Con el IPC de diciembre, suben 14,2% las escalas del Monotributo y cambia el piso de Ganancias
Tras el IPC de diciembre, se actualizan las escalas del Monotributo y el piso salarial para pagar Ganancias. Los nuevos valores y su impacto.
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La publicación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) de diciembre habilitó la actualización de las escalas del Monotributo y redefinió el piso de ingresos a partir del cual los trabajadores en relación de dependencia comienzan a pagar el impuesto a las Ganancias. Los ajustes, que entrarán en vigencia desde enero y febrero, reflejan el impacto directo de la inflación acumulada y reconfiguran el esquema tributario que alcanza tanto a asalariados como a pequeños contribuyentes.
Con una inflación mensual del 2,8% en diciembre, el nuevo cuadro impositivo incorpora aumentos automáticos que modifican los umbrales de facturación y de remuneraciones, con implicancias prácticas sobre el poder adquisitivo y la carga fiscal.
Monotributo: suba del 14,2% y una categoría K que supera los $100 millones
En el caso del Monotributo, las escalas se actualizarán con un incremento del 14,2% en todas las categorías, producto de la variación del IPC. De este modo, los topes de facturación anual se elevan de manera significativa en todo el régimen simplificado.
Según explicó el contador Sebastián Domínguez, la categoría A pasará de un ingreso bruto anual de $8.992.597,87 a $10.273.463,76, mientras que la B se incrementará de $13.175.201,52 a $15.051.818,99. La actualización se replica de forma progresiva en el resto de las categorías.
El dato más relevante se observa en la categoría K, la más alta del régimen, que superará por primera vez el umbral de los $100 millones de ingresos anuales, al pasar de $94.805.682,90 a $108.309.385,33. Este cambio amplía el margen de permanencia dentro del Monotributo para contribuyentes de mayor facturación, aunque mantiene la presión sobre quienes se acercan a los límites superiores.
No obstante, Domínguez advirtió que los valores difundidos tienen carácter “provisorio”, ya que aún resta la publicación oficial de las tablas por parte de ARCA. “ARCA tiene que publicar en su sitio web las tablas para que sean oficiales y hay siempre diferencias de redondeos y algunas pequeñas diferencias. Por lo cual hay que tomarlo como una cuestión provisoria, contemplando la inflación del 2,8 de diciembre”, señaló el especialista.
Impuesto a las Ganancias: nuevos pisos según situación familiar
En paralelo, el IPC de diciembre también redefinió el piso de ingresos para el pago del impuesto a las Ganancias durante el período comprendido entre enero y junio de 2026. En este caso, los nuevos valores impactan directamente sobre los salarios netos de los trabajadores en relación de dependencia.
De acuerdo con el análisis de Domínguez, un trabajador soltero comenzará a tributar Ganancias a partir de una remuneración bruta mensual de $2.998.725, lo que equivale a un ingreso neto de $2.488.942. Si el trabajador tiene un hijo, el piso se eleva a un neto de $2.692.757, y con dos hijos asciende a $2.896.573.
En el caso de un trabajador casado con dos hijos, el impuesto se aplica recién desde un ingreso neto de $3.300.726, reflejando el efecto de las deducciones familiares sobre el mínimo no imponible.
Estos ajustes buscan acompañar la evolución de los precios y evitar que la inflación empuje a más contribuyentes dentro del tributo, aunque el impacto real dependerá de la dinámica salarial y de futuras actualizaciones.
Impacto económico
La actualización de las escalas del Monotributo y del piso de Ganancias confirma el rol central del IPC como variable de referencia del esquema tributario. Para los pequeños contribuyentes, el aumento del 14,2% en los topes de facturación ofrece un alivio parcial frente a la inflación, aunque mantiene la necesidad de monitorear ingresos para evitar saltos de categoría.
En el caso de los asalariados, los nuevos pisos redefinen el alcance del impuesto a las Ganancias en un contexto de recomposición salarial desigual, con efectos directos sobre el ingreso disponible y el consumo. A nivel fiscal, los cambios también inciden sobre la recaudación, en un escenario donde el equilibrio entre alivio tributario y sostenibilidad de las cuentas públicas sigue siendo un eje de debate.
