enfrenta grandes desafíos. Siempre fui un militante y seguiré aportando a este proyecto desde el lugar que me toque, sin personalismos ni egoísmos. Vamos a construir la victoria de Massa y de (Axel) Kicillof”, saludó Wado desde las redes sociales. Fue el único mensaje que respondió Massa: “Gracias Wadito querido. Por tu esfuerzo y la unidad, aún cuando estabas frente a tu propio desafío. Ojalá todos los compañeros y compañeras se enteren del esfuerzo que hiciste. ¡Unidos por la Patria!”, escribió el ministro de Economía. A Scioli ni un saludo. 

Massa-Rossi implica un rearmado hacia dentro del peronismo, con un corrimiento del kirchnerismo duro y de la propia Cristina Fernández, quien parece ceder liderazgo nacional en pos de una posible continuidad y concentrar esfuerzos en Buenos Aires, que podría convertirse en el territorio a defender si las urnas le son esquivas en el país. Sin embargo, pueden equivocarse aquellos que dan por fenecido su liderazgo. Por el contrario, fue ella la que pidió “unidad” y mostró astucia para mantener en secreto las negociaciones.

La presencia de Massa le permite recuperar centralidad al oficialismo. La disputa estará dada en la economía. Y allí, el tigrense ha mostrado un poder de fuego inesperado. Eludió el desastre y reconectó con el empresariado, que no lo ve con malos ojos. Los indicadores económicos, salvo la inflación, dan todos positivos, con el empleo y el crecimiento de la economía como pilares, todavía endebles, de la recuperación. La sociedad lo ve como un “moderado” y también como uno de los más preparados para llegar a la Presidencia. 

Es posible que ahora, con fórmula de unidad confirmada, el Fondo Monetario Internacional se muestre más indulgente con Argentina y alivie la asfixia del corsé del acuerdo firmado por Mauricio Macri, el talón de Aquiles para la campaña de Cambiemos. El ex presidente dejó indicadores sólo superados en negatividad por la pandemia y una deuda impagable que condiciona no sólo el presente, sino a las futuras generaciones. Los principales candidatos de Cambiemos también arrastran el lastre de la otra alianza. La de 2001. Bullrich con el recorte del 13 por ciento, Horacio Rodríguez Larreta como interventor del PAMI y Gerardo Morales como secretario de Desarrollo Social de Fernando De la Rúa. 

La discusión central va a ser la economía. La Unidad es el piso para el peronismo y ahora en Juntos por el Cambio van a apuntar a Milei. La Paso más estratégica será Larreta versus Bullrich. Hoy todos pueden entrar al balotaje. Este es el concepto central”, describió el consultor Gustavo Córdoba. 

“Creo que Massa irá de menor a mayor”, definió Cristian Buttie, de CB consultora. 

La nueva fórmula también tomó por sorpresa a la oposición. Wado era el relato de la continuidad cristinista. Scioli ya había sido derrotado. La alianza Cambiemos se envalentonaba con una épica dura. Patricia Bullrich, quien en 2001 recortó sueldos y jubilaciones un 13%, prometió terminar lo que no hizo Mauricio Macri: “Este cambio no va a ser tibio“, aseguró en un mensaje hacia su rival interno, pero también para diferenciarse de su propio benefactor, a quien le achacan no haber “ido a fondo”. 

Horacio Rodríguez Larreta presentó a su candidato a vice como “un tipo de acción”. Al mejor estilo de las películas del far west. A los tiros. Descripción gráfica de los últimos días de Gerardo Morales como gobernador de Jujuy. La reforma constitucional fue impuesta, literalmente a los tiros, contra docentes y pueblos originarios que se opusieron al nuevo texto que, entienden, cercena derechos milenarios, como el acceso a la tierra y a la riqueza de los recursos naturales. La inclusión de Morales cubre la cuota de “dureza” con la que se distinguen en Cambiemos. Halcones contra halcones. Recuperar los votos que alimentaron el crecimiento de Javier Milei, que, sin embargo, no logró armar una estructura nacional que haga sólidas sus aspiraciones. Los resultados en las elecciones provinciales no acompañaron al flemático economista y causaron el efecto inverso: mostraron que las expectativas que despertaba en el centro porteño, no tenían conexión directa con las del resto del país. 

De hecho, Milei no tiene partido formal en Misiones, aunque habrá una lista que se referencia en él. El primer candidato a diputado nacional será Jorge Ratier, un ex Cambiemos, que pegó el portazo en contra del manejo en la alianza. Será secundado por la abogada surgida del radicalismo, Micaela Gacek y el ex concejal posadeño Gabriel Nielsen.

Para el Senado impulsan al abogado Alejandro Jabornicky, acompañado por la empresaria óptica Graciela De Moura. Como suplentes irán el empresario del combustible Nicolás Brea, ex candidato a intendente de Posadas y Yessica Sewczuk.

Juan Schiaretti, el gobernador cordobés que coqueteó con Cambiemos, no tuvo problemas para armar su base en Misiones. Como diputados nacionales irán el empresario Abel Motte y en segundo lugar, Vanesa Brito, vice rectora del Instituto Hernando Arias de Saavedra y rectora del Instituto de las Misiones en Wanda, además de Juan Carlos Olivera y la obereña Sandra Kizmik. Como senadores irán Sabina Vetter, actual directora nacional de Desarrollo Foresto Industrial del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, Fernando Kowalsyk y Cyntia Gonzalez. 

Extinto el Frente de Todos, quedó en soledad el Partido Agrario, que hará campaña por Massa pero no podrá llevarlo en la boleta. Sus candidatos serán Héctor “Cacho” Bárbaro, Graciela De Melo e Isaac Lenguaza a Diputados y Sebastián Tiozzo, Elvani Goring y Luis Benítez al Senado. Vuelta a las raíces. 

El partido Obrero también confirmó la lista Unidad de Luchadores y la Izquierda lleva a Virginia Villanueva, trabajadora Jubilada de la Salud, como senadora, a Anibal “Tato” Zeretzki, Docente de Eldorado, como Diputado Nacional y a Eduardo Cantero, docente  de A. Del Valle, como parlamentario del Mercosur.

Del otro lado, la alianza Cambiemos tuvo serios problemas para armar las listas. Hasta altas horas de este sábado hubo reuniones entre el PRO duro y los radicales. La propuesta de “unidad” que ofreció el PRO incluía a Humberto Schiavoni y Martín Goerling como cabezas de lista en Senadores y Diputados. Eso dejaba fuera de carrera al radicalismo, que en su Convención nominó al diputado Ariel Pianesi y al concejal Rodrigo De Arrechea para esos cargos. Finalmente, sin candidato a presidente, ya que Morales ya se había bajado como segundo de Larreta, la UCR se vio obligada a arriar banderas y conformarse con acompañar. Pero la propuesta de “unidad” también provocaba problemas hasta familiares. Humberto es candidato de Bullrich. Su hermano Alfredo se referencia con Larreta. Pero el intendente porteño no se jugó por nadie. “Qué definan los misioneros”, dijo en su breve paso por Iguazú hace unos pocos días. 

Cerca de las 22 todavía no había humo blanco en la alianza y sí mensajes cruzados entre los dos sectores. El primero en arreglar un lugarcito fue el radical Gustavo González, quien se aseguró estar en la lista de parlamentarios del Mercosur del sector de Bullrich. Pero sus correligionarios, con un dejo de maldad, recordaban que hace apenas tres semanas, se había fotografiado poniendo carteles de Morales: “Para dar vuelta la Argentina necesitamos a Morales, sin dudas el mejor candidato de Juntos por el Cambio”, escribió en sus redes sociales el eldoradense. Ahora Morales es el candidato a vice de Larreta, pero González irá con Bullrich.

A las 22 de este sábado, el acuerdo era que la lista de Bullrich será encabezada por Martín Goerling como primer candidato a senador. Como primer candidato a diputado nacional irá Emmanuel Bianchetti, el apoderado del PRO. El ala más dura del macrismo.

En tanto, por Larreta irán Pianesi como senador y Alfredo Schiavoni, como candidato a la reelección en Diputados y la lista del Parlasur será encabezada por Gastón Caballero de Activar. Pamela Encina, propuesta por Martín Arjol, acompañará a Pianesi como segunda candidata a senadora, mientras que Natalia Dörper, quien había secundado a Arjol como candidata a vice en la derrota de mayo, será la segunda aspirante a la Cámara baja. La de Larreta es la lista más “radical”, aunque se quedó afuera De Arrechea.

En la Renovación, en cambio, los últimos días transcurrieron con tranquilidad. La apuesta inicial por Massa fue confirmada el viernes con la formalización del ministro como candidato. 

Poco antes, la Cámara Nacional Electoral había tumbado el frente Unión por la Patria, presentado por el partido Justicialista, por lo que Innovación Federal será la referencia principal del ministro de Economía en Misiones. La Cámara entendió que la intención del PJ era “confundir” al electorado, ya que el partido ya está incluido dentro de la Renovación. 

En las elecciones de Diputados y Senadores el Frente Renovador de la Concordia mantuvo su identidad y presenta a sus candidatos ya anticipadamente nominados: Carlos Arce, Sonia Rojas Decut y Milton Astroza serán los precandidatos a senadores nacionales, mientras que Daniel “Colo” Vancsik, Yamila Ruiz, Alberto Arrúa y Adriana Bezus serán los precandidatos a diputados nacionales.

Innovación Federal no forma parte de ningún frente nacional, pero acompaña a Massa, por lo que en el cuarto oscuro, los misioneros encontrarán la boleta del Frente Renovador de la Concordia con adhesión del candidato presidencial. 

Esa “identidad” es clave. La Renovación viene de un contundente respaldo en las urnas a un modelo que muestra resultados a pesar de las crisis nacionales. Crece el empleo hasta posicionar a Misiones en el podio del Norte Grande y el consumo, aún con la inflación, dobla el de las provincias cercanas. El jueves dio otro paso en la reafirmación de ese modelo al aprobar una ley que promueve la agricultura sustentable, con el uso de biofertilizantes y biopesticidas y, especialmente, la sustitución progresiva del uso de agrotóxicos como el glifosato. El objetivo es avanzar hacia una agricultura en armonía con el cuidado del medioambiente -Misiones ya cuenta con 102 reservas naturales que cubren unas 700 mil hectáreas y protege las cuencas de los arroyos- y captar nuevos mercados que pagan más por productos orgánicos. El Parlamento Europeo aprobó normas mucho más severas para las importaciones, que deben garantizar no provenir de deforestaciones o prácticas agresivas con la naturaleza. Es un enorme mercado que se puede abrir para la producción primaria misionera, lo mismo que para el sector forestal. Hay que estar preparado para el nuevo tiempo.

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Las PASO del fin de la grieta

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La definición final de la fórmula del peronismo encabezada por Sergio Massa y Agustín Rossi traslada el peso de la campaña al gobierno y desplaza del centro al kirchnerismo, que se concentra en la provincia de Buenos Aires. A diferencia del peronismo, las PASO de Juntos por el Cambio implican una disputa entre estilos y propuestas diferentes. El contexto en el que se desarrollan estos movimientos es el de una elección que, con la emergencia de Javier Milei, presenta un panorama de tercios: la elección del fin de la grieta.

Este año Argentina tendrá su cuarta primaria presidencial desde que rige la ley de PASO (Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias) sancionada en 2010. Las de 2011 y 2019 fueron pérdidas de tiempo, ya que todos los frentes fueron con listas únicas. La de 2015 fue algo más entretenida, con la competencia Massa vs. De la Sota en el peronismo federal y la jubilación de Altamira a manos de Del Caño en la izquierda, aunque sin interna en el entonces Frente para la Victoria, y con una muy asimétrica en Cambiemos, donde Macri superó el 80% de los votos, frente a Ernesto Sanz y Elisa Carrió. En 2023 la competencia refleja un cambio de época. En la oposición, Patricia Bullrich como la candidata implícita del otrora capo indiscutido, Mauricio Macri, hoy enfrenta el desafío de un Horacio Rodríguez Larreta rebelde, que no debe ser subestimado. Y en el oficialismo, aún cuando Cristina Kirchner haya tomado la decisión final, o participado de ella, la definición de la fórmula Massa – Rossi traslada el eje y la responsabilidad de la campaña al gabinete de Alberto Fernández, donde los dos integrantes del binomio hoy ejercen funciones de “superministros”. El cristinismo decide evacuar la campaña presidencial, y concentrar sus esfuerzos en la provincia de Buenos Aires.

La batalla de Juntos por el Cambio

Un año atrás, la principal fuerza opositora parecía ganadora segura de la elección presidencial de octubre. Y Patricia Bullrich, si Macri no era candidato, se imponía cómodamente sobre Horacio Rodríguez Larreta en la intención de voto para la primaria. Además de popularidad propia, construida a fuerza de su gestión “anti-Zaffaroni” en el Ministerio de Seguridad, Bullrich tenía la carta del apoyo implícito de Mauricio, el líder espiritual del voto duro cambiemita. La única forma de revertir la situación era un arreglo Macri-Larreta, coronado por el respaldo explícito del patriarca al jefe de gobierno porteño. Es decir, tenía que repetirse la situación de hace ocho años, cuando Rodríguez Larreta, pese a su desventaja inicial, finalmente le ganó la interna porteña a Gabriela Michetti gracias al apoyo explícito del fundador. Pero no hubo acuerdo, y se desató una suerte de guerra entre ambos que se trasladó a la lucha por la sucesión en la Ciudad. La derrota de Rodríguez Larreta lucía inexorable, ya que tanto Jorge Macri como Patricia Bullrich lideraban las carreras porteña y nacional. De heredero pródigo a desheredado.

Pero pasaron cosas. Para empezar, todo el espacio electoral de Juntos por el Cambio se achicó. Lo que era un bloque electoral de más de 40 puntos, se convirtió en un tercio. Y los votos perdidos fueron hacia la novedad emergente por derecha, el libertario Javier Milei. Y luego llegaron los efectos incalculables del estallido jujeño. Gerardo Morales, presidente de la UCR y aliado de Rodríguez Larreta, y abiertamente enemistado con Mauricio Macri –quien no lo felicitó por su reciente triunfo electoral en Jujuy, y en cambio lo acusó de ser un “señor feudal del norte”– por estas horas se transformó en una figura relegitimada por toda la dirigencia cambiemita, y en el nuevo héroe del votante de Juntos por el Cambio. Morales es quien se enfrenta con el fantasma más temible de todos, mil veces peor que Cristina Kirchner: la mismísima Milagro Sala, síntesis humana del infierno liberal republicano.

La nominación de Morales como candidato a vicepresidente impulsa el sueño larretista, y probablemente, equilibra la competencia de Juntos por el Cambio. Morales no lo ignora, y seguramente se lo hizo saber a Larreta antes de reconfirmar su integración del binomio. Jujuy mediante, la presencia de Morales también implica un mayor compromiso de la alianza Larreta-UCR con la candidatura porteña de Martín Lousteau, y con otros candidatos provinciales que hacen valer cada vez más su identificación radical en las urnas.
Morales advirtió, horas atrás, que reinstaurar el orden en Jujuy después del estallido le llevará, al menos, dos meses. Es decir, que su heroica recuperación de Jujuy de manos de los bárbaros se superpondrá con la campaña electoral de las PASO. De esta forma, Jujuy se convierte en una batalla de modelos y en una resignificación del sentimiento anticristinista, que ya no es solamente un pedido de liberación del yugo de las mayorías cristinistas, sino también una de la imposición de un orden republicano radical contra el caos populista territorial. Y esa será, también, la competencia por la superación de Mauricio Macri. Ganarle a Milagro Sala es el fin de la grieta, pero bajo la forma de una victoria. Finalmente, la alianza entre Larreta y la UCR encontró su relato, y puede ser más atractivo que el macrismo modelo 2015.

Unión por la Patria: el gabinete de Alberto, al rescate del oficialismo

En una entrevista reciente en televisión, además de confundirnos –hasta último momento– con su planteo sobre “el hijo de la generación diezmada”, Cristina Kirchner admitió que las presidenciales de 2023 serán una elección de tercios. Notable ejercicio de honestidad para quien se percibía, hasta no hace mucho, como una representante de mayorías. Agregó también una lectura táctica a la dura realidad de ser un tercio: ahora importan más los pisos que los techos. Es decir, afianzar el núcleo duro. Esto tal vez fue tomado en consideración a la hora de plantear la necesidad de una sola fórmula presidencial.

La información disponible nos sugiere que, a diferencia de lo que sucedió en 2019, cuando el diseño de la boleta presidencial del Frente de Todos estuvo dominado por Cristina Kirchner, en esta oportunidad se trató de una elaboración colectiva. Alberto Fernández –presidente de la Nación y también del principal partido de la alianza oficialista, el Justicialista–, Cristina Kirchner, el propio Massa y varios gobernadores formaron parte del debate interno. Una decisión colectiva, participativa y única, tendiente a generar una sola fórmula. Pero eso no es, necesariamente, una fórmula de unidad. No, al menos, como se suele entender la unidad en el análisis de las fórmulas presidenciales.

Con frecuencia, a la unidad se la relaciona con su composición representativa. Una unidad entre las corrientes políticas, y los diferentes segmentos de un electorado. Alfonsín-Martínez era representativa de dos sectores del radicalismo, Menem-Duhalde las dos geografías clave del justicialismo; De la Rúa-Álvarez o Cristina-Cobos dos partidos dentro de una alianza. En cambio, Cristina-Boudou, Macri-Michetti o, ahora, Patricia Bullrich-Luis Petri no son fórmulas de unidad, sino que priorizan la homogeneidad y el alineamiento del vice. ¿Qué significan Sergio Massa y Agustín Rossi? Uno viene del AMBA y el otro de Santa Fe; uno es más liberal, o pragmático, y el otro siempre perteneció al peronismo y se asume como kirchnerista -aunque los camporistas lo consideran un foráneo. Sin embargo, lo que verdaderamente los define, hoy por hoy, es que son los ministros principales del gobierno nacional. Massa es el ministro de Economía, que además controla las áreas de energía, minería, agricultura y producción. Rossi es el jefe de Gabinete, que dejó parte de su equipo en el ministerio de Defensa y en la AFI.

Esto cambia mucho el sentido de la campaña. En las hipótesis que se manejaban antes del anuncio final, los protagonistas eran personas que estaban alejadas del presidente. Scioli era embajador… y es Scioli; Wado De Pedro era ministro, pero camporista y leal a CFK. Ahora, la oferta de Unión por la Patria es el corazón del gobierno nacional. Ineludiblemente, su mensaje será una defensa del gobierno. Y ello repone al gobierno en el lugar central: un partido lo defenderá, el resto lo atacará. El gobierno del Frente de Todos se hace cargo de la elección presidencial de Unión por la Patria. Y el cristinismo sale del centro de la escena, y se concentra en la provincia de Buenos Aires: allí estarán Kicillof, Cristina y Máximo Kirchner, La Cámpora, todos defendiendo el territorio -y compitiendo por él con los intendentes peronistas.

El año de Milei

Amén de las transformaciones en marcha en el seno de las dos coaliciones principales, sin dudas este año electoral también le pertenece a Javier Milei. El libertario no tiene techo, por la sencilla razón de que pesca en un océano cada vez más grande. Lo que veíamos en los dos apartados anteriores es que la grieta ordenadora de la política nacional durante quince años se está esfumando, y el derechista libertario fue un pionero de este descubrimiento. Es el que aprendió a hablarle a los argentinos que se sienten por fuera de la grieta K-M. Y, por ahora, es el único que lo viene haciendo. Se dice, con razón, que no tiene estructura ni experiencia, pero es el único pescador de la laguna.

También se dice que se desinfla, pero tal vez el problema fue de los operadores que lo habían inflado demasiado. Milei nunca lideró la intención de voto, ni tuvo el 40%: siempre fue una tercera fuerza, en crecimiento sostenido, que se abre paso a medida que la grieta lo pierde. Sus tropiezos provinciales cuentan poco, porque esta es una elección presidencial esencialmente nacional. Y es el candidato de las propuestas, que se enfrenta a dos espacios políticos que tienen mucha dificultad para enunciar sus soluciones. Milei es un problema para todos.

El fortalecimiento de Larreta – Morales lo ayuda, porque Milei se ha preparado durante un año para combatir al jefe de gobierno porteño. Su archienemigo retórico, símbolo de la Argentina paloma y tibia que él viene a arrasar con su motosierra liberal. A su vez, a Massa le conviene que Larreta y Milei suban, porque su principal amenaza es Bullrich. Un eventual ballotage Milei – Bullrich es un enigma, pero en uno Massa – Larreta, el antilarretismo de Milei dificulta la transferencia de votos desde La Libertad Avanza hacia Juntos por el Cambio (o “por el Kargo”, como dice libertario), ya que el libertario seguramente sugerirá a sus seguidores que se abstengan Y en uno Massa – Milei, es posible que el candidato de Unión por la Patria atraiga votos larretistas. En cambio, en un ballotage Massa – Bullrich, el votante de Milei se va a inclinar por la única mujer en competencia, garantizando su triunfo.

Julio Burdman, profesor universitario y analista político | Director de Observatorio Electoral Consultores y Roger Data

Columna publicada originalmente en Le Monde diplomatique

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