El dólar baja a $1.400 y se aleja del techo cambiario mientras cae el riesgo país

Señal del mercado: el tipo de cambio retrocede y el riesgo país perfora los 560 puntos

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La dinámica del mercado cambiario volvió a inclinarse hacia la estabilidad este martes y dejó una señal que el Gobierno observa con atención: el dólar mayorista cerró en $1.400, una caída de $16 respecto del día anterior, mientras el riesgo país descendió 26 unidades hasta los 557 puntos básicos. En paralelo, el volumen operado en el Mercado Libre de Cambios alcanzó USD 458 millones, uno de los niveles más altos de la semana.

La baja de la divisa ocurre en un momento políticamente sensible para el programa económico. El tipo de cambio oficial quedó 15,96% por debajo del techo de la banda cambiaria fijado en $1.623,48, lo que amplía el margen antes de que el Banco Central deba intervenir. En términos concretos, el dólar todavía podría subir $223,48 sin que la autoridad monetaria tenga que actuar.

La pregunta que comienza a recorrer al sistema financiero es si este retroceso refleja una consolidación de la estrategia cambiaria o si se trata de una pausa dentro de un esquema aún sometido a fuertes tensiones macroeconómicas.

El esquema cambiario y el rol del Banco Central

El movimiento del dólar se inscribe dentro del esquema de bandas cambiarias que administra el Banco Central de la República Argentina, una herramienta que busca ordenar las expectativas del mercado mientras se reduce la volatilidad del tipo de cambio.

Según los datos oficiales difundidos este martes 10 de marzo, el sistema financiero mostró además otras señales de estabilidad:

  • Reservas internacionales: USD 46.043 millones
  • Compra de divisas: USD 67 millones
  • Tipo de cambio minorista promedio: $1.421,51
  • Tasa TAMAR (TNA bancos privados): 30,88%
  • Tasa BADLAR (TNA bancos privados): 28,50%

En el mercado formal, el dólar minorista cerró a $1.420 para la venta y $1.370 para la compra, mientras que en el segmento informal el dólar blue se negoció a $1.420, con una leve baja diaria de cinco pesos.

En el circuito financiero también se registraron caídas: el dólar MEP se ubicó en $1.421,05 y el contado con liquidación (CCL) en $1.465,24. Ambos mecanismos permiten acceder a divisas a través de operaciones bursátiles con bonos y acciones.

La combinación de estas cotizaciones sugiere un escenario de relativa convergencia entre los distintos precios del dólar, un fenómeno que el equipo económico busca consolidar para reducir la presión sobre las reservas.

Bonos, riesgo país y el costo del financiamiento

La mejora cambiaria coincidió con una recuperación en los bonos soberanos, lo que impulsó la caída del riesgo país hasta 557 puntos básicos.

El indicador, elaborado por JPMorgan Chase, mide la diferencia entre el rendimiento de los bonos argentinos y el de los títulos del Tesoro de Estados Unidos. Cuanto mayor es esa brecha, mayor es la percepción de riesgo sobre la capacidad de pago de un país.

El nivel actual sigue siendo elevado, pero marca una mejora respecto de semanas previas. Con estos valores, el Estado argentino debería pagar tasas superiores al 9% anual en dólares si intentara financiarse en los mercados internacionales.

Por ahora, el Gobierno evita ese camino. La estrategia apunta a reducir la dependencia del financiamiento externo mediante instrumentos colocados en el mercado local.

La estrategia financiera del Gobierno

Dentro de ese esquema, el Ministerio de Economía impulsa la emisión de un bono quincenal en dólares en el mercado doméstico con el objetivo de captar USD 2.000 millones.

Los fondos servirían para afrontar un compromiso de deuda superior a USD 4.200 millones previsto para julio, una fecha que el mercado sigue con atención porque pondrá a prueba la capacidad del Tesoro para cubrir vencimientos sin recurrir a financiamiento externo masivo.

En este contexto, cada movimiento del dólar y del riesgo país funciona como un termómetro político del programa económico: si las variables financieras continúan estabilizándose, el Gobierno gana margen para sostener su estrategia. Si la tendencia se revierte, la presión sobre el esquema cambiario podría reaparecer.

Lo que viene: estabilidad o nueva tensión

El retroceso del dólar y la caída del riesgo país sugieren un clima de mayor calma financiera. Pero el equilibrio todavía depende de múltiples factores: la evolución del mercado internacional, el comportamiento de los inversores y la capacidad del programa económico para sostener sus anclas fiscales y monetarias.

En las próximas semanas, el mercado observará tres señales clave: el comportamiento del tipo de cambio dentro de la banda, la evolución de los bonos soberanos y la capacidad del Tesoro para cubrir sus vencimientos sin recurrir a deuda externa.

En ese tablero, la estabilidad cambiaria no es solo un dato técnico. Es también una pieza central de la disputa política que define el rumbo económico del país.

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