Representan el 15% del total del personal. Pero el recorte no termina ahí: en el segundo semestre se avanzaría con el despido de otros 3.000.
Continúa el recorte de empleos en el sector público en el marco del ajuste que aplica a toda marcha el gobierno de Javier Milei. Ahora el turno le llega al sector ferroviario, donde podrían quedar despedidos unos 3.000 trabajadores.
En un memorándum interno del 18 de abril, la gerencia de Trenes Argentinos (Sofse) le informa al presidente de la empresa el presupuesto necesario para el despido y retiro anticipado de 3.000 trabajadores, estimado en $56.400 millones.
La reducción se llevaría a cabo en etapas, con 1.000 trabajadores por mes hasta junio. Representan el 15% del total del personal. Pero el recorte no termina ahí: en el segundo semestre se avanzaría con el despido de otros 3.000.
trenes despidos
Cabe recordar que el pasado 8 de abril hubo alrededor de 150 despidos en la Administradora de Infraestructura Ferroviaria (Adif) y en Desarrollo del Capital Humano Ferroviario (Decahf). Algunos pocos fueron reincorporados.
En esta oportunidad, el recorte de trabajadores no amenaza áreas administrativas o técnicas sino al personal operativo de los diferentes ferrocarriles. Incluidos quienes operan los trenes de larga distancia y regionales.
La imagen del presidente Javier Milei presenta la misma estructura y niveles que en marzo, de modo que casi se igualan sus opiniones positivas (48%) y negativas (47%). De esta manera, se registra una polarización de las opiniones en torno a su figura.
Las expectativas económicas permanecen estables. Según el último estudio de la consultora Analogías, cuando se pregunta por un plazo de dos años las expectativas presentan un diferencial optimista; para el próximo año el diferencial es pesimista. Un 54% dijo, además, que la inflación está bajando “poco o nada” y si bien responsabilizó al gobierno anterior por la escalada de precios (41%), la administración mileísta continúa siendo progresivamente señalada (33%).
La encuesta es anterior a la masiva movilización en favor de la Educación Superior pública y gratuita. Cuando se consultó sobre el apoyo al reclamo más del 59% de los encuestados lo calificó como legítimo. La defensa de la educación pública se presenta como un valor transversal de los diferentes segmentos de opinión política.
“Dentro del rechazo general a las políticas de ajuste implementadas por el Gobierno hay distintas graduaciones: el aumento de tarifas tiene mayor rechazo, por ejemplo, que el despido de trabajadores estatales. Las universidades nacionales son más defendidas que las empresas públicas; incluso la tercera parte de su propia base de apoyo considera que el reclamo es legítimo”, señaló Marina Acosta, directora de Comunicación de Analogías.
Continúa vigente, asimismo, el bloque relativamente homogéneo- que oscila según la pregunta entre 45 y 57 puntos porcentuales de la muestra- que se manifiesta en contra de la dolarización, la privatización de las empresas públicas, los aumentos de tarifas y la contracción de la actividad económica como método para lograr la estabilización nominal de la economía.
La inflación y la caída de los salarios constituyen las principales preocupaciones de los argentinos (55%) seguida por la corrupción de la dirigencia política (23%) y el desempleo (15%). Por cierto, ante la pregunta sobre si hay o no alternativas al programa de ajuste para obtener resultados a quince o veinte años como propone el Presidente, las respuestas se igualan en alrededor de 40 puntos de la muestra. La respuesta “no hay alternativa” perdió 7 puntos desde el mes de enero.
A poco más de cuatro meses de haber asumido, el presidente Javier Milei todavía goza de una altísima imagen positiva, que, sin embargo, no logra frenar su creciente desaprobación. Las porciones están divididas casi en partes iguales. La grieta está en su máxima expresión. Ahora bien… ¿La valoración positiva es mérito propio o rechazo a la oposición? y al revés ¿el creciente descontento es un dato para envalentonar a la oposición?
Por ahora parece haber un equilibrio entre ambos interrogantes. Pero aparecen indicadores que pueden inclinar la balanza. Errores no forzados que marcan el contraste entre el relato de campaña, que se extendió largamente en el Gobierno, y la realidad. Tres son muy visibles y están frescos.
El DNU presidencial desreguló el mercado de las prepagas en diciembre. La medicina privada aumentó 150 por ciento en apenas tres meses. Las cuotas se hicieron impagables y la clase media, núcleo duro de sus votantes, sintió el golpe. El Presidente tuvo que intervenir y el Estado tuvo que volver a regular el mercado, obligando a las prestadoras a cobrar en línea con la inflación. Lo que era mala palabra, se transformó en necesidad. Un baño de realidad.
El lunes el Presidente hizo una cadena nacional para anunciar un superávit del 0,2 por ciento del PBI. Un hecho histórico, dijo. Gracias al héroe Luis Caputo, el ajustador.
Una épica abstracta que tiene como contraste otros números mucho más reales, pese a que el Presidente insistió en que “por primera vez no se le traslada el costo del ajuste a toda la población“.
El costo del ajuste claramente lo está pagando la población, no la casta ni la política.
La inflación acumulada en los últimos tres meses es del 51,6 por ciento, con ingresos congelados, lo que destruyó el poder adquisitivo. La pobreza subió del 44,7 por ciento del tercer trimestre de 2023 a 57,4 por ciento en enero, según la Universidad Católica. El consumo se desplomó 3,8% en marzo. La industria Pyme cayó 11,9% interanual y acumula una baja del 19,1% en el trimestre. Cayó 18,7 por ciento el consumo de leche. El consumo de yerba mate bajó 29,07 por ciento interanual, el nivel más bajo de los últimos cinco años.
Datos que ni el propio Presidente puede eludir. En otra parte de su cadena nacional, admite quién paga el costo de su plan.”Hemos recorrido más de la mitad del camino. Este es el último tramo de un esfuerzo heroico”, dijo en un pasaje de su discurso con similitudes llamativas con otro de Alfredo Martínez de Hoz, allá por 1980.
La puesta en escena de la cadena nacional oculta bajo la alfombra otra sencilla cuenta matemática: el logro se alcanzó dejando de pagar las facturas y los compromisos asumidos por el Estado. Insostenible para el Estado, inviable para cualquier hogar argentino. Solamente si se ajustaban las jubilaciones al ritmo de la inflación, el Estado seguiría en déficit -de 350.000 millones-. Pero no se pagaron ni esas ni otras cuentas. No se pagó la factura de la luz. Y ahora las empresas deberán conformarse con un bono. No se actualizó el presupuesto universitario y todo el sistema entró en crisis.
La cadena nacional pareció más un intento desesperado por amortiguar el impacto de la manifestación que se iba a realizar algunas pocas horas después. Tuvo el efecto contrario. Segundo error no forzado.
La marcha universitaria fue inmensa. De las más relevantes de la democracia. Medio millón de personas en Buenos Aires. Miles más en cada punto universitario. En Misiones, bajo la lluvia. Jóvenes, viejos, adolescentes. Varias generaciones en defensa de uno de los orgullos que tiene la Argentina. Un orgullo que traspasa la educación y que se expresa en valores compartidos. La mayor participación en la marcha se dio en el segmento de la franja etaria de 16 a 35 años, el principal nicho electoral de Milei. No fue un reclamo de un votante ‘no mileísta’”, detalla el consultor Christian Buttié.
“Lo que pasó en la plaza ayer fue lo menos importante que pasó ayer. Lo de la Capital no es muy significativo, los porteños no son muy mileístas; pero arrasó en 16 provincias del interior. Su electorado está dando una luz amarilla, no es luz roja pero no es una luz verde. Lo que hagan los opositores es irrelevante, eso es una cosa de porteño. Lo que interesa es que los votantes de Milei están dando un mensaje: cuidado, que no se te vaya la mano”, agregó Andrés Malamud, analista político.
La respuesta oficial fue una andanada de mensajes y voceros poco sutiles defenestrando la convocatoria y mostrando un aumento del presupuesto nominal que no se creían ni los periodistas más cercanos a las ideas del Gobierno. Lo aumentado fue poco y muy por debajo de la inflación. El presupuesto universitario es 71% inferior al de 2023, pese al aumento para gastos de funcionamiento.
Se insistió hasta el cansancio con la amenaza de una auditoría, como si los gastos no fueran controlados por la Sindicatura General de la Nación. Y, de nuevo, si hubiera algún “kiosko”, lo lógico es desarmarlo, pero no poner en riesgo a todo el sistema educativo. La propia Sigen tuvo que salir a aclarar que “no es una opción para los gobiernos discutir si la educación pública se financia o no”. En rigor, el organismo aclaró que se realizaron distintas auditorías que fueron programadas. En los recientes ejercicios se realizaron informes sobre las universidades de Rosario, del Litoral y la de Buenos Aires y se comenzaron auditorías en las universidades nacionales de Formosa, Jujuy y Córdoba.
“Lágrimas de zurdo”, se pavoneó el Presidente con una imagen creada por inteligencia artificial con un león tomando una taza. Tercer error no forzado.
El Presidente parece no comprender la magnitud de lo que sucedió el martes. La historia cercana sirve para una lectura un poco más profunda. Cada vez que el Gobierno intentó meterse con la Universidad Pública y Gratuita, le fue mal. Incluso con represión, como Carlos Menem con la reforma del Estatuto y el intento de arancelamiento, que fue frenado por las intensas movilizaciones. Ricardo López Murphy salió eyectado de la alianza por pretender ajustar el presupuesto educativo. Cristina Fernández enfrentó tomas universitarias para pedir mejoras. La calle le mostró al Presidente que no está dispuesta a aceptar mansamente el ajuste. La defensa de la educación pública se presenta como un valor transversal por fuera de los espacios políticos.
De todos modos, Milei sigue con respaldos amplios. El tiempo dirá si estos errores no forzados marcaron el inicio de un retroceso.
Por lo pronto, la política decidió allanarle el camino. Está a punto de ser votada la ley Bases, mínima, pero con las herramientas centrales para poner en marcha sus ideas de gobierno. Será al mismo tiempo, un aval, lo mismo que una mochila. No tendrá más excusas para no mostrar resultados. Esos resultados que por ahora son todos negativos.
Los diputados nacionales de Misiones votarán a favor de la ley. La visita del ministro del Interior, Guillermo Francos, sirvió para ajustar acuerdos que beneficien a la provincia. El primero es la inversión pública. Se estima que unos 20 mil millones llegarán en las próximas semanas para reactivar rutas, escuelas, viviendas y hospitales en construcción y que fueron paralizadas desde diciembre.
La Renovación está dispuesta a dar gobernabilidad, como hizo también con la gestión Cambiemos. Por eso se respaldarán proyectos que no tengan impacto negativo directo en Misiones. De la ley Bases se bajaron retenciones y otros detalles que afectaban a la producción misionera. Es inteligencia política. Dar gobernabilidad para tener gobernabilidad. Evitar conflictos y surfear las olas. Es un win win. Pese a la retórica incendiaria, la Libertad Avanza prefiere evitar los choques directos y buscar consensos con los gobiernos provinciales. Esa es la línea compartida por la Renovación, aunque no se trata de un alineamiento. Las encuestas marcan una aceptación a esa premisa: los principales dirigentes de la Renovación tienen un respaldo que supera largamente a los de la oposición.
El gobernador Hugo Passalacqua, en su mensaje del miércoles ante la Cámara de Diputados, pondrá una advertencia sobre “años difíciles” que se avecinan y que tendrán impacto social. Allí se pondrá el foco de la gestión. Cercanía. Poner el hombro. Y la oreja. También en sostener la economía, incluso con incentivos como los programas Ahora y el Fondo de Crédito, vital para emprendedores. La inversión pública se sostendrá con recursos propios. El ritmo, obviamente será más lento.
La apuesta de Passalacqua es sostener la estabilidad de la economía, con “ingenio”: innovación y economía del conocimiento cobrarán impulso.
Entiende el Gobernador que Misiones tiene cimientos sólidos para enfrentar el escenario complejo. La economía misionera, a pesar de sentir el impacto del ajuste, está más sólida que la del resto de las provincias vecinas. Hay más empresas, más empleo privado y las exportaciones recuperaron aliento en el primer trimestre, lejos por encima del NEA y del promedio nacional. El vínculo externo es vital. La apuesta es fortalecer las relaciones con Paraná y Santa Catarina para ganar mercados no sólo para producciones tradicionales. Misiones quiere plasmar la idea de convertirse en un hub de vuelos internacionales o la puerta de entrada a la Argentina desde el exterior. La baja de la tasa aeroportuaria de Iguazú es clave para atraer vuelos internacionales. Se negocia con Air Europa para el vuelo Madrid-Cataratas y con JetSmart para una conexión Santiago de Chile-Cataratas, vuelo que actualmente llega a Foz do Iguaçu.
Los Ceos de las empresas aeronáuticas tienen a Iguazú como prioridad. Y destacan la infraestructura de la ciudad y de la provincia, para ponerla en un plano internacional. La seguridad es otra clave. Misiones exhibe datos comparativamente muy positivos en comparación con la región. Ahora dará un salto de calidad con una “brigada de drones”, uno de los anuncios que se escucharán en el Mensaje de Estado. El sostén a la producción es una política de Estado. Habrá que poner la lupa en la yerba. La producción está desregulada y los precios de la materia prima ya corren por detrás (y muy lejos) de la inflación. Sin necesidad de cumplir ningún precio mínimo, los secaderos comenzaron a pagar como quieren -y pueden-: cien pesos al contado, 135 a 30 días y otros 135 a 60 días. La ley de oferta y demanda. Tomalo o dejalo. El dilema es para el pequeño productor. Pero la industria también está sintiendo los efectos del plan motosierra: el consumo interno de marzo fue de 18.792.347 kilos, el valor más bajo en los últimos doce meses y con una caída de 29,07 por ciento interanual. El consumo también cayó -6,77 por ciento en relación con febrero y el acumulado del primer trimestre ya lleva una baja de -9,17 por ciento. El contraste es notorio, ya que el 2023 fue el año de mayor consumo del último lustro. En cambio, marzo marcó el consumo más bajo desde 2019.
Mucho conocemos, aparentemente, del magnate excéntrico mediante su ingenio y el de sus empresas, pero su figura en los espacios políticos es cada vez más grande, cercano a líderes mundiales y con un futuro prominente.
Musk es dueño de Starlink, SpaceX, Tesla, X (ex Twitter), entre otras empresas. Además, ha sido una persona sumamente gravitante desde lo mediático, con apariciones histriónicas y alguna que otra polémica de por medio. Sin embargo, su explosión en el marco político parece aparecer de la mano de Twitter, su más reciente adquisición. Lo que sucedió allí es que el filántropo sudafricano arraigado en Estados Unidos, pudo materializar un viejo anhelo suyo de la desregulación absoluta del contenido mediático virtual.
La llegada de X trajo a colación una serie de reformas. La principal es la no censura de videos de distinta índole, teniendo la capacidad de poder replicar con facilidad cualquier fake news, pornografía o un discurso que busque ser replicado. En esa premisa, que parece inocente, los discursos negacionistas y hasta supremacistas, comenzaron a tener cada vez más relevancia, siendo los nichos idílicos de un sector grande de la población virtual global. Como ejemplo principal de la quita del “cepo” virtual, Elon Musk ordenó el retorno de la cuenta de Donald Trump, la cual había sido baneada por propalación de discursos de odio y con una fuerte relación o asociación a la toma del Capitolio por parte de seguidores del ex presidente en 2021.
A través de esta sensación de un libertinaje discursivo en la red social X, la figura de Elon Musk explotó en cuanto a aprobación política. Entiéndase política, más no partidaria o ideológica, sino que, como toda acción en la sociedad, lo de Musk tiene un fuerte efecto político. Además, siendo una persona sumamente conocida, su mensaje o sus acciones tienden a diseminarse más rápido.
Musk se transformó gradualmente en la cara de una suerte de pseudo derecha outsider y con una fuerte banca empresarial. Se transformó en una suerte de paladín de la “libertad de expresión” e inclusive un gran ejemplo de éxito empresarial.
Lo último es algo cierto, todo lo que toca es oro y a sus empresas les va más que bien, no por nada es una de las personas más ricas del mundo. Sin embargo, el Musk político es más llamativo.
Musk, querido, el pueblo está contigo
El rostro de Elon se hizo bandera. No necesariamente una bandera material o real, en manifestaciones (aunque sí ocurrió), sino que tiene más fuerza desde lo simbólico. Vamos por parte, su posicionamiento como “outsider” es más que atractivo, sobre todo para el público que se desvive por X. Un público que utiliza esa red social para esconderse en el anonimato y expulsar todo eso que en persona no podría decir, por el propio peso de sus palabras y por lo condenable de su posición. Negacionismo político, posturas radicalizadas, hasta racismo, forman parte del compendio de esta pseudo derecha virtual. ¿Elon Musk es eso? No, o al menos no así, simplemente que en sus acciones y discursos pudo englobar lo que tanto quieren escuchar y hacer ese sector de la sociedad, quienes fuera de las computadoras se sienten marginados por un sistema que no los prefieren o se esconden tras una máscara, manteniendo una suerte de doble personalidad.
Tras eso, hay una oleada de pseudo derechistas interesados en la figura de Elon Musk. Digo pseudo, porque generalmente son grupos alejados de la formación política tradicional o intelectual, sino que canalizan las frustraciones del sistema por esa postura, muchas veces heredadas y radicalizadas con los años. Esto va de la mano con la figura empresarial de Musk. Es visto por estos sectores como un ejemplo vivo del triunfo del capitalismo. El magnate cumple la visión del sueño americano, de crecimiento monumental del capital a partir de pequeñas empresas, destinadas a dominar el mundo. Esa visión fomenta aún más la “candidatura virtual” a ser un líder político. ¿Elon Musk es consciente de eso? Puede que lo sea medianamente y saque tajada para sus negocios, no por nada es tan exitoso en lo que hace y bien lo tiene ganado.
El primer ministro Musk
Argentina y Brasil han tenido un fuerte roce con su figura en las últimas semanas. Por parte de nuestro país, el presidente Javier Milei viajó hasta Estados Unidos para reunirse con él, con el fin de destrabar la llegada de sus servicios empresariales, principalmente el de Starlink. Esto último, de vital importancia para mejorar la conectividad en el país, y donde marcó un hito fue directamente en Misiones con su prematuro arribo, el del internet satelital más rápido del mundo.
En el caso de Brasil fue mucho más complejo. Allí fue bandera, literalmente. Una gran protesta bolsonarista que contó con la figura de Jair Bolsonaro, hizo temblar los cimientos de Río de Janeiro. Copacabana, copada por manifestantes, tenía la intención de mostrarle el descontento al gobierno de Lula Da Silva, y en el medio apareció Elon Musk. El disparador fue el siguiente: hace semanas que fiscales brasileños vienen pidiendo que X modere los discursos bolsonaristas por acusarlos de golpistas, y la plataforma, fiel a su estilo, dijo “siga siga”. Ante esto, el aparato judicial brasileño amenazó con cerrar o pedir el cierre, en todo caso, de X (Twitter), y allí explotó la protesta de sectores opositores. La ex red social del pajarito es el sitio donde pueden divulgar sus videos y discursos, al igual que en Telegram, prácticamente sin restricción. Las banderas en Copacabana tenían la cara del magnate con la frase “Muito obrigado Elon Musk”.
Otros ejemplos se dieron en partes del mundo donde pidieron que se den de baja videos de vital sensibilidad, como el ataque a cuchillazos a un sacerdote en Australia. La decisión de la plataforma fue la de ignorar esto y mantenerlo viralizado. Aunque quizás la parte más política del “premier Musk” se vio en las dos grandes guerras que hoy en día tiene el mundo: Ucrania y Gaza. Ambos sitios cuentan con la cooperación de Starlink, brindando internet satelital para los ejércitos ucranianos e israelíes y para los periodistas que trabajan allí.
Esta es la nueva era de referentes mundiales. Aquí, los revolucionarios de fusiles parecen ser cosa del pasado y los empresarios polémicos en redes sociales son la obsesión de los nuevos “rebeldes”. Occidente tiene en claro algo, el capitalismo y la cultura del poder económico ganó por goleada, es por eso que, casi por inercia, hoy en día, un gran exponente político es un empresario multimillonario, y no, no es Donald Trump, es Elon Musk. No habría que asombrarse si algún día lo vemos en filas partidarias, buscando que la política ahora sea su objetivo.
El último informe de la consultora Ecolatina hace foco en la política monetaria y el devenir de la economía Argentina.
En la última semana, el Gobierno continuó avanzando en su audaz estrategia cambiaria-monetaria: 1) El BCRA sostuvo la racha compradora; 2) La brecha se mantuvo estable en niveles bajos; y 3) Los contratos a futuro del dólar siguen descontando un crawling peg del 2% en lo inmediato, aunque con tasas forward por encima del deslizamiento cambiario oficial. Como aspecto negativo, la demanda por la Serie 3 del BOPREAL no logra repuntar.
Más allá de la dinámica cambiaria, comenzaron a aparecer ciertas rispideces u obstáculos en la estrategia monetaria-financiera que no estaban presentes en las semanas previas. Consecuentemente, el BCRA buscó anticiparse al mercado y recortó nuevamente la Tasa de Política Monetaria en la previa a una licitación del Tesoro. Pese a la profundización de la estrategia, el Tesoro obtuvo un magro resultado y mostró un financiamiento neto negativo por primera vez desde el cambio de gestión.
En este contexto, con un tipo de cambio real apreciándose un 42% a la fecha, el principal desafío del gobierno pasará por alinear las expectativas de los exportadores, importadores y los diferentes actores del mercado financiero sobre el sostenimiento del crawling peg al 2% mensual. En tal sentido, resulta imprescindible implementar medidas para evitar cambios disruptivos que distorsionen la dinámica del esquema cambiario vigente.
En la última semana, el Gobierno continuó avanzando en su audaz estrategia cambiaria-monetaria: 1) El BCRA sostuvo la racha compradora, logrando hacerse de USD 652 M; 2) La brecha se sostuvo en niveles relativamente bajos pese a una leve suba en las últimas ruedas; y 3) Los contratos a futuro del dólar siguen descontando un crawling peg del 2% en lo inmediato, aunque con tasas forward por encima del deslizamiento cambiario oficial.
Como aspecto negativo, la Serie 3 del BOPREAL sigue presentando una demanda reducida: se adjudicaron sólo VN USD 113 M en la última licitación. En consecuencia, el BCRA evalúa la posibilidad de dar acceso a empresas que busquen distribuir utilidades y dividendos en las próximas licitaciones.
Más allá de la dinámica cambiaria, comenzaron a aparecer ciertas rispideces u obstáculos en la estrategia monetaria-financiera que no estaban presentes en las semanas previas. En primera instancia, una desaceleración inflacionaria mayor a la esperada golpeó a los títulos públicos ajustables por CER (inflación), obligando al BCRA a intervenir en el mercado secundario para sostener sus cotizaciones, lo cual tuvo como contrapartida una mayor emisión monetaria. Si bien buena parte del excedente monetario generado seguramente fue absorbido vía Pases, esto alteró la estrategia monetaria vigente.
Consecuentemente, el BCRA buscó anticiparse al mercado y recortó nuevamente la Tasa de Política Monetaria en la previa a una licitación del Tesoro. En números, la tasa de los Pases pasó de 70% a 60% TNA (5% TEM), siendo este el tercer recorte en lo que va del año y el cuarto desde el cambio de gestión.
¿Cuáles son los impactos de la medida? 1) Produce una baja generalizada en las tasas de interés del sistema; 2) Reduce el carry trade en USD; 3) Sostiene el proceso de reducción real del stock de pesos en la economía frente a la moderación de la inflación; 4) Achica la diferencia entre la tasa de interés y el crawling peg (mantener cierto nivel de spread en necesario para fomentar la liquidación); y 5) Redirecciona liquidez excedente hacia Títulos del Tesoro al reducir el rendimiento de otros instrumentos en pesos.
Pese a la profundización de la estrategia, el Tesoro obtuvo un magro resultado en su licitación y mostró un financiamiento neto negativo por primera vez desde el cambio de gestión. En concreto, logró captar financiamiento por $2,7 bn sobre vencimientos de $2,8 bn. Frente a la mayor complejidad, las autoridades se vieron obligadas a convalidar rendimientos superiores a los del mercado secundario para captar el financiamiento necesario.
En cuanto a los instrumentos licitados, las LECAP (letras que pagan una tasa efectiva mensual capitalizable mensualmente) explicaron el 63% de lo adjudicado en su camino por reemplazar a los instrumentos del BCRA y desindexar el perfil de vencimientos del Tesoro. El remanente se distribuyó en un 22% a un bono ajustable por CER y el restante a un bono DLK.
Más allá de los interrogantes sobre la sostenibilidad y el horizonte de la estrategia de “licuación” (reducción real) del stock de pesos frente a una tasa real extremadamente negativa, el esquema actual depende principalmente de 2 elementos: la vigencia del CEPO y las expectativas de devaluación.
En cuanto al segundo elemento, en las últimas semanas quedó en evidencia que la dinámica de la brecha cambiaria en el marco del CEPO depende más de los flujos que de los fundamentos macroeconómicos o las novedades político-legislativas. ¿A qué nos referimos con flujos? a) Una demanda reprimida por el apretón monetario, la recesión y el deterioro real de los ingresos (sumado a las restricciones cruzadas MULC-CCL); y b) Una oferta elevada producto del 20% de las exportaciones que se direcciona hacia los USD financieros dado el esquema de dólar blend.
Por tal motivo, sostenemos que el éxito de la estrategia cambiaria-monetaria del Gobierno depende de la liquidación de divisas proveniente de la cosecha gruesa: no sólo se pondrá en juego la recuperación de las Reservas Internacionales necesarias para la eventual unificación cambiaria, sino también la estabilidad de la brecha cambiaria. En números, la liquidación de divisas del agro durante el segundo trimestre suele mostrar un incremento del 60% contra el primer trimestre gracias a la comercialización de la cosecha gruesa.
En este contexto, la suba estacional en la oferta será clave para empalmar una creciente demanda de divisas, donde confluirán el pago del 25% de las compras del mes y las realizadas durante los meses previos. Sin embargo, ciertos elementos podrían atenuar la demanda de divisas:
1) Con una actividad desplomándose, la caída en las cantidades importadas parece no encontrar piso, acumulando un descenso del 20% i.a;
2) El esquema de acceso escalonado establece la posibilidad de acceder al MULC para cancelar pagos, pero no la obligación. Por ende, aparece la oportunidad para importadores de seguir optando por el carry trade mientras siga firme la expectativa de un crawling peg al 2% mensual, haciendo más paulatino el aumento de la demanda. Dicho esto, los pagos por importaciones de bienes representaron el 61% de las compras externas devengadas durante marzo, mostrando un crecimiento respecto a los meses previos (42% en febrero). No obstante, los reducidos pagos realizados generaron un notorio aumento de la deuda comercial por un total de USD 7.615 M para el primer trimestre del año.
3) Con una brecha contenida y un CCL cercano al TC efectivo importador, no descartamos que algunos importadores hayan optado por volcarse al CCL para saldar sus deudas en el exterior, asumiendo el costo de esperar 3 meses para reingresas al MULC. Este punto no es menor, dado que implicaría una mayor injerencia de los dólares financieros en el proceso de formación de precios y el comercio exterior.
En este marco, la reducción del carry en USDpotencialos interrogantes en torno a la llegada y el volumen de la liquidación. Si bien las autoridades podrían ofrecer mayores incentivos a los productores para fomentar la liquidación, la cuestión pasa por las expectativas: el esquema se considerará sostenible siempre y cuando los tenedores de los granos no perciban que puede ocurrir un nuevo salto discreto del TC oficial en el corto plazo. En pocas palabras, frente a una expectativa de devaluación en el corto plazo, no hay incentivo que sea suficiente.
En suma, el principal desafío pasará por alinear las expectativas de los exportadores, los importadores y los diferentes actores del mercado financiero sobre el sostenimiento del crawling peg al 2% mensual. Con un TC apreciándose un 42% desde el 13 de diciembre, se entiende el esfuerzo del equipo económico por dar señales de una desaceleración de la inflación mayor a la esperada, en vista de apaciguar expectativas de un TC real más castigado a futuro. En tal sentido, resultará imprescindible implementar medidas para evitar cambios disruptivos que distorsionen la dinámica del esquema cambiario vigente.
El BCRA mantuvo las compras en el MULC
En la semana, el BCRA mantuvo la posición compradora y adquirió casi USD 650 M, producto de una oferta que, si bien por encima de la semana previa, no alcanzo para compensar una demanda creciendo en el margen. Respecto a la oferta, la liquidación de la cosecha se encuentra afectada por cuestiones logísticas y climáticas, por lo que se espera que muestre un mejor desempeño en las próximas semanas. Con todo, las Reservas Netas (sin DEG) ya son positivas por USD 300 M, pero siguen en terreno negativo por USD -2.000 M al excluirse los depósitos del Tesoro en USD.
La brecha cambiaria se mantiene estable
La brecha cambiaria se aceleró en el margen, pero se estabiliza en niveles bajos. En números, el dólar blue ($1.055) aumento un 3,9% semanal, el MEP ascendió +1% ($1.028) y el CCL subió +1,6% ($1.085). En consecuencia, la brecha cambiaria promedio cerró la semana en 20,7%, 2p.p. por encima del viernes previo. Al igual que las últimas semanas, sostenemos que la dinámica de los USD alternativos se explica tanto por una demanda reprimida como por una elevada oferta producto del esquema 80%-20%.
Relativa estabilidad en futuros de dólar
Los contratos a futuro del dólar se mantuvieron estables. Puntualmente, los TC implícitos en los contratos con vencimiento entre abril y junio (los más relevante en cuanto al volumen) promediaron una baja del 0,3%, mientras que los contratos con vencimiento de julio en adelante se mantuvieron estables en la semana. Si bien la devaluación esperada para abril se acerca al 2%, desde el contrato de mayo la variación esperada se sitúa por encima del 4% mensual.