Nación reactivó los ATN en noviembre y giró $9.500 millones a Misiones, Corrientes y Entre Ríos
El Gobierno nacional retomó la distribución de Aportes del Tesoro Nacional (ATN) durante la primera semana de noviembre, con transferencias por $13.500 millones a cuatro provincias. Misiones recibió $3.000 millones, el mismo monto que Entre Ríos, mientras Corrientes obtuvo $3.500 millones y Chaco $4.000 millones. Con estos desembolsos, el fondo acumuló $197.500 millones distribuidos en lo que va de 2026, en un esquema de transferencias discrecionales que vuelve a colocar en el centro del debate la relación fiscal entre la Nación y las jurisdicciones provinciales.
Después de un octubre sin transferencias efectivamente pagadas por este concepto, el Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, reactivó los giros de ATN en el inicio de noviembre. Los datos corresponden al relevamiento del economista Nadin Argañaraz, elaborado sobre la información de Presupuesto Abierto del Ministerio de Economía.
La distribución alcanzó a cuatro distritos. Chaco recibió $4.000 millones, Corrientes $3.500 millones, mientras que Misiones y Entre Ríos obtuvieron $3.000 millones cada una. El desembolso representa un movimiento relevante para las administraciones provinciales, que utilizan estos recursos para atender situaciones financieras y necesidades extraordinarias que no siempre pueden cubrirse con los ingresos habituales.
En el caso de Misiones, el acumulado anual llegó a $28.000 millones, con lo que se posiciona como la jurisdicción que más ATN recibió durante 2026. Corrientes registra $22.500 millones, Entre Ríos $18.000 millones y Chaco $14.000 millones. La distribución muestra una participación significativa de las provincias del Nordeste y el Litoral en los primeros lugares del registro acumulado.
En términos generales, los ATN pagados entre enero y la primera semana de noviembre sumaron $197.500 millones y alcanzaron a 15 jurisdicciones. La cifra representa un incremento nominal del 50% frente a los $131.500 millones registrados durante el mismo período de 2025. La comparación debe considerar que se trata de valores corrientes y que, por lo tanto, no refleja necesariamente una mejora equivalente en términos reales del poder adquisitivo de los recursos transferidos.
El comportamiento de noviembre contrasta con lo ocurrido durante octubre. Según los registros citados, durante ese mes no se concretaron pagos de ATN, pese a que el fondo registró una recaudación de $115.102 millones. La diferencia entre los recursos acumulados y los efectivamente distribuidos vuelve a poner en discusión los criterios de asignación y los tiempos de ejecución de un instrumento cuya administración depende del Poder Ejecutivo nacional.
Los Aportes del Tesoro Nacional constituyen un mecanismo de asistencia financiera a las provincias, destinado a atender situaciones de emergencia y desequilibrios financieros. A diferencia de la coparticipación federal, cuya distribución responde a parámetros establecidos legalmente, los ATN forman parte de las transferencias no automáticas y su asignación depende de decisiones del Gobierno nacional.
El escenario de noviembre se produce, además, después de un período de fuerte contracción de las transferencias nacionales no automáticas. De acuerdo con un informe de Politikon Chaco, hasta octubre estos envíos totalizaron $89.259 millones en su etapa pagada, lo que representó una caída real interanual del 70,2% y una disminución del 45% respecto del mes anterior.
La composición de esas transferencias también muestra una concentración en programas específicos. El 48% de los recursos distribuidos correspondió a la Universalización de la Jornada Extendida, con $29.022 millones, y a Comedores Escolares, con $13.497 millones. En segundo término se ubicaron el Estímulo a la Producción de Gas Natural, con $9.015 millones, y las transferencias a cajas previsionales provinciales, con $9.000 millones.
En esa distribución, Buenos Aires concentró el 24,6% de los fondos, seguida por Neuquén, con el 15,8%, y Chaco, con el 7,2%. En el extremo opuesto, Misiones, Jujuy y Formosa registraron participaciones inferiores al 0,5%. El dato permite diferenciar la dinámica de los ATN de la del resto de las transferencias discrecionales, ya que los programas nacionales responden a objetivos y criterios de asignación específicos.
En paralelo, los ingresos automáticos de las provincias mostraron una evolución más favorable durante octubre. Según las estimaciones de consultoras privadas, el conjunto de jurisdicciones recibió $7,32 billones por transferencias automáticas, con una mejora real interanual del 0,5%.
La coparticipación federal de impuestos explicó $6,7 billones, equivalentes al 92% del total, y registró un incremento real interanual del 0,9%. De acuerdo con Politikon Chaco, el resultado estuvo impulsado principalmente por la recaudación del Impuesto a las Ganancias, que creció 17,1% en términos reales, mientras que el IVA volvió a mostrar una contracción significativa, del 7,5%.
Los Impuestos Internos también registraron una caída real del 33,8%, mientras que Otros Coparticipados avanzaron 19,4%. Por su parte, las transferencias correspondientes a Leyes y Regímenes Especiales sumaron $328.348 millones, con una mejora real interanual del 7,6%. En cambio, la Compensación del Consenso Fiscal alcanzó los $275.890 millones y mostró una retracción real del 12,8%.
La combinación de estos indicadores refleja un escenario fiscal heterogéneo para las provincias. Mientras los recursos automáticos registraron una recuperación real moderada, las transferencias no automáticas continuaron mostrando una contracción pronunciada, aunque los ATN volvieron a activarse durante noviembre.
Para Misiones y las demás jurisdicciones del Nordeste, la evolución de estos recursos tiene incidencia sobre la planificación financiera y la capacidad de respuesta frente a necesidades extraordinarias. La continuidad de los desembolsos, su previsibilidad y los criterios utilizados para distribuirlos serán variables centrales para evaluar el margen fiscal de los gobiernos provinciales en el cierre del año.
La reactivación de los ATN introduce así un nuevo movimiento en la relación financiera entre la Nación y las provincias. Sin embargo, el dato central no será únicamente el volumen nominal de los fondos distribuidos, sino también su evolución real, la regularidad de los pagos y su articulación con los recursos automáticos que sostienen buena parte de los presupuestos jurisdiccionales.
