La yerba acumula 29 meses en rojo y la crisis golpea a las principales economías regionales de Misiones
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La crisis de las economías regionales tiene un impacto particularmente significativo en Misiones. La yerba mate, principal cultivo de la provincia y uno de los motores de su economía, acumula 29 meses consecutivos en rojo, desde abril de 2024, sin conseguir revertir el deterioro de sus indicadores económicos. Pero el problema no se limita a la actividad yerbatera: la mandioca, la producción forestal y los cítricos dulces también permanecen en situación crítica, mientras que el tabaco continúa en amarillo, sin señales suficientes para consolidar una recuperación.
El diagnóstico surge del Semáforo de Economías Regionales de Coninagro correspondiente a agosto de 2026, que muestra un escenario nacional profundamente heterogéneo: de las 19 actividades analizadas, nueve están en rojo, cinco en amarillo y apenas cinco en verde.
El dato más preocupante para Misiones es la persistencia del deterioro de actividades que tienen un peso determinante en el entramado productivo provincial. No se trata solamente de una caída coyuntural de los precios, sino de una combinación de ingresos que no acompañan la inflación, costos crecientes y dificultades para recomponer los márgenes de rentabilidad.
En el caso de la yerba mate, los 29 meses consecutivos en rojo representan más de dos años de indicadores desfavorables, un período que coincide con profundas transformaciones en el funcionamiento del mercado yerbatero y en el esquema de regulación de la actividad.
La yerba mate, atrapada en una crisis que no encuentra piso
La permanencia de la yerba mate en rojo constituye una de las señales más persistentes del relevamiento. Desde abril de 2024, la actividad no ha logrado recuperar las condiciones necesarias para abandonar la categoría crítica.
El semáforo de Coninagro contempla tres dimensiones: el negocio, que mide la relación entre precios y costos; la producción, que considera superficies, existencias y volúmenes; y el mercado, que analiza exportaciones, importaciones y consumo interno.
En el conjunto de las actividades en rojo, el principal problema se concentra en el componente económico. Los precios recibidos por los productores permanecieron prácticamente estancados o crecieron por debajo de la inflación, mientras que los costos continuaron aumentando.
Esa combinación implica una pérdida de rentabilidad real y condiciona las decisiones de inversión y producción.
En la yerba mate, la crisis se desarrolla además en un escenario de desregulación del mercado. El DNU 70/2023 eliminó la facultad del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) de establecer precios de referencia obligatorios para la materia prima, modificando uno de los instrumentos centrales que había regulado durante años la relación entre productores, secaderos e industrias.
Posteriormente, el decreto 812/2025 profundizó los cambios regulatorios al eliminar herramientas vinculadas con la organización de la producción.
El resultado es un mercado en el que los productores deben negociar el valor de la hoja verde sin el mecanismo de fijación de precios que anteriormente funcionaba dentro del INYM.
Sin embargo, el indicador de Coninagro no permite atribuir por sí solo todo el deterioro a esos cambios normativos. La evolución de la demanda, los volúmenes producidos y las condiciones comerciales también forman parte del escenario que enfrenta la cadena.
Lo que sí confirma el relevamiento es que la actividad yerbatera no consigue revertir su situación crítica, pese al transcurso de más de dos años.
Mandioca, forestación y cítricos: otras señales de alarma
El panorama de las principales producciones misioneras tampoco ofrece señales alentadoras fuera de la yerba mate.
La mandioca, una actividad vinculada tanto con pequeños productores como con la industria de transformación, permanece en rojo. Lo mismo sucede con la actividad forestal, uno de los principales complejos industriales y exportadores de Misiones, y con los cítricos dulces.
La coincidencia de estas actividades en la categoría crítica revela que las dificultades atraviesan distintos segmentos de la estructura productiva provincial.
En algunos sectores, el deterioro responde a la debilidad de la demanda y a las dificultades para trasladar los mayores costos a los precios de venta. En otros, la presión proviene de una oferta abundante o de estructuras de costos que reducen los márgenes de los productores.
Coninagro advierte que la persistencia de la brecha entre precios y costos puede terminar afectando no solamente la rentabilidad inmediata, sino también las decisiones productivas futuras.
Para Misiones, donde buena parte de la actividad económica está vinculada con cadenas agroindustriales y producciones regionales, la simultaneidad de indicadores negativos representa un factor de preocupación.
El tabaco ofrece un escenario relativamente diferente, aunque tampoco favorable. La actividad permanece en amarillo, una categoría que refleja indicadores mixtos y la ausencia de condiciones suficientemente sólidas para una recuperación sostenida.
Nueve economías regionales en rojo y apenas cinco en verde
El mapa nacional muestra que las dificultades productivas no son exclusivas de Misiones.
Según Coninagro, durante agosto permanecieron en rojo la yerba mate, el arroz, el vino y mosto, las hortalizas, el algodón, la leche, la mandioca, la actividad forestal y los cítricos dulces.
En amarillo se ubicaron el tabaco, las peras y manzanas, la producción aviar, los porcinos y el maní.
Las cinco actividades en verde fueron bovinos, ovinos, granos, miel y papa.
| Situación | Actividades | Cantidad |
|---|---|---|
| Rojo | Yerba mate, arroz, vino y mosto, hortalizas, algodón, leche, mandioca, forestal y cítricos dulces | 9 |
| Amarillo | Tabaco, peras y manzanas, aves, porcinos y maní | 5 |
| Verde | Bovinos, ovinos, granos, miel y papa | 5 |
Semáforo de economías regionales
Cantidad de actividades por categoría. Agosto de 2026. Fuente: Coninagro.
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La distribución muestra que casi la mitad de las economías regionales relevadas, el 47,4%, se encuentra en situación crítica. Si se suman las actividades en amarillo, 14 de las 19 producciones analizadas, equivalentes al 73,7%, no alcanzan la categoría verde.
El principal factor de deterioro sigue siendo la relación entre precios y costos. En cambio, las actividades que mejoraron su desempeño muestran precios que evolucionaron por encima de la inflación, con una demanda que contribuyó a sostener los márgenes.
La papa salió de la crisis con una suba de precios del 329% interanual
La principal novedad del relevamiento de agosto fue la recuperación de la producción papera, que pasó de amarillo a verde.
El cambio se explica por una fuerte recomposición de precios: durante agosto, la papa registró un aumento mensual del 19%, acumuló una suba del 151% en cuatro meses y alcanzó un incremento interanual del 329%.
La recuperación estuvo asociada con un reacomodamiento de la oferta.
Durante la campaña anterior, una producción récord había generado una elevada disponibilidad del producto y una fuerte caída de los precios. En la nueva campaña, la superficie implantada se redujo un 12%, contribuyendo a restablecer el equilibrio entre oferta y demanda.
La experiencia de la papa muestra hasta qué punto la relación entre los volúmenes ofrecidos y la demanda puede modificar la situación económica de una actividad.
Sin embargo, también deja en evidencia que una mejora de precios puede responder a una reducción de la oferta y no necesariamente a una expansión productiva.
Una crisis estructural: la yerba lleva 29 meses en rojo y el vino, 44
El seguimiento histórico de Coninagro permite dimensionar la persistencia de las dificultades.
El semáforo se publica mensualmente desde hace más de ocho años y, durante ese período, nueve de las 19 economías regionales permanecieron en rojo durante al menos la mitad de los meses relevados.
La vitivinicultura presenta el registro más desfavorable, con indicadores críticos en más del 73% de los meses analizados. Le siguen la lechería, con el 65%, y las actividades arrocera y citrícola, ambas con el 64%.
En cuanto a las crisis consecutivas, la vitivinicultura acumula 44 meses ininterrumpidos en rojo, desde enero de 2023 hasta agosto de 2026.
La yerba mate aparece como otro de los casos destacados, con 29 meses consecutivos en esa condición.
En contraste, las actividades vinculadas con las carnes presentan mejores registros históricos. La producción bovina permaneció en verde durante el 50% de los meses, seguida por la porcina, con el 46%, y la aviar, con el 40%.
Los granos alcanzaron el 49% de los meses en verde y el maní, el 37%.
Esta diferencia muestra que las dificultades no afectan de manera uniforme al sector agropecuario argentino. Mientras algunas cadenas lograron sostener condiciones favorables de precios y mercado, otras permanecen durante años en situaciones de rentabilidad comprometida.
