Fútbol, Lebacs y economía real
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“Son tres semanas de no dormir, es una locura, mucha presión”. El presidente Mauricio Macri no se refería al nivel de las tasas ni la inflación que en octubre tendrá otro mes récord. Su preocupación, por estos días es la superfinal de la Copa Libertadores entre el equipo del que es hincha y River Plate. Su preocupación empezó una semana antes de que Boca Juniors pase a la final. El viernes aumentó cuando se levantó con ganas de que haya hinchas visitantes en las tribunas y hasta chicaneó con aquel partido en el que celebraron los xeneizes en el estadio Monumental.
Lo que vamos a vivir los argentinos en unas semanas es una final histórica. También una oportunidad de demostrar madurez y que estamos cambiando, que se puede jugar en paz. Le pedí a la Ministra de Seguridad que trabaje con la Ciudad para que el público visitante pueda ir.
— Mauricio Macri (@mauriciomacri) 2 de noviembre de 2018
En medio instruyó a la ministra de Seguridad para que vuelvan los visitantes a la final histórica y parecía que se le iba a dar el gusto, hasta que primó la cordura y los encuentros fueron ratificados sin hinchada rival. Antes, volvió a hablar en televisión para dejar en manos de los clubes la decisión. Todo un día ocupado en un partido de fútbol. Mientras tanto, la encargada de brindar seguridad aportaba mesura con una declaración en sintonía con el efecto Bolsonaro: “El que quiere estar armado que ande armado y el que no quiere estar armado que no ande armado. La Argentina es un país libre”. Las palabras de la ministra no son el único reflejo de Brasil. Como cada vez que hay una crisis económica, aparece un peligroso brote fascista. Los extranjeros son los culpables. Solo falta que, como Sergio Moro, el juez que metió preso a Lula, el sheriff Eduardo Bonadío lo imite… y termine como ministro de Justicia.
Por supuesto, se requiere mucho más que voluntarismo para brindar seguridad en los estadios. Lo mismo con la economía. Casi en el mismo tiempo que le dedicó el viernes al fútbol, Macri pasó de decir que en la Argentina que gobierna desde fines de 2015, “los impuestos son los más altos del mundo, hay que bajarlos” a anunciar que “hay que subir los impuestos para lograr déficit cero”.
En 2019 la presión tributaria será récord. El Presidente cerrará su mandato inicial con más impuestos que cuando asumió: en 2015 la presión tributaria era del 25,8% del PIB y se elevará al 26,2% en 2019.
No es la primera vez que esa receta es utilizada y la última vez no fue hace demasiado tiempo. En 2000 Fernando De la Rúa había subido los impuestos en medio de una feroz recesión, con el FMI como custodio de la política económica. El remedio fue peor que la enfermedad. El recorte del 13 por ciento, el impuestazo y la crisis política derrumbaron a aquella alianza y el radical huyó en helicóptero.
Ahora, como en las postrimerías de 2001, la economía real cruje por caídas en el consumo y pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores. Ya ni los Ceos se muestran satisfechos con el rumbo económico: Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Chrysler Automobile, sostuvo que “el mercado ya no le cree más” a la política económica del gobierno de Macri.
Sin embargo, en la práctica, Cambiemos ya cumplió con todo lo que sugería, devaluación, salarios más baratos en dólares y deudas licuadas por inflación.
Los datos que difundió la Afip dan cuenta de quien está pagando los costos. La recaudación en octubre subió 42%, el IVA, -por efecto inflación- 59 por ciento, y los ingresos de la Seguridad Social sólo 24%. Datos oficiales que muestran el impacto en el poder adquisitivo y la situación laboral. En los últimos 12 meses, la pérdida real de los salarios en contra de la inflación es de 9,3 por ciento.
Pero el Tano no es el único que critica. El radical Gerardo Morales cuestionó que “la devaluación da cuenta de que no se han hecho bien las cosas”.
Las palabras Rattazi, que supo ser fiscal de Cambiemos en las elecciones, se reflejan en el humor de los Ceos de otras empresas. Según una encuesta de la consultora Taquion, “esperan correcciones en la gestión económica” al mismo tiempo que esperan una inflación superior a 40 por ciento”.
Además asumen que las condiciones de dificultad para los negocios a mediano plazo serán similares a las condiciones actuales. “No obstante, dos de cada 10 CEOs y directores están seguros que su compañía adoptará un perfil de inversión en 2019”, señala el sondeo. Es decir, ocho no prevén invertir.
Peor la pasan los asalariados. Según otra encuesta de La consultora Reyes Filadoro, más de la mitad de los argentinos (54%) no llega a fin de mes. En el Gran Buenos Aires esos datos se agravan ya que el 63% de la población expresa que no alcanza a cubrir los gastos de su hogar luego de 30 días. La situación se torna más delicada ya que el 75% de los que no llegan a fin de mes, tampoco cuentan con familiares o amigos para responder a una emergencia económica.
Misiones se mantiene saludablemente a la distancia de ese universo económico dominado por las tasas y la especulación financiera.
La apuesta en los últimos años ha sido sostener el ritmo de la actividad económica con un fuerte rol del Estado para inyectar recursos y acompañar cuando es necesario. Los resultados están a la vista. Según la consultora Economía y Regiones, Misiones está en el privilegiado lote de provincias con economía en crecimiento. Un modesto 0,4 por ciento, es cierto, pero lejos del desplome generalizado de las economías regionales, esas que iban a ser salvadas.

La escalada del dólar no es suficiente para alentar la actividad golpeada por una caída del consumo y costos altísimos, atados a una inflación galopante. La suba de impuestos, el nuevo aumento de las naftas y otros incrementos autorizados por el Gobierno nacional, conspiran, especialmente, contra las pequeñas y medianas empresas.
El contraste de modelos se hace evidente. En la Argentina nunca se produjo la lluvia de inversiones y hasta ahora se ruega por la calma de los mercados para poder exhibir algún resultado.
En Misiones, tras un trabajo silencioso pero metódico, el gobernador Hugo Passalacqua inauguró la planta industrial de luminarias leds, con inversión de la compañía polaca LUG.
“Tal vez Misiones sea la única provincia que logra traer esta inversión genuina, cuando la timba financiera está en la tapa de todos los diarios y esto tiene que ser un orgullo para todo el pueblo de Misiones”, dijo Passalacqua antes de la presentación oficial del Plan Integral de Provisión de Luminarias Led para Municipios que se realizó tiempo atrás en el Centro de Convenciones de Posadas, hecho que constituyó el puntapié inicial de la instalación de LUG en Misiones. El Parque Industrial es un atractivo que incluso merece ser fortalecido con medidas más explícitas.

El modelo es clave y los empresarios locales reconocen que sin el aporte del Estado, la actividad económica sería tan compleja como en otras latitudes. La sinergia es permanente. El Ahora Misiones ya tiene casi una decena de programas satélites y en breve se sumará el turismo, con días de descuento en hoteles y restaurantes durante el verano. El día dedicado a las góndolas significó un fuerte repunte en las ventas de supermercados, con la posibilidad de recuperar hasta el diez por ciento de las compras con un tope de 500 pesos.
Para tomar dimensión del esfuerzo del Gobierno provincial vale mirar el nivel de las tasas bancarias. Una compra con una tarjeta cualquiera, tiene una tasa de interés anual de 110 por ciento. El Ahora 12 del Gobierno nacional, un promedio de 60. El Ahora Misiones: 0. Cero.
Para eso es vital tener las cuentas en orden y el esfuerzo de los últimos años tiene como recompensa que Misiones tenga las cuentas saneadas y con gastos controlados. El “gasto político” es mínimo en relación con otras provincias y, sin estridencia, se ajusta donde hay que ajustar. Este lunes el presidente del Concejo Deliberante de Posadas, Fernando Meza, defenderá el presupuesto del cuerpo y podrá mostrar avances sustanciales en los números que hace unos años eran vergonzantes.
“Después de mucho tiempo el presupuesto se va a tratar y respetando los tiempos institucionales y eso es el resultado del diálogo y el consenso, que demuestra una madurez política en línea con las prioridades del vecino de Posadas. Es una oportunidad para sanear las cuentas del Concejo”, indicó Meza.
Los números avalan la tarea del joven edil al frente del cuerpo: el presupuesto será en 2019 de 465.850.000 pesos, con un crecimiento de 9,61 por ciento, muy por debajo de las proyecciones inflacionarias y representará 19 por ciento del presupuesto total de la Municipalidad.
El modelo misionerista tiene esos logros para exhibir, pero se alimenta de otras transformaciones que son trascendentales. “Supera todo lo esperado”, definió el director general de Santillana Argentina, José Liñan a la Escuela de Robótica de Misiones que “transforma la educación y la sociedad”, motivo por el cual pretenden colaborar con la iniciativa para que “trascienda Posadas, Misiones y probablemente Argentina”. Liñan firmó acuerdos con el presidente de la Legislatura, Carlos Rovira, quien destacó la experiencia de la Escuela de Robótica como la “primera disruptiva en la provincia, en el país y en la región, que lleva adelante una estrategia con uno de los temas que promueve la dinámica del mundo: el conocimiento; estudiar y aprender”.
Esos valores se pondrán sobre la lupa en 2019. Misiones elegirá a sus representantes en junio para mantener esa saludable distancia con los dramas de la economía atada al humor de los mercados.
Será el debut de la paridad de género. El entusiasmo nutre a las mujeres que encuentran una oportunidad de sumar voces y participación. En la Renovación hay efervescencia. El viernes un grupo de jóvenes de distintas corrientes se reunió para comenzar a plantearse algunos debates internos y también de cara a las elecciones.
Es un debate que no se encuentra en otros partidos. La UCR nuevamente dirimirá sus internas en la Justicia. Los socios del PRO apuestan todo a que mejore la economía para confirmar la candidatura de Humberto Schiavoni. Pero a juzgar por las encuestas, el desencanto de los misioneros con el rumbo económico, no es menor que en el resto del país.
