Santilli llegó a Misiones con un mensaje incómodo sobre la recuperación: “El cambio va a llegar a todos los sectores”
El jefe de Gabinete nacional participa de la Asamblea del Norte Grande y anticipó obras viales, diálogo por las tarifas energéticas y una discusión sobre las “zonas cálidas”. También defendió el rumbo económico ante los reclamos por empleo, consumo y crisis yerbatera.
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La 24ª Asamblea de Gobernadores del Norte Grande tendrá este miércoles en Posadas una agenda que excede la tradicional discusión sobre infraestructura y federalismo. El encuentro llega atravesado por reclamos concretos de las provincias y, al mismo tiempo, por una negociación política entre la Casa Rosada a cargo del jefe de gabinete, Diego Santilli y los gobernadores para avanzar con el régimen de Zonas Frías y abrir posteriormente una discusión específica para las regiones que soportan temperaturas extremas durante el verano.
En la previa de la reunión, el jefe de Gabinete de la Nación, Diego Santilli, anticipó que el Gobierno nacional llevará a la mesa una agenda vinculada con energía, rutas, transporte y desarrollo productivo. Pero la conversación con los gobernadores tendrá un componente inevitablemente político: Misiones reclama respuestas sobre el costo energético, la infraestructura vial y la situación de la cadena yerbatera, mientras el oficialismo busca sostener su estrategia de transformación económica frente a un escenario social que todavía exhibe fuertes tensiones.
“Todos vamos a hablar”, señaló Santilli al ser consultado sobre los planteos que llevará Misiones. El funcionario sostuvo que la agenda del encuentro será “de gestión” y enumeró entre los temas centrales la energía, las rutas y una propuesta de cabotaje que habría sido presentada por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) a partir de pedidos de los gobernadores.
El funcionario también mencionó cuestiones vinculadas con la coparticipación y aseguró que existe una agenda amplia de trabajo con las provincias. En ese marco, buscó separar la negociación institucional de las diferencias políticas y electorales: “La agenda hoy es una agenda de gestión”, remarcó.
Energía: el reclamo misionero por las tarifas llega a la mesa nacional
La cuestión energética será uno de los puntos sensibles del encuentro. Misiones viene planteando la necesidad de contar con un esquema que contemple las particularidades climáticas de la región y permita reducir el impacto de las tarifas sobre hogares, comercios y actividades productivas.
Santilli confirmó que el Gobierno está trabajando con los gobernadores sobre el concepto de “zonas cálidas”, una discusión que aparece como contrapartida de la iniciativa de Zonas Frías que ya avanzó en el Congreso. “Estamos discutiendo el tema de las cálidas horas cálidas, estamos trabajando con los gobernadores”, sostuvo.
La definición es relevante porque abre una puerta institucional para un reclamo que el Norte Grande viene planteando desde hace tiempo: que la política energética incorpore no sólo las necesidades de calefacción durante el invierno, sino también los costos asociados al consumo eléctrico y la refrigeración durante los meses de temperaturas elevadas.
En el caso de Misiones, el planteo tiene una dimensión económica adicional. La energía es un insumo transversal para la industria, el comercio y los servicios, por lo que el costo tarifario incide directamente sobre la competitividad de las empresas y sobre el ingreso disponible de los hogares.
Rutas: Nación asegura que avanzará con el esquema de concesiones
La infraestructura vial será otro de los ejes de la conversación. Santilli sostuvo que el Gobierno nacional está avanzando en el proceso de concesión de la Red Federal de Concesiones y destacó que se trata de más de 9.000 kilómetros por los que circula, según sus palabras, alrededor del 70% de la red vial argentina.
El jefe de Gabinete aseguró que ya se completó una etapa del proceso y que resta adjudicar unos 3.000 o 3.500 kilómetros, con la expectativa de que las obras comiencen hacia fines de agosto o principios de septiembre.
En el caso de Misiones, afirmó que existen dos rutas incluidas en el paquete de obras que la Nación está discutiendo con el gobierno provincial. Santilli también mencionó acuerdos alcanzados con otras jurisdicciones, como San Juan, y trabajos proyectados en Corrientes.
La discusión vial adquiere especial importancia para el Norte Grande porque la infraestructura no constituye solamente una cuestión de conectividad. Para economías alejadas de los principales centros de consumo y puertos, el estado de las rutas determina costos logísticos, tiempos de traslado y capacidad de competir en mercados nacionales e internacionales.
Yerba mate: Santilli reivindicó las exportaciones, pero deberá escuchar el reclamo de los tareferos
Consultado específicamente por la crisis yerbatera, el jefe de Gabinete evitó anticipar medidas y sostuvo que escuchará el planteo del gobernador Hugo Passalacqua. Su argumento se concentró en el comportamiento externo del complejo: “Yerba está exportando mucho”, afirmó, y señaló que los números hacia afuera muestran un fuerte desempeño.
El dato exportador, sin embargo, convive con una problemática interna que constituye uno de los principales reclamos productivos de Misiones. La fortaleza de las ventas externas no necesariamente se traduce de manera automática en una mejora de los ingresos de todos los eslabones de la cadena, particularmente en el segmento de productores y trabajadores rurales.
La propia entrevista expuso esa tensión cuando se puso sobre la mesa la situación de los aproximadamente 12.000 tareferos que atraviesan dificultades laborales. Santilli respondió que el Gobierno debe mirar “toda la película”, en referencia a la situación económica general y al proceso de transformación que, según su interpretación, atraviesa el país.
La discusión resulta particularmente relevante para Misiones porque coloca frente a frente dos indicadores que pueden evolucionar en direcciones diferentes: el crecimiento de las exportaciones y la distribución interna del ingreso generado por una cadena productiva. Para una política pública orientada al desarrollo regional, el desafío consiste precisamente en lograr que una mayor inserción externa se traduzca en mejores condiciones para productores, trabajadores y comunidades vinculadas a la actividad.
“Los mejores años” y el reclamo que incomoda al Gobierno
La conversación también puso a prueba uno de los principales argumentos del Gobierno nacional: que la estabilización macroeconómica terminará dando paso a una etapa de crecimiento más extendido.
Frente al señalamiento de que el discurso sobre “los mejores años” de la economía lleva tiempo sin reflejarse en la vida cotidiana, Santilli reconoció que la recuperación todavía no alcanzó de manera homogénea a todos los sectores. “Hay sectores que están padeciendo, sí, es verdad”, admitió.
El jefe de Gabinete defendió, al mismo tiempo, el rumbo económico y sostuvo que la Argentina se encuentra en una transición desde una economía que, según su diagnóstico, destruía valor hacia otra que busca fortalecer los sectores productivos.
En su explicación apeló a la magnitud de la crisis heredada y recordó los niveles de pobreza e indigencia registrados al comienzo de la gestión de Javier Milei. Pero la respuesta más significativa llegó cuando se le planteó por qué el costo del proceso parece recaer todavía sobre las pequeñas empresas, los trabajadores y los hogares mientras la recuperación macroeconómica no termina de derramarse sobre el consumo.
“Yo creo que va a llegar”, respondió Santilli, y ubicó la transformación argentina dentro de un horizonte de entre tres y siete años al comparar con procesos de cambios estructurales atravesados por otros países.
El problema político de esa respuesta es evidente: el horizonte macroeconómico no necesariamente coincide con el horizonte social de una familia que no llega a fin de mes, de un comercio que perdió ventas o de un trabajador que quedó fuera del mercado laboral. La estabilización puede ser condición necesaria para el crecimiento, pero no constituye por sí sola una garantía de recuperación distributiva.
“Venimos de una película de terror”, la metáfora con la que Santilli defendió el rumbo
La entrevista terminó concentrando buena parte de la discusión que atravesará la Asamblea del Norte Grande. Ante el planteo sobre los misioneros que enfrentan dificultades para pagar la luz, sostener el consumo o conseguir trabajo, Santilli eligió reivindicar el esfuerzo social y pidió evitar una lectura exclusivamente pesimista.
“Primero, agradecerle por el esfuerzo que viene haciendo el misionero y el argentino”, afirmó. Luego reconoció que “llevamos dos años y no es fácil”, aunque insistió en que el cambio estructural todavía debe alcanzar a los sectores que permanecen rezagados.
La definición más gráfica llegó al final: “Venís de una película de terror y está cambiando esa película”.
El desafío para el Gobierno nacional es convertir esa metáfora política en resultados verificables. Para Misiones, la Asamblea representa una oportunidad para medir esa promesa en variables concretas: tarifas energéticas compatibles con la realidad climática regional, rutas que reduzcan costos logísticos, respuestas para las cadenas productivas y políticas capaces de transformar el crecimiento exportador en empleo e ingresos.
La reunión del Norte Grande, en ese sentido, no será sólo una fotografía institucional de gobernadores. Será una instancia para determinar cuánto de la agenda federal puede convertirse en decisiones concretas y, especialmente, si el proceso de recuperación que defiende la Casa Rosada comienza finalmente a llegar a aquellos sectores que Santilli reconoce que todavía están esperando.

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