Aprueban el presupuesto 2026 de ENARSA con superávit financiero, pese a pérdidas operativas
El Ministerio de Economía aprobó el presupuesto 2026 de Energía Argentina Sociedad Anónima (ENARSA), con ingresos corrientes estimados en $4,62 billones y gastos de operación por $4,17 billones. La Resolución 1813/2026 prevé un superávit financiero de $432.786 millones, aunque las proyecciones también contemplan una pérdida operativa de $638.000 millones y recursos de capital vinculados, entre otros conceptos, con la venta de acciones y participaciones.
La medida, firmada por el ministro de Economía, Luis Caputo, el 20 de octubre de 2026, fue publicada en el Boletín Oficial el 22 de octubre. El plan establece el marco económico y financiero de la empresa estatal para el ejercicio en curso y define las previsiones de ingresos, gastos corrientes, inversiones y recursos de capital.
Según el presupuesto aprobado, ENARSA tendrá ingresos de operación estimados en $3,53 billones, frente a gastos operativos de $4,17 billones. Esa diferencia arroja una pérdida de operación de $638.000 millones. Sin embargo, al incorporar el conjunto de los ingresos y gastos corrientes y de capital, el resultado financiero proyectado pasa a ser positivo.
Los ingresos corrientes alcanzarían los $4.624.627 millones, mientras que los gastos corrientes se ubicarían en $4.169.904 millones. La diferencia representa un ahorro económico estimado en $454.723 millones. A su vez, el presupuesto prevé recursos de capital por $184.413 millones y gastos de capital por $206.350 millones, con un resultado financiero final de $432.786 millones a favor.
Venta de activos y financiamiento de obligaciones energéticas
Entre las fuentes de recursos contempladas en el esquema presupuestario figura la venta de acciones y participaciones de capital, por un monto estimado de $307.242 millones. En el capítulo de gastos de capital, las construcciones del dominio público representan $206.350 millones.
La resolución también detalla el papel que tendrá la compañía en la administración de activos y en los procesos vinculados con su eventual transferencia. La documentación oficial señala que ENARSA deberá colaborar y ejecutar las acciones que le sean requeridas respecto de los activos que estén en condiciones de ser puestos a disposición mediante procedimientos competitivos y transparentes.
Este objetivo se inscribe en el proceso de privatización de la empresa, aunque la resolución presupuestaria no establece por sí misma la concreción de una venta específica ni identifica operaciones cerradas por los montos proyectados. La previsión de ingresos por venta de participaciones constituye, en este sentido, una estimación presupuestaria para el ejercicio.
El plan financiero también contempla que los fondos provenientes del Tesoro Nacional y de las ventas de energía se destinen parcialmente a cancelar obligaciones derivadas del Plan de Promoción de la Producción del Gas Natural Argentino (Plan Gas.Ar) y de la importación de gas natural licuado (GNL).
En paralelo, ENARSA mantendrá actividades relacionadas con la comercialización de energía eléctrica y la operación y el mantenimiento de infraestructura. Estas funciones forman parte de las previsiones operativas que acompañan el presupuesto aprobado para 2026.
Sin ingresos adicionales por cambios tarifarios
Uno de los puntos incluidos en la documentación oficial es que el presupuesto no prevé ingresos adicionales derivados de la entrada en vigencia de nuevos valores tarifarios. Por lo tanto, las estimaciones económicas de la empresa se apoyan en las fuentes de recursos contempladas en el plan, sin incorporar una mejora de ingresos atribuida a eventuales modificaciones tarifarias.
La estructura de personal también quedó reflejada en el presupuesto. La dotación de planta permanente se proyecta entre 287 y 303 empleados, según el trimestre, mientras que la partida destinada a remuneraciones asciende a $22.300 millones.
La aprobación del presupuesto permite establecer parámetros para seguir la evolución financiera de ENARSA durante el año. La comparación entre los resultados proyectados y los efectivamente registrados será relevante para determinar en qué medida se cumplen las previsiones de ingresos, gastos, venta de activos y obligaciones vinculadas con el abastecimiento energético.
En particular, la diferencia entre el resultado operativo negativo y el superávit financiero proyectado muestra la importancia de distinguir entre el desempeño de la actividad ordinaria y el resultado global de la compañía. La ejecución presupuestaria permitirá observar cuánto del saldo previsto depende de los ingresos corrientes, de los recursos de capital y de las operaciones vinculadas con la reorganización de los activos estatales.
