La Escuela Misionera de Oficios supera las 1.000 preinscripciones y extiende la convocatoria
|
Getting your Trinity Audio player ready...
|
La Escuela Misionera de Oficios para la Integración Productiva superó las 1.000 preinscripciones a una semana de la apertura de su convocatoria y extendió el período de inscripción gratuita hasta el 12 de octubre. La respuesta registrada llevó a ampliar el plazo de acceso, aunque la disponibilidad de vacantes dependerá de cada trayecto formativo.
La propuesta comenzará el martes 13 en Oberá, Eldorado y San Vicente, con una oferta de capacitación que busca conectar la formación técnica con las necesidades productivas, tecnológicas y laborales de cada territorio.
La respuesta registrada llevó a ampliar el plazo de inscripción, aunque el acceso continúa sujeto a la disponibilidad de vacantes en cada trayecto. La iniciativa ofrece formación sin costo y no exige experiencia laboral previa ni conocimientos tecnológicos especializados, con el foco puesto en oficios vinculados con actividades industriales, mantenimiento, automatización y servicios.
El programa es impulsado por ALINPRO, la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el Gobierno de Misiones y el Consejo Federal de Inversiones (CFI), con la UTN como institución ejecutora y aliada académica. La propuesta cuenta con el acompañamiento del gobernador Hugo Passalacqua y tiene como referente provincial al ministro de Educación, Ciencia y Tecnología, Ramiro Aranda, en articulación con las áreas de Trabajo y Producción.
Formación conectada con la matriz productiva
El diferencial de la propuesta está en que la capacitación no se plantea como una oferta aislada de cursos, sino como parte de una estrategia de vinculación entre formación, empresas, PyMEs, cooperativas, cámaras, organizaciones productivas, instituciones educativas, municipios y organismos públicos.
La lógica apunta a que el aprendizaje de un oficio pueda convertirse en una herramienta para mejorar las posibilidades de inserción laboral, reconversión, autoempleo y desarrollo de emprendimientos, tomando como referencia las oportunidades productivas existentes en cada localidad.
Por esa razón, además de los contenidos específicos de cada oficio, los trayectos incorporan una formación transversal sobre integración productiva y cadenas de valor, productividad 4.0, inteligencia artificial y nuevas tecnologías aplicadas, y ciudades inteligentes y su relación con el territorio y el trabajo.
La incorporación de estos contenidos busca ampliar el alcance de la formación técnica. El objetivo no es solamente desarrollar una determinada habilidad práctica, sino también aportar herramientas para comprender cómo esa capacidad puede integrarse a procesos productivos que están atravesados por la digitalización, la automatización y nuevas formas de organización del trabajo.
Hugo Varsky, presidente de ALINPRO, planteó que la formación debe estar vinculada con la creación de trabajo y con la articulación de las pequeñas y medianas empresas dentro de cadenas de valor. Desde esa perspectiva, la capacitación constituye uno de los componentes de una estrategia más amplia de integración productiva, tanto dentro de cada territorio como entre distintas regiones.
Diez trayectos y tres municipios
En esta primera implementación, la Escuela Misionera de Oficios ofrece diez cursos distribuidos entre Oberá, Eldorado y San Vicente. En Oberá, la sede será la EPET N.º 3 y la oferta comprende Operación de Torno, Electricidad Industrial e Instalación de Sistemas de Automatización.
En Eldorado, los cursos se dictarán en la EPET N.º 6 y abarcan Auxiliar en Mecánica Pesada, Electricidad Industrial e Instalación de Sistemas de Automatización. En San Vicente, el IEAE N.º 3 será sede de los trayectos de Soldadura, Electricidad Industrial, Mantenimiento y Reparación de Bombas Hidráulicas y Plomería Domiciliaria.
La distribución permite incorporar perfiles técnicos diferentes y, al mismo tiempo, orientar parte de la oferta hacia actividades que requieren capacidades vinculadas con la industria y el mantenimiento. La disponibilidad de cupos varía según cada curso y sede, en función de la cantidad de preinscripciones recibidas.
Cada trayecto contempla 80 horas de formación durante 12 semanas. De ese total, 64 horas corresponden a la capacitación específica y práctica del oficio, que se desarrolla de manera presencial, mientras que las 16 horas restantes están destinadas a contenidos transversales mediante encuentros virtuales.
La estructura busca combinar el aprendizaje práctico con una mirada sobre las transformaciones que atraviesan actualmente el trabajo. Para la UTN, esa articulación recupera parte de su misión histórica de acompañar a los trabajadores y aportar capacidades técnicas al desarrollo industrial.
El rector de la Universidad Tecnológica Nacional, Rubén Soro, destacó precisamente el objetivo de acercar formación y herramientas concretas a quienes buscan incorporarse al mundo laboral, emprender o contribuir al desarrollo productivo de sus comunidades.
Una convocatoria que pone a prueba la capacidad de formación
Las más de 1.000 preinscripciones registradas hasta el 5 de octubre constituyen el primer indicador de demanda de la iniciativa. La extensión de la convocatoria hasta el 12 de octubre permite ampliar el acceso, aunque el crecimiento de la inscripción también obliga a administrar las vacantes disponibles en cada sede.
El dato adquiere relevancia porque la propuesta no se limita a una capacitación generalista. La oferta está construida sobre perfiles de oficio específicos y se implementa en tres ciudades, lo que permite observar qué tipo de formación concentra mayor interés en cada territorio.
El modelo también incorpora una dimensión de política de desarrollo productivo: formar personas para actividades concretas y, simultáneamente, acercarlas a las cadenas de valor donde esas capacidades pueden encontrar una aplicación económica.
El desafío siguiente será medir cuánto de esa capacitación logra traducirse en inserción laboral, reconversión, emprendimientos o incorporación efectiva de nuevas capacidades en empresas y organizaciones productivas. La cantidad de inscriptos permite dimensionar el interés inicial, pero el impacto del programa dependerá de los resultados que pueda generar después de las 12 semanas de formación.
De Misiones a una experiencia con proyección federal
La iniciativa fue concebida además con una perspectiva de expansión territorial. ALINPRO, organización que reúne instituciones y organizaciones de distintos países y trabaja sobre integración productiva, plantea utilizar la experiencia misionera como referencia para futuras implementaciones en otras provincias argentinas, entre ellas Córdoba, Salta y Jujuy, y eventualmente en otros territorios de América Latina.
La propuesta no apunta a replicar exactamente los mismos cursos en cada lugar. El planteo parte de que cada territorio tiene una matriz productiva, cadenas de valor y necesidades de capacitación diferentes. Por eso, la experiencia de Misiones funcionará también como instancia para identificar qué componentes pueden sostenerse y cuáles deben adaptarse a las particularidades de cada región.
La participación de la UTN aporta a ese proceso una estructura académica y tecnológica con presencia federal, mientras que la articulación con el Gobierno provincial y los actores productivos permite llevar la formación hacia localidades concretas.
Con la convocatoria extendida hasta el 12 de octubre, la próxima etapa será convertir la elevada demanda inicial en trayectos de capacitación efectivos. Las clases comenzarán el 13 de octubre en Oberá, Eldorado y San Vicente, con un modelo que busca que la formación en oficios funcione como puente entre las capacidades de las personas y las necesidades cambiantes del sistema productivo misionero.
La inscripción y la información oficial se encuentran disponibles en la plataforma de la UTN.
Información e inscripción en la UTN
