El dólar oficial retrocedió por segunda rueda consecutiva y borró toda la suba acumulada en julio
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
El mercado cambiario inició la semana con una nueva baja del dólar oficial, que retrocedió por segunda jornada consecutiva y volvió al mismo nivel con el que había cerrado junio. La cotización mayorista descendió seis pesos hasta los $1.482, borrando completamente el avance acumulado durante julio y consolidando un escenario de mayor estabilidad en medio de una creciente intervención oficial sobre los mercados financieros.
La rueda mostró un volumen de negocios de USD 497,9 millones en el segmento de contado, mientras que el tipo de cambio mayorista alcanzó su menor valor desde el 30 de junio. De esta forma, el dólar oficial acumula una suba de apenas $27 en lo que va de 2026, equivalente al 1,9%, muy por debajo de la evolución observada durante el primer semestre.
En paralelo, el Banco Nación redujo cinco pesos la cotización minorista hasta los $1.505 para la venta, mientras que el promedio informado por el Banco Central se ubicó en $1.508,83. En contraste, el dólar blue interrumpió la tendencia bajista y avanzó $15 hasta los $1.525, ampliando nuevamente la diferencia con el tipo de cambio oficial.
La corrección del dólar se produce en un contexto en el que el Banco Central mantiene un amplio margen dentro del esquema de bandas cambiarias. El techo oficial fue fijado en $1.822,74, lo que deja un recorrido potencial superior al 23% respecto de la cotización actual, la mayor distancia observada desde mediados de junio. Esa amplitud brinda espacio para que la autoridad monetaria continúe interviniendo sin comprometer el régimen cambiario establecido por el Gobierno.
Para el economista Gustavo Ber, el retroceso del tipo de cambio constituye un reacomodamiento favorable para la estrategia oficial. Según explicó, una baja gradual permite que el Banco Central prolongue las compras de divisas incluso en una etapa del año caracterizada por una menor estacionalidad en la oferta, al tiempo que reduce el riesgo de un traslado significativo a los precios, uno de los principales objetivos de la política económica.
No obstante, detrás de esa estabilidad cambiaria los analistas advierten una mayor utilización de herramientas alternativas de intervención. Portfolio Personal Inversiones señaló que, aunque la participación del Banco Central en instrumentos dólar linked se moderó durante los primeros días de julio, el volumen operado continúa siendo elevado y el interés abierto en el mercado de futuros volvió a expandirse de manera significativa.
Las cifras reflejan esa tendencia. El interés abierto en contratos de dólar futuro alcanzó los USD 3.988 millones, muy por encima de los USD 2.790 millones registrados a fines de mayo, cuando el Banco Central exhibía su menor posición vendida en los últimos dieciséis meses. Bajo la hipótesis de que cerca del 80% de ese incremento corresponde a intervención oficial, los analistas estiman que la posición “short” del organismo aumentó aproximadamente USD 960 millones en poco más de un mes.
En la rueda de futuros predominó una leve baja de las cotizaciones, de entre 0,1% y 0,4%. El contrato con vencimiento a fin de julio, el de mayor volumen operado, retrocedió $5,50 hasta los $1.493, en una dinámica que el mercado interpreta como consistente con una mayor presencia oficial para moderar las expectativas de devaluación.
Desde Economía Open consideran que el incremento de la cobertura cambiaria responde también a factores estacionales. El economista Federico Machado explicó que durante el invierno suele disminuir la liquidación de divisas del complejo agroexportador, mientras aumenta la demanda por importaciones energéticas, turismo y viajes al exterior, este año reforzados por el Mundial de fútbol. A su juicio, la presión cambiaria debería moderarse a partir de septiembre y aún no puede hablarse de una dolarización preelectoral.
En la misma línea, Christian Buteler advirtió que el segundo semestre presenta tradicionalmente una menor oferta de dólares y una mayor presión compradora. Sin embargo, destacó que las exportaciones energéticas, especialmente las vinculadas al petróleo, podrían aportar un flujo de divisas más estable que el del sector agropecuario, amortiguando parcialmente la estacionalidad del mercado.
Mientras tanto, el Banco Central continúa fortaleciendo su posición externa. Durante la última semana adquirió USD 140 millones en el mercado de cambios, llevando el saldo comprador acumulado del año a USD 11.456 millones. Las reservas internacionales brutas se ubican en USD 48.722 millones, pese al reciente desembolso de más de USD 2.500 millones destinado al pago de intereses de bonos Globales.
Según Ignacio Morales, director de inversiones de Wise Capital, el impacto de esos vencimientos sobre las reservas fue considerablemente menor al esperado gracias al ingreso de USD 3.200 millones provenientes de organismos multilaterales, recursos gestionados por el Ministerio de Economía para fortalecer el programa financiero del segundo semestre y compensar las obligaciones de deuda.
En la misma dirección, el analista Salvador Di Stefano destacó que el Gobierno logró combinar el pago de deuda soberana con nuevas fuentes de financiamiento de largo plazo, mediante garantías obtenidas del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, además de la renovación de pasivos respaldados por bonos con vencimiento en 2028.
La evolución del mercado cambiario deja en evidencia que el Ejecutivo continúa privilegiando la estabilidad del tipo de cambio como uno de los pilares del proceso de desaceleración inflacionaria. Sin embargo, el crecimiento de las posiciones oficiales en el mercado de futuros muestra que esa estrategia requiere una participación cada vez más activa del Banco Central para contener las expectativas cambiarias en un período de menor ingreso estacional de divisas.
