El RIGI reúne en Rosario a grandes mineras y proveedores para integrar la cadena de valor nacional
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El Gobierno nacional realizará este jueves 29 de octubre en Rosario, Santa Fe, la primera Ronda de Negocios del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI), un encuentro orientado a vincular a grandes inversores con proveedores argentinos de minería, industria e infraestructura. La iniciativa apunta a ampliar las oportunidades comerciales para empresas locales y fortalecer su participación en los proyectos de inversión alcanzados por el régimen.
La jornada se desarrollará de 8:30 a 18 en la Estación Fluvial de Rosario, con la participación prevista del jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, a cargo de la apertura institucional.
El encuentro convocará a grandes operadoras mineras, empresas industriales, firmas de infraestructura y proveedores de distintas regiones del país. Entre las compañías mencionadas figuran Vicuña, Glencore, Río Tinto, Barrick, Newmont y Eramet, que expondrán sus necesidades de abastecimiento y las oportunidades para incorporar bienes y servicios de origen nacional.
Más de 2.100 reuniones para vincular empresas
La organización estructuró 86 mesas de negocios, con la participación de 43 empresas de los sectores minero, industrial y de infraestructura. Según los datos difundidos, se agendaron más de 2.100 reuniones entre grandes compañías y proveedores, además de otras 340 reuniones entre proveedores.
La escala del encuentro busca transformar las necesidades de compra de los grandes proyectos en oportunidades concretas para empresas argentinas. Para los proveedores, el acceso a estas instancias puede facilitar el contacto directo con potenciales clientes, conocer requisitos técnicos y comerciales y evaluar las condiciones necesarias para competir por contratos de abastecimiento.
La integración, sin embargo, depende de que las empresas locales puedan responder a las exigencias de calidad, volumen, plazos, financiamiento y certificaciones que demandan los proyectos de gran escala. En ese sentido, la ronda funciona como un espacio de vinculación comercial, aunque los resultados deberán medirse por los acuerdos que se concreten y la continuidad de las relaciones entre compradores y proveedores.
El peso de los proveedores nacionales en el RIGI
De acuerdo con la información difundida por el Ministerio de Economía, el régimen cuenta con 23 proyectos aprobados y más de 1.200 proveedores participan en la provisión de bienes y servicios. La cartera económica también señaló que el 86% de las inversiones se destina a empresas nacionales.
Ese indicador constituye una referencia sobre la participación local en el esquema, aunque la información difundida no detalla la metodología utilizada para calcularlo ni permite establecer por sí sola cuánto de ese gasto corresponde a proveedores radicados en cada provincia, qué proporción se traduce en empleo o cuál es el valor agregado que permanece en las economías regionales.
La diferencia es relevante para evaluar el impacto económico del régimen. La participación de empresas nacionales puede ampliar las oportunidades de actividad industrial y de servicios, pero su alcance territorial depende de cómo se distribuyan las compras, qué capacidades productivas se desarrollen y cuánto logren integrarse las pequeñas y medianas empresas a las cadenas de suministro.
Minería e industria: el desafío de ampliar la integración productiva
Según el Ministerio de Economía, la ronda también apunta a analizar el potencial de la minería como motor de desarrollo regional y el papel estratégico de la industria en la construcción de la cadena de valor minera.
El desafío consiste en que la expansión de las inversiones no se limite a la actividad extractiva, sino que genere oportunidades para fabricantes, empresas de ingeniería, transporte, mantenimiento, construcción y otros servicios vinculados. La posibilidad de sostener esos beneficios dependerá de la capacidad de los proveedores para cumplir con las condiciones de contratación y de la continuidad de la demanda de los proyectos.
Para las economías regionales, la articulación entre grandes inversores y empresas locales puede abrir una vía para diversificar mercados y fortalecer capacidades productivas. La ronda de Rosario buscará facilitar ese vínculo; su impacto efectivo podrá observarse a partir de los contratos adjudicados, la participación de proveedores de distintas provincias y la evolución de las compras nacionales a lo largo de la ejecución de los proyectos.
